November 10, 2022
De parte de Nodo50
631 puntos de vista

Ha arrancado una nueva Cumbre del Clima, y ya son 27. 驴Optimismo? 驴Una nueva oportunidad para alcanzar compromisos que nos pongan en buena direcci贸n para hacer frente al cambio clim谩tico? O, 驴desaz贸n absoluta? 驴Tiramos la toalla del todo? M谩s bien, la exigencia de presionar para que este espacio sea un marco donde 鈥攁l menos鈥 poder garantizar derechos humanos, justicia clim谩tica y un m铆nimo de acci贸n y compromiso.

La COP26 de Glasgow del a帽o pasado fue 鈥渓a cumbre de la ambici贸n鈥. El discurso oficial y las negociaciones estuvieron atravesadas por la emergencia, el actuar ya, el no rebasar el 1,5潞C, los NDC (compromisos de reducci贸n de cada pa铆s) y el incluir a los combustibles f贸siles por primera vez en un texto final. Incluso se lleg贸 a imaginar que se llegar铆a a alg煤n acuerdo con medidas concretas. Pero de nuevo, patada hacia delante m谩s que previsible: casi todo pospuesto.

Este a帽o las emisiones ni siquiera son ya las protagonistas. Esto se debe a
que es una COP transitoria, no de fijar nuevos objetivos. La pr贸xima rendici贸n
de cuentas a los pa铆ses de c贸mo se est谩 cumpliendo el Acuerdo de Par铆s ser谩 en
la COP28 de Emiratos 脕rabes. Y a juzgar por el arranque en Sharm El Sheikh,
estamos ante la cumbre de la adaptaci贸n y las p茅rdidas y los da帽os (Loss &
Damage), que se vienen discutiendo desde la Cumbre de Varsovia (2013) y
cobraron momentum en Glasgow, pero que ahora copan pr谩cticamente
toda la atenci贸n.

En el nuevo contexto geopol铆tico marcado por una guerra en el coraz贸n de Europa y una crisis energ茅tica sin precedentes, la credibilidad de la UE y de muchos otros pa铆ses pende de un hilo

Si la COP26 se centr贸 en definir objetivos de reducci贸n, en esta cumbre
casi todo el relato gira en torno a c贸mo dotar de apoyo econ贸mico a las
regiones que ya est谩n sufriendo los estragos del cambio clim谩tico. La prioridad
no ser谩 hablar de evitar el desastre sino de c贸mo hacer frente al desastre.
Ante esta realidad, nos asaltan dos ideas.

1. Por un lado, 驴asumimos que las emisiones no est谩n en el centro del
discurso porque es lo que toca a pesar de que el cambio clim谩tico avance de
forma imparable?

S铆, vale. Este a帽o el debate no gira en torno a cu谩nto van a disminuir los
pa铆ses. Sin embargo, las Partes est谩n invitadas a presentar la actualizaci贸n al
alza de sus planes clim谩ticos. Y desde Glasgow, solo
24
 de un total de 193 pa铆ses firmantes del Acuerdo de Par铆s lo han
hecho. De quienes lo tienen pendiente, algunos pesos pesados, como China, India
y Rusia ni siquiera acudir谩n a la cumbre. 驴Debemos tomarnos todo esto como una
se帽al de donde est谩n (o m谩s bien donde no est谩n) las prioridades?

Ni siquiera la UE -que hist贸ricamente ha sido el bloque que ha llevado una
mayor ambici贸n (aunque muy insuficiente)- acude con un compromiso fuerte en
este aspecto. Y si la UE no lo hace, mal asunto. La UE hab铆a prometido reducir
sus emisiones en un 55 % en 2030 a trav茅s del plan 鈥淔it For 55鈥. Pero el
retraso en la aprobaci贸n de este paquete legislativo ha provocado que no haya
actualizado sus compromisos a tiempo para esta COP. Con este tel贸n de fondo,
la posici贸n
negociadora
 de la UE en la COP ha sido calificada como 鈥渧aga鈥
y 鈥減oco precisa鈥
 por organizaciones ambientales. Una vez m谩s, muchas
declaraciones y poca hoja de ruta.

En el nuevo contexto geopol铆tico marcado por una guerra en el coraz贸n de
Europa y una crisis energ茅tica sin precedentes, la credibilidad de la UE y de
muchos otros pa铆ses pende de un hilo. En poco tiempo, la proclama de
鈥済arantizar la seguridad energ茅tica鈥 se ha convertido en la m谩xima que permite
relegar la lucha contra la crisis clim谩tica a un segundo plano.

Por parad贸jico que resulte, el 2022 ha sido el a帽o de las olas
extremas de calor
, pero tambi茅n el de dar pasos atr谩s en la eliminaci贸n de
los combustibles f贸siles. Un claro ejemplo es la vuelta al carb贸n de pa铆ses
como Alemania -y
eso que su eliminaci贸n gradual fue uno de los acuerdos hist贸ricos alcanzados en
Glasgow- o el impulso f茅rreo de m谩s
infraestructuras gasistas
, dentro y fuera de las fronteras de la UE, bajo
la imposible promesa verde del hidr贸geno. No es casual que precisamente en
Sharm El Sheikh exista una campa帽a de organizaciones africanas bajo el lema y
la demanda Don鈥檛 gas
Africa
.

Hoy desde la sociedad civil demandamos que se escuche la propuesta de los pa铆ses del Sur global para crear un mecanismo financiero o facility dirigida a abordar las p茅rdidas y da帽os

Mientras, la temperatura global sigue aumentando. Como m铆nimo, Sharm El Sheikh deber铆a garantizar resultados en el proceso de revisi贸n de los Compromisos Determinados a Nivel Nacional (NDC) -es decir, las emisiones que cada Parte se compromete a reducir al a帽o- de cara al llamado Global Stocktake (GST) -algo as铆 como el balance o rendici贸n de cuentas- y avanzar en el plan de trabajo sobre mitigaci贸n (Mitigation Work Programme o MWP).

2. Dicho esto, sigamos con las p茅rdidas y los da帽os: que se incluya este tema por primera vez como punto permanente en la agenda de las negociaciones 鈥攗na demanda lejana de los pa铆ses del Sur global鈥 es tambi茅n algo para celebrar, y mucho. Esta inclusi贸n supone que las discusiones sobre financiaci贸n en estas cumbres, hist贸ricamente centradas en la mitigaci贸n y adaptaci贸n, ahora tienen una tercera pata. Para las regiones empobrecidas esto es m谩s que importante porque recordemos que tal y como ha advertido el IPCC en sus 煤ltimos informes, el cambio clim谩tico ya est谩 afectando 鈥渢odas las regiones de la Tierra鈥, pero en el Sur global mucho m谩s. Pa铆ses que, adem谩s, son quienes menos han contribuido a calentar el planeta.

Este verano algunas noticias han cruzado las pantallas. Desde junio, Nigeria ha sufrido las inundaciones m谩s mort铆feras de la 煤ltima d茅cada: 1,3 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares al tiempo que miles de hect谩reas de campos de cultivo han quedado destruidos. En Pakist谩n las fuertes lluvias en septiembre han dejado un tercio de la superficie del pa铆s bajo el agua, m谩s de 1.400 personas han muerto y al menos 33 millones de personas se vieron afectadas de un modo u otro. Son solo dos ejemplos, pero la lista empieza a no tener fin.

Ha costado nueve a帽os, desde la COP19, dedicar un espacio de discusi贸n a las p茅rdidas y da帽os dentro de una cumbre. Hoy desde la sociedad civil demandamos que se escuche la propuesta de los pa铆ses del Sur global para crear un mecanismo financiero o facility dirigida a abordar las p茅rdidas y da帽os, que deber铆a: ser adicional al resto de l铆neas de financiaci贸n que ya existen para mitigaci贸n y adaptaci贸n, darse a fondo perdido y no en forma de pr茅stamos para evitar el aumento de la deuda externa de pa铆ses en los que sus presupuestos p煤blicos ya est谩n extremadamente mermados, y garantizar que el dinero llega a las comunidades afectadas a nivel local y no se pierde en el camino.

No podemos olvidar que la responsabilidad de frenar la crisis clim谩tica es
com煤n, pero tiene que ser diferenciada. Los pa铆ses del Norte global son ahora
los que tienen que doblegar esfuerzos para reducir las emisiones y garantizar
la transferencia de recursos a los pa铆ses del Sur.

Entonces, 驴qu茅 queremos y qu茅 podemos esperar?

Por querer, muchas
cosas
. Por esperar, tal y como han arrancado las negociaciones, esperamos
poco. 脡xito ser铆a tener, al menos, un acuerdo en p茅rdidas y da帽os. Una facility en
los t茅rminos descritos que ayude a concretar financiaci贸n real a las regiones
m谩s vulnerables y afectadas por el cambio clim谩tico. Del resto de temas
(financiaci贸n para adaptaci贸n o reducci贸n de emisiones, por ejemplo) no somos
tan optimistas.

Sin embargo, de Sharm El Sheikh tambi茅n querr铆amos esperar que hubiera un
avance en derechos humanos. O, al menos, un se帽alamiento internacional de que
este tema se est谩 violando de manera sistem谩tica. Aunque no parece que vaya a
ser f谩cil avanzar en este sentido cuando la Presidencia de la cumbre la ostenta
el Gobierno totalitario de Abdel Fattah al-Sisi.

Con dos semanas todav铆a por delante, queremos y debemos pensar que el reclamo 鈥渟in derechos humanos no hay justicia clim谩tica鈥 de la sociedad civil egipcia, africana e internacional tiene posibilidad de permear

Sameh Sukri, el ministro de Asuntos Exteriores y presidente de la COP27,
cerr贸 la rueda
de prensa inaugural
 con estas palabras: 鈥淒amos la bienvenida a todos
los delegados, sociedad civil, ONG, sector privado, todas estas partes
interesadas son fundamentales, son esenciales para que logremos avances y
estamos felices de recibirlos en Sharm el Sheikh鈥. Lo dijo como responsable de
un Estado que reprime la libertad de expresi贸n, persigue, tortura y encarcela a
disidentes pol铆ticos y que, adem谩s, ha criminalizado la movilizaci贸n social en
el contexto de la COP. As铆 que sus palabras son, sin duda, un buen intento de
lavado de cara de su Gobierno que se est谩 saliendo con la suya y,
probablemente, lo consiga al cierre de esta cumbre.

Sin embargo, con dos semanas todav铆a por delante, queremos y debemos pensar
que el reclamo 鈥渟in derechos humanos no hay justicia clim谩tica鈥 de la sociedad
civil egipcia, africana e internacional tiene posibilidad de permear a las
diferentes delegaciones para que presionen al Gobierno egipcio. Se trata,
cuando menos, de una oportunidad 煤nica para dar voz a la sociedad civil egipcia
represaliada que protesta, entre otras cosas, por la acci贸n de las multinacionales
extractivistas europeas en su territorio.

Sanaa Seif, activista defensora de derechos humanos egipcia, lo dej贸 claro el pasado mes de octubre en su comparecencia ante el subcomit茅 de Derechos Humanos del Parlamento Europeo: 鈥淣ecesitamos que presion茅is a vuestros gobiernos para que planteen el tema de derechos humanos, para que presionen por la amnist铆a de los presos, especialmente porque muchos de sus gobiernos se benefician de nuestra opresi贸n. Necesitamos que vuestras delegaciones planteen la crisis de los derechos humanos a todos los niveles (鈥) La presi贸n funciona, necesitamos que levanten la voz cuando discutan con las autoridades egipcias鈥. Una necesidad que, ocurra o no, para las activistas, organizaciones y delegaciones presentes en Sharm El Sheikh es, m谩s bien, una obligaci贸n.

Autoras:

Marta Garc铆a Pallar茅s. @martagpallares

Marta Monasterio Mart铆n

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/opinion/cop-27-egipto-cuando-reduccion-emisiones-deja-de-ser-prioritario




Fuente: Rebelion.org