February 5, 2023
De parte de Indymedia Argentina
2,114 puntos de vista

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video//Conferencia: Ana Mar铆a Fern谩ndez 鈥淓l estrago paterno鈥

https://youtu.be/TKIeh1vLhFo.

鈥淭enemos que revisar toda la producci贸n psicoanal铆tica basada en la primac铆a de un significante 驴Que es el significante f谩lico, que es la ley del padre? Pienso que esto responde a como la teor铆a est谩 organizada y queda tributaria de un sistema patriarcal鈥 Juan Carlos Volnovich. 驴Qu茅 es lo que nos lleva, o, mejor dicho, nos trae a escribir este texto? Lanzamos palabras, ideas, conceptos junto con sentires acerca del ejercicio de nuestra profesi贸n en un Cesac en Villa 20 en la Ciudad de Buenos Aires. Empezamos a escribir pese a la captura cotidiana de una din谩mica de trabajo en la vulnerabilidad y vulneraci贸n social.

Escribimos como modo de resistencia frente a la inmediatez que insiste en atraparnos y no permitirnos un tiempo de detenci贸n. Nos urge pensar, reflexionar, analizar y escribir, en cualquiera de los 贸rdenes posibles. 驴Qu茅 queremos contar?.

Gran parte de las situaciones que atendemos en el equipo de salud mental del CeSac son casos de abuso sexual en la infancia. Otro tanto, son eso mismo, pero ya no se trata del hecho inminente, sino de pacientes adultas que se animan a ese recuerdo doloroso en el transcurso de las entrevistas..

Gran parte de las situaciones que atendemos en el equipo de salud mental del CeSac son casos de abuso sexual en la infancia. Otro tanto, son eso mismo, pero ya no se trata del hecho inminente, sino de pacientes adultas que se animan a ese recuerdo doloroso en el transcurso de las entrevistas.

Bas谩ndonos en nuestra casu铆stica, el ASI (llamaremos as铆 a partir de ahora al abuso sexual en la infancia) es norma mucho m谩s que excepci贸n. Nuestros relatos compartidos por fuera de las consultas, se destacan por el asombro que nos producen las situaciones en las que s铆 encontramos un padre atravesado y a la vez transmisor de un ordenamiento simb贸lico, en los que s铆 prim贸 la ternura por sobre la objetalizaci贸n de los cuerpos infantiles. Nos sorprendemos mucho cuando las cosas van bien y tenemos efectos de anestesia, lamentablemente, o quiz谩s defensivamente, frente a los relatos, diarios 鈥 a veces m谩s de uno por jornada- de nuestras pacientes abusadas. Y decimos nuestras pacientes, en femenino, porque esto tambi茅n es un observable de inter茅s, nuestras pacientes son mucho m谩s ni帽as que ni帽os. La proporci贸n es elocuente. 驴Si la mayor铆a de nuestras pacientes fueron o son v铆ctimas de abuso sexual, perpetrado 茅ste por una figura de las mal llamadas paternales (padrastro, padre, abuelo, t铆o, hermano mayor, profesor, etc.) est谩 entonces el incesto prohibido?.

Sabemos que, frente a una situaci贸n traum谩tica, como son los abusos, siempre, lo primero que tenemos que hacer es validar las sensaciones, fantas铆as y s铆ntomas que se desprenden de ella. Incluso poder relacionar todas esas cuestiones con el trauma, que a veces se presentan desanudadas en el relato de la v铆ctima, alivia porque armarnos una historia, damos sentido..

El psicoan谩lisis fue pionero en adjudicar valor a nuestras producciones on铆ricas y nuestras fantas铆as. A su vez no descuid贸 a la realidad cuando forj贸 el concepto de trauma ps铆quico, es decir cuando plante贸 que algunas experiencias intensas que no pueden ser comprendidas por el psiquismo en el momento en que est谩n sucediendo, dejan huella en el aparato ps铆quico y son potencialmente generadoras de s铆ntomas. La psicoanalista feminista Lila Feldman, en una clase impartida en el Hospital Santojanni en mayo de 2022, a la que titul贸 驴Qu茅 hacemos con la realidad lxs psicoanalistxs? da a la realidad valor de instancia ps铆quica. .

En palabras de Feldman: 鈥淧ienso a la realidad como una cuarta instancia ps铆quica (situ谩ndome en la segunda t贸pica freudiana). Pensar la realidad como algo 鈥渆xterno鈥, circunstancial, coyuntural o imaginario, s贸lo es empobrecerla y dar cuenta de nuestra cortedad o ceguera, la cual tiene consecuencias鈥. La realidad para muchxs de nosotrxs incluye la realidad del tiempo hist贸rico en el que vivimos, la materialidad del cuerpo, y del otrx, la realidad como trama conflictiva que es a la vez singular y colectiva, la realidad que inscribe el mundo 鈥渆xterno鈥 en el psiquismo. Quiero decir, que cuando hablamos de 鈥渓a realidad鈥, estamos haciendo alusi贸n a todo eso. A las condiciones necesarias para que haya existencia ps铆quica y devenir, despliegue de la subjetividad humana.鈥 El ASI present谩ndose en nuestros consultorios es para nosotras un analizador de la realidad, vale decir de鈥 este tiempo hist贸rico en el que vivimos鈥. Nos sugiere no tanto las caracter铆sticas masivas de la pr谩ctica del abuso (de eso ya ten铆amos noticias por el descubrimiento freudiano llamado 鈥渆scena de seducci贸n鈥) sino mucho m谩s, que estamos viviendo una 茅poca en la que ni帽as y mujeres cuentan con condiciones m谩s receptivas para hablar y ser escuchadas. .

Las fuerzas que confinaban los abusos al 谩mbito de lo 铆ntimo, lo secreto e incluso en un giro llamativamente renegatorio a lo 鈥渘o realmente acaecido鈥; est谩n hoy sino extinguidas, por lo menos debilitadas. En pocas palabras, no es que hoy suceda m谩s, sino que hoy hay una trama simb贸lica que puede escucharlo. En palabras de Juan Carlos Volnovich: 鈥淪i el siglo XX naci贸 conmovido por el esc谩ndalo que provoc贸 el descubrimiento de la sexualidad infantil, el siglo XXl vuelve a movilizarse frente al esc谩ndalo de la sexualidad infantil..

S贸lo que, esta vez, la sexualidad infantil acusa su presencia trasvestida de abuso sexual 鈥

Este relato repetido, que a煤n en sus diferencias resuena como un 煤nico cuento, no puede no remitirnos al momento en que Freud observ贸 la repetici贸n de un fen贸meno: las mujeres en su consulta relataban haber sido seducidas, siendo ni帽as, por alg煤n hombre adulto de la familia. En una de sus cartas a su amigo Fliess en donde Freud compart铆a sin tapujos sus reflexiones, escribe: 鈥淓n segundo lugar la asombrosa circunstancia es que todos los casos obligaban a atribuir actos perversos al padre, y la comprobaci贸n de la inesperada frecuencia de la histeria en la que siempre se cumple dicha condici贸n, siendo en realidad poco probable que los actos perversos cometidos contra ni帽os posean semejante car谩cter general鈥 (Cartas a Fliess. Carta del. 21 de septiembre de 1897).

Freud resolvi贸 este escollo con el concepto de 鈥淓scenas de seducci贸n fantaseadas鈥, lo que dej贸 por fuera toda posibilidad de pensarlas como situaciones abusivas. Ana Mar铆a Fern谩ndez llama a ese momento fundacional la 鈥淧aradoja fundante del psicoan谩lisis鈥 porque al mismo tiempo que se inauguraba el concepto de realidad ps铆quica, tan valioso y vigente, se renegaba de la realidad material. Sabemos que diciendo esto corremos el riesgo de quedar capturadas por lecturas manique铆stas, que rechazan al pensamiento complejo, sosteniendo una grieta, un purismo que deja de un lado al psicoan谩lisis y del otro a lo 鈥渘o psicoanal铆tico鈥. Como si atender a la realidad, no ya a la ps铆quica, sino a aquella extraps铆quica, a las coerciones, condiciones y limitantes de nuestras vidas, fuera asunto de otres, no de les analistas; quedando les analistas como especialistas del mundo de la fantas铆a y los sue帽os, como si estos estuvieran escindidos de las experiencias realmente acontecidas. Es decir, analistas asc茅pticos, 鈥渓impios鈥 del barro, de la realidad sociopolitica..

Quiz谩s una posici贸n psicoanal铆tica demande de nosotres les analistas la posibilidad de pensar complejamente y ser lo m谩s riguroses posibles. En todo caso el psicoan谩lisis podr谩 ayudar a hacer de esas experiencias, nada m谩s y nada menos que eso, experiencias dolorosas, pero no destino. Sabemos que, frente a una situaci贸n traum谩tica, como son los abusos, siempre, lo primero que tenemos que hacer es validar las sensaciones, fantas铆as y s铆ntomas que se desprenden de ella. Incluso poder relacionar todas esas cuestiones con el trauma, que a veces se presentan desanudadas en el relato de la v铆ctima, alivia porque armarnos una historia, damos sentido. Poner s铆mbolos all铆 donde nada se pudo comprender en tiempo real, funciona como sutura y mitigaci贸n del dolor agudo, no lo extirpa, pero al menos la palabra atempera..

Justamente en este territorio caracterizado por la feminizaci贸n de la pobreza, en donde son las mujeres quienes sostienen material, afectiva y f铆sicamente los hogares no alcanzan la mirada antipatriarcal de la escena cl铆nica, sino que tambi茅n es necesaria una mirada de clase en su atravesamiento capitalista..

A帽os de enunciaci贸n de los estragos maternos mientras en los consultorios escuch谩bamos a las mujeres avasalladas por figuras paternas, no puede m谩s que llamarnos la atenci贸n. Abusos, violencia, abandono, violaciones. Esta discordancia es de una contundencia que no podemos m谩s que notarla e intentar hacer nuestro aporte en la direcci贸n contraria. Del estrago paterno se habla poco y solo en contados espacios (otrora marginales hoy m谩s visibles con la avalancha de la 鈥渕area verde鈥). Evidentemente hablar de 茅l es revolucionario, contrahegem贸nico, incluso peligroso para el orden patriarcal imperante. Para nosotras es insoslayable porque lo que llega a nuestros consultorios en el Cesac, es como dijimos, eso, los efectos del estrago paterno en ni帽as y mujeres cuyos cuerpos fueron mirados y tocados por el deseo sexual en vez de por la sublimaci贸n que implica la ternura..

En la Villa la boca materna salva, la paterna abusa

Justamente en este territorio caracterizado por la feminizaci贸n de la pobreza, en donde son las mujeres quienes sostienen material, afectiva y f铆sicamente los hogares no alcanzan la mirada antipatriarcal de la escena cl铆nica, sino que tambi茅n es necesaria una mirada de clase en su atravesamiento capitalista. 驴Qu茅 violencias se encarnan en las situaciones de ASI en las mujeres y ni帽as que habitan una villa, cu谩l es la particularidad que le imprime?.

驴Si la captura patriarcal propone un sin salida a mujeres de clase media/alta en donde el 茅xodo de v铆nculos de sometimiento y violencia aparecen poco iluminados; qu茅 es lo que sucede en situaciones que se producen en el seno ob-seno de la pobreza y vulneraci贸n? Se supondr铆a, o esperar铆a, que los resortes del Estado y sus instituciones alojaran aquello que el devenir de las situaciones particulares no puede contener. Ahora bien, 驴qu茅 sucede cuando parafraseando a Ana Mar铆a Fern谩ndez nos encontramos con 鈥渋nstituciones estalladas鈥?.

Suena el tel茅fono en el Cesac, nos avisan que una adolescente de una escuela del barrio se suicid贸. Vamos al colegio y empezamos a reconstruir los pedazos para armar algo de la historia de Juana. 驴Cu谩ndo fue tomada por esta decisi贸n? El suicidio de Juana deja ver una serie de vulneraciones en un contexto de fragmentaci贸n institucional y dificultad para acompa帽ar a les adolescentes frente a la fragilidad familiar, social y econ贸mica que suele rodear, como es en este caso, a un abuso sexual. Juana, de 14 a帽os, viv铆a con su madre (embarazada al momento del suicidio), una hermana un a帽o menor y la pareja de su madre. Juana hab铆a sufrido abuso sexual por parte de la pareja de su madre, motivo por el cual, con la intervenci贸n de la Defensor铆a zonal hab铆a sido 鈥渟acada鈥 de su casa para vivir con su abuela en la casa lindera. En ese momento asist铆a a 7潞 grado. Al poco tiempo de iniciar 1陋 a帽o, su abuela falleci贸 y Juana debi贸 mudarse nuevamente con su madre y el padrastro abusador, al mismo tiempo que se cambi贸 de colegio secundario. El 鈥渆ntre鈥 de esta situaci贸n es que la Defensor铆a interviniente no dio seguimiento a la situaci贸n y la muerte de la abuela junto con el reingreso a su hogar de origen, y con este la vuelta a convivir con el abusador, se sucedieron inadvertidos, y el nuevo colegio ignor贸 el entramado y antecedentes familiares. Qued贸 en estado de suspensi贸n del conocimiento, en una especie de limbo, en una clase de infierno, el hecho de que Juana volvi贸 al seno familiar junto a su padrastro abusador. En el colegio Juana era tranquila, 鈥渘o hac铆a l铆o, ni llamaba la atenci贸n su comportamiento鈥 dicen les docentes, pero en los pasillos del colegio y de la villa corr铆an los mensajes y WhatsApp de Juana 鈥渁menazando con quitarse la vida鈥 y suplic谩ndole a su padre biol贸gico ausente, que la llevara a vivir con 茅l, dicen compa帽eres y amistades. El receso invernal escolar lleg贸, por dos semanas desapareci贸 la escena escolar y con esta el sin salida, la encerrona tr谩gica de Juana se hizo acto.

Traemos la historia de Juana porque grafica claramente la situaci贸n de encerrona tr谩gica en la que muchas mujeres se encuentran aun cuando ya han apelado a la terceridad, es decir cuando han buscado ayuda y denunciado. A pesar de esa decisi贸n quedan una y otra vez expuestas a su victimario sin ninguna terceridad eficaz y apaciguante. Queremos se帽alar con esto que no s贸lo nos encontramos con las consecuencias de figuras paternales estragantes, sino tambi茅n con un Estado estragante al lesionar sobre la herida. Y ese estrago no es solamente debido a la ausencia estatal, sino tambi茅n a una carente mirada de g茅nero e interseccional de la realidad social..

驴Qu茅 es lo que podemos hacer desde el primer nivel de atenci贸n?

Sabemos que ciertas perspectivas psicoanal铆ticas frente a los planteamientos de figuras paternas estragantes, argumentan que de lo que se trata es de la ca铆da del padre en tiempos postmodernos鈥omo si dij茅ramos:鈥 padres eran los de antes鈥. Nosotras creemos que ya se ha ca铆do, no el padre, sino el velo, que pod铆a sostener te贸ricamente esto de que son 鈥渓os varones鈥 de la familia quienes SON la ley, o transmiten la ley o vienen a cortar las vinculaciones estragantes de las mujeres con sus hijes para evitar que de ah铆 salga un sujeto psic贸tico; es decir aquel fundamento te贸rico que sostiene que, en definitiva, son quienes vienen a decir lo que est谩 bien y lo que est谩 mal. En contraposici贸n afirmamos que es ese lugar patriarcal el que finalmente ha habilitado a que puedan hacer lo que quieran. Entonces, ubicamos una lectura hegem贸nica habitual de la cualidad masiva del ASI es que se trata del declive de la ley que por efecto postmoderno se ha producido sobre el padre. Otra, con la que acordamos es que el haberle otorgado al 鈥減adre鈥 este lugar simb贸lico, imaginario y real de LEY no ha sido m谩s que una eficaz plataforma para el sostenimiento de su poder y arbitrariedad y desde all铆 es que han dado curso a sus acciones..

Sin intenci贸n de abrir el tema aqu铆, dado que no es el objetivo principal, simplemente para mencionar otra situaci贸n m谩s, tenemos a la instituci贸n de la iglesia, en donde desde el discurso patriarcal eclesi谩stico se cometen y han cometido los mayores abusos -de poder y sexualesque pudieran enunciarse y negarse. Entonces pensamos que para echar luz sobre los puntos oscuros de la construcci贸n de una teor铆a-psicoanal铆tica- androc茅ntrica, heteropatriarcal y binaria que se ha ocupado de ubicar a la mujer (y disidencias) en el lugar de la naturaleza, lo irracional-emocional- subalternizado, es necesario ofrecer una cl铆nica-escucha antipatriarcal, anticolonial e interseccional que pueda Renombrar lo que debe ser nombrado, sin eufemismos ni gatopardismos simb贸licos. Nombrar al padre como representante de la ley es una m谩s de las formas que el androcentrismo se ha representado en las teor铆as psicosociales. Si el padre es la ley y hay que tener cuidado con el estrago materno y la construcci贸n de madres suficientemente buenas, frente a las situaciones de ASI diarias y cotidianas que entran en nuestros consultorios, habr铆a que preguntarse 驴qui茅n se hace cargo, cr铆a y cuida a estas ni帽as? Lamentamos spoilear, pero quienes est谩n a cargo de la crianza son las madres. La feminizaci贸n de la pobreza, de los cuidados y los hogares monomaternales dan cuenta de que el estrago no solo es paterno, sino que las ejecutoras de la protecci贸n de los derechos de les ni帽es son las madres. Madres plaza mayo, Madres v铆ctimas de trata, Mam谩 cultiva, Madres protectoras, Madres del dolor, Madres del.paco, son solo algunas de las figuras sociales en las que las mujeres han encarnado y encarado la lucha, defensa y protecci贸n de ni帽es, adolescentes e hijes. Entonces nos preguntamos, 驴por qu茅 el ASI no es el objeto de estudio, an谩lisis y abordaje primordial de la salud mental? 驴Hasta cu谩ndo el campo psi continuara atacando, exigiendo y degradando a la madre e invisibilizando el abanico de sintomatolog铆a que producen los cotidianos y diarios estragos paternos?.

As铆 es como objetamos y rechazamos el seguir asociando y nombrando a la funci贸n ordenadora, aquella que inscribe al humano en la cultura, funci贸n paterna. La transmisi贸n de la ley, en tanto instancia que nos diferencia de los animales atados al instinto, aquella que instala el deseo, es una funci贸n ocupada por madres, padres, y quienes est茅n en el lugar de cuidado y a la altura de las circunstancias. No alcanza con diferenciar padre de progenitor para ubicar que no se trata necesariamente de quien brind贸 un material gen茅tico para dar existencia a alguien. Hay que ir m谩s all谩 y animarse a renombrar, a repensar nuestras formas de decir las cosas desde el campo psi..

Agregamos para terminar o empezar, que es necesario continuar profundizando en la definici贸n y consecuencias del estrago paterno en tanto abarca un gradiente diverso de comportamientos ejecutados por las 鈥渇iguras paternas鈥 que van desde la no implicaci贸n en la crianza y tareas de cuidado, pasando por el abandono, el no pago de la cuota alimentaria, el ASI como expresi贸n m谩xima de este estado de vulneraci贸n de derechos y violencias que tienen efectos directos en la subjetividad de les ni帽es y adolescentes y que encuentra su efecto extremo en la violencia vicaria..

Melina Ceccato. Meter Salud Sexual. Psicoanalista. Cesac 18. Casa Matrioshka. licmelinaceccato@gmail.com 
Laura Mart铆n. Psicoanalista y escritora.
lauramartindupuy@gmail.com(link sends e-mail) https://linktr.ee/LauraMartinDupuy

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Bibliograf铆a:

  • Feldman, Lila. 驴Qu茅 hacemos con la realidad lxs psicoanalistxs? Clase dictada en Julio 2022 en el Htal. Santojanni. Material brindado por la autora, Buenos Aires, 2022.

-Fern谩ndez, Ana Mar铆a. Conferencia sobre estrago paterno. UBA 2019. https://www.youtube.com/watch?v=TKIeh1vLhFo(link is external)

-Fern谩ndez, Ana Mar铆a. Instituciones estalladas. Eudeba, Secretar铆a de Cultura, Facultad de Psicolog铆a, Universidad de Buenos Aires, 1999

  • Toporosi, Susana. En carne vivaAbuso sexual infanto juvenil. Editorial Topia, Buenos Aires, 2010

  • Fernando Ulloa Ministerio de Educaci贸n, Ciencia y Tecnolog铆a de la Naci贸n Direcci贸n

Nacional de Gesti贸n Curricular y Formaci贸n Docente 脕rea de Desarrollo Profesional Docente Seminario internacional La escuela media hoy. Desaf铆os, debates, perspectivas. Del 5 al 8 de abril de 2005 en Huerta Grande, C贸rdoba. Panel: Brecha social, diversidad cultural y escuela. Sociedad y crueldad * http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/EL002016.pdf(link is external)

-Volnovich, Juan Carlos. Revista Top铆a. 鈥淧ara releer a Freud: cien a帽os de los Tres Ensayos para una teor铆a sexual鈥https://www.topia.com.ar/articulos/para-releer-freud-cien-a%C3%B1os-de-los-tres-ensayos-para -una-teor%C3%AD-sexual 

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Imagen integrada

tambi茅n editado en https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2023/02/05/la-sagrada-familia-esta-el-incesto-prohibido/

redlatinasinfronteras.sur@gmail.com
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Fuente: Argentina.indymedia.org