December 7, 2021
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Las maestras de la Segunda Rep煤blica Espa帽ola, fundada un precioso 14 de abril de 1931, fueron unas mujeres valientes y comprometidas que participaron en la conquista de los derechos de las mujeres y en la modernizaci贸n de la educaci贸n, basada en los principios de la escuela p煤blica y democr谩tica. Sirvan estas p谩ginas para ofrecerles un modesto homenaje p贸stumo.

El retrato literario de la maestra zamorana Justa Freire (1896-1965) nos lleg贸 a trav茅s de la obra de teatro La colmena cient铆fica o el caf茅 de Negr铆n con la que Jos茅 Ram贸n Fern谩ndez obtuvo el Premio Nacional de Literatura Dram谩tica en el a帽o 2011. Dos a帽os despu茅s, el libro Historia de una maestra (1990), de Josefina Aldecoa, se convert铆a en el hilo conductor del documental Las maestras de la Rep煤blica (2013), elaborado por la Federaci贸n de Trabajadores de la Ense帽anza de UGT de Zamora. En esta pel铆cula se reconoce el compromiso de Freire, quien ten铆a como objetivo hacer de la educaci贸n el pilar de la democracia, el desarrollo y el bienestar de esa 茅poca. Nacida en Moraleja del Vino, Freire, entre otras cosas, es conocida por sus estudios sobre la renovaci贸n pedag贸gica y por sus cargos en el Gobierno republicano como directora de Escuelas Ambulantes y Colonias. Miembro del Grupo escolar Alfredo Calder贸n, inaugurado en 1933 en Madrid bajo las ideas pedag贸gicas de la Instituci贸n Libre de Ense帽anza, vivi贸, junto con otro pu帽ado de mujeres, la experiencia de ser las primeras profesionales que dirigieron a docentes varones. Pag贸 bien cara su osad铆a. Ca铆da la Rep煤blica, fue expedientada y represaliada, y en la c谩rcel de Ventas, en Madrid, ense帽贸 a leer, escribir y cantar a las tristemente famosas Trece Rosas, nombre colectivo dado a un grupo de trece j贸venes, la mitad de ellas miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), fusiladas por la Dictadura del general Franco en Madrid el 5 de agosto de 1939, cuatro meses despu茅s de finalizar la Guerra Civil Espa帽ola..1/

Seg煤n el dossier de prensa disponible en la p谩gina web del documental, Las maestras de la Rep煤blica, las maestras republicanas simbolizaron el proyecto de transformaci贸n social y cultural de la Segunda Rep煤blica. La educaci贸n p煤blica, accesible, de buena calidad y basada en el principio de igualdad fue uno de los prop贸sitos fundamentales de la Rep煤blica, y a los maestros se los consideraba el alma de la escuela y el modelo para los estudiantes.

El 8 de marzo de 1910 la Gaceta de Madrid public贸 una Real Orden del Ministerio de Instrucci贸n P煤blica permitiendo por primera vez la matriculaci贸n de alumnas en todos los establecimientos docentes. Ello supuso un paso importante: si a comienzos del siglo XX el analfabetismo femenino en Espa帽a era alt铆simo: del 71 %, en 1910, baj贸 al 65 % en unos a帽os y en 1930 a煤n se situaba en el 47,5 %. Las provincias donde hab铆a m谩s mujeres analfabetas eran Almer铆a, M谩laga, Ja茅n y Albacete. En la Rep煤blica se produjo el gran salto adelante.2/

De todas las reformas que se emprendieron a partir de abril de 1931, sin duda la estrella fue la de la ense帽anza. No es una novedad afirmar que la enorme dedicaci贸n de la Rep煤blica Espa帽ola al tema de la educaci贸n. Sus soluciones, no obstante, no fueron por lo general originales. De alguna forma aplic贸 modelos pedag贸gicos ya conocidos e incluso desarrollados en 茅pocas anteriores. Pero su labor fue de generalizaci贸n y extensi贸n de lo que a帽os antes hab铆an sido simples experiencias muy particulares, o planteamientos te贸ricos que dif铆cilmente hubiesen sido realizables en otros contextos.

Dentro de un proyecto m谩s amplio de creaci贸n de un estado del bienestar, al considerar la educaci贸n como un motor de transformaci贸n social, se le otorg贸 una importancia fundamental. La Instituci贸n Libre de Ense帽anza fue la doctrina m谩s influyente en el proyecto educativo republicano, un proyecto recogido en los libros de historia. La Rep煤blica tendr铆a la obligaci贸n de facilitar el acceso a todos los grados de ense帽anza a los espa帽oles sin posibilidades econ贸micas, es decir, por vez primera se establec铆a que la falta de recursos no podr铆a ser un impedimento para estudiar. 隆Ello, en Espa帽a era important铆simo! As铆, la educaci贸n adquir铆a un componente social del que carec铆a anteriormente, se perder铆a y ya no se recuperar铆a hasta la vuelta de la democracia.

Si hablamos de cultura en la Rep煤blica, el cambio es profundo, pues 茅sta, la cultura, se convert铆a en atribuci贸n esencial del Estado. La ense帽anza primaria deven铆a gratuita, obligatoria, laica y coeducativa. En aquello momentos se publicaba el libro de Margarita Comas La coeducaci贸n de los sexos, y por un decreto del 28 de agosto de 1931 se suprim铆an los dos institutos femeninos que exist铆an en Madrid y Barcelona y se convert铆an en centros de asistencia mixta. Otro decreto del 29 de septiembre reformaba las escuelas normales y establec铆a la coeducaci贸n en dichos centros. Dos a帽os despu茅s, en 1933, se public贸 el primer grado del libro escolar de Leonor Serrano Diana o la educaci贸n de una ni帽a.

Adem谩s, se abolieron las asignaturas dom茅sticas y religiosas y se crearon escuelas nocturnas para trabajadoras. En resumen, en lo que respecta a la educaci贸n, especialmente de las mujeres, la obra legislativa republicana fue un intento de sacar a Espa帽a de las concepciones decimon贸nicas que se ten铆an sobre la escuela y la mujer.

Reci茅n proclamado el nuevo r茅gimen, el gobierno provisional se decidi贸 a llevar a cabo una tarea dif铆cil: solucionar el tema de la ense帽anza de religi贸n en la escuela. Por fin, 茅sta qued贸 suprimida por decreto de 6 de mayo de 1931. Con uno de sus principales postulados, la libertad religiosa, la Rep煤blica trataba de situar a Espa帽a en el plano moral y civil de las democracias europeas y americanas. Ahora bien, si bien se suprimi贸 la obligatoriedad de la ense帽anza de religi贸n, se mantuvo en aquellos casos en que los padres desearan que fuera impartida. Los republicanos eran conscientes de que hab铆a que ir despacio en el tema religioso. Como era esperable, estas medidas fueron duramente criticadas por los sectores de opini贸n cat贸licos. Nada m谩s instaurada, la Rep煤blica ya ten铆a a la poderosa Iglesia cat贸lica en contra de ella.

Los gobernantes observaron que para realizar todos estos cambios hac铆a falta un nuevo tipo de maestro y maestra, mejor formado pedag贸gicamente, muy concienciado de la importancia de su labor, m谩s valorado por la Administraci贸n y mejor remunerado. Veamos el caso de Juliana.

La despedida fue triste. Padres y hermanos lloraban inconsolables. Juliana, la hija mediana, se marchaba a Barcelona. Ten铆a aspiraciones que all铆, en un pueblo de Burgos, no pod铆a desarrollar. Ella era una joven de 18 a帽os de car谩cter decidido, resuelto. Desde muy ni帽a so帽贸 que un d铆a ser铆a maestra. 隆Y lo consigui贸! Despu茅s se licenci贸 en la Universidad. La formaci贸n de los maestros hab铆a llegado, por fin, a la universidad, al crearse la secci贸n de Pedagog铆a en la Facultad de Filosof铆a y Letras en la Universidad, en el a帽o 1932. Por un tiempo trabaj贸 en una empresa, pero pronto pudo acceder a los estudios universitarios. Se cas贸, tuvo dos hijos y se matricul贸 para realizar una carrera de Letras. Juliana, hija de casa humilde, lleg贸 a ostentar un t铆tulo universitario en una sociedad que normalmente los otorgaba solo a j贸venes de clase media o alta. Se torn贸 visible en el espacio p煤blico.3/

Poco a poco, al hacerse evidente que en todo sistema educativo la inspecci贸n era un elemento clave, en 1932 se aprob贸 el decreto sobre la Inspecci贸n de la Primera Ense帽anza. El inspector no solo ser铆a un funcionario que deb铆a controlar la aplicaci贸n de la ley, sino, sobre todo, un facilitador del aprendizaje. Deb铆a primar su funci贸n orientadora respecto a los profesores, por lo que su formaci贸n pedag贸gica deb铆a ser fundamental, adem谩s de la puramente administrativa, claro. La inspecci贸n en el nivel secundario lleg贸 con otro decreto de Inspecci贸n de Segunda Ense帽anza, en el mismo sentido. Gracias al decreto de Inmovilidad de los Inspectores, el inspector educativo en la Rep煤blica se convert铆a as铆 en un funcionario aut贸nomo, que evitaba su desplazamiento cuando molestaba en alg煤n distrito. Adem谩s, al crearse las juntas de inspectores, estos trabajar铆an de forma coordinada.

Pero algunas de las mejoras conseguidas durante el llamado primer bienio republicano (1931-1933) no tardaron mucho en ser abolidas. La llegada de la Confederaci贸n Espa帽ola de Derechas Aut贸nomas (CEDA) al poder a finales de 1933 plante贸 importantes cambios del proyecto progresista educativo en la l铆nea de lo que se ha denominado 芦contrarreforma禄, en un sentido conservador. De entrada, la coeducaci贸n fue suprimida en primaria, aunque se pretendi贸 que esta medida se fuera aplicando al resto de etapas educativas. Se procur贸 entrometerse en el campo de los inspectores, eliminando la Inspecci贸n Central de Educaci贸n con el argumento de que no hab铆a presupuesto, y se suprimi贸 su decreto de inamovilidad. Algo no se toc贸: se sigui贸 con la creaci贸n de escuelas.

A pesar de que el Frente Popular salido de las urnas en febrero de 1936 deseaba establecer reformas educativas en el mismo sentido que en el primer bienio, el estallido de la guerra en el mes de julio de ese mismo a帽o paraliz贸 cualquier actuaci贸n importante. Es destacable, eso s铆, el esfuerzo formador que se dio en las milicias y en el Ej茅rcito Popular, que a煤n luchaba en el frente republicano para combatir el analfabetismo y aportar conocimientos culturales a los milicianos y soldados.

Puede afirmarse que la educaci贸n de las mujeres en la Rep煤blica acab贸 con algunos de los moldes que ven铆a arrastrando el sistema pol铆tico de la Restauraci贸n mon谩rquica implantada en 1876. El modelo republicano hizo descender el analfabetismo femenino de una forma hasta entonces desconocida. Ello fue debido, sobre todo, al elevado n煤mero de escuelas que se fundaron. Una de las primeras decisiones tomadas por el nuevo sistema de gobierno hab铆a sido la elaboraci贸n de un ambicioso plan quinquenal de construcci贸n de escuelas: 隆hasta 27.000 centros escolares estaban previstos! Mientras, los ayuntamientos adecentaron salas donde educar a los ni帽os, y algunas maestras ense帽aban en sus casas con subvenciones municipales. Las penurias presupuestarias (no debe obviarse que la implantaci贸n de la Rep煤blica sigui贸 de cerca al crac de 1929) impidieron alcanzar ese objetivo, pero se hizo un verdadero esfuerzo para que hubiera escuelas en todos los rincones del pa铆s.

En estos a帽os, aunque muy lentamente, aument贸 el n煤mero de mujeres universitarias con vocaci贸n profesional e independientes por su trabajo. Algunas de ellas, de clase media y alta, estaban emparentadas con hombres destacados en pol铆tica, econom铆a o cultura en general; hab铆an tenido acceso a una buena educaci贸n, pr贸xima a la Instituci贸n Libre de Ense帽anza. En alg煤n caso, entre las mujeres que m谩s destacaron, no era raro que al menos uno de sus progenitores fuera extranjero, sirvan de ejemplo Victoria Kent, Margarita Nelken, Mar铆a de Maeztu o Zenobia Camprub铆; ello les facilitaba hablar lenguas extranjeras y estudiar en otros pa铆ses. Y todas ellas se caracterizaban por su preocupaci贸n por la mujer espa帽ola, algunas dentro de una l铆nea claramente feminista y con militancia en diferentes asociaciones.

Corr铆an los mismos a帽os republicanos cuando se dio a conocer otra mujer innovadora: la segoviana Mar铆a de Pablos Cerezo. Esta vez no hablamos de una maestra, sino de una compositora y de la primera directora de orquesta en Espa帽a. Mariano G贸mez de Caso, su bi贸grafo, la considera 芦un genio malogrado禄. Este investigador acaba de publicar un libro, Mar铆a de Pablos Cerezo. Compositora musical segoviana, en el que recoge la vida y la obra de una mujer adelantada a su tiempo.驴Qui茅n fue Mar铆a de Pablos? Desgraciadamente, Pablos vio su carrera truncada debido a una enfermedad. Pero fue un aut茅ntico genio para la interpretaci贸n, la composici贸n y la direcci贸n musical. Un genio que tuvo que luchar para abrirse camino, m谩s si cabe por el simple hecho de ser mujer…4/

Perfil de una maestra rural

Las maestras republicanas, formadas en aulas mixtas por primera vez, hablaron de igualdad en remotas y atrasadas aldeas. Abrieron una ventana a la libertad y cambiaron el negro de la mujer rural por los colores de la libertad y de la esperanza鈥5/.

En esos a帽os republicanos, el analfabetismo era muy alto el 谩mbito rural, principalmente entre las mujeres. A estas zonas olvidadas, mayoritarias en una sociedad eminentemente campesina, se desplazaron un gran n煤mero de maestras, la mayor铆a reci茅n salidas de las facultades. Las maestras rurales eran en general mujeres j贸venes que, despu茅s de estudiar en una facultad de Magisterio, obten铆an su t铆tulo universitario y opositaban o se formaban para lograr un puesto de trabajo. De esta forma, estas maestras consegu铆an una independencia econ贸mica que les permit铆a desvincularse del n煤cleo familiar para iniciar una nueva vida. En esta nueva vida se inclu铆a un apasionado y ambicioso proyecto did谩ctico, avalado por la ideolog铆a de las corrientes de la escuela nueva y de la metodolog铆a activa. El concepto de maestra rural se afianz贸 en la Segunda Rep煤blica como ente dinamizador de conversi贸n social, de agente de cambio y de defensa de las clases menos pudientes. Una vez separadas del valor moral religioso, las maestras de zonas rurales eran ciudadanas, trabajadoras 煤nicas capaces de sociabilizar a los ni帽os y ni帽as de sus escuelas. Y en la medida que las circunstancias lo permitieron, intentaron convertir a familias de los pueblos, siempre a trav茅s de la educaci贸n de sus hijos e hijas, en seres sociales democr谩ticos que vivieran para el conocimiento.6/

Las misiones pedag贸gicas

Los ap贸stoles de la nueva era fueron los intelectuales de las Misiones Pedag贸gicas 鈥擫orca, Cernuda, Casona鈥 que salieron a los caminos a predicar la buena nueva鈥.7/

El 17 de diciembre de 1931, unos vecinos de Ayll贸n, Segovia, que sentados en la plaza del pueblo hablaban del tiempo, no daban cr茅dito a sus ojos: por aquellas calles, a medio empedrar, un grupo de j贸venes llegaban subidos en un cami贸n. Dentro del veh铆culo llevaban un teatro de t铆teres, libros, un proyector de cine… 驴De d贸nde han salido?, 驴qu茅 querr谩n?, se preguntaban at贸nitos los aldeanos. Los reci茅n llegados disipaban sus dudas, les explicaban qui茅nes eran 鈥搈aestros- y qu茅 los llevaba a aquella rec贸ndita aldea. Ilusionados, les dec铆an que constitu铆an la primera misi贸n pedag贸gica que pon铆a en marcha la Segunda Rep煤blica y que 茅sta acababa de llegar a su destino, Ayll贸n. Y los invitaban a asistir, aquella misma tarde al 煤nico sal贸n de baile de la localidad.

A ese lugar, carente de ventilaci贸n y amueblado con escasos asientos, cerca de quinientos habitantes del peque帽o pueblo segoviano acudieron a esta primera cita. Gran parte de los asistentes eran hombres, viejos y mozos, con bufanda y boina puesta. La mayor铆a lleg贸 fumando. El n煤mero de mujeres era escaso, a ellas la costumbre y las tradiciones les barraban las diversiones. No obstante, con los d铆as la presencia femenina fue en aumento. Al principio estaban todas de pie, juntas, como atemorizadas. El rumor en la sala era enorme. Un grupo de personas consegu铆a sentarse gracias a unos bancos tra铆dos de la iglesia. El ambiente no parec铆a el id贸neo para el aprendizaje. Plantados frente al p煤blico asistente, los j贸venes visitantes comenzaron a recitar el texto que pronunciar铆an cada d铆a antes de empezar:

Es natural que quer谩is saber, antes de empezar, qui茅nes somos y a qu茅 venimos. No teng谩is miedo. No venimos a pediros nada. Al contrario, venimos a daros de balde algunas cosas. Somos una escuela ambulante que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero una escuela donde no hay libros de matr铆cula, donde no hay que aprender con l谩grimas, donde no se pondr谩 a nadie de rodillas, donde no se necesita hacer novillos. Porque el Gobierno de la Rep煤blica, que nos env铆a, nos ha dicho que vengamos ante todo a las aldeas, a las m谩s pobres, a las m谩s escondidas, a las m谩s abandonadas, y que vengamos a ense帽aros algo, algo de lo que no sab茅is por estar siempre tan solos鈥.8/  

驴Qui茅nes eran estos j贸venes? En los primeros meses de mandato, el gobierno provisional de la Rep煤blica, consciente del problema que supon铆an las carencias culturales de buena parte de la poblaci贸n espa帽ola, especialmente en el mundo rural, impuls贸 un sistema de instrucci贸n para atenuar esta situaci贸n, con un prop贸sito principal de justicia social. Y tambi茅n con la finalidad de llevar los valores republicanos a la Espa帽a tradicionalista y rural que en general era esquiva a la Rep煤blica. Estos j贸venes ten铆an mucho que contar. Unas de estas j贸venes, imaginada, se llamaba Victoria,

Antes de nacer, su madre ya la llamaba Victoria. Porque para ella aquella ni帽a era un sue帽o convertido en realidad. Victoria contaba dieciocho abriles cuando por vez primera alguien le habl贸 de las Misiones Pedag贸gicas. 隆Ya no consigui贸 pensar en nada m谩s! 隆Ella tambi茅n ser铆a misionera pedag贸gica, ir铆a de voluntaria! Victoria era una joven que formaba parte de aquellas muchachas que vieron en la Rep煤blica el sue帽o de la igualdad, de la justicia social, del feminismo y de la libertad. Le resultaba duro hablar del proyecto con sus padres y hermana mayor 隆tan queridos! Sab铆a que les supondr铆a un enorme disgusto. 隆Estaban en medio de una terrible guerra fraticida! Pasaron unos d铆as, pero al fin se decidi贸. 隆Sab铆a que lo conseguir铆a, que la entender铆an! Un buen d铆a, el cami贸n de las misiones par贸 delante de su casa. Era una fr铆a ma帽ana de invierno. Helaba. Victoria cerr贸 la puerta y sali贸 a la calle. Las r谩fagas cargadas de lluvia del nordeste le dieron en la cara. Abrigada con un oscuro mant贸n que le hab铆a tejido su madre, calzada con unas botas fuertes, de monta帽a, con un gorro que le cubr铆a el mo帽o con el que sujetaba su hermoso cabello y unos rudos guantes cubriendo los dichosos saba帽ones subi贸 ayudada por un compa帽ero. Pararon en un pueblo pobre, peque帽o. Hasta ella lleg贸 el delicado aroma de los jazmines que las mujeres cuidaban en sus balcones. Los ni帽os vinieron corriendo a acogerlos, contentos, alborozados porque hab铆an visto que, en el fondo del cami贸n, hab铆a juguetes, pel铆culas, cuentos. Victoria sinti贸 que sus ojos se inundaban de l谩grimas. Pens贸 en sus padres y en su hermana, pero se dijo 隆Creo que ha valido la pena!

El Patronato de Misiones Pedag贸gicas se cre贸 a propuesta del Ministerio de Instrucci贸n P煤blica. Ten铆a la finalidad de llevar la cultura a todos los rincones de Espa帽a. Las misiones ten铆an el encargo de 芦difundir la cultura general, la moderna orientaci贸n docente y la educaci贸n ciudadana en aldeas, villas y lugares, con especial atenci贸n a los intereses espirituales de la poblaci贸n rural禄. Estos j贸venes que se iniciaron en Ayll贸n, formaban parte de esas misiones. En 1932 habr铆a inscritos 75 misioneros culturales de los que diez eran mujeres, entre las que se encontraban f茅minas tan relevantes como Matilde Moliner, Carmen Conde y Mar铆a Zambrano. Pero llegaron a ser cientos de voluntarios y voluntarias, unos seiscientos, los que llevaron a una Espa帽a con una alta tasa de analfabetismo bibliotecas, museos ambulantes, teatro cl谩sico y contempor谩neo, m煤sica, cursos de formaci贸n en un esfuerzo original y sin precedentes en la historia de Espa帽a. Tras la misi贸n en Ayll贸n, los misioneros acudir铆an a Navalc谩n (Toledo), Valdepe帽as de la Sierra y Puebla de Bele帽a (Guadalajara), Navas del Madro帽o (C谩ceres), Puebla de la Mujer Muerta (Madrid)… as铆 hasta 1.200 localidades.9/

El proyecto, que se extendi贸 hasta el final de la guerra civil, trataba de fomentar la cultura general poniendo a disposici贸n de los ciudadanos bibliotecas populares, organizaci贸n de lecturas, sesiones cinematogr谩ficas para conocer otros pueblos, sesiones musicales de coros y orquestas, audiciones radiof贸nicas, exposiciones de arte con museos itinerantes, teatro del pueblo (con una secci贸n de t铆teres bautizada como retablo de fantoches). El teatro del pueblo estaba dirigido por Alejandro Casona y formado por j贸venes estudiantes universitarios. El proyecto fue contempor谩neo al de la compa帽铆a de teatro universitario La Barraca, del malogrado Federico Garc铆a Lorca y Eduardo Ugarte. Tambi茅n se realizaban cursillos para maestros y voluntarios, en los cuales se les ense帽aba c贸mo pod铆an mejorar las clases de los ni帽os.

El 18 de julio de 1936, el golpe militar desencaden贸 la guerra civil. La infraestructura del sistema bibliotecario de las misiones pedag贸gicas continu贸 activa en la medida de lo posible hasta el final de la guerra, Estuvo coordinada desde Valencia, donde se hab铆a instalado el gobierno republicano. Los casi seiscientos espa帽oles que hab铆an colaborado directamente con las misiones pedag贸gicas sufrieron toda clase de destinos. Algunos 芦misioneros禄 murieron asesinados nada m谩s estallar la guerra; otros se enrolaron en las Milicias de la Cultura o en las Brigadas Volantes; y muchos de ellos fueron encarcelados, expedientados o exiliados. Tambi茅n se dio el caso de algunos que se integraron en las filas franquistas.

Soledad Bengoechea, doctora en historia, miembro del Grupo de Investigaci贸n Consolidado 鈥淭reball, Institucions i G猫nere鈥 (TIG), de la UB y miembro de Tot Hist貌ria, Associaci贸 Cultural.

Notas

1/ Mar铆a del Mar del Pozo Andr茅s, 芦Mujer, autoridad y educaci贸n: el caso singular de la maestra Justa Freire禄, en Henar Gallego Franco y M.陋 del Carmen Garc铆a Herrero (eds.), Autoridad, poder e influencia. Mujeres que hacen historia, Icaria, Barcelona, 2017, pp. 159-184.

Mar铆a del Mar del Pozo Andr茅s, Justa Freire o la pasi贸n de educar. Biograf铆a de una maestra atrapada en la historia de Espa帽a (18961965), Octaedro, Barcelona, 2013.

2/ Los a帽os de la incorporaci贸n de la mujer a la educaci贸n. http://www.ub.edu/ciudadania/hipertexto/evolucion/introduccion/Edu4.htm

3/ Entrevista oral realizada por la autora.

4/ Carlos 脕lvaro, 芦Mar铆a de Pablos Cerezo fue un genio malogrado禄 25/6/2016, https://www.elnortedecastilla.es/segovia/201606/25/maria-pablos-cerezo-genio-20160625124735.html

5/ Josefina Aldecoa https://agustinaperez.wordpress.com/2013/05/04/ii-republica-mujer-escuela-y-democracia/

6/ Carmen M.陋 S谩nchez Morillas, 芦La maestra rural en la Segunda Rep煤blica禄, Revista de Antropolog铆a Experimental, n.潞 10, 2010.

7/ Agustina P茅rez, 芦II Rep煤blica: democracia, cultura y ense帽anza禄, 2012, https://agustinaperez.wordpress.com/2012/04/20/ii-republica-democracia-cultura-y-ensenanza/

8/ https://www.facebook.com/memoriahistoricagranada/posts/1187869597940475/
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Fuente: Vientosur.info