February 17, 2021
De parte de La Haine
233 puntos de vista


A menudo se piensa, con la mirada colonial que nos caracteriza, que las revoluciones te贸ricas en el 谩mbito del conocimiento social, solamente se pueden generar en Le Quartier Latin de Paris, si estamos hablando de sociolog铆a, filosof铆a o historia, y en las escuelas de administraci贸n y las facultades de econom铆a y politolog铆a de las grandes universidades de los Estados Unidos si nos referimos a esa 鈥渃iencia l煤gubre鈥 (como la llam贸 Thomas Carlyle) que es la econom铆a o a esa peque帽a ciencia de noche electoral que es la 鈥渃iencia pol铆tica鈥. En efecto, estamos acostumbrado a que cada seis meses emerja una nueva revoluci贸n te贸rica en las universidades parisinas o estadounidenses, donde iluminados pensadores con sus bolsillos bien llenos nos ba帽an con los claros rayos de su extraordinario saber. No importa, desde luego, que muchos de esos aportes te贸ricos sean tan ef铆meros como la costura de invierno o de verano.

Nuestra mirada colonial, decimos, nos impide fijarnos en los extraordinarios aportes que se hacen desde el sur del mundo, como en este caso Colombia, donde acaba de cobrar notoriedad un descubrimiento que, de seguro, har谩 茅poca en el terreno del conocimiento social, y se convertir谩 en referencia obligada de lectura y generar谩 comentarios de sesudos pensadores en los cinco continentes. Ese aporte demuestra que se pueden hacer grandes contribuciones a una epistemolog铆a desde el sur, como la que proclaman autores decoloniales, sin tantos aspavientos y con una creadora combinaci贸n de trabajo te贸rico y pr谩ctico.

Este pre谩mbulo se hace con la finalidad de resaltar los m茅ritos indiscutibles de la contribuci贸n que comentamos en esta nota. Se trata de la categor铆a cient铆fica de Protest贸dromo, acu帽ada por Diego Molano, un vocero de la extrema derecha colombiana, militante declarado y confeso del Centro (Anti)Democr谩tico, formado en el f茅rtil pensamiento de ese extraordinario filosofo paisa que se conoce como el Se帽or del Ub茅rrimo o el Innombrable. Este es otro hecho que debe destacarse: qui茅n dijo que las contribuciones te贸ricas a las ciencias sociales solo pueden venir de la extrema izquierda y sus 谩ulicos. No, la contribuci贸n que comentamos proviene de un pensador de derecha, que para m谩s se帽as se desempe帽aba como director del Departamento Administrativo de la Sub Presidencia de Iv谩n Duque y que acaba de ser designado como Ministro de Defensa (sic) en Colombia.

Ese insigne hombre de ciencia ha llegado a ese Ministerio, a donde solo ascienden los grandes pensadores de este pa铆s (como Guillermo Botero, o el finado Carlos Holmes Trujillo) o aguerridas mujeres (como la actual vicepresidenta Marta Lucia Ram铆rez), para que no digan que es un cargo sexista. Estos personajes tienen a su haber grandes contribuciones al pensamiento universal, aparte de numerosos cr铆menes que engrandecen la historia universal de la infamia, que bien vale la pena recordar.

Guillermo Botero se hizo c茅lebre porque su Ministerio estuvo detr谩s de las famosas fotos que Iv谩n Duque mostr贸 en la Asamblea de las Naciones Unidas como pruebas irrefutables de la intromisi贸n de Venezuela en nuestra guerra interna, en las que se confund铆a a San Crist贸bal (Venezuela), con el Departamento del Cauca, como ejemplo de su extraordinario conocimiento geogr谩fico de nuestro pa铆s y el continente, que hace palidecer al mism铆simo Alexander Von Humboldt. Carlos Holmes Trujillo, a su vez, se hizo famoso por ser uno de los voceros de la teor铆a, y de llevar a la pr谩ctica, el 鈥渃erco diplom谩tico鈥 contra Venezuela y de promover, cuando era Ministro de Relaciones Exteriores, el 鈥渃oncierto humanitario鈥 de febrero de 2019, cuando en C煤cuta se codearon mercenarios, guarimberos, gusanos y paracos.

Pero su aporte anal铆tico m谩s importante fue cuando dijo que en Colombia no existen las masacres, sino los 鈥渉omicidios colectivos鈥, porque masacres es un t茅rmino 鈥減eriod铆stico y coloquial鈥, que solo emplean politiqueros oportunistas. Con este an谩lisis los te贸ricos mundiales de la criminolog铆a quedan en pa帽ales, empezando por el mismo Lombroso. Y, para que no nos digan que somos sexistas e incurrimos en una odiosa discriminaci贸n de g茅nero, Marta Lucia Ram铆rez, que tambi茅n se desempe帽贸 como Ministra de Defensa (sic) en el gobierno del Innombrable, se ha hecho famosa por notables contribuciones al pensamiento universal, entre las que sobresale, por sobre todas, esta: el glifosato es una nutritiva bebida y un alimento rico en prote铆nas, con lo que se demuestra que no hay porque quejarse ante la fumigaci贸n con glifosato a la hoja de coca y cultivos de los campesinos, que resulta siendo una bendici贸n de Dios, que los nutre y los reconforta. Los expertos en la materia (bi贸logos, bioqu铆micos y ec贸logos) quedaron asombrados por tan certero descubrimiento.

Como puede verse, existen antecedentes de la brillante capacidad intelectual y anal铆tica de recientes ministros de defensa. Pero sin duda alguna, el que acaba de llegar, los supera con lujo de detalles. Entremos en materia, sin m谩s pre谩mbulos, porque los lectores de este Paper deben estar en ascuas por saborear el fabuloso descubrimiento que se ha hecho en este pa铆s, que no es reciente, pero adquiere notoriedad y le otorga un merecido reconocimiento a su autor, un intelectual de campanillas, ante el cual los grandes pensadores de todas las 茅pocas parecen pigmeos.

Cuando Diego Molano se desempe帽aba como concejal de Bogot谩 fue cuando efectu贸 su gran aporte te贸rico, que lo distinguir谩 por los siglos de los siglos en el 谩mbito de las ciencias sociales.

Con una patri贸tica preocupaci贸n por la frecuencia e intensidad de las protestas de los enemigos de la nacionalidad colombiana, tuvo un momento de inspiraci贸n, de esos que ocurren pocas veces (como cuando Darwin ide贸 la teor铆a de la selecci贸n natural tras su paso por Gal谩pagos, o Newton descubri贸 la ley de la gravedad cuando vio caer una manzana), y que son los instantes de iluminaci贸n de los genios. En 2018, Diego Molano dijo, y es necesario parafrasear sus brillantes palabras: ante las protestas de revoltosos es necesario crear un espacio en las afueras de la ciudad de Bogot谩, a la manera de un estadio de futbol, en el que quepan 50 mil personas.

Este lugar ser铆a adecuado para que los fan谩ticos que protestan se desahoguen y quemen su adrenalina, con brincos, pu帽os y patadas, dirigidos contra mu帽ecos y objetos artificiales que se pudieran atacar y destruir (que imitaran los buses de Transmilenio y sus estaciones, junto con mu帽ecos de trapo y de papel) y paredes en las que se pudieran pintar grafitis. La gente que se congregue all铆 puede armarse con piedras y garrotes y atacar las im谩genes de Transmilenio y vandalizar todos los dibujos que all铆 existan, muchos de los cuales deben imitar las estaciones del sistema de transporte de la ciudad, hechos de tama帽o real, como una especie de segunda realidad, clonada. En este escenario no existe ning煤n enfrentamiento entre los manifestantes y las autoridades policiales y militares y por eso se “evitar铆a el abuso de autoridad”.

Seg煤n el te贸rico Diego Molano: “El protest贸dromo es una gran soluci贸n para que permanezca el derecho a la protesta sin violencia, sin agredir a nuestros polic铆as, sin agredir a la ciudad. Esto ayudar铆a a quienes quieren ir al colegio, a trabajar o a cobrar la pensi贸n que no tengan que ser afectados cada vez que se organiza una protesta”. As铆 las cosas, las protestas se realizar铆an al margen de la actividad econ贸mica, social y pol铆tica, lejos de los centros de poder y quedar铆a reducida a una especie de rito de sanaci贸n espiritual, como esos que caracterizan hoy a la mayor parte de culto evang茅licos y cristianos. En el protest贸dromo los que quieran pueden desfogarse sin inhibiciones y luego regresar a la vida normal, sin afectar a nadie y sin que nadie los interpele, porque de lo que se trata es que nadie sepa que existen protestas, porque al fin y al cabo los que protestan son unos cuantos desadaptados que no pueden afectar la normalidad de una sociedad tan justa, igualitaria y democr谩tica como la colombiana.

Adem谩s de ser una contribuci贸n cient铆fica, el concepto representa un extraordinario avance ling眉铆stico. Al respecto, recordemos su fina elaboraci贸n. La palabra protesta proviene del verbo protestar y esta del lat铆n protestari, que est谩 formado por el prefijo pro (ante) y del verbo testari (testificar, ver, testigo.). En principio la palabra tuvo un sentido jur铆dico para atestiguar la inocencia de una persona e ir contra los cargos de un fiscal. Despu茅s el t茅rmino asumi贸 la connotaci贸n, como sustantivo femenino, de protestar (una acci贸n), mediante el cual se declara un prop贸sito y se expresa un vehemente inconformismo, queja u oposici贸n a algo o alguien. En cuanto a la otra parte de la palabra, estamos hablando de dromo (dromos), una ra铆z griega que significa literalmente 鈥減ista de carrera鈥, y es usado en palabras compuestas como aut贸dromo, hip贸dromo, can贸dromo, vel贸dromo, aer贸dromo鈥 Nuestro pensador debi贸 recorrer primero estos vericuetos ling眉铆sticos para acu帽ar su novedoso termino, al que finalmente lleg贸 en forma inspirada, uniendo protesta y dromo. Eso significa que estamos hablando del lugar destinado a la protesta, algo as铆 como el samb贸dromo en Brasil, que es el sitio dedicado especialmente a los desfiles de las escuelas de samba.

Lo de protest贸dromo es una construcci贸n te贸rica perfecta, sin fisuras, es una imagen arquitect贸nica por el estilo de la del pan贸ptico de Jeremy Bentham, una estructura cerrada, en la que en un caso est谩n los prisioneros y en el otro, en las de nuestro te贸rico, se encuentran los que quieren protestar, a los que se les deja aislados para que quemen sus 铆mpetus destructivos con el fin de 鈥渆vitar el vandalismo en las protestas y evitar da帽os a propiedades鈥. Es como un dep贸sito de cuerpos, extra铆dos del resto de la sociedad, que la afean con sus gritos y reivindicaciones, y por eso deben ser escondidos lejos del mundanal ruido de la vida cotidiana, donde no hay razones para que la gente normal proteste.

Como sucede con los grandes profetas a Molano no le hicieron caso en un primer momento, e incluso no faltaron los aguafiestas que se burlaron de su novedosa formulaci贸n te贸rica. Pero luego, al poco tiempo, los hechos confirmaron la veracidad de su postulado te贸rico, con los sucesos del 9 y 10 de septiembre en Bogot谩, cuando masas castro-chavistas atacaron 60 CAIS (Centros de Asesinato Inmediato). En esta ocasi贸n, Molano coment贸 en Twitter: “Esta propuesta la hice hace casi 2 a帽os cuando era concejal de Bogot谩. Si se hubiera implementado 驴cu谩ntas vidas, CAIs y buses se habr铆an salvado?”. Y agreg贸: El mensaje central es el mismo: la protesta no puede terminar en violencia y menos en vandalismo鈥.

Vista de manera objetiva, la contribuci贸n de Molano se sit煤a al mismo nivel de los aportes de los te贸ricos de la acci贸n colectiva, como Charles Tilly o S铆dney Tarrow. No, seamos m谩s precisos, el aporte hecho por este te贸rico de la extrema derecha los supera, por la sencilla raz贸n que no se queda en el an谩lisis, diagn贸stico y estudio, sino que plantea pasar a la acci贸n, puesto que estamos hablando de alguien que ha sido funcionario en diversos cargos estatales y que ahora tendr谩 la oportunidad de hacer realidad su proyecto de Protest贸dromo a nivel nacional como Ministro de Defensa (sic).

Ah铆 veremos en la pr谩ctica el talante de este pensador, quien adem谩s ha dicho verdades indiscutibles como que la minga ind铆gena est谩 formada por un nido de terroristas, que todos los problemas y males de Colombia los origina el narcotr谩fico, que se debe reanudar en forma inmediata el uso de glifosato para terminar de una vez por todas con los cultivos de coca, que las masacres son efectuadas por los narcotraficantes, porque agrega con sapiencia “si no se reduce toda la cadena de producci贸n, distribuci贸n y comercializaci贸n, no se puede tener un control de este problema”.

Sorprendente que la contribuci贸n te贸rica de Diego Molano, hoy flamante Ministro de Defensa (sic), no haya sido avalada con cuidado por pares acad茅micos acreditados, como los que provienen del Instituto de Estudios Pol铆ticos y Relaciones Internacionales (Iepri) de la Universidad Nacional o del Departamento de Ciencia Pol铆tica de la Universidad de los Andes, acostumbrados como est谩n a avalar cualquier ensayo mediocre, con alto puntaje salarial. Si algunos de los renombrados investigadores de esos cotizados centros de pensamiento hubieran indagado con cuidado habr铆an podido vislumbrar que nuestro te贸rico iba a llegar a ocupar la cartera del Ministerio de Defensa (sic) y le hubieran nombrado pares acad茅micos a su propuesta, la hubieran aprobado y la hubieran difundido en sus revistas, sin duda alguna, esperando que eso les abriera la feria de grandes contratos, con jugoso dinero de por medio, para asesorar a un Estado que mantiene una interminable guerra contrainsurgente, una labor a la que est谩n acostumbrados desde hace tiempo.

Al margen de ese descuido de los relucientes doctores de la ciencia pol铆tica en Colombia, lo cierto del caso es que ahora, al frente del Ministerio de Defensa (sic), el reluciente investigador y te贸rico puede hacer realidad su sue帽o de crear protest贸dromos. Pero como del dicho al hecho hay mucho trecho, el sue帽o ideal del protest贸dromo en Bogot谩 va a terminar reforzando al masacr谩dromo en que se ha convertido el pa铆s a lo largo de su dilatada geograf铆a, otra enorme contribuci贸n que desde Colombia hace la extrema derecha a la teor铆a pol铆tica y a la pr谩ctica criminal.

El Espectador




Fuente: Lahaine.org