July 26, 2022
De parte de SAS Madrid
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Desde 2017, una iniciativa ciudadana en un distrito de la capital francesa intenta abordar las deficiencias de una vida moderna acelerada y solitaria. Ahora quiere recuperar espacio p煤blico.

Fue una revoluci贸n muy poco parisina, aunque comenzara en una calle del centro de la ciudad. No se montaron barricadas para bloquear los bulevares cercanos y ning煤n estudiante radical lanz贸 adoquines arrancados del asfalto. Nadie cort贸 la cabeza a ning煤n monarca.

En cambio, a lo largo de la rue de l’Aude se instal贸 una mesa de banquete de 215 metros de largo, con 648 sillas y llena de comida casera, y se inst贸 a los presentes a pronunciar libremente la m谩s subversiva de las palabras: bonjour. 

Para algunos, ese “buenos d铆as” supuso el primer intercambio importante con sus vecinos. “Jam谩s hab铆a visto nada igual”, dice Benjamin Zhong, que regenta una cafeter铆a en la zona. “Sent铆 que la calle me pertenec铆a, que nos pertenec铆a a todos”.

Aquel d铆a de septiembre de 2017, los revolucionarios juraron su lealtad a la autodenominada ‘R茅publique des Hyper Voisins’ [la rep煤blica de los hipervecinos] en un tramo del distrito 14 de la margen izquierda de la capital francesa que abarca unas 50 calles y 15.000 residentes. En los cinco a帽os transcurridos desde entonces, la rep煤blica 鈥搖n “laboratorio de experimentaci贸n social”鈥 ha intentado abordar las deficiencias de la vida moderna en la ciudad, que puede ser transaccional, acelerada y solitaria.

El experimento anima a los vecinos no solo a saludarse m谩s por la calle, sino a relacionarse a diario a trav茅s de proyectos de apoyo mutuo, intercambio voluntario de conocimientos y encuentros organizados. 

“El estereotipo del parisino es el de una persona brusca y antip谩tica” dice Patrick Bernard, experiodista y vecino del barrio que ha puesto en marcha el proyecto. “Pero la vida en la ciudad no tiene por qu茅 ser desagradable y an贸nima. Queremos generar una atm贸sfera de pueblo en un espacio urbano”.

“La convivencia entre vecinos no es solo una sensaci贸n agradable”, dice Bernard. “Tambi茅n puede convertirse en un poderoso activo, en un factor econ贸mico y social esencial en la construcci贸n de las ciudades del futuro”. 

“Si necesito ayuda siempre hay alguien”

En la actualidad, casi 2.000 habitantes asisten a almuerzos y aperitivos semanales en restaurantes locales, salidas culturales, intercambios de recuerdos o actividades infantiles, entre otras iniciativas. Durante la pandemia de COVID-19, los vecinos se movilizaron para fabricar mascarillas, entregar las compras a los vecinos m谩s vulnerables y hacer pasteles para apoyar a una organizaci贸n ben茅fica local. Otra clave de esta iniciativa es su dimensi贸n digital: se han creado decenas de grupos de WhatsApp para reparar aparatos rotos, vender art铆culos de segunda mano y compartir informaci贸n sobre salud.

Anna Morosova, de 31 a帽os y originaria de Rusia, cree que el proyecto le ha dado una estabilidad incalculable a su vida desde que se divorci贸. “Vivo sola, pero si necesito ayuda siempre hay alguien”, dice Morosova, que es arquitecta y ahora planea montar clases de tango para sus vecinos:. “Este lugar me da energ铆a”.

Mireille Roberdeau, una viuda de 86 a帽os que se mud贸 a esta zona de Par铆s en el 2000, cuenta que esta iniciativa le ha dado una raz贸n para levantarse por la ma帽ana. “Antes era bastante t铆mida”, dice. “No hablaba con nadie. Frunc铆a el ce帽o al ver a los dem谩s. Pero ahora tengo ganas de salir. Es bueno porque mi m茅dico me dice que me conviene salir”. Roberdeau, que ahora es una entusiasta usuaria de los grupos de WhatsApp, fue hospitalizada en marzo. Explica que los vecinos le llevaron comida cuando lleg贸 a casa. “Hay buen ambiente en el barrio”, dice. “Me ha cambiado”.

Transformar los barrios

M谩s all谩 del “comer, beber y celebrar como ingenier铆a social”, en palabras de Bernard, que definieron las etapas iniciales de Hyper Voisins, los objetivos a largo plazo 鈥揹irigidos a transformar la propia naturaleza y funcionamiento de un barrio urbano鈥 se sustentan en cuatro pilares: medio ambiente, sanidad, espacios p煤blicos y movilidad.

Ha colaborado, por ejemplo, con la organizaci贸n sin 谩nimo de lucro Les Alchimistes [Los alquimistas] para instalar puntos de eliminaci贸n de residuos org谩nicos en las antiguas plazas de aparcamiento y convertir la materia en compost. Y, lo que tal vez es m谩s radical, en un momento de presi贸n en la asistencia sanitaria en Francia, el barrio est谩 poniendo en marcha una cl铆nica de salud centrada en las necesidades de los vecinos. El Ayuntamiento de Par铆s ha financiado este proyecto con 500.000 euros. Contar谩 con una plantilla de 10 personas y tendr谩 un amplio horario, consultas sin cita previa y visitas a domicilio. Lo m谩s importante es que los “ciudadanos usuarios” apoyar谩n a los cuidadores y participar谩n de cerca para estar m谩s informados sobre su propia salud.

“Un vecino puede estar en el hospital y tal vez no puede regresar a casa si nadie le garantiza que tendr谩 apoyo”, dice Bernard. “Pero 驴qu茅 pasar铆a si pusi茅ramos en marcha un plan para que los ni帽os de la zona hicieran la compra de estas personas, de modo que pudieran volver a casa una semana antes? Ser铆a mejor para los pacientes y supondr铆a un gran ahorro para los servicios p煤blicos”.

Para reducir el uso del coche por parte de residentes y comerciantes, Hyper Voisins tiene previsto comprar bicicletas el茅ctricas con remolque e instalar un cargador de bicicletas el茅ctricas comunitario. Tambi茅n est谩 negociando con el Ayuntamiento de Par铆s la posibilidad de cobrar un impuesto local a comercios menos deseados como las agencias inmobiliarias, los bancos y puntos de entrega, e incluso dar a los residentes la posibilidad de votar si pueden instalarse all铆. “Queremos favorecer las tiendas que mejoren nuestra vida cotidiana”, dice Bernard. “Si no es as铆, como quien contamina, deben pagar”.

Una estrategia m谩s amplia

El proyecto Hypers Voisins no tiene ninguna relaci贸n formal con el Ayuntamiento, pero se inscribe en una estrategia m谩s amplia de animar a la gente a participar m谩s activamente en la vida de sus comunidades. “Par铆s es una ciudad grande, cosmopolita y diversa, y debe seguir siendo una ciudad de la gente, un lugar en el que la gente conviva felizmente”, dice P茅n茅lope Komit猫s, teniente de alcalde de Par铆s a cargo de programas que refuerzan la resiliencia. “A trav茅s de la convivencia, la solidaridad y los fuertes v铆nculos entre nuestros habitantes, podemos asimilar mejor los golpes inesperados”.

Hyper Voisins no solo se ve como una poderosa herramienta de cooperaci贸n a nivel micro, sino como una versi贸n de base de la tan aclamada “ciudad de 15 minutos”, el concepto de dise帽o urbano desarrollado por el te贸rico franco-colombiano Carlos Moreno, seg煤n el cual los vecinos pueden cubrir todas las necesidades de su vida cotidiana muy cerca.

“Hypers Voisins encarna la cercan铆a entre los vecinos, y son ellos mismos los que impulsan sus propios proyectos”, dice Moreno. “Busca aglutinar a los habitantes y revitalizar los barrios. Sigo esta iniciativa desde que se puso en marcha. Me ha inspirado”.

Seg煤n la soci贸loga y antrop贸loga Charlot Schans, desde la pandemia de COVID-19 muchos europeos valoran m谩s los espacios y las comunidades que les rodean. “Necesitamos ciudades centradas en las personas y espacios p煤blicos que favorezcan la vida p煤blica. Hyper Voisins es un excelente ejemplo de recuperaci贸n del desarrollo urbano”.

Schans dirige Place Making Europe, una red sin 谩nimo de lucro que opera en 30 pa铆ses para promover mejores pol铆ticas en torno al espacio p煤blico. “Las ciudades tienden a desarrollarse de arriba abajo”, dice. “El resultado es que a menudo hay una soledad creciente, y se est谩n convirtiendo en lugares menos m贸viles y menos saludables”.

“La creaci贸n de lugares como concepto refuerza la noci贸n de que poseemos y creamos estos espacios juntos”, afirma. La ciudad espa帽ola de Pontevedra, por ejemplo, ha restringido los coches, Barcelona ha desarrollado su sistema de ‘supermanzanas’ para dar m谩s espacio a los peatones, y 脕msterdam ofrece fondos a organizaciones sin 谩nimo de lucro para que compren las tiendas para turistas y las sustituyan por negocios orientados al p煤blico local. Bernard tambi茅n cita como inspiraci贸n el Solon Collectif de Montreal, un proyecto proyecto comunitario que ha reducido el consumo local de energ铆a mediante un fluido de transferencia de calor com煤n que circula por tuber铆as subterr谩neas y ha disminuido el desperdicio de alimentos enlatando frutas y verduras locales.

No hay una f贸rmula m谩gica

El Ayuntamiento de Par铆s ten铆a previsto formalizar el modelo de Hyper Voisins implant谩ndolo en otros cuatro distritos de la ciudad. Sin embargo, la reducci贸n sin precedentes del presupuesto municipal a causa de la pandemia ha paralizado este proyecto.

Un estudio elaborado por la soci贸loga Camille Arnodin ha revelado que Hyper Voisins 鈥搚 otros dos proyectos de voluntariado comunitario en Par铆s鈥 han reforzado la resistencia a la pandemia, han transformado los d茅biles v铆nculos vecinales en lazos fuertes, han mejorado la convivencia social y han reducido el aislamiento social. El informe de Arnodin ped铆a m谩s recursos para respaldar planes similares para finales de 2023.

“Planeamos trazar una ruta para que otros barrios crezcan”, dice la teniente alcalde P茅n茅lope Komit猫s. “La idea no es reproducir lo que hace Hyper Voisins en todas partes, porque cada barrio es diferente. Pueden ser iniciativas muy, muy diferentes”.

Hyper Voisins espera inspirar a otros distritos y est谩 llevando a cabo una investigaci贸n en colaboraci贸n con dos universidades con vistas a desarrollar cursos que acaben formando a “amigos del barrio” para que desempe帽en en otros distritos el papel que Bernard ejerce voluntariamente en el 14.

Pero, 驴podr铆a la visi贸n de Bernard funcionar m谩s all谩 de su entorno primigenio, un barrio de izquierdas y de clase media en una zona relativamente rica de Par铆s? El estudio de Arnodin, por ejemplo, se帽ala problemas de inclusi贸n: el plan podr铆a correr el riesgo de dejar fuera a quienes no desean participar en las actividades o a quienes “no se sienten incluidos o informados”.

Siempre es posible hacer m谩s para llegar a los distintos habitantes”, reconoce Bernard. “Pero no hay una f贸rmula m谩gica. Hay que adaptar el modelo. Hay que ver c贸mo funciona en zonas de derechas o de izquierdas, entre personas con discapacidad, ricas, j贸venes…”

Sin embargo, sigue siendo optimista sobre el potencial m谩s amplio de la no tan silenciosa revoluci贸n impulsada por un mill贸n de bonjours. “Hemos tenido mucho 茅xito. Hemos cambiado profundamente la forma de vivir de los vecinos”.

Un acto reciente en la plaza de los Derechos del Ni帽o permiti贸 a los vecinos celebrar la recuperaci贸n del espacio p煤blico. La plaza era, seg煤n Bernard, un cruce de carreteras sin vida que ya no cumpl铆a su funci贸n de “plaza urbana”, un lugar de vida, interacci贸n y encuentro. Pero tras consultar a los vecinos sobre lo que cre铆an que deb铆a ser la plaza, se limpi贸, se peatonaliz贸, se colocaron plantas y se acab贸 con el mobiliario urbano en desuso con una subvenci贸n de casi 200.000 euros del Ayuntamiento de Par铆s.

La nueva plaza p煤blica se inaugur贸 en un d铆a soleado con comida casera, m煤sica en directo, juegos de mesa ecol贸gicos para los ni帽os y reparto de compost. “Aqu铆, la gente tiene tiempo para hablar”, dice Patrick Touzeau, de 46 a帽os, que se mud贸 a la zona con sus tres hijos en 2018. “Es algo muy bonito. Es un esfuerzo colectivo. Los beneficios no se producen de inmediato, requiere tiempo. Pero creo que como filosof铆a deber铆a estar en todas partes”.

Traducci贸n de Emma Reverter

Enlace relacionado ElDiario.es 24/07/2022.




Fuente: Sasmadrid.org