August 15, 2022
De parte de Nodo50
203 puntos de vista

¡Qué pronto nos olvidamos de lo que hoy nos conmueve hasta la extenuación y dentro de unos días ha quedado relegado al rincón de los recuerdos! Está pasando con las imágenes que siguen vivas y trágicas de la situación del pueblo gitano en Ucrania. Antes de la invasión de febrero, aproximadamente 400.000 romaníes vivían en Ucrania.

Sabemos que esto no pasa tan solo con las noticias que personal o colectivamente nos importan. Sucede en todo orden de cosas en el mundo de la comunicación. A quienes hemos trabajado durante muchos años en el terreno de la información y hemos conocido una España con un solo canal de televisión –la 1 de TVE–, nos impacta con mayor medida ver el panorama tan volátil como inestable que padecen los medios. Si no fuera por las nuevas olas, ya ni nos acordaríamos del horizonte dramático al que se enfrentó una parte del mundo con motivo de la covid-19. Por eso lamento recordar que los gitanos y las gitanas de Ucrania, nuestros hermanos de sangre y de cultura, están viviendo peor, si cabe, de cómo lo están haciendo el resto de los civiles masacrados por los misiles rusos.

Me han sacudido las palabras del eurodiputado alemán Romeo Franz, de etnia gitana, que tras visitar Ucrania hace unos días declaró: “La situación de los romaníes en Ucrania es insoportable, no podía creer que los romaníes vivieran en esas condiciones en Europa”.

Se está discriminando a los romaníes en la distribución de ayuda humanitaria 

Es dramático saber que la situación del pueblo gitano en Ucrania es insoportable y que la guerra ha contribuido a aumentar su exclusión. Las condiciones en los asentamientos son inaceptables y se está discriminando a los romaníes en la distribución de ayuda humanitaria en el contexto de la guerra.

Nadie debe poner en duda lo que decimos

Un grupo de gitanos Sinti alemanes visitaron Kyiv, Lviv y Uzhhorod en Ucrania hace unos días. La delegación estuvo integrada por Mehmet Daimaguler (abogado de derechos humanos), Daniel Strauss (copresidente de la Asociación Federal de Sinti y Rroma, el Comisionado contra el Antigitanismo de la República Federal de Alemania y el ya mencionado eurodiputado Romeo Franz, miembro del Partido de los Verdes.

La delegación se reunió con varias organizaciones romaníes y representantes del Gobierno de Ucrania para hacerse una idea de cuál es la situación en la zona de guerra. Strauss notificó que alrededor del 70% de los romaníes vivían en localidades segregadas. En cuanto al resto: “El 30% que vive en áreas residenciales no segregadas, con frecuencia oculta o disimula su condición de gitanos por temor a ser discriminados”. 

La delegación visitó un asentamiento romaní en los bosques cerca de Lviv, donde viven unas 1.400 personas gitanas. La mayoría de los que están en el asentamiento son niños o jóvenes, carecen de electricidad y no tienen acceso a atención médica. La guerra ha interrumpido cualquier tipo de acción de ayuda prevista con anterioridad dirigida a los sectores de población más humildes. 

Primum vivere deinde philosophari (primero vivir, después filosofar)

La célebre cita latina atribuida a Thomas Hobbes, ha sido puesta en práctica por Alja Jurčenková, activista por los derechos humanos dentro de la comunidad gitana. “Cuando la gente no tiene nada para comer ni beber, es difícil pensar en planes a largo plazo”. Y es verdad. Cuando se carece de todo, incluso de lo más fundamental para seguir con vida, todo lo demás puede sonar a música celestial.

“Gracias a la organización Chirikli, (pájaro, en romanó) logramos obtener alimentos y artículos de higiene para el asentamiento cerca de Lvova. Ahora hemos encontrado una fundación que nos proporciona alimentos para el asentamiento hasta septiembre. Entonces espero que encontremos otra cosa”, explicó Jurčenková, y admitió que esa ayuda no está llegando con regularidad y el invierno puede ser terrible. 

La agencia Romea.cz ha recogido las palabras del eurodiputado gitano alemán: “No es fácil obtener información para cualquiera que quiera investigar la situación del pueblo gitano en Ucrania. No hay estadísticas gubernamentales confiables sobre el tema, ni tampoco existe una autoridad competente efectiva. También hay una falta de investigación suficiente y proyectos de trabajo por parte del Estado”. 

Una llamada a los medios

Dicen los activistas gitanos ucranianos que no nos olvidemos de ellos porque hay un círculo vicioso provocado por la pobreza, la falta de perspectivas y la discriminación que está alejando en gran medida el centro de atención del discurso social en los medios. La mayoría de los líderes gitanos europeos, y muy en especial los que integran la Unión Romaní Internacional, han dado la voz de alarma. Y hago mías las palabras de nuestro eurodiputado alemán: la sensibilización es un paso importante para el cambio. Por lo tanto, cada artículo, cada comentario, cada palabra de aliento que propaguen los medios sobre la situación fatal que están sufriendo los romaníes en Ucrania es urgente e importante. Por esa razón es extremadamente importante que la sociedad civil, el sector privado y las instituciones públicas sean conscientes de la discriminación y la situación precaria de los grupos marginados, especialmente los romaníes.

¡Qué pronto nos olvidamos de lo que hoy nos conmueve hasta la extenuación y dentro de unos días ha quedado relegado al rincón de los recuerdos! Está pasando con las imágenes que siguen vivas y trágicas de la situación del pueblo gitano en Ucrania. Antes de la invasión de febrero, aproximadamente 400.000 romaníes…

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí



Fuente: Ctxt.es