October 6, 2021
De parte de La Haine
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Se embarc贸 en dos guerras catastr贸ficas en Afganist谩n e Irak que dieron como resultado una gran p茅rdida de vidas y humillantes derrotas para sus ej茅rcitos

En 2001, EEUU cre铆a que pod铆a hacer cualquier cosa, que pod铆a caminar sobre el agua. Interpret贸 mal el mundo y su propio poder. Cre铆a que el mundo era unipolar cuando era multipolar. Pens贸 que no ten铆a rivales cuando ya China estaba creciendo r谩pidamente. En respuesta al 11 de septiembre, se embarc贸 en dos guerras catastr贸ficas en Afganist谩n e Irak que dieron como resultado una gran p茅rdida de vidas y humillantes derrotas para sus ej茅rcitos. Junto con la crisis financiera occidental en 2008, estas guerras aceleraron el declive de EEUU.

Observando en retrospectiva, la reacci贸n de EEUU a los ataques del 11 de septiembre fue asombrosamente desproporcionada. A pesar de lo tr谩gico del ataque, el n煤mero de muertos (2.977) apenas podr铆a registrarse en la escala de Richter de conflictos militares y actos de terrorismo. Si lo mismo hubiera sucedido con las Torres Gemelas de Kuala Lumpur, habr铆a estado en las portadas de los peri贸dicos occidentales durante uno o dos d铆as, y luego se habr铆a olvidado. Pero el 11 de septiembre sucedi贸 en EEUU.

EEUU nunca hab铆a experimentado una agresi贸n. Las muchas guerras que ha librado fueron todas en tierras lejanas. El 11 de septiembre, sin embargo, sucedi贸 en territorio estadounidense, nada menos que en Nueva York. La venganza era inevitable. La mayor铆a de los estadounidenses exigi贸 que se castigara a los responsables. Que un peque帽o grupo de [supuestos] terroristas realizar谩n el ataque hizo que un castigo proporcionado fuera inaceptable. EEUU no estaba de humor para las respuestas proporcionales..

Ciertamente, la proporci贸n no estaba en la mente de la administraci贸n Bush. EEUU era la 煤nica superpotencia.

Desde el final de la Guerra Fr铆a, EEUU hab铆a presidido un mundo unipolar. Fue el polic铆a global. Necesitaba mostrarle al mundo qui茅n era el jefe y que no se pod铆a jugar con el Imperio. La proporcionalidad nunca se consider贸. La administraci贸n neoconservadora cre铆a que el nuevo siglo estaba destinado a ser un siglo estadounidense. Con la implosi贸n de la URSS, no hab铆a rival a la vista. Esta 茅poca fue tambi茅n la era de la arrogancia estadounidense: todo era posible.

No hab铆a l铆mites para lo que EEUU pod铆a hacer. Sin embargo rara vez un pa铆s ha cometido un error de c谩lculo tan catastr贸fico. La administraci贸n Bush tom贸 dos decisiones fat铆dicas: invadir Afganist谩n para que no pudiera ser un caldo de cultivo del terrorismo [por lo menos del que no le sirve a EEUU]; e invadir Irak, para convertir ese pa铆s en una “democracia” al estilo occidental. El primero al menos guardaba alguna relaci贸n con el 11 de septiembre, ya que Al Qaeda ten铆a su mando en Afganist谩n. Irak no ten铆a ninguna conexi贸n con el 11 de septiembre. EEUU aprovech贸 la oportunidad que ofreci贸 el 11 de septiembre para rehacer el Medio Oriente.

Las dos guerras resultaron enormemente caras, tanto en p茅rdida de vidas como en costo financiero. Se estima que la guerra de Irak cost贸 entre $ 2 billones y $ 3 billones y el n煤mero de muertos super贸 los 400.000. El costo de la guerra de Afganist谩n se estima en 2,3 billones de d贸lares. No hay cifras fiables de muertes en la guerra de Afganist谩n, pero sin duda superaron las 100.000. El proyecto ‘Costs of War’ de la Universidad de Brown estima que la Guerra contra el ‘Terrorismo’ le ha costado a los estadounidenses m谩s de $ 8 billones y ha provocado 900.000 muertes. 驴Para qu茅?

Ambas guerras terminaron en un fracaso desastroso. Despu茅s de 20 a帽os, la guerra m谩s larga en la historia de EEUU, la guerra de Afganist谩n mostr贸 al mundo un EEUU humillado en un espect谩culo que recuerda su retirada de Vietnam en 1975. Aparte de asesinar a Saddam Hussein, EEUU no logr贸 ninguno de sus objetivos en Irak.

La ignominia de EEUU es el resultado de una mala interpretaci贸n del mundo en el cambio de siglo. Cre铆a que el mundo era unipolar cuando en realidad se estaba volviendo cada vez m谩s multipolar. Pens贸 que ten铆a el mundo para s铆 mismo cuando ya era evidente que China estaba en el proceso de emerger como un actor global importante. La consecuencia fue una de las demostraciones m谩s notables de una sobre-estimaci贸n desde la Segunda Guerra Mundial, o incluso de los dos 煤ltimos siglos.

EEUU aprendi贸 por las malas que su poder no era infinito, que no pod铆a hacer lo que quisiera, que hab铆a severos l铆mites para lo que pod铆a lograr. Y ha pagado un precio enorme. El 11 de septiembre y sus secuelas inmediatas han servido para acelerar su declive. Este declive es ahora m谩s o menos universalmente reconocido, incluso en EEUU, aunque en 2001 la sola menci贸n de la palabra habr铆a sido descartada como absurda.

El 11 de septiembre, y los 20 a帽os transcurridos desde entonces, son un ejemplo del fracaso cr贸nico de la gobernanza estadounidense. Tienen una grave falta de comprensi贸n del mundo, un requisito previo b谩sico para cualquier superpotencia. Luego, cuando qued贸 claro que las guerras hab铆an fracasado, sucesivos presidentes – Bush, Obama y Trump – no lograron reunir el valor para reconocer que se hab铆a cometido un gran error. Veinte a帽os es un tiempo extraordinariamente largo para aprender una lecci贸n de este tipo.

Durante la mayor parte de loa 煤ltimos dos siglos, los estadounidenses han cre铆do que ser el n煤mero uno en el mundo es parte del ADN de su pa铆s. Una admisi贸n del fracaso, como ha descubierto Biden, no habr铆a ido bien para su gente hace alg煤n tiempo. EEUU es prisionero de un pasado que hoy est谩 en r谩pida retirada. Ya no es la naci贸n “excepcional”, se est谩 convirtiendo en un pa铆s normal. Pero pasar谩 mucho tiempo antes de que aprenda a aceptar ese hecho.

observatoriocrisis.com




Fuente: Lahaine.org