January 23, 2021
De parte de ANRed
770 puntos de vista

El vencimiento del DNU 766 y la demanda por su extensi贸n y ampliaci贸n ha evidenciado la emergencia de movimientos de inquilinos/as y habitantes (tanto desde la formalidad como la informalidad). Esto se relaciona con las necesidades urgentes en medio de esta crisis sin precendentes a nivel mundial y que pone de manifiesto las peores desigualdades que provoca el capitalismo. Anclar las necesidades del corto plazo con planes a largo plazo para vencer las problem谩ticas estructurales en el acceso a la tierra y la vivienda, es la tarea que tenemos por delante. Por Emiliana G贸mez y Gigi Krein de Consejer铆as de vivienda | imagen Revista C铆trica.


El viernes 22 de enero del 2021, a 9 d铆as de su vencimiento, se anunci贸 la extensi贸n del DNU 766/20 hasta el 31 de marzo de este a帽o. Sucesor del DNU 320/20, 茅sta es la 煤nica herramienta legal a nivel nacional sancionada a pocos d铆as de iniciado el ASPO que proh铆be algunos desalojos (s贸lo los del sector formal o con contrato), congela el valor del alquiler al de marzo de 2020 y prorroga contratos de alquiler de manera autom谩tica.

Desde las Consejer铆as de Vivienda, participamos en la Campa帽a #ProhibidoDesalojar, desde donde realizamos el pasado jueves 21/1 una importante movilizaci贸n, que cont贸 con la presencia de vecines de hoteles, pensiones, villas y recuperaciones de tierras e inmuebles de todo AMBA, junto a diversas organizaciones sociales. Las demandas que llevamos, primero al Ministerio de Desarrollo Territorial y Habitat, y luego a Casa Rosada, iban en l铆nea con la extensi贸n y la ampliaci贸n del DNU 766. Se exig铆a que el decreto se prorrogase al 31/12/21, y hasta tal momento se diera un espacio de di谩logo con el gobierno para arribar a soluciones estructurales. A su vez, se remarcaba la importancia de que el mismo suspenda todos los desalojos, asi como contar con medidas econ贸micas ante la astron贸mica acumulaci贸n de deuda por parte de les locataries, a saber: que el congelamiento del alquiler no lo abonemos les inquilines (deb铆a ser dado como subsidio a quien s贸lo percibe un alquiler, o absorbido por los privados en caso de ser una inmobiliaria o due帽o con m谩s de una propiedad); que la deuda no compute intereses, y que se d茅 un plazo de 24 meses para abonar lo adeudado (hoy se plantea un m谩ximo de 6 solamente).

Durante varios d铆as corrieron rumores que el gobierno iba a extender el DNU, pero no se sab铆a si por 1 o 2 meses m谩s. Estamos convencides que la fuerza de la movilizaci贸n que realizamos termin贸 de definir la pr贸rroga a 2 meses. Sin embargo, nos preguntamos si Alberto Fernandez y su gabinete realmente consideran que dentro de menos de 60 d铆as, la situaci贸n econ贸mica y habitacional va a ser distinta a la actual, siendo que no se est谩 ampliando el DNU para generar dispositivos como un plan de desendeudamiento real u otras medidas de fondo ante la verdadera emergencia habitacional que estamos atravesando.

驴Qu茅 es la Campa帽a #ProhibidoDesalojar?

Dicha campa帽a surgi贸 en CABA, en el mes de julio del 2020, frente a la necesidad de juntarnos entre vecines, asambleas y distintas organizaciones compa帽eras ante las continuas y numerosas denuncias que recibimos por amenazas de desalojos o desalojos consumados, particularmente en alquileres informales (hoteles, pensiones, villas, etc). Los mismos se aplican sin distinci贸n, y, como no es sorpresa, la poblaci贸n que m谩s se enfrenta a estas violencias somos las mujeres, lesbianas, travestis y trans, migrantes, familias con ni帽es, personas con enfermedades de base y personas embarazadas.

Llevamos adelante acciones callejeras buscando difundir y acercar a vecines la toma de conocimiento del DNU 320/20 en su momento, y 766/20 luego, as铆 como advertir a las mafias hoteleras, dudosos due帽os de inmuebles, y al GCBA encabezado por Horacio Rodriguez Larreta, que estamos organizades, y que exigimos el cumplimiento de dicho DNU.

En el marco de una pandemia mundial en la que se exige a nivel estatal no salir de tu casa para no propagar el contagio, se hace visible la importancia de la cuesti贸n habitacional en nuestro territorio y la cantidad de gente que no puede acceder a un techo. Como venimos exigiendo desde la sanci贸n del DNU 320/20, no es suficiente con la pr贸rroga del decreto, sino que es esencial su ampliaci贸n, ya que no contempla a quienes viven en circuitos informales de vivienda los cuales se calculan m谩s de 500.000 personas habitando en hoteles, pensiones, casas recuperadas y piezas en villas s贸lo en CABA. Tampoco se dice nada de quienes habitan en casas o tierras recuperadas, en cuyo caso siguen al borde del desalojo e incluso han sido desalojades, ya que el decreto no frena los desalojos que se dan por la v铆a judicial civil, penal o contencioso administrativo, como vimos en el caso de Guernica y tantas recuperaciones de tierra a nivel nacional. La norma tampoco menciona a las personas en situaci贸n de calle. El DNU s贸lo se centra en la gente que posee contrato en donde reside. Esto invisibiliza la situaci贸n de trabajadoras/es precarizades o desocupades que no cuentan con todos los requisitos que el mercado formal pide (adelanto, garant铆a propietaria en capital o seguro de cauci贸n y recibo de sueldo) por lo cual terminan en circuitos informales de alquiler, quedando librades al abuso de quienes les alquilan sin ning煤n tipo de control o regulaci贸n a nivel estatal, aumentando las posibilidades de desalojo, incluso muchos de manera muy violenta. 

驴鈥婨n qu茅 contexto estamos?

Nos encontramos en una etapa de crisis capitalista sin precedentes a nivel mundial, producto de la pandemia del coronavirus y la incapacidad del sistema de dar respuesta ante tama帽a urgencia sanitaria y social. 鈥婨n un panorama de crisis econ贸mica creciente, donde la inflaci贸n avanza sobre nuestros salarios de manera sostenida, una familia necesit贸 $ 50.000 para no ser pobre, aunque los 铆ndices de canasta b谩sica siguen sin contemplar alquileres o cuotas hipotecarias. 鈥婣 pesar de esa cifra, el salario m铆nimo, vital y m贸vil se ubica en menos de la mitad ($ 20.587.,50 en diciembre del 2020). El desempleo aument贸 en el tercer trimestre del 2020 hasta 11,7% y se mantiene en los niveles m谩s altos de los 煤ltimos quince a帽os.

Sin embargo, con medidas de ajuste el gobierno de Fernandez sigue descargando la crisis sobre les m谩s humildes. Adem谩s del pago de la deuda ilegal e ileg铆tima al FMI, hemos visto avanzar a este gobierno sobre les jubilades y les estatales. Toda medida anunciada de caracter expropiatoria o redistributiva qued贸 sin hacerse o como algo meramente discursivo. Tomemos la expropiaci贸n de Vicent铆n o el impuesto a las grandes fortunas devenido en aporte unico y extraordinario a un n煤mero reducido de multimillonarios en el pa铆s. Es por esto que acciones frente a la concentraci贸n de la tierra en nuestro territorio debe contar con mucha fuerza social organizada, para torcer el brazo de un gobierno que claramente no quiere ir en serio contra los intereses de quienes detentan miles de hect谩reas e inmuebles en su haber.

驴Derecho o mercanc铆a?

Este cuadro coexiste con considerar a la tierra y la vivienda como una mercanc铆a y no como un derecho. Mientras el deficit habitacional se ubica en las 4.000.000 de viviendas requeridas para decir que se cumple con un derecho constitucional para toda la poblaci贸n, se sostiene un mercado inmobiliario dolarizado. A su vez, la b煤squeda de inversiones (entrada de d贸lares) en el sector lleva a ministros como Kulfas a impulsar 鈥媌lanqueo de capitales de enormes fortunas, exenciones impositivas y dem谩s 芦favores禄 a empresarios multimillonarios. Favorecer a desarrolladoras inmobiliarias que construir谩n vivienda con una 贸ptica especulativa, es cuando menos contradictorio con acciones (por cierto muy insuficientes) de otras carteras del gobierno nacional en el 谩rea de tierra y vivienda, como ser las impulsadas por el Ministerio de Desarrollo Territorial y Habitat encabezado por Jorge Ferraresi, o el Ministerio de Desarrollo Social, presidido por Daniel Arroyo.

El Plan Nacional de Suelo Urbano avanza de manera muy lenta y el Consejo de suelo se ha reunido s贸lo una vez. El programa de lotes con servicio, si bien se est谩 implementando, deja de manera discrecional a cada municipio el tema de la adjudicaci贸n, sin espacios centralizados de cuentas claras y apertura de la informaci贸n de lotes disponibles y criterios de entregas. El cambio de cabeza del Ministerio de DTyH de Bielsa a Ferraresi ha implicado una nueva mirada sobre el manejo de las negociaciones del estado para con quienes sufren el d茅ficit habitacional. Ferraresi con su amplia experiencia de manejo discrecional de fondos en su rol de intendente de Avellaneda tiene un conocimiento m谩s profundo sobre c贸mo y qu茅 negociar con las organizaciones sociales. Esto fue lo que en su momento motiv贸 tambi茅n el pasaje de la Secretar铆a de Integraci贸n Sociourbana a la esfera del Ministerio de Desarrollo Social, llev谩ndose una caja millonaria y todo lo referido a lo que RENABAP abarque.

Otro gran problema sin resoluci贸n por parte del gobierno nacional es la de les tenedores UVA, tambi茅n alcanzades por un decreto (el 319) que m谩s all谩 de exigir la medida inmediata del congelamiento de la cuota, exigen que Fernandez cumpla con su promesa de campa帽a de reveer el millonario negocio usurero de bancos. Muches han visto incluso duplicarse su capital adeudado, mientras denuncian que desde el Ministerio de Desarrollo Territorial y Habitat han cortado el di谩logo, sin dar ninguna respuesta.

驴Y el estado?

En medio del debate sobre si deb铆a o no extenderse el DNU 766, propietaries y empresarios inmobiliarios rasgaron sus vestiduras en defensa de la propiedad privada, criticando la excesiva intervenci贸n estatal al continuar con un decreto que suspenda algunos desalojos y congele precios de los alquileres. As铆, aprovechando el momento pol铆tico, Juntos por el Cambio r谩pido de reflejos, present贸 de la mano de un grupo de diputados nacionales, encabezado por Alberto Asseff (PRO), un proyecto para que se derogue en su totalidad la ley 27.551 贸 芦Ley de alquileres禄. Si bien la nueva ley est谩 encontrando muchas trabas para ser efectivamente cumplida por due帽os e inmobiliarias, hay puntos que resultan ser regresivos para les inquilines, como el 铆ndice de ajuste y la posibilidad de acelerar los tiempos de desalojos. De esta manera, queda en evidencia que la intenci贸n de estos diputados no se basa en la rapidez o no de efectuar desalojos, sino en cu谩nta injerencia tendr谩 el estado sobre la propiedad privada.

Creemos que el estado puede y debe tener mucha m谩s injerencia que la actual en el denominado 芦mercado inmobiliario禄. Sin respuesta para un negocio sin fin sobre todo en las grandes urbes, un problema que se ha puesto de manifiesto con los DNU 320 Y 766, sumado a la nueva ley de alquileres, es que el malhumor propietario llev贸 a que muchos retiren sus propiedades de alquiler. El efecto de esto es catastr贸fico, ya que al bajar la oferta y subir la demanda (producto de los desalojos que se efect煤an a煤n habiendo un DNU que 芦los proh铆be禄), el descalabro es total y las condiciones que se exigen resultan ser muy abusivas. Muchos alquileres (ya moneda corriente en los informales y cada vez m谩s com煤n en los formales) no aceptan familias con ni帽es o mascotas, s贸lo por dar un ejemplo. Los valores de renovaci贸n de contrato se ubicaba en algunos casos por encima del 60% de la 煤ltima cuota del alquiler, y as铆 podr铆amos continuar enumerando. El fen贸meno que ocurre, es la tendencia creciente al alquiler temporal, con tiempos m谩s acotados a nivel contractual y orientado a personas solas y j贸venes.

La desregulaci贸n del suelo tambi茅n es total, por caso tenemos el incumplimiento de la Ley de Acceso Justo al H谩bitat en Provincia de Buenos Aires, que deber铆a haberse aplicado en el caso de Guernica, y aun asi no se hizo, avanzando con el desalojo de miles de familias, que hab铆an quedado en situaci贸n de calle luego de ser desalojadas a pesar de estar vigente el DNU 766, y tambi茅n de muchas compa帽eras huyendo de la violencia de g茅nero ejercida por el violento con quien compart铆an la vivienda. Cabe destacar en este punto que no existen medidas de respuesta habitacional urgente para mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales y no binaries que sufren violencia de g茅nero, ni a nivel local ni a nivel nacional.

驴Hay salida? S铆, hay.

La lucha por la tierra  y la vivienda entendemos que debe verse desde dos 谩ngulos: el primero, desde el cumplimiento de nuestros derechos constitucionales. El segundo, como una lucha enmarcada en crear resistencias y alternativas a la reproducci贸n del capitalismo a trav茅s del acaparamiento de suelo y la creaci贸n de ciudades y viviendas con fines especulativos.

鈥婨s urgente pelear porque se declare a nivel nacional鈥 la Emergencia 鈥婬abitacional, y que en ese marco se d茅 lugar a un esquema de alquiler social,鈥 鈥媙acionalizaci贸n de las coope鈥媟ativa鈥媠 de vivienda, 鈥媝lan de viviendas desde y para la clase trabajadora, se 鈥媠uspendan de manera鈥 efectiva鈥 todos los鈥 desalojos 鈥媝or 2 a帽os鈥, se decrete un impuesto a la tierra y la vivienda ociosa, en conjunto con un esquema de uso social y expropiaci贸n para aquellos espacios habitables que transcurren sin uso durante m谩s de 1 a帽o, a la vez que se de una disposici贸n inmediata de inmuebles y tierras del estado鈥)鈥.

En la pasada movilizaci贸n del jueves 21 al Ministerio de Desarrollo Territorial y Habitat, y luego a Plaza de Mayo, se vio la unidad y continuidad de lucha de diversos m茅todos y diversos territorios. Las l贸gicas que nuestro pueblo encuentra ante el incumplimiento de derechos por parte del estado y la criminalizaci贸n por parte de sus fuerzas represivas y medios hegem贸nicos de desinformaci贸n, son diversas. La unidad de quienes recuperan espacios ociosos (ya sean tierras o inmuebles) ante la falta estructural de tierra y vivienda, as铆 como las distintas realidades de las grandes metr贸polis frente a espacios m谩s alejados de la centralidad, sin dejar de mencionar claro est谩 a quienes sufren los constantes abusos del mercado tanto formal como informal de alquileres, es un primer gran paso. Muches recordamos en esa jornada de lucha el importante pre-encuentro de Tierra y vivienda realizado en Guernica el 12 de Octubre de 2020. Alentamos a sostener y fortalecer ese tipo de armados, sumamente necesarios para que desde las m煤ltiples realidades y estrategias que nos damos desde la clase trabajadora, surja un movimiento de habitantes e inquilines que de batalla, aporte ideas y fuerza movilizada en la conquista de nuestros derechos.





Fuente: Anred.org