September 20, 2021
De parte de SAS Madrid
353 puntos de vista


Las migraciones clim谩ticas son una pieza m谩s en el domin贸 del desplazamiento forzoso y la crisis del derecho al asilo.

Yakuba Sesay lleg贸 a Espa帽a el 12 de noviembre de 2020 y ahora vive en el barrio de Sant Andreu en Barcelona. Forma parte del grupo minoritario de personas refugiadas que buscan protecci贸n tan lejos de su pa铆s de origen, Sierra Leona. El suyo tambi茅n es un caso excepcional porque 茅l mismo identifica la causa clim谩tica como el detonante de su desplazamiento y una de las m煤ltiples razones por las que actualmente reside en Espa帽a, pero no la 煤nica, ya que desde el que fuera su primer movimiento ha atravesado conflictos econ贸micos, pol铆ticos, religiosos鈥 Un domin贸 de factores de riesgo cada vez m谩s frecuentemente acelerado por la crisis clim谩tica y ambiental. Su historia personal de migraci贸n forzosa empieza un lluvioso d铆a de agosto, a las afueras de Freetown.

El deslizamiento

Mi madre trabajaba vendiendo productos en el mercado y yo era quien tra铆a el dinero a la familia. Yo estudiaba y mi padre pasaba la mayor parte del tiempo en casa porque estaba enfermo. Ese d铆a mis dos hermanos menores se quedaron con mi padre mientras que yo y mi madre est谩bamos fuera. Cuando volvimos a casa, el deslizamiento de tierra hab铆a acabado con la vida de nuestra familia.

Es 14 de agosto de 2017 por la ma帽ana y en la localidad monta帽osa Regent, en las afueras de Freetown, la capital de Sierra Leona, ya llevan decenas de d铆as seguidos con lluvias intensas. Despu茅s de cinco horas de fuertes precipitaciones, se ha producido un deslizamiento de tierra que ha descendido por el monte Sugar Loaf. La cat谩strofe ha terminado con m谩s de 3.000 familias sin hogar y un total de 1.141 fallecidos.

En los 煤ltimos a帽os las inundaciones en Freetown han dejado de ser algo excepcional, la r谩pida urbanizaci贸n en la capital y en 谩reas inestables sumado a la seria amenaza por la deforestaci贸n en la pen铆nsula han favorecido este problema ambiental. La falta de bosques aumenta el riesgo de deslizamientos de tierra, puesto que los 谩rboles generalmente evitan las erosiones y la vegetaci贸n retiene el agua. En caso de lluvias prolongadas o intensas, en los lugares sin 谩rboles el suelo se satura y se erosiona.

Despu茅s de eso no ten铆amos a d贸nde ir, yo ten铆a 25 a帽os y hab铆a perdido a mi familia y el privilegio de poder estudiar. Estuvimos viviendo en unos campos provisionales para las v铆ctimas del deslizamiento hasta que nos mudamos a una nueva comunidad llamada Lumley Beach Road. Mi familia era cristiana, y eso no agradaba al due帽o del solar que ten铆amos, quien le pidi贸 a mi madre que se hiciera musulmana. Ante su negativa, un d铆a en que ella estaba preparando la cena, el due帽o de las tierras pate贸 la olla del fuego, arroj贸 el agua hirviendo a sus piernas y la amenaz贸 con que llegar铆a m谩s lejos si no nos 铆bamos de all铆.

Deslizamientos de tierra, incendios forestales, aumento del nivel del mar, creciente salinidad de los acu铆feros, mayor recurrencia de tifones, ciclones y huracanes, destrucci贸n de los cultivos en muchas regiones del planeta鈥 Las amenazas del cambio clim谩tico han ido en aumento en las 煤ltimas d茅cadas paralelamente con la explotaci贸n de recursos perpetrada en mayor parte por los pa铆ses del Norte Global, que a principios de la d茅cada pasada concentraban la propiedad del 90% de las industrias manufactureras, tal y c贸mo se帽ala el acad茅mico nigeriano N. Oluwafemi Mimiko. No obstante, las consecuencias de estos impactos clim谩ticos ser谩n m谩s duras para los pa铆ses del Sur Global, no solamente porque los desastres naturales tienen m谩s incidencia en esta parte del mundo por su ubicaci贸n geogr谩fica, sino porque su respuesta ante ellos ser谩 m谩s limitada al poder destinar menos recursos a pol铆ticas de prevenci贸n, rescate y reparaci贸n. Y, adem谩s, tendr谩n un mayor impacto en mujeres y ni帽as.

Frente a esta amenaza ambiental 鈥攖ambi茅n pol铆tica y econ贸mica鈥 miles de personas se ver谩n obligadas a abandonar sus hogares. Desplazamientos que ocurrir谩n si sigue el inmovilismo, y que han sido diana de discursos apocal铆pticos centrados en la necesidad de proteger a los pa铆ses occidentales de esta llegada supuestamente masiva de migrantes o refugiados clim谩ticos. Suposiciones que voces acad茅micas como la de Gemma Pinyol son tajantes desmintiendo: 鈥淟a mayor铆a de personas que huyen de conflictos no llegan a lo que llamamos el Norte Global, sino que se desplazan a pa铆ses de alrededor donde hay semi-democracias, democracias muy d茅biles o inexistentes. Existe esta idea de que el Norte es ese lugar ideal donde todo el mundo quiere ir, y eso no es real鈥, explica la investigadora de migraciones y pol铆ticas de asilo en el Grupo de Investigaci贸n Interdisciplinario en Immigraci贸n de la Universitat Pompeu Fabra (GRITIM-UPF).

Seg煤n las cifras de ACNUR, el 85% de la poblaci贸n refugiada que se desplaza fuera de su pa铆s vive en pa铆ses del Sur Global, el 17% fue acogida por pa铆ses del norte en 2019 y tres cuartas partes de los refugiados fueron acogidos por pa铆ses vecinos. 鈥淐on las migraciones clim谩ticas ocurre lo mismo: se est谩 intentando difundir la idea de que se desplazar谩n a pa铆ses del Norte Global, sin entender que la mayor铆a de desplazamientos son internos o hacia pa铆ses vecinos, y que los pa铆ses del Norte 鈥擡spa帽a incluida鈥 tambi茅n ser谩n v铆ctimas de procesos de degradaci贸n ambiental鈥, apunta Pinyol.

Tuvimos que empezar de nuevo en otra comunidad llamada Mountain Cut, donde mi madre pudo empezar su negocio otra vez y llevarse bien con la gente de all铆, hasta que empezaron a pedirle que se uniera al Partido Popular de Sierra Leona. Ella no quiso hacerlo y empezaron los problemas, hasta que el Concejal de la comunidad mand贸 a la polic铆a a asesinar a mi madre. Recibi贸 un disparo en el hombro y estuve con ella en el hospital tres d铆as hasta que muri贸. Al volver y negarme yo tambi茅n a formar parte del partido, el Concejal mand贸 a sus hombres a matarme, me apu帽alaron en la pierna y casi me cortan el dedo, as铆 que tuve que huir otra vez. Antes de morir, mi madre me anim贸 a seguir mis sue帽os: 鈥淓ncontrar谩s ayuda鈥, me dijo.

El desamparo internacional

A nivel jur铆dico, la figura de 鈥渞efugiado clim谩tico鈥 no est谩 reconocida en ning煤n tratado. Todo lo referente a los refugiados en el 谩mbito internacional lo encontramos en la Convenci贸n de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y en el Protocolo de Nueva York que se le a帽adi贸 en 1967. Para estos tratados se considera refugiadas a aquellas personas 鈥減erseguidas por motivos de raza, religi贸n, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones pol铆ticas鈥.

Sin embargo, la realidad es que hay muchas personas que reconocemos como refugiadas y que no coinciden con esta descripci贸n, por ejemplo las que huyen de una guerra. La mayor parte de los refugiados que a d铆a de hoy reconocemos como tal son personas que se desplazan por conflictos b茅licos en su pa铆s, 鈥渆sto quiere decir que el concepto se puede ampliar, lo estamos haciendo sin la necesidad de incluirlo en ning煤n tratado, 驴por qu茅 no est谩 ocurriendo con los desplazamientos por motivos clim谩ticos?鈥, se帽ala Miguel Pajares, antrop贸logo experto en migraciones y presidente de la Comisi贸n Catalana de Ayuda al Refugiado (CCAR).

A su vez, existe todo un debate en torno a c贸mo debemos referirnos a las personas desplazadas por motivos clim谩ticos: 驴migrantes o refugiadas? Si nos regimos estrictamente por la definici贸n que encontramos en el Estatuto de los Refugiados, una persona refugiada es aquella que es v铆ctima de una acci贸n pol铆tica. De acuerdo a Pajares, autor de Refugiados clim谩ticos: Un gran reto del siglo XXI, las personas desplazadas por motivos clim谩ticos son claramente v铆ctimas de la vulneraci贸n que hacen los pa铆ses de los tratados clim谩ticos que han suscrito desde que en 1992 tuvo lugar la primera Convenci贸n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim谩tico. Entonces, los gobiernos se comprometieron a empezar a reducir las emisiones de efecto invernadero, pero las emisiones no han hecho m谩s que crecer. As铆, seg煤n Pajares, 鈥渓os migrantes clim谩ticos son v铆ctimas de una acci贸n pol铆tica, por eso el t茅rmino refugiado clim谩tico es pertinente鈥, aunque 茅l mismo tambi茅n sostenga que 鈥渞eferirnos a ellas como refugiadas clim谩ticas es m谩s una reivindicaci贸n y no un avance legislativo鈥.

Viaj茅 a Guinea Conakry en septiembre de 2020, donde trabaj茅 como repartidor para los comercios, pero fue dif铆cil entenderme con el idioma y con la gente de all铆. Despu茅s fui a Mali, donde el idioma y la guerra tampoco me lo pusieron f谩cil, as铆 que fui a Marruecos. All铆 hice un amigo que hablaba ingl茅s y me ofreci贸 quedarme con 茅l y su familia a cambio de que los ayudara en casa, pero su madre me trataba muy mal porque era muy racista. Su racismo y su intolerancia con las personas no musulmanas me obligaron a irme de all铆 tambi茅n. Mi amigo quiso ayudarme y me dijo que me encontrar铆a un lugar donde me dedicar铆a a pescar, solo tendr铆a que subirme a una embarcaci贸n.

Beatriz Felipe P茅rez, Doctora en Derecho y autora de la tesis Migraciones clim谩ticas: retos y propuestas desde el Derecho Internacional, destaca la importancia de buscar soluciones pr谩cticas que permitan a estas personas obtener alg煤n tipo de protecci贸n, pero se decanta m谩s por denominarlos migrantes clim谩ticos, porque considera que llamarlos refugiados genera mucha confusi贸n, 鈥渋ncluso a los pol铆ticos鈥. La colaboradora de la ONG Migraciones clim谩ticas tambi茅n destaca que 鈥榬efugiado鈥 es un t茅rmino con mucha carga pol铆tica en un contexto complejo como el actual, en que los discursos de odio y los pron贸sticos apocal铆pticos que se est谩n difundiendo no ayudan a buscar soluciones para estos desplazamientos.

Por este motivo, para Beatriz Felipe, 鈥渆l problema viene relacionado con la denominaci贸n, pero tambi茅n, tal y como hemos desarrollado m谩s en un art铆culo reciente en el blog, con c贸mo se habla de los refugiados clim谩ticos como si fuesen olas de refugiados que vienen, que cruzan el Mediterr谩neo solamente por el cambio clim谩tico鈥. La investigadora a帽ade que 鈥渇recuentemente las proyecciones no tienen en cuenta que no todo el mundo va a migrar solamente por el cambio clim谩tico, que tambi茅n hay estrategias de adaptaci贸n, que la gente no quiere migrar. No tienen en cuenta que muchas de las personas que se van despu茅s si pueden regresan a sus hogares鈥 Ni tienen en cuenta las personas que quiz谩s se encuentran en situaci贸n de inmovilidad forzada, que aunque quieran desplazarse, no tienen los medios para hacerlo鈥.

Por su parte, Susana Borr脿s Pentinat, doctora en derecho e investigadora activa en el Grupo de Investigaci贸n sobre Derecho Ambiental, Inmigraci贸n y Gobierno Local de la Universitat Rovira i Virgili, aporta un elemento m谩s al debate terminol贸gico. Seg煤n Borr脿s, 鈥減ersona migrada ambiental es un concepto m谩s omnicomprensivo. Migraci贸n clim谩tica es m谩s concreta; se refiere al movimiento de personas por impactos derivados del cambio clim谩tico, mientras que en el caso de una erupci贸n volc谩nica, deber铆amos hablar de migraci贸n ambiental鈥. 

Por su parte, Pinyol matiza que las personas desplazadas por razones clim谩ticas y/o ambientales siempre han existido, pero que ahora se visibiliza de forma diferenciada dicha causa. Adem谩s, la investigadora de la UPF destaca que estos diferentes motivos se entrecruzan y retroalimentan entre s铆, actuando como factores multiplicadores del riesgo. Cr铆tica y esc茅ptica, Pinyol celebra que ahora se haya puesto sobre la mesa la existencia de esta problem谩tica, pero aclara que tambi茅n permanece 鈥攜 se exacerba鈥 la crisis de personas desplazadas forzadas y demandantes asilo por el resto de motivos, poniendo el foco en la degradaci贸n general del derecho de asilo de todo tipo en el mundo.

Una cuesti贸n de justicia y voluntad pol铆tica

脡ramos 52 personas en un barco peque帽o, pasamos seis d铆as en el mar. El agua y la comida se terminaron, ten铆amos el cuerpo lleno de heridas y quemaduras que con el agua salada se sent铆a 谩cido. Nadie asumir铆a el terror que vivimos esos d铆as si tuviera otra opci贸n, nadie se sube a un barco si no lo necesita realmente para sobrevivir. El miedo es inmenso, por las noches escuch谩bamos sonidos y animales que nunca hab铆amos o铆do, tampoco ve铆amos nada.

Dejando de lado discrepancias estrat茅gicas, todas las personas expertas entrevistadas coinciden en que aunque la figura legal de refugiado clim谩tico no exista, no deber铆a suponer un obst谩culo para garantizarles protecci贸n. Se trata m谩s bien de una cuesti贸n de voluntad pol铆tica. 鈥淣o hace falta modificar la Convenci贸n de Ginebra para que la interpretemos diferente. Al final est谩 en la mano de los jueces y de las organizaciones, de la ACNUR, de quien otorga el estatuto de refugiado, que pueden entender las cosas de manera diferente鈥, concluye Felipe.

A todo esto, cabe a帽adir la doble dificultad en la que se encuentran las personas defensoras de sus territorios en contra de las explotaciones masivas de estos y las industrias extractivistas. Susana Borr脿s apunta que cada vez hay m谩s personas, mayoritariamente mujeres, que necesitan protecci贸n internacional porque est谩n criminalizadas, perseguidas, amenazadas y asesinadas por defender sus tierras. 鈥淓n estos casos hay un claro v铆nculo con el refugio pol铆tico. Defender el medio ambiente y resistir a las explotaciones de las l贸gicas capitalistas es, cada vez m谩s, causa de persecuciones pol铆ticas. Al final todo va de la mano鈥.

Finalmente llegu茅 a Gran Canaria el sexto d铆a por la ma帽ana, donde tras pasar por dos alojamientos de la Cruz Roja y hablar con un par de psic贸logos, me trasladaron a Barcelona. Ahora estoy viviendo en un apartamento que comparto con otras cinco personas en una situaci贸n similar a la m铆a dentro del programa de la Cruz Roja. Aqu铆 solo puedo quedarme seis meses, si entonces no tengo la resoluci贸n para mi protecci贸n no s茅 a d贸nde voy a ir.

La gran mayor铆a de solicitudes de asilo del Estado espa帽ol son rechazadas, muy por debajo de la media europea de porcentaje de aceptaci贸n. Hoy en d铆a, Yakuba ensaya y escribe obras de teatro para cumplir su sue帽o de ser actor, mientras espera estar entre ese 5% de solicitantes a quienes se concede el Estatuto de Refugiado o Protecci贸n subsidiaria, o entre el 35% que obtiene Protecci贸n por Razones Humanitarias en el Estado espa帽ol, seg煤n cifras del CEAR del a帽o 2020. En su mochila, Yakuba carga con el permiso de residencia temporal, una libreta para aprenderse los di谩logos y la incertidumbre de la espera, alumbrada por la esperanza de las 煤ltimas palabras de su madre.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 20/09/2021.




Fuente: Sasmadrid.org