March 8, 2022
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Una mujer camina por una calle comercial de Lleida. NACHO DOCE / REUTERS

芦La pobreza de las mujeres es superior a la de los hombres y ha crecido en t茅rminos absolutos y en relaci贸n a la masculinaLas estad铆sticas son claras al respecto. El riesgo de pobreza o exclusi贸n social en la UE era, en 2020, mayor para las mujeres que para los hombres (22,9% frente al 20,9%); la brecha de g茅nero en materia de pobreza ha aumentado en 21 Estados miembros desde 2017 y el riesgo de pobreza relativa presenta una importante brecha de g茅nero; en 2019, la diferencia porcentual era de 1,3 y en 2020 de 2,515鈥.

As铆 comienza la exposici贸n de motivos de una propuesta presentada en la Comisi贸n de Derechos de las Mujeres e Igualdad de G茅nero el pasado 25 de enero. El texto, cuya ponente es la eurodiputada socialista Lina G谩lvez, exige la incorporaci贸n de la perspectiva de g茅nero en todos los niveles del proceso presupuestario de la UE, de tal forma que se transformen ingresos y gastos en inversi贸n social para lograr los objetivos de igualdad de g茅nero, como la lucha contra la pobreza femenina. 芦Es imprescindible impulsar un cambio estructural en gobernanza y fiscalidad e incorporar la perspectiva de forma efectiva禄, sostiene la propuesta, que ser谩 votada en comisi贸n parlamentaria el pr贸ximo 22 de marzo y, finalmente, en sesi贸n plenaria entre el 2 y el 5 de mayo en Estrasburgo.

Entre las causas de una mayor pobreza femenina se encuentra la violencia contra las mujeres, que es, adem谩s, consecuencia de esa pobreza y exclusi贸n social. 芦Si las mujeres violentadas dependen econ贸micamente de sus parejas, tienen mayor dificultad para abandonar esas situaciones de violencia, ya que solo les queda la opci贸n de los servicios aportados desde las administraciones p煤blicas, donde observamos diferencias muy importantes entre Estados miembros 鈥搒e帽ala el documento鈥. Hay que recordar que la mayor parte de las mujeres forzadas a la prostituci贸n vienen de contextos empobrecidos, son de origen migrante 鈥揷on lo que no tienen residencia legal鈥, y tienen una relaci贸n de dependencia total respecto a sus abusadores y los traficantes禄.

Otra consecuencia terrible es el efecto sobre los y las menores. La propuesta recuerda que la pobreza femenina est谩 fuertemente concentrada en los hogares monomarentales, 芦lo que tiene una incidencia directa en la m谩s lacerante y limitante de todas las pobrezas, que es la pobreza infantil禄. El 85% de las familias monoparentales est谩n encabezadas por mujeres, y el 42,1% de la poblaci贸n de la UE que vive en hogares monoparentales con hijos a cargo estaba en riesgo de pobreza o exclusi贸n social en 2020.

En la exposici贸n de motivos, la eurodiputada tambi茅n se centra en lo que se denomina la pobreza de tiempo, definida como la ausencia de tiempo disponible tras descontar el tiempo de trabajos, pagados y no pagados 鈥搇os cuidados鈥, al estudio o a cubrir otras necesidades b谩sicas para la vida como el cuidado personal. Esta pobreza, se帽ala G谩lvez鈥 interact煤a con la pobreza material: 芦Las mujeres suelen llevar a cabo una multiactividad que las lleva al social depletion o agotamiento social de sus m煤ltiples roles sin permitir garantizarse una vida digna. La pobreza de tiempo impide disponer de tiempo o autonom铆a horaria para ofertar trabajo en condiciones, tener autonom铆a financiera, formarse, acceder a los recursos b谩sicos o a los m铆nimos cuidados que les garanticen una vida saludable y plenamente integrada en sus comunidades o sociedades禄, explica G谩lvez, que estuvo presentando el informe la semana pasada en Barcelona.

Y para todo ello, concluye, se necesitan pol铆ticas p煤blicas espec铆ficas, basadas en desigualdades estructurales de g茅nero que originan, agudizan o perpet煤an la pobreza de las mujeres. Un problema de partida, no obstante, es la forma de medir esa pobreza: 芦Es cierto que la brecha de g茅nero relativa a pobreza es inferior a lo que podr铆a inferirse de otras brechas de g茅nero (empleo, salarios o pensiones). Esto tiene que ver, por un lado, con la forma en la que recopilamos la informaci贸n y construimos las estad铆sticas, y, por el otro, con la consideraci贸n de la pobreza de manera estrecha, sin tener en cuenta su multidimensionalidad, lo que impide ver ese car谩cter estructural y de perpetuaci贸n intergeneracional de la pobreza que afecta a las mujeres禄.

Ambas cuestiones 鈥搑esume el documento鈥 responden a la limitada aplicaci贸n del enfoque de g茅nero en la construcci贸n estad铆stica y el an谩lisis socio- econ贸mico, la acci贸n pol铆tica y la evaluaci贸n de las pol铆ticas por lo que se considera urgente la incorporaci贸n de la perspectiva de g茅nero a las estad铆sticas sobre pobreza y riesgo de pobreza.

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De las palabras a los hechos

Un estudio publicado por el Tribunal de Cuentas Europeo el pasado a帽o, que analiza las cuentas comunitarias desde 2014, puso en evidencia esta ausencia de pol铆ticas a la hora de la verdad. Seg煤n ese informe, la Comisi贸n Europea ha prestado escasa atenci贸n al an谩lisis de g茅nero de las pol铆ticas y programas de la UE, y ha utilizado pocos datos e indicadores desglosados por sexo. Por ejemplo, de los 58 programas de gasto del marco financiero plurianual 2014-2020, solo cuatro conten铆an referencias expl铆citas a la promoci贸n de la igualdad de g茅nero como uno de sus objetivos, y solo cinco dispon铆an de indicadores relativos al g茅nero. No obstante, en los 谩mbitos en los que se establecieron requisitos legales detallados, facilit贸 la incorporaci贸n de la igualdad de g茅nero en los programas.

El informe tambi茅n avisaba del impacto espec铆fico de la COVID-19 sobre las mujeres. Una encuesta encargada por el Parlamento Europeo con motivo de este 8 de marzo pone cifras a ese enfoque: el 77% de las mujeres de la UE considera que la pandemia ha intensificado la violencia f铆sica y emocional contra ellas (el 75% en Espa帽a); y cuatro de cada diez encuestadas (el 38%) afirman que la pandemia tambi茅n ha hecho disminuir sus ingresos, sus posibilidades de conciliar (4%) y el tiempo que dedican al trabajo remunerado (21%).

Sobre la salud mental, la encuesta indica que las mujeres han sentido, sobre todo, la falta de sus familiares y amigos o preocupaci贸n por ellos (44% en la UE y el 63% en Espa帽a), ansiedad y estr茅s (37% en la UE, 43% en Espa帽a) y preocupaci贸n en general por su futuro (33% en la UE, 41% en Espa帽a). 芦Es una opini贸n generalizada entre las mujeres que las medidas adoptadas para detener la propagaci贸n de la pandemia han hecho mucha mella en su salud mental禄, concluye el eurobar贸metro.

Las prioridades

Preguntadas por las prioridades que debe enarbolar el Parlamento Europeo, las mujeres se帽alan estos problemas: la trata y la explotaci贸n sexual de mujeres y ni帽as (47%); la violencia f铆sica y psicol贸gica contra las mujeres (47%); la brecha salarial entre mujeres y hombres y sus consecuencias sobre el desarrollo profesional (41%); las mayores dificultades de las mujeres para conciliar vida personal y laboral (31%); y la protecci贸n de las mujeres y ni帽as de colectivos vulnerables (30%).

En el caso de Espa帽a, las mujeres colocan al mismo nivel y como primeras prioridades la trata y la explotaci贸n sexual de mujeres y ni帽as y las dificultades de conciliaci贸n (ambas con el 45%), seguidas de la brecha salarial (44%), la violencia contra las mujeres (41%) y la protecci贸n de las m谩s vulnerables (34%).




Fuente: Lamarea.com