December 14, 2020
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
2,464 puntos de vista

Rita Segato se preguntaba a s铆 misma sobre qu茅 hacen las personas que tienen inclinaci贸n a pensar, cu谩l puede ser su contribuci贸n a la vida, ella misma conclu铆a que eran donadoras de palabras, nombradoras. El nombre es lo que Segato llama imagen, el nombre de una cosa es una imagen [1] .

Esta imagen de donadoras de palabras casa perfectamente con Mujeres Libres, no por casualidad mi 煤ltimo libro lleva por t铆tulo La revoluci贸n de las palabras [2] . Y es que las mujeres que se organizaron en torno a Mujeres Libres (organizaci贸n nacida en septiembre de 1936) y levantaron un maremoto de palabras a trav茅s de la revista del mismo nombre (fundada en mayo de 1936), abandonaron el silencio tomando y donando palabras. Romper una genealog铆a de mujeres silenciadas, vencer la tradici贸n del silencio, no era nada f谩cil, ellas renunciaron conscientemente a la victimizaci贸n y, en un contexto de Guerra Civil, enunciaron a trav茅s de las palabras, sus problemas, sus deseos, sus tristezas, sus sue帽os y sus temores.

Convocando de nuevo a Segato, Mujeres Libres construy贸 芦im谩genes de cambio禄 tanto en el formato de im谩genes propiamente dichas, recogidas en la revista, como proporcionando historias inspiradoras que llegan a nosotras en forma de art铆culos, realizaciones o biograf铆as de mujeres comunes que asumieron responsabilidades impensables para ellas antes de julio de 1936. Esas 芦im谩genes de cambio禄 nos permiten ver y valorar potencias de cambio y transformaci贸n que si no pasar铆an desapercibidas o ser铆an percibidas como 芦poca cosa禄. Y ese es nuestro desaf铆o en la historia: capturar lo descuidado, lo desprevenido, lo peque帽o, lo otro, lo insignificante, lo que, en cierta manera, se escurre de la 茅poca en que acontece.

Capturar lo otro en la historia supone renunciar a la l铆nea recta de Cronos, desprenderse de la creencia natural de que la historia es una sucesi贸n cronol贸gica de hechos que conducen a la modernidad. Supone entender la historia como contrahistoria, rechazando conscientemente la historia como gran relato para centrarse en la peque帽a historia y en la construcci贸n de un relato detallado y significativo sobre la gente com煤n y real. Si renunciamos a entender la historia como una organizaci贸n lineal de acontecimientos es porque optamos por una organizaci贸n nodal  [3] en la que cada nodo es un punto de intersecci贸n, conexi贸n o uni贸n de procesos hist贸ricos que interact煤an y confluyen en el mismo lugar (las historias locales ser谩n protagonistas en lugar de los grandes relatos). De esta manera percibimos la historia en toda su diversidad y heterogeneidad.

La revoluci贸n en femenino

Mujeres Libres participaron en la revoluci贸n social iniciada el 19 de julio de 1936, sin embargo se han escurrido del gran relato de la revoluci贸n libertaria sobre la que se han producido m煤ltiples investigaciones. 驴Qu茅 se ha resaltado de la revoluci贸n libertaria? Aquello que formaba parte del standard de 芦revoluci贸n禄 de la modernidad, m谩s marxista que anarquista: una revoluci贸n modelizada en el sentido de que hab铆a un plan que trazaba una l铆nea pol铆tica (que se intent贸 concretar en el Congreso de la CNT celebrado en Zaragoza en mayo de 1936 cuando abordaron el 芦Concepto Confederal del Comunismo Libertario禄) y las masas eran las encargadas, siguiendo a la CNT (a sus dirigentes especialmente), de ejecutar dicho plan. Como toda revoluci贸n ten铆a que tener su componente 茅pico, su epopeya, su hero铆smo, que qued贸 asegurado por las jornadas de julio de 1936 que derrotaron el golpe de Estado en determinadas zonas del pa铆s y dieron inicio a la Guerra Civil.

De esta forma, el foco se ha puesto en aquello que responde a esta concepci贸n lineal de la revoluci贸n y de aquellos acontecimientos que reflejaban el plan previamente fijado y que correspond铆a al modelo de otras revoluciones de la modernidad protagonizadas, mayoritariamente, por el marxismo y el marxismo-leninismo: las transformaciones econ贸micas, pol铆ticas y militares. Se trata, adem谩s, de un tipo de revoluci贸n protagonizada mayoritariamente por los hombres, una 芦revoluci贸n en masculino禄. La peculiaridad de que estemos hablando de una revoluci贸n libertaria introdujo, eso s铆, un modelo diferente: m谩s horizontal y anti jer谩rquico, m谩s basado en la autogesti贸n y en la acci贸n directa a trav茅s de las milicias, 芦el pueblo en armas禄, las colectivizaciones industriales y agrarias y los Comit茅s de Milicias Antifascistas.

La historia nunca se cuenta entera, la 芦pericia禄 y la experiencia que otorga la academia prioriza otros temas que hoy tienen m谩s salida en el mercado editorial y en el mercado de la memoria. La 芦memoria禄 deber铆a ser, y no es, aquello que el relato hist贸rico normativo nunca ha logrado conquistar. El Movimiento Libertario no entra, por muchos motivos, entre lo que interesa recordar a quienes controlan los fondos y el relato hist贸rico en el que el anarquismo tiene poca cabida. Mucho menos lo tiene un movimiento como el de Mujeres Libres que tanto ha costado que sea reconocido por el propio movimiento anarquista y anarco-sindicalista y que nunca ha merecido la atenci贸n del Movimiento Feminista actual. Investigar sobre el feminismo anarquista es tener asegurada una producci贸n de silencio.

La 芦revoluci贸n en femenino禄 de Mujeres Libres se desarroll贸 en la l贸gica de los nodos constituidos de forma simult谩nea, en ella no hay prioridades en los acontecimientos, no hay modelizaci贸n, no hay 茅pica ni heroicidad, la revoluci贸n es silenciosa, poco aparente, sin espectacularidad. Una revoluci贸n que transcurri贸 como un r铆o subterr谩neo y que estaba cuestionando la dominaci贸n m谩s antigua que padec铆a la mitad de la humanidad, el patriarcado. Una revoluci贸n que no se centraba tanto en la transformaci贸n econ贸mico-social o pol铆tica (la que hemos llamado 芦revoluci贸n en masculino禄 en la que ellas participaron poco, exceptuando las colectivizaciones), sino como mutaci贸n cultural que implicaba un cambio vital, una revoluci贸n de la vida.
驴Hay dos historias, dos revoluciones en funci贸n del g茅nero? Comparto con Segato [4] que las mujeres nos hemos autorizado m谩s que los hombres a entretejer el pensamiento con la vida. No soy partidaria del esencialismo pero la historia de los hombres y de las mujeres (y, por tanto, la revoluci贸n) son dos historias diferentes aunque entretejidas y constituyendo un mundo 煤nico.

Proyecto hist贸rico de 芦las redes de cordialidad禄

Cuando Luc铆a S谩nchez Saornil, Amparo Poch y Gasc贸n y Mercedes Comaposada Guill茅n vieron en la publicaci贸n de una revista el comienzo de un proyecto a largo plazo, quer铆an establecer, en palabras de Luc铆a S谩nchez, 芦una red de cordialidad a trav茅s de las mujeres de toda Espa帽a禄 [5]. La base para construir una organizaci贸n s贸lida era el apoyo entre las mujeres y el reconocimiento de autoridad mutua, de ah铆 esa f贸rmula de 芦red de cordialidad禄 que hoy denominamos tambi茅n como sororidad. La revista pod铆a cumplir ese papel de tejer una red de mujeres unidas por la cordialidad, aut茅ntico proyecto pol铆tico, que priorizaba la vida, la potencia como cualidad de todo lo vivo, confiri茅ndoles agencia.

La revista era la urdimbre, el punto de partida a partir del cual se pod铆a fabricar esa red de cordialidad que unir铆a a muchas mujeres vinculadas a la revista de formas diversas y poder construir una estrategia para erosionar, desestructurar, desmontar, desobedecer, errar, desceremonializar [6]. Y mientras, capacitarse a trav茅s de la cultura que constituir铆a la bovina de hilo para tejer la red.

El golpe de Estado, la Revoluci贸n social y la Guerra Civil interrumpieron este plan reci茅n comenzado y lo aceleraron todo. Desde la revista se recogieron iniciativas ya en marcha y se impuls贸 la creaci贸n de las primeras agrupaciones de Mujeres Libres y desde la nueva organizaci贸n, se pas贸 a vivir y construir la revoluci贸n.
驴C贸mo fue esta 芦revoluci贸n de la vida, de los cuerpos, de las palabras禄 que impuls贸 Mujeres Libres?
Dijo George Orwell en Homenaje a Catalu帽a, que en la Barcelona revolucionaria se ten铆a el sentimiento de haber entrado de repente en una era de igualdad y libertad en la que los seres humanos estaban intentando comportarse como tales y no como piezas de la maquinaria capitalista. Tambi茅n Emma Goldman se帽al贸 la gran libertad pol铆tica que vivi贸 en su primera visita a Espa帽a. Junto con estas personalidades conocidas tenemos muchos testimonios de mujeres que hablaban en parecidos t茅rminos, sin embargo, suele ser raro que las impresiones personales, m谩s aun si son de mujeres, sean recogidas en la gran historia, desatendiendo o tergiversando los momentos de espontaneidad revolucionaria [7].

Resulta llamativo contrastar estas impresiones con la imagen de muerte, represi贸n, asesinatos en la retaguardia, luchas pol铆ticas, divisiones internas en el bando republicano que aparecen en la mayor铆a de los libros que relatan los entresijos de la Guerra Civil. 驴Estamos hablando de otra guerra o de otra revoluci贸n? Obviamente no es as铆, estamos hablando en clave nodal de acontecimientos constituidos de forma simult谩nea, en la que cada nodo es un punto de intersecci贸n, conexi贸n o uni贸n de procesos hist贸ricos que interact煤an y confluyen en el mismo lugar con caracter铆sticas incluso contradictorias. 驴La 芦revoluci贸n en femenino禄 lograba que la vida superara la muerte? Lo cierto es que las protagonistas de Mujeres Libres vivieron con pasi贸n un tiempo en el que la sociedad se mantuvo unida por el cemento de la solidaridad, sin el peso muerto del poder y la autoridad.

No resulta f谩cil acercarnos a esa atm贸sfera compartida de energ铆a m谩gica, de alegr铆a compartida, a esa sensaci贸n de que el mundo vivido hasta entonces se convert铆a r谩pidamente en una reliquia hist贸rica, en una larga pesadilla dejada atr谩s. La promesa de un nuevo comienzo que no ten铆a m谩s l铆mites que los de la imaginaci贸n result贸 dif铆cil de olvidar para nuestras protagonistas. Las mujeres, sin apenas principios ideol贸gicos consignados m谩s all谩 de unas nociones libertarias muy elementales, embarcadas en la aventura de cambiar la vida, experimentaron la humanizaci贸n de la sociedad que se produjo durante la Revoluci贸n social. Un sociedad que vivi贸 un terremoto en la retaguardia, espacio que se feminiz贸. Un lugar en el que hab铆a muchas mujeres protagonizando peque帽as insurgencias que desestabilizaban las normas y jerarqu铆as en el d铆a a d铆a, asumiendo m煤ltiples responsabilidades solas y abriendo caminos de libertad en plena Guerra, mujeres que decid铆an abandonar el silencio y tomar la palabra, mujeres dispuestas a arrojar sus cadenas animadas por una atm贸sfera de esperanza sin restricciones tremendamente estimulante. Mujeres cuya vida mut贸 al desaprender la pasividad de sus vidas y hacerse responsables de s铆 mismas y de la marcha del mundo.

Aunque no fue la 煤nica, Mercedes Comaposada empez贸 a hilvanar desde muy pronto (se instal贸 en Barcelona en septiembre de 1936) una red de cordialidad entre las mujeres m谩s capacitadas por su formaci贸n acad茅mica y las mujeres obreras con menos capacitaci贸n. De esta manera se construy贸 una red solidaria que permiti贸 a las mujeres obreras alfabetizarse, leer, ampliar sus horizontes, cambiar de trabajo, tener iniciativa propia, en definitiva, romper la cadena patriarcal de sumisi贸n secular. Aprendiendo unas de las otras, mujeres con instrucci贸n ense帽aron herramientas culturales b谩sicas a quienes no las ten铆an y estas capacitaron a su vez a otras haciendo crecer redes de apoyo mutuo, de solidaridad, de emancipaci贸n, que nunca olvidaron y siempre agradecieron. Para muchas mujeres, como lo reconoc铆a Concha Guillen, militar en Mujeres Libres cambi贸 su existencia, fue 芦una luz que se encendi贸禄 [8].

Pero hubo mucho m谩s, y ah铆 estuvo la enorme trascendencia subversiva y revolucionaria de sus empe帽os en la retaguardia. Quisieron organizar de otra manera los 芦cuidados禄 que la Revoluci贸n no hab铆a evitado que siguieran en sus manos, se dedicaron a gestionar la vida y a ser solucionadoras de problemas y preservadoras de la vida en el cotidiano. Se ocuparon de organizar de otra manera las maternidades, de organizar guarder铆as para sus criaturas y comedores colectivos para poder trabajar y tener los cuidados asegurados, se ocuparon de las personas refugiadas, de capacitar a mujeres analfabetas, y de un sinf铆n de problemas cotidianos armadas solo con las palabras.

Adem谩s, quisieron vivir una vida plena en medio del desbarajuste de la Guerra, de los bombardeos, de la proximidad del frente de batalla, de las personas heridas o muertas que hab铆a que cuidar o enterrar. En ese contexto, tomaron y donaron palabras, se autoenunciaron, se otorgaron agencia conscientes del poco tiempo que ten铆an para hacerlo. Organizaron sus vidas personales y las de las personas a su cargo, vivieron sus emociones, sus pasiones, su sexualidad, ordenaron la crianza, el trabajo y el activismo para que fueran compatibles. Muchas de ellas lo hicieron solas, sin hombres, por primera vez en sus vidas. Esa fue 芦su revoluci贸n de la vida禄, una transformaci贸n de largo recorrido que empez贸 a cambiar las formas de vida, las relaciones personales, el trabajo, los 芦cuidados禄 y un sinf铆n de aspectos que cuestionaban la dominaci贸n patriarcal que padec铆an. Estas mujeres vislumbraron otros mundos posibles y, pese a la derrota, nunca lo olvidaron.

Nosotras, y los movimientos feministas actuales, como se帽ala Rita Segato, debemos recuperar la memoria de una politicidad en clave femenina cuyos hilos de memoria quedaron intersectados, rasurados, impedidos de continuar su historia [9] al ser derrotada en 1939.

Laura Vicente

http://pensarenelmargen.blogspot.com/2020/12/la-revolucion-de-la-vida-de-los-cuerpos.html

[1] Esta referencia se encuentra en el 脡p铆logo del libro de Amador Fern谩ndez-Savater (2020): Habitar y gobernar. Inspiraciones para una nueva concepci贸n pol铆tica. Barcelona, NED, p. 360. La lectura de este libro ha incentivado e inspirado estas reflexiones sobre mi libro recientemente publicado. Le铆a algunos pasajes del libro de Fern谩ndez-Savater y Mujeres Libres me iba saliendo al paso.

[2] Laura Vicente (2020): La revoluci贸n de las palabras. La revista Mujeres Libres. Granada, Comares.

[3] Esta perspectiva de que la historia es un conjunto de nodos hist贸ricos heterog茅neos la he tomado del libro de Walter D. Mignolo (2007): La idea de Am茅rica Latina. La herida colonial y la opci贸n decolonial. Barcelona, Gedisa, p. 72.

[4] Rita Segato (2018): Contra-pedagog铆as de la crueldad. Buenos Aires, Prometeo Libros, p. 21.

[5] Carta de Luc铆a S谩nchez a Josefa Tena, una activista libertaria de M茅rida con la que  manten铆a correspondencia relacionada con la revista, el 10-VII-1936 en Montero Barrado, op. cit,, p. 116.

[6] Esa estrategia la encontr茅 en Rita Segato, Contra-pedagog铆as de la crueldad, p. 65.

[7] Esta idea de desatender las impresiones personales es de Colin Ward (2013), Anarqu铆a en acci贸n. La pr谩ctica de la libertad. Madrid: Enclave de Libros, pp. 75-76.

[8] Eul脿lia Vega, 鈥淢ujeres libres, una luz que se encendi贸. La organizaci贸n libertaria en la memoria de sus militantes鈥, en VVAA (2016): Mujeres Libres y Feminismo en tiempos de crisis. Madrid, Fundaci贸n Anselmo Lorenzo y Fundaci贸n Andreu Nin, p. 111.

[9] 脡p铆logo del libro de Amador Fern谩ndez-Savater, Habitar y gobernar, p. 366.

Share



Fuente: Cgt-lkn.org