March 2, 2022
De parte de SAS Madrid
2,530 puntos de vista

Los sectores m谩s precarizados del pa铆s, que coinciden con los m谩s feminizados, han visto c贸mo la nueva reforma laboral les ha pasado de refil贸n. Entre las mejoras destaca el fin de los contratos temporales sin justificaci贸n, pero tanto limpiadoras, cuidadoras como camareras de piso no conf铆an en que sea suficiente para mejorar su d铆a a d铆a.

鈥淪on muy comunes los contratos laborales eventuales y lo ideal es que cuando sean actividades permanentes pasen a contratos fijos. Pero seguiremos con la misma problem谩tica que otros conflictos: no habr谩 ning煤n control, habr谩 contratadores m谩s reacciones a hacer contratos fijos y, en este momento, se mezcla con la subida del salario m铆nimo. Por eso decimos que mientras los cuidados no est茅n dentro del sistema p煤blico, va a significar que la precariedad de este sector no se va a acabar, ni con la reforma laboral ni con la subida del Salario M铆nimo Interprofesional, porque solo los privilegiados podr谩n pagar鈥. As铆 valoran desde Territorio Dom茅stico este cambio legislativo, que muy lejos les queda a las trabajadoras del hogar, ya que al no estar en el r茅gimen general de trabajadores est谩n fuera de muchos de los cambios. 

Aunque desde LAB reconocen que hay avances en la actual legislaci贸n, como la recuperaci贸n de la ultraactividad indefinida o los citados contratos temporales, defienden que el despido 鈥渃asi libre鈥 deber铆a haber acabado

Sin embargo, curiosamente, sus reivindicaciones no se alejan tanto de otras empleadas que s铆 que est谩n bajo el paraguas del Estatuto de los Trabajadores pero que siguen estando discriminadas respecto a sectores m谩s masculinizados. Es el caso de la brecha laboral en el sector de la limpieza. 鈥淓l 95% de las trabajadoras somos mujeres y son trabajos que se vinculan con el sostenimiento de la vida pero que est谩n invisibilizados鈥, explica Olaia Bilbao Gonz谩lez, delegada sindical de las Trabajadoras de Limpieza en Lucha del sindicato Lab, que denuncia que muchas empleadas cobran menos que sus compa帽eros en trabajos que requieren desplazamientos, por ejemplo.

Aunque desde LAB reconocen que hay avances en la actual legislaci贸n, como la recuperaci贸n de la ultraactividad indefinida o los citados contratos temporales, defienden que el despido 鈥渃asi libre鈥 deber铆a haber acabado. Bilbao Gonz谩lez denuncia, adem谩s, que dentro de las limpiadoras hay situaciones muy distintas: 鈥淣o tiene nada que ver trabajar en una empresa de servicios, en una compa帽铆a fija que de interna o por horas en el hogar. Para empezar, las limpiadoras del hogar no tienen un r茅gimen aut贸nomo, est谩n en un r茅gimen especial sin regularizaci贸n de derechos, no tienen reconocida su salud laboral o el desempleo鈥.

A este respecto, recientemente se ha celebrado la sentencia del Tribunal de Justicia de la Uni贸n Europea de la semana pasada que reconoc铆a que era una discriminaci贸n relacionada con el g茅nero que las trabajadoras del hogar no tuvieran acceso a la prestaci贸n por desempleo. 鈥淓s un reconocimiento jur铆dico que nosotras y todas las asociaciones de trabajadoras llevamos a帽os denunciando. Que un tribunal diga que es una discriminaci贸n directa a los derechos laborales de un colectivo entero tiene un gran valor. Esperamos que sea una palanca para reconocer la prestaci贸n por desempleo en este pa铆s鈥, desea, desde Territorio Dom茅stico, Natalia. Un derecho que, pese a ser un gran avance, podr铆a llegar solo a dos tercios de las trabajadoras, ya que, seg煤n esta organizaci贸n de empleadas dom茅sticas, hasta un tercio de ellas estar铆an en la econom铆a sumergidas.

Se trara de un derecho al empleo que, seg煤n se帽alan desde este colectivo, debe verse reforzado con una mayor indemnizaci贸n en el despido y que ni la reforma laboral ni el r茅gimen especial de las empleadas del hogar contemplan. 鈥淓n este sector tenemos el desistimiento, un despido mucho m谩s barato y sin pr谩cticamente ninguna causa鈥, comenta Natalia. 鈥淪i las condiciones de despido 鈥攃ontin煤a鈥 han bajado para todos, para las trabajadoras del hogar son 12 d铆as por a帽o trabajado y pueden ser despedidas de un momento para otro, en el mismo d铆a, sin aviso. Esto para las trabajadoras internas es un gran problema, ya que se quedan sin empleo y sin vivienda en el mismo momento鈥.

鈥淪i las condiciones de despido han bajado para todos, para las trabajadoras del hogar son 12 d铆as por a帽o trabajado y pueden ser despedidas de un momento para otro, en el mismo d铆a, sin aviso鈥

Adem谩s del desempleo, las reivindicaciones de las trabajadoras del hogar pasan por ratificar el convenio 189 de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT) que ayudar铆a a igualar los derechos de estas trabajadoras con el resto. 鈥淪omos las m谩s precarias y te quedas sin nada si te despiden. Con papeles y sin papeles, te quedas desamparada鈥, explica Carolina Garc铆a, portavoz de la Asociaci贸n de Trabajadoras del Hogar de Zaragoza, que pese a las ayudas excepcionales que se pusieron en marcha para el sector en pandemia, denuncian que siguen desamparadas.

Pone como ejemplo que el subsidio de las trabajadoras dom茅sticas acab贸 al poco de los confinamientos, mientras que los ERTE siguen a d铆a de hoy prorrog谩ndose para muchos otros trabajadores. En respuesta, ellas pusieron en marcha una caja de resistencia que estuvo activa hasta el pasado mes de diciembre. Carolina Garc铆a recuerda que de poco les sirvi贸 en su momento o ahora ser reconocidas como trabajadoras esenciales: 鈥淔ue reconocido para que nosotras pudi茅ramos movernos al trabajo, pero nada m谩s. Hubo incluso multas, por no tener papeles o porque hab铆a jefes que no quer铆an firmarles el pase porque era reconocer que trabajaban en esa casa cuando no estaban dadas de alta. Si antes de la pandemia ya estaban encerradas mucho tiempo las internas, con la pandemia se ha asentado la reducci贸n de tiempo libre, ahora es normal incluso que solo den un fin de semana al mes libre como algo normal鈥.

Desde esta organizaci贸n aragonesa recuerdan que 鈥渁dem谩s del racismo est谩 el clasismo, porque aunque los empleadores no sean ricos, ellos saben que est谩n en una posici贸n mejor que nosotras, mujeres racializadas migrantes鈥. 鈥淣osotras 鈥攃omenta Elena Vidal Mart铆n, trabajadora de ayuda a domicilio y secretaria general del sindicato OSAD鈥 tenemos entre un 70 y un 80% de compa帽eras migrantes, la mayor铆a de Latinoam茅rica. Estas mujeres han tenido una situaci贸n laboral muy complicada y sin soporte familiar, por lo que te tienes que buscar la vida. Durante el covid algunas compa帽eras se tuvieron que unir para pedir un d铆a libre sin retribuir cada semana para ocuparse de los hijos de todas e ir rotando鈥. 鈥淓l 95% de las trabajadoras en limpieza son mujeres y son trabajos que se vinculan con el sostenimiento de la vida pero que est谩n invisibilizados鈥, opina Olaia Bilbao, desde LAB, que considera que 鈥渆l patriarcado se al铆a con el capitalismo porque les sale m谩s barato precarizar el trabajo de las mujeres鈥.

鈥淗ay una frase dentro del real decreto que dice que los empleadores son los responsables de la salud laboral, pero no hay controles porque la Inspecci贸n de Trabajo no puede entrar en el hogar privado鈥

Sin reconocimiento de las enfermedades laborales

Otra de las problem谩ticas que une a trabajadoras fuera y dentro del r茅gimen general y que la reforma laboral no soluciona es su salud laboral. 鈥淟a prevenci贸n de riesgos laborales es una de nuestras principales reivindicaciones鈥, explican a El Salto desde Territorio Dom茅stico. 鈥淓s evidente 鈥攃ontin煤an鈥攍a carga de trabajo que tienen, las enfermedades laborales, pero no tienen ning煤n tipo de protecci贸n. Hay una frase dentro del real decreto que dice que los empleadores son los responsables de la salud laboral, pero no hay controles porque la Inspecci贸n de Trabajo no puede entrar en el hogar privado鈥.

Una problem谩tica que se extiende a otras actividades, como la ayuda a domicilio, que pese a tener reconocida la salud laboral en la teor铆a, en la pr谩ctica siguen sin contar con medios que la garanticen. Ning煤n inspector de trabajo asegura que haya gr煤as, que los ba帽os est茅n adaptados o que no carguen con un peso excesivo en los domicilios de particulares. Incluso cuando la lesi贸n se producen, nada les garantiza que se les reconozca como enfermedad profesional. 鈥淐uando tenemos una lesi贸n, se considera que puede ser solo por ser mujeres, no por ser trabajadoras de cuidados鈥, indica Elena Vidal, quien explica que, por ejemplo, en muchas mutuas se toman una hernia discal como una dolencia com煤n a las mujeres por su biolog铆a sin tener en cuenta su trabajo e incluso, afecciones por movimientos repetitivos que s铆 que est谩n consideradas en muchos empleos, en las mujeres siguen consider谩ndose enfermedades comunes porque se lo han podido hacer limpiando sus propias casas.

鈥淭ambi茅n tenemos un problema con el horario laboral, porque para tener 40 horas tenemos que estar disponibles de siete de la ma帽ana a diez de la noche鈥, a帽ade Vidal, que explica que no es posible por sus cargas familiares, 鈥渓o que nos obliga a estar con jornada parcial y no llegar a los 800 euros mensuales鈥. 鈥淓n otros sectores menos feminizados s铆 que hay turnos, pero nosotras no鈥, termina. A esto se a帽ade la reivindicaci贸n de municipalizar los servicios, explican desde OSAD, ya que a las trabajadoras solo les llega el 50% del dinero que gasta el Ayuntamiento de Madrid en el servicio, por ejemplo. Tambi茅n recuperar los servicios que daban m谩s all谩 de limpiar, como el acompa帽amiento o la comida. 鈥淣o permiten que tengas una confianza con el usuario, cuando lo notan te cambian de casa. Ya no tenemos una continuidad que permite detectar incluso empeoramientos en la salud del usuario鈥, denuncia.

La subcontrataci贸n tambi茅n es un problema vital para las camareras de piso y el cambio de legislaci贸n de la ministra D铆az no ayuda en este sentido. 鈥淓sta reforma laboral a nosotras no nos beneficia en nada, nos perjudica m谩s que la anterior, porque, adem谩s de seguir sufriendo el prestamismo laboral (cesi贸n ilegal de trabajadoras), tenemos que aguantar que se legitime esa pr谩ctica y se imponga oficialmente el convenio de las subcontratas鈥, comenta Miriam de las Kellys de Barcelona. Entre las reivindicaciones que llevan a las calles tambi茅n est谩 el reconocimiento de la jubilaci贸n anticipada por el 鈥減enoso trabajo鈥 que soportan, la protecci贸n en caso de embarazo, el blindaje de los convenios de hosteler铆a frente a los multiservicios y m谩s inspectores de trabajo, entre otras.

鈥淓sta reforma laboral a nosotras no nos beneficia en nada, nos perjudica m谩s que la anterior, porque, adem谩s de seguir sufriendo el prestamismo laboral, tenemos que aguantar que se legitime esa pr谩ctica y se imponga oficialmente el convenio de las subcontratas鈥

C贸mo organizarse en la precariedad

Unas reivindicaciones que han  cosechado 茅xito a costa de muchos sacrificios para organizarse, ya que a diferencia de otros sectores, las circunstancia de vida de estas mujeres no facilita su lucha. La precariedad, las cargas familiares, el aislamiento 鈥攃omo en el caso de las internas o de falta de implicaci贸n de las grandes centrales sindicales鈥 son las barreras m谩s comunes que pudieron verse en las II Jornadas por un feminismo sindicalista de La Laboratoria.

鈥淓llas 鈥攃omenta Bilbao en referencia a sus compa帽eras extranjeras鈥 est谩n a煤n en una situaci贸n de mayor vulnerabilidad al no tener papeles, no tener redes, no tener acceso a la vivienda. Muchas no pueden tener una jornada completa y no tienen respaldo, por lo que se ven obligadas a aceptar peores condiciones y peores trabajos鈥

鈥淓n t茅rminos de organizaci贸n, no tienen nada que ver. Las trabajadoras de limpieza que trabajamos en una empresa estamos en espacios de encuentro, compartimos experiencias, nos organizamos. Las limpiadoras en el hogar no tienen marco organizativo, est谩n muy aisladas y su lucha est谩 muy individualizada鈥, explica Olaia Bilbao. Carolina Garc铆a destaca tambi茅n la dificultad de muchas de sus compa帽eras para organizarse cuando est谩n en un 谩mbito rural o cuando sus horarios son incompatibles con las actividades de organizaciones o sindicatos. Tambi茅n est谩n las precoupaciones: el acoso sexual, las agresiones o la inseguridad jur铆dica por las leyes de migraci贸n.  鈥淓llas 鈥攃omenta Bilbao en referencia a sus compa帽eras extranjeras鈥攅st谩n a煤n en una situaci贸n de mayor vulnerabilidad al no tener papeles, no tener redes, no tener acceso a la vivienda. Muchas no pueden tener una jornada completa y no tienen respaldo, por lo que se ven obligadas a aceptar peores condiciones y peores trabajos鈥.

Situaciones como estan han abocado a muchas a crear sus propias organizaciones y sindicatos. 鈥淐uando iniciamos la asociaci贸n, no conoc铆amos sindicatos que estuvieran trabajando el tema de la limpieza o los cuidados鈥, comenta Carolina Garc铆a, desde la Asociaci贸n de Trabajadoras del Hogar de Zaragoza, que contin煤a: 鈥淎hora lo hacen, pero no de forma central, porque no somos fuente de financiaci贸n porque muchas veces no podemos pagar las cuotas, no tenemos contratos estables, somos muchas migrantes y desconocemos c贸mo funcionan los sindicatos. Ahora conocemos sindicatos como CNT y CGT y, sobre todo, estamos haciendo red con otras asociaciones similares en otras ciudades鈥.

鈥淭iene que ver 鈥攐pinan desde Territorio Dom茅stico鈥 con la crisis sindical en general, que est谩 cada vez m谩s alejados de los sectores sobre todo m谩s precarizados. Y luego est谩 que las grandes centrales sindicales no han respondido con la fortaleza que se necesitaba a las reivindicaci贸n de trabajadoras; no se han sabido adaptar a las formas organizativas que las trabajadoras de hogar tienen, como el apoyo mutuo; y despu茅s porque donde se sienten m谩s a gusto es entre iguales, creando v铆nculos, con espacios de empoderamiento colectivo鈥.

Elena Vidal concreta m谩s: 鈥淓n la Comunidad de Madrid el convenio de ayuda a domicilio fue aprobado por CC OO y UGT con una subida salarial del 0,5%, muy por debajo de la subida del IPC, dej谩ndonos m谩s empobrecidas. Cuando los sindicatos mayoritarios hacen esas cosas, la gente no quiere saber nada de ellos鈥.

Desde el colectivo de Kellys, ya extendidas por numerosas ciudades del Estado espa帽ol, hablan de fortalezas a la hora de organizarse entre iguales. 鈥淒urante los 煤ltimos seis a帽os hemos luchado, en las calles, en las plazas, hemos denunciado y se帽alado a los hoteles explotadores; hemos hablado con los gobiernos, instituciones para explicar nuestras malas condiciones laborales. Actualmente vivimos en un mundo de injusticias, pero a pesar de ello hemos ganado mucho鈥, explica Miriam. 鈥淗emos recibido muchos palos y el sistema nos ha expulsado, pero nos ha servido para ser m谩s fuertes e imaginar en qu茅 otro mundo es posible鈥, comentan, en referencia a proyecto de turismo sostenible tambi茅n con derechos laborales que ellas mismas est谩n creando desde su propia Central de Reservas. El objetivo, crear 鈥渦n mundo limpio desde cero donde reine el amor, la belleza鈥.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (01/03/2022).




Fuente: Sasmadrid.org