August 17, 2022
De parte de Briega
157 puntos de vista

Es hora de empezar y enserio.

LA RANA, SISIFO, CASANDRA Y… LA JODIDA REALIDAD
Hace cuatro d茅cadas, observando los niveles de contaminaci贸n y la destrucci贸n de la naturaleza a los que se hab铆a llegado, el fil贸sofo G眉nther Anders dijo que la cuesti贸n ya no era c贸mo viviremos sino si viviremos. 驴Qu茅 pensar铆a hoy ante los desastres que tenemos, como la emergencia de la tercera guerra mundial, el mundo en llamas, el inminente colapso clim谩tico, las pandemias globales, la cada vez mayor desigualdad econ贸mica y racial?

Desde entonces al menos, la rana vive en una cazuela cada vez m谩s caliente y se le est谩 acabando el tiempo de poder saltar de ella y salvarse. Todav铆a la siguen tranquilizando interesados negacionistas de todo pelaje y condici贸n. Reformistas y pragm谩ticos le piden calma, ya que con las correspondientes reformas, transiciones pol铆ticas y ecol贸gicas … 隆隆隆 vivir谩 a la fresca !!! Tambi茅n est谩n los que le aseguran que con la 鈥渃iencia marxista鈥 estar谩 sana y salva, en cuanto sea creado el aut茅ntico partido obrero, s贸lo ser谩 cuesti贸n de tiempo … Justamente, lo que le falta a nuestro buen batracio. De todas formas, lo tiene claro nuestra rana si se f铆a de la ciencia. Pero m谩s a煤n, si conf铆a en esa 鈥渃iencia鈥 marxista que despu茅s de 200 a帽os de ensayo y error, ha terminado siempre en 鈥渆rrores鈥 y ha producido tantos horrores. Y como S铆sifo, una y otra vez vuelve a intentar llegar a la cima con su pedrusco, para ver una vez m谩s como 茅ste rueda pendiente abajo, en vez de ponerse manos a la obra y empezar a desmontar este sistema asesino. Lo cierto es que cuando han podido, los defensores de esta 鈥渃iencia鈥 no han hecho nada por salvar a nuestra rana, m谩s bien al contrario.

En sus sue帽os, nuestro humilde anfibio se ve rodeado de unos huertos agro-ecol贸gicos, reproduciendo unos insectos sanos y sabrosones y no quiere ni pensar en una huerta agro-industrial repleta de productos OGM. Tambi茅n anhela que el regacho que alimenta la charca no pase por lugares contaminados, o al menos que sus aguas sean recicladas antes y que se eliminen los pesticidas y herbicidas para que las lib茅lulas y las mariposas revoloteen sin cesar a su alrededor y鈥 隆s铆! 隆hay personas dispuestas a crear esos huertos, contaminar lo menos posible y gritan a favor de Ama Lurra! Pero la jodida realidad es que son las menos. Est谩n en lo cierto, pero como a Casandra, casi nadie les hace caso y lo tr谩gico es que… el agua esta en el punto de ebullici贸n.

Pues la jodida realidad es que la devastaci贸n ecol贸gica sigue su curso. El crecimiento “verde”, el solucionismo tecnol贸gico o la transici贸n ecol贸gica por parte del Estado son mitos reconfortantes que ya empezamos a lamentar. Los Estados perdieron su capacidad para luchar contra el colapso en curso, y hoy nos dan sobradas pistas de por d贸nde van a tirar. Ante la pandemia, hemos visto a los muy democr谩ticos estados m谩s occidentales adoptar de forma natural las palabras, los m茅todos y las maneras que se consideran caracter铆sticos del 鈥渄espotismo oriental鈥. Han sucumbido a la irresistible tentaci贸n de estrechar su control sobre las masas, que ahora se ha convertido en la 煤nica manera de mantener lo que queda de su sistema. El progreso tecnol贸gico en el armamento permite a las 茅lites del planeta formas de control de las poblaciones mucho m谩s intenso y extenso que en crisis anteriores, de modo que esta nueva realidad ofrece a los que tienen el mando un poder sin precedentes.

El tiempo se agota, hay quienes siguen negando la realidad y est谩n las personas preocupadas por las vidas de sus hij@s. A煤n as铆, no est谩n dispuestas a renunciar a las comodidades y a los lujos, sin saber que el consumismo muy pronto ya no ser谩 una opci贸n. Nos dirigimos ciegamente hacia nuestra extinci贸n, y no queremos reconocer que ya caminamos entre las ruinas de la sociedad tecno-industrial. O uno u otro, o el colapso de los ecosistemas o el colapso del sistema capitalista. En el primer caso, las condiciones necesarias para la vida de las personas en la Tierra son extremadamente reducidas. Con el segundo, es decir, si el sistema capitalista se derrumba, los ecosistemas vuelven a la vida, las comunidades humanas y no humanas pueden (re)florecer. Toda adaptaci贸n al sistema actual es inviable. Sirva de ejemplo: la inversi贸n en infraestructuras verdes en las ciudades como eco-barrios, carriles-bici, zonas peatonales, mercados de productos ecol贸gicos, huertos urbanos, etc. consigue… que aumente el valor inmobiliario y expulse a la periferia a quienes est谩n m谩s preocupados por el fin del mes que por el fin del mundo. Por otra parte, confiar en el despertar de las conciencias de las masas en nombre de la moral o en la bondad de los ricos ego铆stas es improbable. En el caso de estos 煤ltimos, el cristianismo lleva 2000 a帽os predicando en el desierto, y as铆 sigue, en vez de llamar a la insurrecci贸n de los pobres y a la cruzada contra la propiedad privada.

Y cuando a nuestra buena rana le vienen predicando que 鈥溌ada de violencias!鈥, nada de sabotear el fuego o destruir la cazuela que la tiene presa, ninguna acci贸n de auto-defensa contra los culpables de que se est茅 cociendo, apelando a no se sabe qu茅 principios y derechos, ella les grita: 鈥溌ej谩os de paparruchas! 隆Primero vivir, y luego filosofear!鈥




Fuente: Briega.org