December 3, 2021
De parte de CGT-LKN Bizkaia
236 puntos de vista


Carecemos de datos precisos, pero la realidad de las escuelas y la informaci贸n transmitida por quienes ejercen la Orientaci贸n en las mismas apunta inequ铆vocamente a un agravamiento de patolog铆as ya existentes y a la aparici贸n de otras en quienes no las padec铆an.

Un tema tab煤 hasta hace muy poco, el suicidio 鈥攃onsumado o su intento鈥, no escapa de esta problem谩tica m谩s amplia. En Espa帽a, 7 millones de personas (un 15% de la poblaci贸n) han pensado en suicidarse en el 煤ltimo a帽o. El n煤mero de suicidios consumados ha crecido un 7,4%: 3941, m谩s de 10 diarios. Hablamos de una cifra 2,7 veces mayor que la de muertes en accidentes de tr谩fico (1463) y que multiplica por 87 las causadas por las violencias machistas (45).

A menudo, por prejuicios o falta de medios, muchas muertes acaban registr谩ndose como accidentes o paros cardiacos cuando, en realidad, se trata de suicidios. Sigue siendo un estigma. En el fondo, estamos ante alguien que sufre y no recibe la ayuda necesaria.

En los colegios e institutos crecen: el estr茅s, la ansiedad, la frustraci贸n, la sensaci贸n de vulnerabilidad, los cuadros depresivos, las autolesiones鈥 Todo aderezado con: la incertidumbre, la precariedad en muchas familias, la falta de interacci贸n social directa durante meses, el ciberacoso o la muerte de seres cercanos.

Entretanto, seguimos padeciendo la secular falta de personal de Orientaci贸n: profesionales que trabajan con ratios imposibles para poder realizar su labor de la mejor manera. El sistema sanitario p煤blico cada vez hace m谩s aguas, con una atenci贸n primaria saturada y un d茅ficit insondable de psic贸logos y psiquiatras. Quienes precisan de salud mental se encuentran en listas de espera largu铆simas, con citas muy espaciadas y unas consultas privadas inasumibles econ贸micamente. Con este panorama, ahora m谩s que nunca, hacen falta recursos para paliar ese sufrimiento. Por eso insistimos en la necesidad de aumentar de manera inmediata las plantillas de Orientaci贸n, as铆 como dotar de personal sanitario y trabajadores/educadores sociales a los centros educativos. Los programas de h谩bitos de vida saludable deben contemplar tambi茅n esta nueva y dolorosa realidad. Alguien tiene que ayudar a gestionar las emociones, especialmente al alumnado adolescente.

Prevenci贸n vs duelo

A riesgo de que nos tachen de alarmistas, los gobiernos deben aportar recursos ya. Esa es la mejor prevenci贸n. Ya no vale aquello de 芦de lo que no se habla no existe禄. Tampoco servir铆a lamentarse a posteriori: ser铆a, como m铆nimo, irresponsable. No podemos esperar a que salte a los medios un caso y darnos golpes de pecho.

Recordemos adem谩s que una tragedia de este tipo vendr铆a acompa帽ada de la impotencia y el sentimiento de culpa de la familia, las amistades y el profesorado de la persona fallecida.

Antes de llegar a un punto de no retorno, hay que poner encima de la mesa soluciones y medios acordes al problema. No queremos tiritas sino profesionales.




Fuente: Cgt-lkn.org