December 30, 2021
De parte de CGT-LKN Araba
317 puntos de vista


TERESA RODR脥GUEZ

Portavoz de Adelante Andaluc铆a y diputada en el Parlamento andaluz

Hoy 28 de diciembre, D铆a de los Santos Inocentes, el Gobierno de coalici贸n aprueba como Decreto Ley el acuerdo alcanzado con CCOO, UGT y la Patronal para cambiar algunos elementos de la reforma laboral de Rajoy. Este asunto es de vital importancia para el presente y el futuro de Andaluc铆a dado que encabezamos las estad铆sticas de desempleo, bajos salarios, temporalidad, parcialidad no deseada, subcontrataci贸n, brecha salarial entre hombres y mujeres y todos los indicadores relacionados con precariedad y explotaci贸n laboral. De esta forma, cuando se han arrancado sucesivas subidas del salario m铆nimo interprofesional hemos salido a aplaudir como en los peores d铆as del confinamiento, pero ahora, con esta propuesta, totalmente insuficiente para Andaluc铆a, no tenemos otra que emitir nuestra cr铆tica.

Los Santos Inocentes es una obra maestra del cine de los a帽os ochenta basada en la novela hom贸nima de Miguel Delibes en la que se refleja la vida de una familia de subordinados en un cortijo extreme帽o de los 60. La pel铆cula es dur铆sima, solo al verla dos veces me di cuenta de que lo m谩s duro de la peli no son las condiciones de humillaci贸n semi esclava con que los 鈥渁mos鈥 tratan a sus trabajadores y la oscura miseria en que viven, las condiciones objetivas, lo m谩s duro es que no hay rebeli贸n posible porque no hay cuestionamiento alguno sobre las relaciones sociales, sobre el estado de las cosas, o sea, las condiciones subjetivas.

Este art铆culo va especialmente dirigido a quienes pens谩is que la llamada 鈥渄erogaci贸n parcial鈥 de la contrarreforma laboral del PP es limitada pero mejor que nada. Que es un pasito adelante, un granito de arena. No quiero confrontar con argumentos del tipo 鈥渟e trata de un acuerdo hist贸rico鈥, 鈥渆stamos ante un cambio de paradigma鈥 de las relaciones laborales en nuestro pa铆s o con este acuerdo 鈥減asamos p谩gina a la precariedad laboral鈥. Tampoco utilizar茅 t茅rminos como 鈥渢raici贸n鈥 ni tirar茅 de hemeroteca para desprestigiar personalmente a nadie. Las llamadas 鈥渂atallas del relato鈥 no sirven para nada, no dan de comer a nadie y, adem谩s, son una p茅rdida de tiempo. De hecho, porque conozco y respeto a algunas de ellas, creo que quienes est谩n en el triunfalismo son personas que saben perfectamente que se trata de una reforma excesivamente limitada, pero abrazan con esperanza la idea de que, al menos, empezamos a dar marcha atr谩s en algunos de los ataques m谩s duros de los 鈥渁帽os del plomo del PP鈥, la triada: reforma laboral, ley mordaza, LOMCE.

Hay un poema de Eduardo Galeano que abriga los corazones desasosegados de quienes tienen la ardua labor de tratar de gestionar pol铆ticas en el apretado cors茅 de las actuales instituciones del Estado y la Uni贸n Europea. El poema se llama Son cosas chiquitas y reconoce que esas cosas chiquitas 鈥渘o acaban con la pobreza ni nos sacan del subdesarrollo鈥, pero concede que 鈥渜uiz谩 desencadenen la alegr铆a de hacer y la traduzcan en actos鈥 y que 鈥渁ctuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito es la 煤nica manera de probar que la realidad es transformable鈥. Lo de que son cambios chiquitos resulta evidente solo viendo las reacciones generadas. Dejando de lado el tweet primario y sin mayor inter茅s de ese histri贸n -peligroso en general, pero en el tema que nos ocupa inocuo por el momento- llamado Casado, las declaraciones pol铆ticas de los que apoyan el acuerdo no pueden ser m谩s discordantes.

Por un lado, nos encontramos con el optimismo hiperb贸lico del equipo de la Ministra de empleo, de algunos -que no todos- de los partidarios del Gobierno y de los portavoces de los sindicatos firmantes. Por otro, y celebrando el resultado, los portavoces de la Patronal, la ministra de Trabajo en tiempos de Rajoy F谩tima B谩帽ez y los medios de comunicaci贸n de forma muy mayoritaria hablan de cambios limitados, incluso de maquillaje de la reforma de 2012 o consideran un 茅xito de los empresarios que no se haya modificado el art铆culo 41 del Estatuto de los Trabajadores. Incluso Ciudadanos no ha descartado apoyar la reforma si el Gobierno no tuviera en el Congreso los apoyos habituales. Por su parte, el presidente S谩nchez y su ministra de cabecera Nadia Calvi帽o, tras subordinar una vez m谩s a UP, se han frotado las manos por poder presentar ante la UE 鈥渉echos los deberes鈥. Deberes impuestos en el programa de reformas contenido en el llamado Componente 23 del Plan de Recuperaci贸n, Transformaci贸n y Resiliencia para poder acceder al libramiento condicionado de 12.000 millones de euros correspondientes a los Fondos Next Generation que ir谩n a parar a las arcas de las grandes empresas para fines bien diferentes a los que podr铆an interesar a la mayor铆a social. Lo de Pach谩 se va a quedar en nada. Porque s铆, se帽oras y se帽ores, los dineros de Europa no vienen llovidos del cielo sino a cambio de reformas estructurales antisociales impuestas por las 茅lites europeas como la no derogaci贸n de la reforma laboral del PP o los recortes en las pensiones.

Reformes chloroform.
Reformes chloroform.

Esas son algunas de las reacciones a la propuesta de modificaci贸n de la reforma laboral del PP, pero es que incluso, afirmo sin miedo a equivocarme, que quienes est谩n en el triunfalismo tambi茅n saben que estamos hablando de cambios bien chiquitos, lo saben porque estuvieron en primera fila de las dos 煤ltimas huelgas generales bati茅ndose el cobre y lo saben tambi茅n porque cada d铆a enfrentan los efectos de las dos 煤ltimas reformas laborales en los tajos y en los tribunales. Llegados a este punto una pregunta razonable ser铆a 驴estos cambios chiquitos en la reforma laboral van a desencadenar 鈥渓a alegr铆a de hacer鈥 de la que hablaba Galeano? 驴O por el contrario esta estrategia va a resultar desmovilizadora y contraproducente? La cosa es, 驴seguiremos hablando de la necesidad de derogar las reformas laborales despu茅s de que quienes llegaron al Gobierno con esa tarea la den por concluida? Creo que no. M谩s bien, la generaci贸n que hoy se incorpora al mercado laboral ya lo hace asumiendo que la precariedad y la sobreexplotaci贸n forma parte del estado normal de las cosas en los curros. Un amigo de mi edad me contaba el otro d铆a que trabaja doce horas al d铆a en una empresa de transportes por algo m谩s de 1.000 鈧 que es el menos joven de su plantilla y que ninguno de sus compa帽eros cuestiona esa forma de trabajar. Como en Los Santos Inocentes, de aceptar de forma fatalista que lo que hay es lo 煤nico posible, la rebeli贸n contra lo injusto es imposible.

El problema nuevo que aparece con esta reforma chiquita es que se da de alguna manera por zanjado el asunto de la derogaci贸n. Es decir, que por cambiar dos cosas muy concretas como la ultraactividad de los convenios y la prevalencia del convenio de sector (s贸lo en lo referido al sueldo), damos por buenos elementos como el abaratamiento del despido, la barra libre para los ERE, no tener que justificar los despidos objetivos m谩s que con tener menos beneficios, aunque sean millonarios, la barra libre en la movilidad geogr谩fica de las plantillas, la p茅rdida del derecho a los salarios de tramitaci贸n cuando un tribunal te da la raz贸n en tu despido o dejar de poder elegir si reincorporarte a la empresa o cobrar la, normalmente, nimia indemnizaci贸n por despido ante un despido improcedente. El problema nuevo que genera esta reforma chiquita lo genera, no tanto su car谩cter parcial y limitado, sino el propio triunfalismo de que se acompa帽a, la idea de que lo que aprob贸 la Patronal de la mano del PSOE primero y del PP despu茅s sin necesidad de m谩s consenso y a pesar de dos huelgas generales, adquieren toda la legitimidad por fin de manos de CCOO, UGT y el 鈥済obierno de progreso鈥.

Hay un dato relevante en este proceso. El PP con Rajoy en la Moncloa no perdi贸 un minuto negociando con las fuerzas sindicales sus planteamientos que, en definitiva, eran reforzar el poder patronal en las relaciones laborales. El Gobierno de coalici贸n se ha embarrancado en llegar a un acuerdo previo con las patronales d谩ndoles un poder de veto legislativo al margen de la votaci贸n de la ciudadan铆a en las pasadas elecciones generales. Con esa orientaci贸n, como en el casino, la banca siempre gana. Las dos 煤ltimas reformas laborales de Zapatero y Rajoy, con efectos terribles para la gente trabajadora, se aprobaron s贸lo para benepl谩cito de la Patronal y ahora, para deshacer ese entuerto, 驴tenemos que hacerlo con el acuerdo de los grandes empresarios?, 驴por qu茅? Se dice que la reforma no tiene mayor铆a suficiente para pasar el tr谩mite parlamentario porque los socios de investidura de S谩nchez acordaron mucho m谩s de lo planteado ahora, pero que una propuesta algo m谩s ambiciosa dejar铆a de tener el apoyo de la Patronal, y digo yo, 驴acaso la Patronal se present贸 a las elecciones y tiene un grupo parlamentario? No pero casi. La gran Patronal ya tiene en el Congreso tres partidos que defienden sus intereses a pies juntillas: el PP, Cs y Vox, as铆 como las derechas catalana y vasca, pero se supone que las derechas perdieron las elecciones 驴no?, se supone que la ciudadan铆a vot贸 mayoritariamente programas electorales que dec铆an claramente que se iba a 鈥渄erogar en su totalidad la reforma laboral de Rajoy鈥.

Me pregunto si acaso, no estar谩 el PSOE a puerta cerrada condicionando su apoyo a la reforma a la conciliaci贸n con los intereses del gran capital, una vez m谩s. En ese caso, nada descartable, quiz谩 una actitud intermedia hubiera sido: 鈥渢enemos la fuerza que tenemos en este Gobierno, el PSOE no nos deja ir m谩s all谩, la Uni贸n Europea nos chantajea con los fondos Next Generation, hemos hecho todo lo posible en este marco, pero queremos, un d铆a, cambiar el marco y hacer aquello que estamos llamados a hacer. Sigue pendiente derogar las reformas laborales y sacar la precariedad de nuestras vidas鈥. Pero con el triunfalismo se renuncia a la pedagog铆a y a la estrategia a medio plazo para acabar abrazando el maldito granito de arena como la gran cosa.

Eso es lo contraproducente, lo desmovilizador, lo que, finalmente, lejos de 鈥減robar que la realidad es transformable鈥 lo que prueba es que no se puede aspirar a m谩s transformaci贸n de la realidad que la que la gran Patronal y la oligarqu铆a europea est茅n dispuestas a permitirnos, que es ninguna. Esta estrategia que consideramos err贸nea explica tambi茅n c贸mo la Ley Cela脿 o la nueva Ley de Seguridad Ciudadana no son m谩s que una consolidaci贸n de la LOMCE y la Ley Mordaza, una ruptura definitiva del amplio consenso social y pol铆tico que ten铆amos en la necesidad de derogarlas, derogarlas de verdad.

No, no es verdad, como se repite, que las y los trabajadores y el pueblo de C谩diz luch谩ramos para conseguir lo acordado por Gobierno, patronales, CCOO y UGT. Precisamente una importante parte de sus aspiraciones no caben en el acuerdo suscrito. Como tampoco han sido satisfechas las esperanzas de quienes hicieron las huelgas generales y de quienes votaron al partido socialista y a UP, o se alegraron al formarse el Gobierno. Un trabajador del metal de C谩diz se quejaba el otro d铆a diciendo 鈥渘osotros luchamos y los bur贸cratas firman sin preguntarnos. Y luego, a quienes nos quedamos diciendo 鈥渟e puede hacer algo m谩s鈥, 鈥渘o es suficiente鈥, 鈥渜ueremos m谩s鈥, somos tachados de destructores, de maximalistas, de sectarios鈥. A nosotras nos pasa lo mismo y creo que esa actitud es una piedra enorme en su propio zapato porque al final parecen pretender que toda la cr铆tica al 鈥済obierno de progreso鈥 venga de la derecha. Y as铆 ocurre que parece que la timorata Ley Cela脿 es la reforma educativa de la II陋 Rep煤blica y que la impresentable nueva Ley de Seguridad Ciudadana deja a la polic铆a desarmada en manos de los manifestantes, ese es el 煤nico mensaje que queda en la calle y la opini贸n p煤blica.

Precisamente quienes est谩n en minor铆a en el Gobierno empeoran as铆 su posici贸n ya que el PSOE siempre podr谩 esconderse tras una supuesta 鈥渙pini贸n p煤blica desfavorable鈥 por la derecha para incumplir sistem谩ticamente el acuerdo de Gobierno. Una estrategia que pretenda arrancar el m谩ximo posible a un Gobierno de coalici贸n deber铆a poder apoyarse en una cr铆tica externa 鈥渁 la izquierda鈥 para ganar espacio en el seno del propio Gobierno, deber铆a buscar alianzas fuera. A no ser que el objetivo sea la reproducci贸n de un aparato partidario o sindical en un pretendido monopolio de todo el espacio del cambio.

Pero de todo, lo jodidamente irresponsable es que se permite a Vox crecer en los barrios obreros, se les regala el monopolio de la indignaci贸n y del desencanto, porque en los pozos negros de las contradicciones y los incumplimientos de la izquierda se alimenta la plaga del ultraderechismo. Como no podemos enfrentarnos a los de arriba, como firmamos con ellos las condenas que nos someten, como somos los Santos Inocentes que llevan en la medula el respeto a la jerarqu铆a, tocar谩 enfrentarnos a las de abajo por las migajas que caigan de sus mesas de di谩logo, tocar谩 que los pen煤ltimos le disputen a los 煤ltimos los escasos y precarios contratos, si no lo quieres t煤 ya vendr谩 otro, tocar谩 disputarnos las escasas ayudas, las viviendas sociales, las becas鈥 No, no es un grano de arena, es un puto alud que nos enterrar谩 a todos. Ojal谩 me equivoque. Por nuestra parte, desde la izquierda y desde el sur construiremos el espacio pol铆tico que consiga poner en el centro los intereses de las mayor铆as sociales de nuestra tierra: pan, trabajo (digno), techo y dignidad, que al fin y al cabo son los intereses de las mayor铆as sociales de todo el pa铆s y de Europa. Andaluc铆a necesita de una valent铆a extra para mejorar, lo dem谩s es cloroformo.

Fuente: https://blogs.publico.es/dominiopublico/42162/la-reforma-laboral-y-los-santos-inocentes/?utm_source=whatsapp&utm_medium=social&utm_campaign=web




Fuente: Cgt-lkn.org