August 25, 2021
De parte de La Haine
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Pensemos en la ca铆da del esclavista Imperio Romano, que dio paso a un milenio de retraso feudal en Europa

Revoluci贸n: cambio fundamental en la base econ贸mica de un Modo de Producci贸n que modifica la superestructura ideol贸gica que lo expresa y consagra.

驴Ocurren cambios trascendentes en la infraestructura o base econ贸mica del mundo? El 70% del Producto Interno Bruto mundial corresponde actualmente al Sector Terciario de administraci贸n, educaci贸n, investigaci贸n cient铆fica, finanza, servicios, entretenimiento, turismo. Actividades de procesamiento y difusi贸n de informaci贸n 芦superestructurales禄 generan hoy la mayor parte de la producci贸n mundial: cerca de 40% de ella en los pa铆ses en v铆as de desarrollo; el 80% o m谩s en los desarrollados.

El agente fundamental de tal cambio es una nueva herramienta: el computador o 芦m谩quina universal禄 de Alan Turing. 脡sta es progresivamente encargada de ejecutar autom谩ticamente tareas antes encomendadas a humanos, multiplicando exponencialmente la velocidad y la productividad.

La informaci贸n deviene as铆 el bien m谩s valioso en nuestra era y, a diferencia de los productos fundamentales en otras 茅pocas, puede ser replicada de manera infinita a un costo insignificante o nulo.

Ello a su vez altera las relaciones de producci贸n: m谩quinas inteligentes sustituyen y dejan sin empleo una proporci贸n cada vez mayor de trabajadores manuales e intelectuales. Se estima que en una d茅cada habr谩n reemplazado cerca de la mitad de los puestos de trabajo existentes.

La automatizaci贸n desplaza as铆 grandes masas hacia el desempleo, la exclusi贸n y la marginalidad. El trabajo a distancia favorece que la relaci贸n laboral sea sustituida por el trabajo a destajo, incluso en los oficios del Sector Terciario. Dentro del capitalismo, esto har谩 inviable la subsistencia para la gran mayor铆a de la poblaci贸n.

La herramienta inform谩tica asimismo promueve un cambio en la propiedad de los medios de producci贸n. En el capitalismo industrial, el obrero no es due帽o de la materia prima, de la f谩brica ni del producto final. La masificaci贸n de las computadoras posibilita que, al igual que suced铆a con el artesanado, el trabajador ahora sea due帽o tanto de la materia prima como de la herramienta para procesarla y del producto final. Al poner en sus manos el medio de producci贸n fundamental, se abre paso a un nuevo modo de producci贸n.

Por otra parte, al facilitar la difusi贸n instant谩nea y universal de la informaci贸n, medios de comunicaci贸n como internet y la telefon铆a celular posibilitan y hacen en 煤ltima instancia inevitable su apropiaci贸n social.

A pesar de ello, el capitalismo aplica recursos extremos para apropiarse de la informaci贸n pertinente y excluir a las mayor铆as de su acceso. La inform谩tica instituye sistemas de espionaje casi total, imposibles en 茅pocas anteriores. Llamadas telef贸nicas, correos electr贸nicos y redes sociales son interceptadas para obtener informaci贸n sobre sus usuarios. Las t茅cnicas del llamado Big Data y cookies compilan y analizan su contenido. Las operadoras se atribuyen el derecho de utilizarlo para sus propios fines.

Mediante normas sobre propiedad intelectual y seguridad nacional, las 茅lites pol铆ticas y econ贸micas se reservan o mantienen en el m谩s estricto secreto la informaci贸n necesaria para retener e incrementar su poder, y castigan con feroces retaliaciones su divulgaci贸n, como ocurre en los casos emblem谩ticos de Chelsea Manning, Edgar Snowden y Juli谩n Assange. La informaci贸n pertinente tiende a concentrarse en un n煤mero cada vez menor de manos. Una impenetrable nube de desinformaci贸n, irrelevancias y Fake News aliena al resto de la humanidad.

Con tales procedimientos la informatizaci贸n ha acelerado la concentraci贸n del capital en un n煤mero cada vez menor de manos. Se帽ala el Credit Suisse Research Institute que la mitad inferior de la poblaci贸n mundial es propietaria de menos del 1% de la riqueza total. Al mismo tiempo, el 10% m谩s rico posee 88% de la riqueza mundial, y el 1% superior por s铆 solo es due帽o del 50% de los activos globales (https://www.globalpolicywatch.org/esp/?p=595). Cada crisis econ贸mica incrementa y acelera esta desigual distribuci贸n; la pandemia la profundiza todav铆a m谩s.

Proporcional a la concentraci贸n de la propiedad es la privaci贸n de ella para las mayor铆as trabajadoras. Durante el siglo pasado, algunos sistemas capitalistas desarrollados aplicaron pol铆ticas de inversi贸n p煤blica para paliar las crisis econ贸micas, algunos empresariados concedieron a rega帽adientes derechos a sus trabajadores, ascendi茅ndolos de proletarios a estratos consumistas de ingresos medios. Seg煤n predic贸 John Maynard Keynes, estas medidas eran 芦el 煤nico medio practicable de evitar la destrucci贸n total de las formas econ贸micas existentes禄, es decir, del sistema de propiedad privada de los medios de producci贸n, y su sustituci贸n por sistemas socialistas (Teor铆a General de la Ocupaci贸n, el Inter茅s y el Dinero. Cap. 24. Notas finales sobre la Filosof铆a Social a que podr铆a conducir la Teor铆a General. P谩g. 364. Fondo de Cultura Econ贸mica, M茅xico, 1958).

A ra铆z de golpes de Estado de derecha, del empleo de medios perfeccionados de propaganda pol铆tica y de la disoluci贸n de la Uni贸n Sovi茅tica, gobiernos y empresarios estimaron innecesarios paliativos para evitar la radicalizaci贸n de las masas. Sigui贸 la inmisericorde aplicaci贸n de medidas autoritarias, neoliberales y fondomonetaristas para recortar dr谩sticamente salarios, derechos laborales y gasto social.

Trabajadores y estratos medios de los pa铆ses desarrollados est谩n en estado de pauperizaci贸n o al borde de ella. El capital desplaz贸 sus empleos hacia maquilas en pa铆ses del Tercer Mundo, con las m谩s voraces condiciones de explotaci贸n laboral imaginables, pero incluso estos puestos de trabajo subpagados est谩n a punto de ser ocupados por maquinarias.

Las protestas recurrentes de Ocupy Wall Street, los Indignados, los Chalecos Amarillos, de los granjeros de la India, entre otras, son la respuesta mundial contra esta victimizaci贸n econ贸mica.

Gobiernos y medios han logrado disiparla mediante la represi贸n y la postergaci贸n de soluciones. Pero siendo la pauperizaci贸n universal y creciente, cabe esperar protestas cada vez mayores, m谩s generalizadas y duraderas. No por nada algunos billonarios y las organizaciones que expresan sus intereses se han manifestado dispuestos a soportar discretos aumentos en la tributaci贸n que permitan aliviar la situaci贸n mundial de los despose铆dos. No act煤an por humanismo, sino para instalar v谩lvulas de seguridad que desahoguen el peligroso exceso de presiones sociales.

El cambio social, econ贸mico y pol铆tico se da en tres modalidades. En la primera, los aparatos cognitivos de la superestructura perciben adecuadamente los cambios infraestructurales y adoptan oportunamente las adaptaciones requeridas. Es lo que llamamos evoluci贸n. En la segunda, los aparatos cognitivos se niegan a percibir los cambios infraestructurales, o las instancias de decisi贸n persisten en sus estrategias tradicionales hasta que una confrontaci贸n, a menudo violenta y parcialmente destructiva, las sustituye y fuerza el cambio. Es lo que llamamos revoluci贸n. En la tercera modalidad, los aparatos cognitivos de la superestructura se han perfeccionado a tal punto en la falsificaci贸n de la realidad que el sistema permanece inalterado fueren cuales fueren los cambios que se operen, hasta que su incompatibilidad con ellos produce un colapso generalizado. Es lo que llamamos decadencia.

El problema del poder sobredeterminante que han adquirido las superestructuras del sector terciario por su papel dominante en la econom铆a y su control de la informaci贸n consiste en que pueden pretender ignorar o disimular los cambios hasta que la totalidad del sistema colapse de manera catastr贸fica con costo inconmensurable y limitada capacidad de regeneraci贸n civilizatoria. Pensemos en la ca铆da del esclavista Imperio Romano, que dio paso a un milenio de retraso feudal en Europa.

Como el bien m谩s valioso en esta 茅poca, que puede ser multiplicado sin costo de manera casi infinita para todos por m谩quinas inteligentes, la informaci贸n abre dos perspectivas. En la alternativa capitalista, seg煤n se帽alamos, la progresiva suplantaci贸n del trabajo humano por la maquinaria engendrar谩 enormes contingentes de desempleados y excluidos, agudizar谩 la concentraci贸n de la riqueza en un n煤mero cada vez menor de propietarios; agravar谩 la desposesi贸n de las masas y en definitiva llevar谩 al colapso del sistema porque una poblaci贸n sin ingresos no puede adquirir los bienes que el sistema produce.

En la alternativa socialista y revolucionaria, la introducci贸n de maquinarias inteligentes no conducir谩 al desempleo masivo, sino a la generalizada disminuci贸n de la jornada de trabajo, al incremento de la participaci贸n en el consumo del producto social y a un aumento del tiempo libre disponible, que liberar谩n a los humanos del trabajo no creativo y les permitir谩n dedicarse a tareas no alienadas de investigaci贸n cient铆fica y human铆stica, invenci贸n est茅tica y disfrute personal y colectivo. Abrir谩 las puertas hacia lo que llamaba Marx el Reino de la libertad.

La resistencia del capitalismo trasnacional determinar谩 cu谩l de las v铆as se帽aladas abrir谩 paso al nuevo modo de producci贸n. Hasta el presente, se ha negado a adoptar cambios evolutivos. S贸lo la revoluci贸n, a pesar de su posible violencia, podr谩 ahorrar el costo de una cat谩strofe civilizatoria sin precedentes.

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Fuente: Lahaine.org