November 24, 2020
De parte de Acracia
2,510 puntos de vista

芦 (鈥) los movimientos no se reducen a pedir cosas, sino que son tambi茅n instancias creadoras de nueva realidad, nuevos valores, nuevas relaciones sociales, nueva humanidad (鈥)禄
Amador Fern谩ndez-Savater, Habitar y gobernar, p. 95

Resistir no es solo oponerse a algo, sino crear otros modos de vida y otras relaciones sociales. A la lucha convencional le da miedo la protesta mestiza, mezclada, fr谩gil, confusa, desequilibrada, sin estrategia predeterminada. Le gusta que haya un programa, una estrategia en la que las t谩cticas se van acoplando en el camino marcado que nos conducir谩 al final a la sociedad so帽ada.
Esta es una reflexi贸n que quiere plantear un esbozo de otras maneras de entender la lucha, la protesta, la resistencia, partiendo de la propia potencia de la lucha cuando estalle. Potencia que no nacer谩 libertaria, ni  armoniosa, ni mucho menos coherente. Pese a ello, debemos estar ah铆, en ese espacio de creaci贸n de posibilidades, sin estar seguras de c贸mo se desarrollar谩, interviniendo desde la incertidumbre de los acontecimientos, desde 芦la potencia de las situaciones, aqu铆 y ahora禄(1)

Aqu铆 y ahora (breves pinceladas)

Estamos en un momento de cambio cultural o de paradigma, en un momento de transici贸n entre la modernidad (industrializaci贸n, mercantilizaci贸n, racionalizaci贸n de la econom铆a y la sociedad, democracia) y la postmodernidad (tecnolog铆as de la inteligencia y sus consecuencias en la producci贸n, la dispersi贸n de las unidades de producci贸n, la fragmentaci贸n del proceso de producci贸n y  la gesti贸n de manera descentralizada de enormes conglomerados de producci贸n y de distribuci贸n). Este cambio de paradigma que se viene produciendo desde mediados del s. XX tiene efectos sobre la industrializaci贸n, sobre el sindicalismo, sobre la relaci贸n con el conocimiento, sobre el trabajo como factor de rentabilidad econ贸mica, etc.(2)

La pandemia del Covid lo est谩 acelerando y est谩 haciendo m谩s f谩cil su aceptaci贸n entre la poblaci贸n condicionada por el miedo: precarizaci贸n galopante, teletrabajo, biopol铆tica(3) con sus mecanismos reguladores y sus dispositivos de seguridad(4), sus restricciones de libertades, etc.

El panorama econ贸mico-social, aqu铆 y ahora, es desolador all铆 donde miremos, sin embargo los responsables pol铆ticos hablan poco de estos temas, les interesan otros. La realidad y los problemas que viven  quienes gobiernan y quienes somos gobernados/as es abismal, la desafecci贸n de la gente de la calle es palpable y ellos/ellas parecen no darse cuenta de nada. Tr谩gico.

El problema social tiene tambi茅n una dimensi贸n psicol贸gica desconocida y cuyas dimensiones son dif铆ciles de valorar. Las personas que ya estaban en tratamiento antes del inicio de la pandemia est谩n sufriendo un impacto importante que lleva a que los tratamientos que antes funcionaban ahora no lo hagan. Me pregunto tambi茅n por el impacto en personas que no estaban en tratamiento y, seg煤n grupos de edad y sexo, 驴c贸mo  les est谩 afectando? Un campo por explorar que se me escapa por completo. S铆 que veo a mi alrededor pesimismo, cansancio, desesperanza鈥, la edad, y con ella la vulnerabilidad, influye mucho. Noto en la gente que me rodea, que esta segunda ola nos pilla cansadas respecto a la primera, decepcionadas o directamente enfadadas con quienes llevan los mandos de la pandemia (los gobiernos), con menos miedo e inocencia puesto que nos ha dado tiempo a evaluar lo sucedido y lo que est谩n haciendo.

En la cabecera de mi blog, 芦pensar en el margen禄(5), hay unas palabras de G. Orwell que siempre tengo en cuenta: 芦Ver lo que se tiene delante exige una lucha constante禄. Es dif铆cil ver lo que tenemos delante porque nos cuesta mucho cuestionar lo que nos parece 芦natural禄 y 芦evidente禄 dando por sentado que es as铆 y no puede ser de otra manera. Estamos educados/as para vivir dentro de la normatividad,  apenas somos capaces de concebir  pensamientos y acciones que desmonten el discurso dominante. Y todo esto sin olvidar la labor de zapa de los 芦comisarios pol铆ticos del pensamiento禄 de nuestro propio campo.

La protesta

Escrib铆a el pasado 23 de octubre, en mi blog(6), un texto titulado 芦La disputa de la calle禄 en el que planteaba que hab铆a que pelear la calle, el espacio p煤blico, a la extrema derecha y a帽ad铆a que:
芦Las calles no sirven solo para canalizar el descontento y la indignaci贸n,  las movilizaciones sociales son momentos de reinvenci贸n de estrategias y pr谩cticas pol铆ticas para discutir la centralidad del poder y tensar los l铆mites de la pol铆tica representativa, horadando y ampliando el imaginario de lo pol铆tico禄.

Una semana despu茅s de publicar ese texto, se produjeron diversos actos de protesta en numerosas ciudades  (30/31 Octubre 2020). No soy muy optimista respecto a la posibilidad de que se produzca un estallido social, pero que algo haya emergido ya me parece relevante.

Sobre el contenido y los/las protagonistas de estas protestas se han producido muchas interpretaciones entre las que destaca la opini贸n de Pablo Iglesias y otras personas del entorno pol铆tico (por ejemplo, Xavier Domenech) que r谩pidamente las han catalogado como protestas de la extrema derecha.

Efectivamente, Podemos (y sus diversas variantes por comunidades aut贸nomas) se ha puesto  nervioso, debe ser dif铆cil aceptar que haya protesta fuera del sistema porque eso evidencia d贸nde se ubica esta formaci贸n pol铆tica y cu谩l es su contribuci贸n al Gobierno. Instalarse en el Gobierno les ha hecho recaer en una vieja terminolog铆a (隆qu茅 poco recuerdan del 15 M!) con el uso de adjetivos descriptivos para caracterizar movimientos que consideran amenazadores para la sociedad y la naci贸n. Esta adjetivaci贸n es crucial en su planteamiento populista: la homogeneizaci贸n de movimientos de protesta apunta a la mentalidad maniquea entre amigo y enemigo, derecha e izquierda (deber铆an recordar aquel lema del 15 M que la cuestionaba y que debieron corear: 芦no hay derecha e izquierda sino arriba y abajo禄). Quiz谩s se han desubicado al ascender hacia arriba鈥

Me parece que las protestas del siglo XXI son, y ser谩n, mestizas, es decir, no estar谩n claramente definidas ideol贸gicamente (algo de esto ya hubo en los movimientos de 2011, en el movimiento de los 芦chalecos amarillos禄 en Francia, en las movilizaciones en Hong Kong, etc.). Actuar en alianza, dice J. Butler(7), no significa actuar en perfecta conformidad, habr谩 personas que se expresen en sentidos diferentes e incluso contrapuestos.

Las protestas ser谩n explosivas, espont谩neas, convocadas v铆a internet por grupos informales, habr谩 que ganarlas en la calle, exponiendo el cuerpo porque su base ser谩 la precariedad de los cuerpos (comida, vivienda, sanidad, control y vigilancia, etc.).

Ganarlas en la calle significa encaminar la protesta hacia objetivos de justicia social, de cuestionamiento de la precariedad de los cuerpos para vivir una vida que sea vivible, de defensa de la libertad cuestionando los dispositivos de control y vigilancia. Cuando se construya un 芦nosotros/as禄 estar谩 representado en la reuni贸n de cuerpos, en sus gestos y movimientos, en sus manifestaciones y en sus formas de actuar conjuntamente.

M谩s que pensar estrategias de lucha, creo que hay que estar abiertas a reconocer la potencia de lucha cuando estalle y estar all铆 con nuestra manera de entender las cosas y sin dirigir nada sino  sum谩ndonos a esa potencia de lucha. Podemos aportar nuestra manera de hacer las cosas sin dirigismos, siempre defendiendo la horizontalidad organizativa. Debemos acostumbrarnos a ese sube y baja de la potencia: hoy no hay nada y ma帽ana, s铆, vuelve a bajar la ola y vuelve a subir.

Las gentes del entorno libertario, los anarquismos, deben preguntarse 驴c贸mo organizarse? Y la respuesta es que, para saber c贸mo organizarse, hay que saber 驴para que虂 se quieren organizar? No podemos estar ajenas a las protesta espontaneas que se puedan producir.

Dice T. Ib谩帽ez que all铆 donde hay poder, hay resistencia(8). Pero esos resquicios, esas grietas, esos puntos d茅biles, esa resistencia, no est谩n afuera, est谩n dentro del entramado del poder porque este hay que entenderlo como una relaci贸n de fuerzas, como la relaci贸n entre una acci贸n y otra acci贸n. Una acci贸n actuante y una acci贸n que responde. Por eso la potencia de la lucha es mestiza, lo ha sido siempre aunque en el pasado se construyeran relatos emancipadores sin fisuras, forma parte de un entramado en el que poder y resistencia se mezclan, se responden, se contestan con un resultado incierto.

驴Hay colectivos, grupos de afinidad, sindicatos, grupos feministas, etc. dispuestos a construir l铆neas de resistencia a medida que se van levantando l铆neas de intervenci贸n de poder?

Laura Vicente
https://pensarenelmargen.blogspot.com/

鈥斺斺

[1] Amador Fern谩ndez-Savater (2020): Habitar y gobernar. Inspiraciones para una nueva concepci贸n pol铆tica. Ned Ediciones, p. 107.

[2] Tom谩s Iba帽ez (2001): Municiones, pp. 98-101. En este libro se puede encontrar la explicaci贸n de este proceso de cambio de paradigma.

[3] Me gusta esta forma de entender la biopol铆tica: 芦(鈥) poderes que organizan la vida, o que incluso disponen de las vidas exponi茅ndolas de manera diferenciada a la precariedad , lo cual forma parte de una gesti贸n m谩s amplia de las poblaciones a trav茅s de medios gubernamentales y no gubernamentales, y que establece medidas destinadas a una valoraci贸n diferenciada de la vida禄. En Judith Butler (2017): Cuerpos aliados y lucha pol铆tica. Hacia una teor铆a performativa de la asamblea. Barcelona, Espasa, p. 198.

[4] Para este tema de la biopol铆tica resulta interesante el libro de Laura Bazzicalupo (2016): Biopol铆tica. Un mapa conceptual. Espa帽a, Melusina.

[5] http://pensarenelmargen.blogspot.com

[6] http://pensarenelmargen.blogspot.com/2020/10/la-disputa-de-la-calle.html

[7] Judith Butler, Cuerpos aliados y lucha pol铆tica, p. 160.

[8] Tom谩s Iba帽ez (2001): Municiones para disidentes. Realidad-Verdad-Pol铆tica. Barcelona, Gedisa, p. 135.
HAY INTUICIONES QUE SE PUEDEN DESARROLLAR, DETALLES QUE NOS PERMITEN VER MEJOR LO EVIDENTE, TENGO QUE AGRADECER A DIANA SU CAPACIDAD PARA DETECTAR POTENCIAS EN UN DI脕LOGO FRUCT脥FERO Y LLENO DE ENERG脥AS CONMUTABLES.




Fuente: Acracia.org