December 14, 2020
De parte de SAS Madrid
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Cuando el d铆a est谩 repleto de adversidades vitales y de incertidumbre econ贸mica, quiz谩 lo que menos apetezca al caer la noche sea cenar br贸coli hervido junto con un poco de arroz. Y mucho menos, pelearte con tus hijos por una verdura tan sana como amarga. Unas salchichas baratas, un bote de tomate frito, acabar pronto, degustar ese dulce sabor del az煤car y del glutamato monos贸dico.

Unas calor铆as de m谩s, unos nutrientes de menos, pero la felicidad tambi茅n es esto. Los ni帽os engordan por diversos motivos, pero es sobre todo el precio de la cesta de la compra el que explica por qu茅 la obesidad infantil afecta al 23% de los ni帽os de familias con menos de 18.000 euros brutos anuales, frente al 12% con rentas superiores a 30.000 euros. Casi el doble.

El pediatra Carlos Casabona resume que se puede comer saludable con poco dinero, 鈥減ero es muy aburrido, tendr铆as que estar comiendo lentejas, garbanzos, arroz y patata todos los d铆as, porque si te sales de ah铆, todo es caro. Las frutas y las verduras no bajan de los dos euros el kilo y no encuentras frutos secos por menos de doce. La calor铆a saludable es bastante cara en general鈥. 

Para evitar esa monoton铆a y acceder a una cesta de la compra acorde al criterio de dieta mediterr谩nea 鈥攅vitando procesados, carnes y refinados鈥, desde Justicia Alimentaria reivindican una pol铆tica fiscal alineada con la salud p煤blica. Esta organizaci贸n est谩 detr谩s de la tasa del az煤car de los refrescos y piden m谩s medidas. 鈥淣ecesitamos una pol铆tica fiscal coherente, con subidas y bajadas significativas que influyan en la compra鈥, sostiene su portavoz, Javier Guzm谩n.

Portugal prohibi贸 en 2019 la publicidad de productos con elevadas cantidades de sal, az煤car y grasas saturadas en horario infantil. Previamente, grav贸 el az煤car y consigui贸 reducir siete puntos la tasa de sobrepeso y dos la de obesidad infantil

Del estudio Aladino, presentado en septiembre por el Ministerio de Consumo, se desprende una clara relaci贸n entre obesidad infantil y renta, pero m谩s all谩 de este dato, la panor谩mica general que ofrece la investigaci贸n 鈥攓ue se repite aproximadamente cada cinco a帽os鈥 es que cuatro de cada diez ni帽as y ni帽os de entre seis y nueve a帽os tienen sobrepeso u obesidad (23,3 y 17,3%, respectivamente). Solo el 0,9% sufre delgadez, mientras que el 58,5% se encuentra en valores adecuados de salud. 

Para esta epidemia m谩s contagiosa que el covid no hay intenci贸n de invertir en vacunas, m谩s bien al contrario. 鈥淒e cinco anuncios de alimentaci贸n insana, cuatro se dirigen a ni帽os鈥, alerta el portavoz de Justicia Alimentaria. 鈥淓spa帽a solo tiene un c贸digo de autorregulaci贸n voluntaria que han escrito las propias empresas, por lo que se permite publicitar cualquier alimento y solo limita el tipo de imagen鈥, explica Guzm谩n. 

Portugal prohibi贸 el pasado a帽o la publicidad de productos con elevadas cantidades de sal, az煤car, y grasas saturadas en horario infantil. Previamente, grav贸 el az煤car y entre 2008 y 2016 consigui贸 reducir la tasa de sobrepeso del 37,9 al 30,7% y la obesidad del 15,3 al 11,7%. La Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) felicit贸 sus pol铆ticas p煤blicas el 4 de marzo, con motivo del D铆a Mundial de la Obesidad. 

鈥淎unque pensemos que anteponer la salud de tus hijos es una decisi贸n l贸gica, cuando no sabes si tendr谩s para pagar la luz, apuntar al ni帽o a balonmano para que haga actividad f铆sica deja de ser una prioridad鈥, se帽ala la soci贸loga Amaia Bacigalupe sobre el peligro de estigmatizar

Regular en vez de estigmatizar

La soci贸loga especialista en salud p煤blica en la Universidad del Pa铆s Vasco Amaia Bacigalupe advierte del peligro de que los estudios relacionen obesidad con renta porque 鈥渟e quedan en lo superficial y llegan a estigmatizar鈥. 鈥淎unque pensemos que anteponer la salud de tus hijos es una decisi贸n l贸gica, cuando no sabes si tendr谩s para pagar la luz, apuntar al ni帽o a balonmano para que haga actividad f铆sica puede que no sea una prioridad鈥, se帽ala.

Sobre las rentas altas, apunta a que el enfoque m茅dico cala m谩s entre las personas con estudios superiores y la moda de lo healthy como forma de vida, solo as铆 se puede entender que la tasa de delgadez sea m谩s alta entre quien tiene dinero que a quien le falta. 鈥淐on toda la centralidad que tiene lo gastron贸mico en nuestra cultura, hay muchas variables con gran influencia dif铆ciles de explicar鈥, concluye sobre lo que en sociolog铆a se conoce como falacia ecol贸gica, 鈥渙bservas una cosa y cuando escarbas, resulta que es lo contrario鈥. 

Con o sin dinero para evitar que los ni帽os pasen la tarde delante de la televisi贸n en ciudades robadas a sus habitantes 鈥攕in patios de manzana de uso colectivo, con escasas zonas verdes, con plazas con carteles de prohibido jugar al bal贸n鈥, 鈥渃ompetir con una manzana no es tan f谩cil cuando tus hijos tienen cuatro y siete a帽os鈥, resume Diana Oliver, autora del 谩lbum ilustrado 隆脩am! Sobre lo que comemos, un libro para leer en familia y prologado por el nutricionista Julio Basulto.

Oliver es madre de dos hijos, sigue una dieta ovolacteovegetariana y es periodista. Escribi贸 隆脩am! porque era el libro que so帽aba que tuvieran sus hijos. 鈥淐reo que el libro informativo es una buena herramienta para hacer llegar una informaci贸n que no siempre es sencilla, o no es f谩cil transmitirla sin que genere rechazo鈥, sostiene. En 茅l aborda dos de los momentos m谩s conflictivos para cualquier familia: el desayuno y la merienda. Tratar de evitar que se cuelen a diario los cereales, las galletas y las leches con cacao azucarado suele ser una batalla perdida de antemano para demasiadas familias.  

Y es una guerra que suele empezar en la farmacia, cuando el ni帽o a煤n es un beb茅. Casi el 90% de los beb茅s toma cereales hidrolizados 鈥攑olvos que se mezclan con agua o leche para tomar en biber贸n o en papilla鈥. Otra trampa m谩s, contienen un 20% de az煤car. Un beb茅 de entre cero y un a帽o no deber铆a tomar az煤car seg煤n la OMS, pero en Espa帽a, un beb茅 consume kilo y medio de az煤car en cuatro meses, indica el informe Mi primer veneno de Justicia Alimentaria. Y casi el 30% de esos cereales se compran en farmacia, establecimiento que se asocia a salud. 驴C贸mo deconstruir ese paladar goloso? 鈥淎 los seres humanos nos gusta el az煤car, y si metes az煤car en la dieta de un beb茅, luego no le gustar谩 lo que no sea empalagoso鈥, indica Jaime Guzm谩n.

Muchas guarder铆as y escuelas obligan a las familias a llevar galletas para el tentempi茅 de la ma帽ana, mucho m谩s baratas que un kilo de manzanas, pl谩tanos y naranjas

En la escuela: almuerzo y comida

Acostumbrado a pasar consulta a todo tipo de ni帽os, el pediatra Carlos Casabona resume que hay dos tipos de problemas: 鈥淣i帽os que comen muy mal y otros que comen bien, pero demasiada cantidad鈥. Alerta que entre este 煤ltimo grupo es frecuente encontrar 鈥渉ambre emocional鈥 en 鈥渘i帽os de padres separados, un poco tristones y que a partir de los ocho o nueve a帽os, de manera inconsciente, acaban comiendo de m谩s鈥. 

Para el pediatra, los men煤s que sirven los comedores de la escuela no son un problema. Recuerda que para los ni帽os de familias econ贸micamente vulnerables suponen la principal fuente de nutrientes del d铆a e insiste que los 谩gapes escolares de los comedores solo representan el 9% de las ingestas de los cr铆os que s铆 pueden realizar cinco comidas al d铆a (150 de 1.725 ingestas al a帽o), por lo que entiende que el comedor no es un foco de obesidad infantil. 

Pero aunque las cocinas escolares y los caterings intenten seguir una dieta m谩s o menos adecuada, Diana Oliver a帽ade un detalle importante: 鈥淢uchas escuelas infantiles obligan a llevar galletas para el almuerzo鈥. Sin ofrecer opciones a las familias, en muchos centros hasta los seis a帽os de edad, cada viernes un ni帽o de clase es el encargado de llevar el siguiente lunes el tentempi茅 para todos sus compa帽eros. Las galletas vuelven a ganar la partida. No hay que pelarlas ni cortarlas, las comen sin insistir y, lo m谩s importante de todo, pueden participar todas las familias. Un paquete de marca blanca de tama帽o familiar es mucho m谩s barato que tres kilos de manzanas, pl谩tanos y naranjas. 

鈥淟a clase marca qu茅 comes y qu茅 no comes, y las clases populares no tienen sirvientes ni tiempo para cocinar. Esos alimentos que dan un peque帽o placer, un autoconsuelo, no son una elecci贸n, son una consecuencia鈥, indica Javier Guzm谩n, portavoz de Justicia Alimentaria

Una diferencia de 1,4 euros entre las cestas de la compra

Del estudio Dame veneno de Justicia Alimentaria se desprende que la diferencia de precio entre una cesta de la compra saludable y una insana se sit煤a en 1,4 euros de m谩s por persona y d铆a si se opta por alimentos frescos. En el caso de una familia con cuatro miembros, el precio de la cesta se incrementar铆a 168 euros cada mes, una cantidad dif铆cilmente asumible si no se tiene trabajo o si el sueldo es exiguo. Dicho de otro modo: el incremento necesario de gasto en alimentaci贸n saludable para hogares con ingresos netos mensuales inferiores a 499 euros deber铆a ser del 51%, del 36% en hogares con entre 500 y 999 euros y del 7% para los que oscilan entre los 1.000 y 1.499 euros. 

Las rentas no dan de s铆 ni con los precios de 2015 utilizados para este estudio. De hecho, la OCU apuntaba el pasado octubre que los productos frescos son los que m谩s se han encarecido durante la pandemia 鈥攈asta un 4%鈥, mientras que la alimentaci贸n envasada de marca blanca es la 煤nica que ha bajado: un 0,3%. 

鈥淟a clase marca qu茅 comes y qu茅 no comes鈥, resume Guzm谩n. 鈥淓n Justicia Alimentaria cruzamos el mapa de Barcelona con los datos de diabetes 2 y clase ocupacional y casi coincid铆an calle por calle鈥, a帽ade, 鈥渓as clases populares no tienen sirvientes ni tiempo para cocinar y con los alimentos procesados se produce el efecto de darte un peque帽o placer, un autoconsuelo r谩pido que es una trampa que le das a quien peor renta tiene. No es tu libertad, te apetece comer eso porque vives reventado, no tienes ayudas para la alimentaci贸n, ni tiempo para cocinar. Esa comida no es una elecci贸n, es una consecuencia鈥.

La ganader铆a industrial ha abaratado los componentes y ha fomentado una industrializaci贸n de la comida con poco aporte nutricional y un exceso del consumo de carne, que en Espa帽a se sit煤a ocho veces por encima de la recomendaci贸n de la OMS. 鈥淪i la industria no externalizara sus impactos en el medio ambiente y en la salud, si esas empresas tuvieran que asumir los costes, el ch贸ped no ser铆a asumible para nuestros bolsillos. Pero los costes los pagamos nosotros, con nuestra salud, ese es el drama鈥, concluye Javier Guzm谩n. 

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (13/12/2020).




Fuente: Sasmadrid.org