November 16, 2021
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Entre 2015 y 2020 la tasa de deforestaci贸n global se estima en unos diez millones de hect谩reas al a帽o. Un 80% de ese territorio boscoso se perdi贸 como consecuencia directa del avance de la agricultura intensiva industrial, especialmente de cultivos como la soja 鈥攅l 87% de la importada en la UE se destina a la alimentaci贸n animal鈥, el aceite de palma, el caucho o el cacao. Las cifra, publicada por la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Alimentaci贸n y la Agricultura (FAO), supone que el planeta ha perdido en apenas un solo lustro una superficie boscosa de un tama帽o similar al de la pen铆nsula Ib茅rica, cerca de un campo de f煤tbol de cada dos segundos.

Con semejante destrucci贸n sobre la mesa, y en medio de la mayor crisis de biodiversidad en 65 millones de a帽os, con una sexta extinci贸n masiva de especies en marcha, los instrumentos para frenar la destrucci贸n de masa boscosa se revelan clave. M谩s all谩 de acuerdos globales como el firmado el pasado 2 de noviembre en la Cumbre del clima de Glasgow, por el que un centenar de naciones se compromet铆an a frenar la p茅rdida de superficie boscosa global en una declaraci贸n no vinculante, los pocos controles a la deforestaci贸n se realizan en los ordenamientos legales nacionales, a los que en Europa se suman los paquetes legislativos de la UE. 

Este 17 de noviembre est谩 previsto que la Comisi贸n Europea presente el borrador del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a determinadas materias primas y productos asociados a la deforestaci贸n y la degradaci贸n forestal, un texto al que El Salto ha tenido acceso.

鈥淟a ley dejar铆a en manos de gobiernos nacionales como el brasile帽o la definici贸n de lo que es 鈥榣egal鈥欌, dice Fern谩ndez

El documento supone una serie de normas que pretenden, seg煤n la propia Comisi贸n, 鈥渋ntensificar la actuaci贸n de la UE para proteger y restaurar los bosques del mundo鈥. De hecho, el Reglamento 鈥減odr铆a cambiar las reglas del juego, ya que por primera vez la UE est谩 a punto de proponer una serie de normas para las empresas que les obliguen a asegurarse de que algunos de sus productos no est茅n relacionados con la deforestaci贸n en todo el mundo鈥, apunta Isabel Fern谩ndez, de Ecologistas en Acci贸n, una de las personas detr谩s del proyecto Los Rostros de la Soja, una investigaci贸n que se帽ala los excesos e impactos de este cultivo en el mundo.

El nuevo Reglamento contiene elementos alentadores, ya que la UE propone que las empresas pongan en marcha 鈥榮istemas de diligencia debida鈥 con el fin de controlar y mitigar cualquier impacto negativo de sus importaciones en los bosques. Asimismo, propone asignar una calificaci贸n de riesgo a los pa铆ses productores para adaptar as铆 el nivel de diligencia debida en funci贸n del mismo y contribuir a ser m谩s efectivo en la lucha contra la deforestaci贸n.

Presiones

La Comisi贸n, sin embargo, ha dejado fuera aspectos clave para frenar la p茅rdida de masas boscosas, algo en lo que han sido clave determinados lobbies e industrias: 鈥淪abemos que ya han desaparecido elementos que estuvieron en anteriores versiones del reglamento y que eran esenciales para la efectividad del mismo鈥, se帽ala Tom Kucharz, investigador y compa帽ero de Fern谩ndez en el proyecto Los Rostros de la Soja. En concreto, apunta que 鈥渓as asociaciones del sector automovil铆stico han aumentado la presi贸n y aparentemente han ejercido influencia sobre la redacci贸n de la propuesta legislativa鈥. 

Los dos integrantes de Ecologistas en Acci贸n hablan de que el Reglamento supone una 鈥渇lagrante debilidad en la protecci贸n de los derechos de los pueblos ind铆genas y las comunidades locales, que son los mejores guardianes de los bosques鈥. Haciendo referencia a Brasil, donde las pol铆ticas de Jair Bolsonaro han menoscabado la protecci贸n ambiental de la Amazon铆a y el medio ambiente en general, as铆 como los derechos de los pueblos ind铆genas, la Comisi贸n plantea que los productos que se venden en el interior de la UE respeten las leyes del pa铆s de origen, dejando fuera las leyes internacionales sobre derechos humanos y de los pueblos originarios. 鈥淟a ley dejar铆a en manos de gobiernos nacionales como el brasile帽o la definici贸n de lo que es 鈥榣egal鈥欌, dice Fern谩ndez.

鈥淧roductos importantes para la industria del autom贸vil, como el caucho, han desaparecido de la lista de productos que se regular谩n mediante la ley prevista鈥, apunta Tom Kucharz

El reglamento propone adem谩s abandonar los actuales instrumentos para evitar el comercio de madera de origen ilegal como el Forest Law Enforcement, Governance and Trade (FLEGT) o el Reglamento Europeo de la Madera (EUTR), as铆 como la supresi贸n de los acuerdos bilaterales entre la UE y las naciones con grande extensiones boscosas. Esto es preocupante tanto para las organizaciones defensoras de los bosques, que han utilizado estas herramientas para forjar un espacio de di谩logo, como para los pa铆ses que se han embarcado en reformas ambiciosas e innovadoras.

Productos excluidos

La lista que aparece en el borrador es, para los dos investigadores, demasiado limitada, ya que no incluye todos los productos relacionados con la ganader铆a, sino solo la carne de vacuno, el aceite de palma, la soja, la madera, el cacao y el caf茅. Esto excluye la carne procesada, carnes de otros animales, el caucho 鈥攃uyo 70% de la producci贸n global se destina a la producci贸n de neum谩ticos鈥 y el ma铆z.

De nuevo, Kucharz pone el foco en las presiones de los lobbies: 鈥淧roductos importantes para la industria del autom贸vil, como el caucho, han desaparecido de la lista de productos que se regular谩n mediante la ley prevista鈥. Estos dos productos forman parte de los m谩s da帽inos en lo que respecta a la deforestaci贸n mundial. El propio Europarlamento defini贸, en una resoluci贸n de octubre de 2020, una serie de bienes que el futuro ordenamiento europeo para frenar la deforestaci贸n tendr铆a que cubrir 鈥渃omo m铆nimo鈥 para conseguir su objetivo. El caucho y el ma铆z estaban incluidos.

Espa帽a es el tercer pa铆s de la UE que m谩s materias primas procedentes de la deforestaci贸n importa

El sistema de clasificaci贸n de riesgo que plantea la Comisi贸n tiene tambi茅n su problem谩tica. Propone eximir a las empresas de la necesidad de aplicar la diligencia debida a las mercanc铆as procedentes de pa铆ses que est谩n siendo clasificados como ‘verdes’. 鈥淓sto podr铆a crear muchas lagunas鈥, se帽ala Isabel Fern谩ndez. 鈥淧or ejemplo, si un pa铆s es clasificado como ‘verde’ podr铆an comercializarse en la UE bienes producidos en tierras deforestadas ilegalmente o que son el resultado de violaciones de los derechos humanos鈥. 

La definici贸n del objeto a proteger es otra de las oportunidades perdidas en este primer borrador para los ecologistas. Con una referencia espec铆fica a los bosques, deja fuera a ecosistemas que, de hecho, se ven afectados por monocultivos, como son los pastizales, los humedales y las turberas, h谩bitats que adem谩s proporcionan medios de vida a las comunidades locales. El borrador introduce una cl谩usula para una potencial revisi贸n de los ecosistemas objeto de protecci贸n, pero de forma posterior.

Espa帽a, clave en e puzle

Para Espa帽a, la nueva normativa ser谩 clave, ya que es el tercer pa铆s de la UE que m谩s materias primas procedentes de la deforestaci贸n importa, seg煤n el informeIncrementando el ritmo: el impacto continuo del consumo de la UE en la naturaleza, publicado el pasado abril por WWF. Las cifras de esta entidad conservacionista hablan de 32.900 hect谩reas anuales deforestadas de forma directa por las importaciones espa帽olas. 

Como punto estrat茅gico para la importaci贸n de soja desde sudam茅rica, Espa帽a no solo el es punto de distribuci贸n de subproductos de soja al resto de Europa, tambi茅n un territorio productor de productos derivados de la misma, con un 98% de la soja con destino final el territorio espa帽ol destinada a la producci贸n ganadera industrial nacional.

Agroindustria


Lo que la soja esconde

La producci贸n de soja es uno de los problemas medioambientales m谩s desconocidos actualmente. Por ello, el 谩rea de Agroecolog铆a de Ecologistas en Acci贸n ha lanzado una web en la que explican las diferentes realidades y resistencias: los rostros de la soja.

Como denuncia Fern谩ndez, 鈥淓spa帽a se ha convertido en una gran maquila para producir cantidades de carne industrial y subproductos animales, desvinculados de las necesidades reales del territorio鈥. La investigadora se帽ala adem谩s que se est谩 exportando gran parte de la producci贸n ganadera industrial, 鈥渞espondiendo 煤nicamente a las demandas del mercado y con un extraordinario coste energ茅tico, clim谩tico y social, adem谩s de grav铆simos da帽os para la biodiversidad tanto en los lugares de cultivo de la soja como en los territorios rurales que concentran las granjas industriales鈥.

Seg煤n un informe de la IUCN y The Sustainable Trade Initiative, en Espa帽a, Italia y Portugal tampoco hay apenas demanda de soja con cero deforestaci贸n. En 2019, se importaron a Espa帽a 2,4 millones de toneladas de soja brasile帽a, principalmente del Mato Grosso y Matopiba, zonas ubicadas en la ecoregi贸n El Cerrado. Se trata del 谩rea donde se concentr贸 alrededor del 70% de la destrucci贸n de bosques asociada al consumo de soja en la UE y uno de los puntos calientes de biodiversidad que han sido devastados por la deforestaci贸n de la cadena de suministros de la soja.

Diligencia debida

En lo relativo a la diligencia debida desde Ecologistas en Acci贸n se帽alan algunas lagunas. Definida como 鈥渆l proceso a trav茅s del cual las empresas identifican, previenen y mitigan los impactos adversos reales y potenciales, y explican c贸mo se abordan estos impactos鈥 por la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE), este sistema 鈥渧iene siendo recogido de modo voluntario en las pol铆ticas de responsabilidad corporativa de grandes empresas sin que por el momento haya ofrecido resultados visibles en el descenso del impacto en el medio ambiente o la vulneraci贸n de derechos humanos鈥, denuncia Kucharz.

Al tomar como punto de partida una autoevaluaci贸n del operador, este sistema 鈥減ierde la posibilidad de establecer mecanismos de control fuerte y obligaciones extraterritoriales efectivas basadas en el derecho y los acuerdos internacionales existentes o la posibilidad de apuntar hacia nuevas normas obligatorias a nivel internacional鈥, prosigue el activista.

As铆, para que la diligencia debida permita conseguir los objetivos del reglamento, esta deber铆a extenderse a todas las entidades de la cadena de suministro, reconocer todos los derechos humanos internacionales 鈥攜 no solo los nacionales鈥 e imponer a todas las compa帽铆as la obligaci贸n de conducir la diligencia debida, independientemente de su tama帽o, estructura o titularidad.

Kucharz remarca adem谩s que, sin autoridades competentes designadas por los Estados miembro con potestad y medios suficientes para llevar a cabo inspecciones de los productos importados e imponer sanciones en su caso, los sistemas de diligencia debida no ser谩n efectivos.




Fuente: Elsaltodiario.com