August 31, 2021
De parte de SAS Madrid
178 puntos de vista

La inflaci贸n se ha convertido en una molesta compa帽era de viaje de la recuperaci贸n en marcha. La subida de los precios en Espa帽a, del 3,3% en agosto respecto al a帽o pasado, no se ve铆a desde hace casi una d茅cada. El fen贸meno es com煤n a otras muchas econom铆as desarrolladas. Pese a que los precios no han acelerado tanto como en Estados Unidos (5,4%), la inflaci贸n s铆 viene batiendo mes a mes el promedio de sus socios europeos, inflamada por una de las facturas de la electricidad m谩s caras del continente. Sus efectos colaterales son diversos, y de mantenerse en el tiempo 鈥攁lgo que los bancos centrales tienen la esperanza de que no suceda鈥 amenazan con lastrar la econom铆a espa帽ola al restar poder adquisitivo a los asalariados p煤blicos y privados, da帽ar el consumo, disparar la factura de las pensiones y erosionar la competitividad de las empresas.

Salarios. Una n贸mina de 950 euros mensuales en 14 pagas 鈥攅l actual salario m铆nimo en Espa帽a鈥 no es igual ahora que hace 12 meses. Con el precio de la gasolina un 21% por encima debido al alza del petr贸leo, y la factura de la luz desbocada por el encarecimiento del gas y de los derechos de emisi贸n de CO鈧, el margen de gasto y ahorro 鈥攕i lo hubiera鈥 es menor para los que lo perciben. En pleno debate sobre la subida del salario m铆nimo por parte del Gobierno, eso ha llevado al sindicato UGT a plantear que aumente al menos al mismo ritmo que la inflaci贸n. Su posici贸n contrasta con la de la patronal de empresarios CEOE, reacia a cualquier incremento bajo el argumento de que puede da帽ar la creaci贸n de empleo.

Pero la inflaci贸n tambi茅n est谩 minando la capacidad de compra de otros empleados que cobran m谩s. Los salarios pactados en convenio colectivo crecieron hasta julio un 1,54%, la mitad de lo que suben los precios. Y en los principales 谩mbitos los sueldos progresaron menos que la inflaci贸n: mejoraron un 2,39% en construcci贸n, un 1,51% en servicios, 1,37% en industria y 1,12% en agricultura. En el caso de los cerca de tres millones de funcionarios, la n贸mina se queda a煤n m谩s atr谩s, y este a帽o crece el 0,9%.

El modo en que los salarios se adaptan a las subidas de la inflaci贸n requiere de sutiles equilibrios. En Estados Unidos faltan trabajadores en determinados sectores 鈥攍o cual les dota de mayor poder de negociaci贸n鈥 y el paro est谩 bajando con fuerza. Por eso, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo la semana pasada en Jackson Hole que est谩 vigilando el ritmo al que aumentan los sueldos para evitar una eventual espiral de precios y salarios, el movimiento que se produce cuando los salarios suben m谩s r谩pido que la productividad y a su vez los empleadores trasladan el mayor gasto en n贸minas a los consumidores, en un c铆culo vicioso que se retroalimenta.

Pensiones. Los c谩lculos de varias casas de an谩lisis cifran en unos 4.900 millones de euros el gasto extra en pensiones que deber谩 acometer el Gobierno en 2022 debido al alza de la inflaci贸n. Las pensiones est谩n protegidas de los vaivenes de los precios: suben lo mismo que sube la inflaci贸n 鈥攜 si esta es negativa, no bajan鈥. Eso conlleva que el esfuerzo de las arcas p煤blicas vaya a ser mayor de lo esperado, dado que el Ejecutivo manejaba inicialmente unas previsiones de inflaci贸n para este a帽o del 0,9% que ahora han quedado en papel mojado. El a帽o pasado, el Estado destin贸 a esta partida casi 119.000 millones, una cifra que este a帽o se incrementar谩 sensiblemente.

Consumo. Si los hogares destinan cada vez m谩s dinero a la factura de la electricidad, llenar el dep贸sito de combustible o hacer la compra en el supermercado, las cuentas de ahorro adelgazan, y el poder adquisitivo disminuye, lo cual puede reducir el consumo. Para Ignacio de la Torre, economista jefe de Arcano, se trata de una amenaza real. “El riesgo en Espa帽a es que, aunque el consumo est谩 haci茅ndolo muy bien por la mejora de la confianza y el ahorro embalsado, si los salarios seg煤n convenio suben un 1,5% y la inflaci贸n duplica ese nivel, ese desequilibrio puede ser nocivo para el consumo”, explica. Algo as铆 cree que sucedi贸 en julio en Estados Unidos, donde los salarios est谩n subiendo a menor velocidad que los precios y los datos de consumo del mes pasado fueron decepcionantes.

Competitividad. Una f谩brica que paga m谩s por su electricidad es menos rentable, a no ser que traslade a sus productos la subida, y entonces ser铆an otras empresas o los consumidores los que asumir铆an el coste. Pero en plena globalizaci贸n, subir el precio ni siquiera es garant铆a de que se mantendr谩n los m谩rgenes de beneficio. La competitividad es feroz y los clientes pueden optar por otras opciones m谩s baratas procedentes de pa铆ses donde la factura el茅ctrica es menor o los impuestos de sociedades m谩s bajos. Los altos precios de la energ铆a tambi茅n desincentivan la llegada de nuevas industrias, lo cual no ayuda a que la recuperaci贸n gane fuerza.

Pol铆tica monetaria. Tanto el Banco Central Europeo como la Reserva Federal han retocado sus objetivos y ahora toleran tasas de inflaci贸n superiores al 2%. Ambos insisten en que la subida de precios es un fen贸meno transitorio, alentado por un c煤mulo de factores que van m谩s all谩 de los precios de la energ铆a, como los problemas en las cadenas de suministros, los ingentes paquetes de est铆mulo p煤blico inyectados a la econom铆a y la enorme demanda propiciada por el ahorro y las ayudas p煤blicas. De la Torre comparte esa idea. “En mi opini贸n veremos dos procesos paralelos: habr谩 menor inflaci贸n en 2022 seg煤n se corrija el efecto base de comparar precios con los niveles deprimidos de 2020, y subir谩n los salarios debido a la mejora del entorno laboral y a incipientes mejoras de productividad”.

Sin embargo, los sectores m谩s ortodoxos de ambas instituciones 鈥攍os llamados halcones鈥 toman posiciones y elevan la presi贸n para mover ficha: la Fed ya estudia una reducci贸n de est铆mulos antes de que acabe el a帽o. Europa, donde la inflaci贸n subyacente 鈥攗na m茅trica para muchos m谩s acertada para medir la realidad, en la que no se tienen en cuenta la energ铆a y los alimentos no elaborados, los componentes m谩s vol谩tiles鈥 es todav铆a baja, del 0,7%, tardar谩 m谩s tiempo en dar el paso de reducir las compras de activos.

Deuda p煤blica. No todos los efectos de la inflaci贸n son negativos. “La inflaci贸n favorece m谩s a los deudores que a los acreedores. Y hace que la deuda p煤blica se digiera mejor”, se帽ala Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Espa帽a es uno de los pa铆ses m谩s endeudados de Europa, con una deuda p煤blica superior al 120% del PIB. Cuando crece la inflaci贸n, tambi茅n se eleva la recaudaci贸n del Estado y ayuda al PIB a crecer, con lo que baja el porcentaje de deuda en relaci贸n al tama帽o de la econom铆a.

Enlace relacionado ElPais.com (31/08/2021).




Fuente: Sasmadrid.org