September 29, 2021
De parte de SAS Madrid
153 puntos de vista


Quince euros, de 950 a 965, es lo que subir谩 el Salario M铆nimo Interprofesional (SMI) tras el Consejo de Ministros de este 28 de septiembre. Una subida que no ha gustado a la patronal ni a los sindicatos cr铆ticos: el incremento del SMI en un 1,6% no compensa una inflaci贸n que ya supera el 3% y supondr谩 una p茅rdida de poder adquisitivo para el mill贸n y medio de trabajadores que cobran el SMI, aquellos que no est谩n cubiertos por un convenio colectivo. El pacto firmado a 煤ltima hora del jueves 16 de septiembre no cont贸, por primera vez en la legislatura, con el benepl谩cito de la CEOE y supone, tras el enfrentamiento con la patronal el茅ctrica, un nuevo golpe a la pol铆tica de acuerdos entre grandes sindicatos, patronal y Gobierno que hab铆a defendido hasta ahora el ejecutivo de Pedro S谩nchez. 

Los defensores del acuerdo, en especial Unidas Podemos y los grandes sindicatos, destacan que el salario m铆nimo ha crecido 219 euros desde 2018, una cifra que contrasta con la subida acumulada de 79 euros en las dos legislaturas de Mariano Rajoy. 鈥淥bviamente hubi茅ramos querido que el salario m铆nimo subiera m谩s, pero por lo menos el proceso no se detiene. Lo esperable es que haya una subida significativa en cuatro meses鈥, explica a El Salto el director del Gabinete Econ贸mico de Comisiones Obreras, Carlos Mart铆n Urriza.

Los grandes sindicatos han aceptado la subida del salario m铆nimo, que llevaba congelado desde inicio de a帽o, sin mucho entusiasmo y solo por el compromiso del Gobierno de terminar la legislatura con un SMI equivalente al 60% del salario medio, tal como recomienda la Carta Social Europea, de obligado cumplimiento. Para conseguir este objetivo, en dos a帽os el salario m铆nimo deber铆a alcanzar los 1.060 euros, es decir, 95 euros m谩s que ahora.

Con la patronal fuera de la negociaci贸n, el Gobierno consigui贸 en el 煤ltimo momento incluir a los grandes sindicatos en el acuerdo. Ya antes del verano, las dos centrales amenazaban con dinamitar el di谩logo social si no se sub铆a el salario m铆nimo, una medida que ya hab铆a sido aplazada por las presiones de la vicepresidencia econ贸mica. 鈥淗ace unos meses nos dec铆a [Nadia Calvi帽o] que en funci贸n de c贸mo fuera la econom铆a se replantear铆a la subida del salario m铆nimo y la econom铆a va como un tiro鈥, afirmaba el secretario general de UGT, Pepe 脕lvarez. 

鈥淗ubi茅ramos querido que el SMI subiera m谩s, pero por lo menos el proceso no se detiene. Lo esperable es que haya una subida significativa en cuatro meses鈥, explica el director del Gabinete Econ贸mico de CC OO, Carlos Mart铆n Urriza

Desde el sindicato CGT califican de 鈥渋nsuficiente鈥 una subida del salario m铆nimo que 鈥渓lega tarde鈥 y que 鈥渘i siquiera compensa el encarecimiento del coste de la vida鈥. Mientras el SMI crece un 1,6% a partir de septiembre, la variaci贸n anual del IPC alcanz贸 en agosto el 3,3%. Solo en el 煤ltimo mes, el coste de la vida creci贸 en un 0,5% y la inflaci贸n acumulada desde enero de 2021 ya supera el 2,2%, enterrando la previsi贸n de 0,9% del Gobierno. 

La inflaci贸n, en buena medida derivada de la espiral alcista de la electricidad, afecta mucho m谩s a las rentas bajas, explica el economista de CC OO. El encarecimiento de los productos b谩sicos, como los huevos, el pescado o la fruta 鈥攃uyos precios crecieron entre el 2% y el 5%鈥 supone un golpe mayor para los trabajadores que cobran el SMI. Mucho m谩s afecta el encarecimiento del combustible 鈥攓ue creci贸 el 20% en un a帽o鈥 o del recibo de la luz 鈥攓ue lleg贸 a suponer 38 euros m谩s que en 2020, seg煤n Facua. La diferencia puede suponer llegar o no a final de mes. A espera de futuras subidas, el mill贸n y medio de personas que cobran el SMI ser谩n este a帽o un poco m谩s pobres. 

Sin embargo, cuenta el economista Mart铆n Urriza a El Salto, 鈥渓a p茅rdida puntual de poder adquisitivo experimentar铆a una recuperaci贸n considerable si en cuatro meses el salario m铆nimo se sit煤a en torno a 1.000 euros鈥. 

Desde el sindicato CGT califican de 鈥渋nsuficiente鈥 una subida del salario m铆nimo que 鈥渓lega tarde鈥 y que 鈥渘i siquiera compensa el encarecimiento del coste de la vida鈥

El director del Gabinete Econ贸mico de CC OO sit煤a la responsabilidad de que no se haya producido un aumento mayor en las pugnas internas del Ejecutivo. 鈥淪e ha ganado una batalla importante dentro del Gobierno de coalici贸n, frente a una parte que pretend铆a retrasar al m谩ximo la subida del SMI. Hemos conseguido que ni siquiera este a帽o se detenga el proceso de convergencia鈥, dice Mart铆n Urriza en relaci贸n al objetivo de que el SMI alcance el 60% del salario medio.

Para CGT el acuerdo de llegar al objetivo de los 1.060 no est谩 garantizado y califica de 鈥済esto bastante preocupante鈥 el hecho de que el Gobierno 鈥渘i siquiera haya dejado plasmado en el acuerdo cu谩ndo alcanzaremos esa cantidad m铆nima鈥. El sindicato ELA, mayoritario en el Pa铆s Vasco, se帽alaba la principal ense帽anza de este episodio: 鈥淯na vez m谩s se demuestra que el di谩logo social y los sindicatos que forman parte de 茅l no sirven para mejorar realmente las condiciones materiales de la clase trabajadora鈥. Desde EH Bildu, la portavoz Mertxe Aizpurua defend铆a que la experiencia del SMI hab铆a servido para terminar de una vez con 鈥渓a excusa del di谩logo social鈥. Si se hab铆a podido sacar adelante una subida del SMI sin la CEOE, tambi茅n se puede encarar la nueva Ley de Vivienda, el fin de la Ley Mordaza o la reforma de la reforma laboral sin contar con la patronal. 鈥淪e acabaron las medias tintas鈥, ha afirmado.

鈥淐ambios cosm茅ticos鈥

La decisi贸n del Gobierno, vigente de forma retroactiva desde el 1 de septiembre de 2021, llega en un momento en el que las condiciones laborales 鈥渟e siguen depauperando鈥, afirma la CGT. Aunque el SMI fija la cuant铆a m铆nima que puede recibir un trabajo por una jornada de 40 horas, existen 鈥渄atos preocupantes鈥 sobre miles y miles de personas que cobran por debajo de ese l铆mite, 鈥減ersonas a las que les es imposible salir de la temporalidad o conseguir empleos a jornada completa鈥 o situaciones como las pensiones de viudedad en las que se reciben cantidades muy inferiores al SMI. Unas situaciones en las que las mujeres son el colectivo m谩s castigado, se帽alan desde este sindicato anarcosindicalista.

Aunque la econom铆a 鈥渧aya como un tiro鈥, como defiende el secretario general de UGT y el Gobierno, hay elementos de preocupaci贸n, seg煤n denuncia CGT. Solo en julio, se produjeron 58 inaplicaciones o descuelgues de convenios colectivos, un 48,7% m谩s que la cifra registrada en el mismo mes del a帽o pasado, y los dos grandes sindicatos 鈥渟iguen alcanzando acuerdos de convenio colectivo con subidas salariales por debajo del IPC鈥 e incluso por debajo del Acuerdo Estatal de Negociaci贸n Colectiva. 

Frente a una subida salarial media pactada en los convenios de 1,5%, una inflaci贸n que supera el 3% vuelve a suponer una p茅rdida de poder adquisitivo para el conjunto de los trabajadores. Tambi茅n para los empleados p煤blicos cuya subida salarial de 0,9% quedar谩 muy por debajo de la inflaci贸n real que se prev茅 para 2021. Es la primera vez desde 2013 que sucede. En los 煤ltimos ocho a帽os los funcionarios hab铆an ganado un 5,14% de poder de compra. Desde los sindicatos mayoritarios en la funci贸n p煤blica han llamado a una mesa de negociaci贸n previa al tramite de los presupuestos.

Este aumento del SMI, recuerda Carretero, se produce despu茅s de diversas resoluciones del Comit茅 Europeo de Derechos Sociales en los que se acus贸 a Espa帽a de estar violando la Carta Social Europea dado que 鈥渆l salario m铆nimo no garantiza un nivel de vida decente鈥

La salida de la crisis del covid-19 no est谩 clara todav铆a: el n煤mero de personas inmersas en procesos de despidos colectivos se dispar贸 en un 55,4% hasta junio de 2021, sobre todo entre las personas dedicadas al comercio o la construcci贸n, y nueve de cada diez nuevos contratos han sido temporales. 鈥淟ejos de acabar con la temporalidad, esta se ha incrementado de forma a煤n m谩s galopante鈥, se帽alan desde CGT. La duraci贸n media de los contratos firmados en julio ha sido de 53,19 d铆as, seg煤n datos del SEPE. 鈥淓stamos frente a un escenario m谩s que preocupante. Un escenario que no presentar谩 ninguna mejor铆a hasta que no se tomen medidas reales, medidas efectivas, medidas que no supongan solo cambios cosm茅ticos鈥, critican.

Es el modelo

Jos茅 Luis Carretero, secretario general de Solidaridad Obrera, tambi茅n califica de 鈥渋nsuficiente鈥 la subida, sobre todo si se tiene en cuenta 鈥渆l escenario de colapso econ贸mico y social vivido desde el inicio de la pandemia鈥, dice a El Salto. Este aumento del SMI, recuerda Carretero, se produce despu茅s de diversas resoluciones del Comit茅 Europeo de Derechos Sociales en las que se acusaba a Espa帽a de estar violando la Carta Social Europea con un salario m铆nimo que 鈥渘o garantiza un nivel de vida decente鈥 para los trabajadores del sector privado. 鈥淎煤n con esta subida, el Gobierno sigue incumpliendo la Carta Social Europea, un tratado internacional v谩lidamente ratificado por Espa帽a鈥, sentencia Carretero.

Para este sindicalista, la baja cuant铆a del SMI en Espa帽a es uno de los principales obst谩culos para el famoso cambio de modelo econ贸mico: 鈥淟o cierto es que el modelo productivo espa帽ol, basado en el monocultivo del turismo y las recurrentes burbujas inmobiliarias, est谩 sostenido 煤nicamente por un mercado laboral especializado en los salarios bajos, la precariedad y la baja productividad鈥. Un mayor salario m铆nimo, defiende, lleva al empresariado a buscar modelos de negocio que no se basen exclusivamente en la precariedad laboral. 

鈥淯n salario m铆nimo razonable, como el que tiene la mayor铆a de los pa铆ses de la UE, no solo marca una remuneraci贸n digna sino que sirve para quitar la mala hierba: eliminas los negocios que se basan en la explotaci贸n鈥, dice el economista Carlos Mart铆n Urriza, de CC OO

El responsable del Gabinete Econ贸mico de CC OO comparte esta 煤ltima idea: 鈥淯n salario m铆nimo razonable, como el que tiene la mayor铆a de los pa铆ses de la UE, no solo marca una remuneraci贸n digna sino que sirve para quitar la mala hierba: si subes el salario m铆nimo y vuelves a colocar el riesgo de emprender un negocio en el empresario y no en el trabajador est谩s eliminando los negocios que no implican innovaci贸n, que se basan en la explotaci贸n, que son tambi茅n los que tienen menos recorrido鈥. 

Las recientes modificaciones en el SMI, puntualiza Mart铆n Urriza, lo 煤nico que han hecho es recuperar el terreno perdido en m谩s de tres d茅cadas de p茅rdida de poder adquisitivo. 鈥淓n 2016, el salario m铆nimo real estaba 4,5% por debajo del SMI de 1980… 37 a帽os despu茅s lo que se est谩 haciendo es actualizar lo que se tendr铆a que haber hecho en los 煤ltimos 37 a帽os鈥, explica a El Salto.

Signos de cambio

El pacto para la subida del SMI sin acuerdo con la patronal se produjo apenas dos d铆as despu茅s del lanzamiento del plan de choque del Gobierno para abaratar la factura de la luz y que supuso un enfrentamiento in茅dito con la patronal el茅ctrica. Estas dos acciones, aunque limitadas, suponen un cambio de tendencia en la legislatura: hasta ahora el Gobierno hab铆a buscado y hab铆a arrancado acuerdos en todos los grandes acuerdos sociales, desde los ERTE al pacto de las pensiones.

Para Mart铆n Urriza, en esta estrategia hay una parte de 鈥渃谩lculo electoral鈥 y otra de 鈥渃oncepci贸n ideol贸gica鈥, en funci贸n de la parte del Gobierno de la que se hable, pero, en efecto, observa que el Gobierno est谩 dando 鈥渟ignos en temas importantes que tienen que ver con el bolsillo de los ciudadanos鈥. Tanto la subida 鈥渆n dos tiempos鈥 del SMI 鈥攅ste economista da por sentado que habr谩 una nueva subida del salario m铆nimo hasta los 1.000 euros a principios de a帽o鈥, como en el plan de choque el茅ctrico que recortar谩 2.600 millones de euros los beneficios extraordinarios de las el茅ctricas, el Gobierno ha optado por confrontar con el poder econ贸mico, una estrategia cuyos resultados todav铆a se desconocen.

Otros dos puntos de fricci贸n entre el Gobierno y la patronal 鈥攍a derogaci贸n de los elementos m谩s nocivos de la reforma laboral de 2012 y una normativa que ponga l铆mite a la subcontrataci贸n鈥 servir谩n para comprobar hasta d贸nde llega la voluntad del Gobierno de ponerse del lado de la ciudadan铆a en temas laborales. El debate sobre el abuso de la subcontrataci贸n con una normativa vigente que permite cubrir puestos estructurales con contratos temporales supone el mayor desaf铆o pendiente para el Gobierno, explica Mart铆n Urriza: 鈥淓s la gran batalla, la m谩s importante, porque no solo afecta a la vida de las personas, que se han transformado en inestables y aplazadas, sino que lleva a una econom铆a cada vez menos productiva, porque es un incentivo para que el capital se especialice en actividades de bajo valor a帽adido, donde el beneficio se obtiene no arriesgando ni innovando sino exprimiendo condiciones de trabajo鈥. Lo mismo que ocurre con un SMI devaluado, a帽ade.

Para Jos茅 Luis Carretero, si el Gobierno pretende durar no tiene otra opci贸n que confrontar con la patronal y los grandes intereses econ贸micos: 鈥淐ualquier posibilidad de poner en marcha las medidas necesarias para superar la grave crisis social y econ贸mica provocada por la pandemia pasa por que el Gobierno decida tomar dichas medidas a煤n sin el apoyo de la patronal鈥.

鈥淓n estas circunstancias, seguir en la senda de considerar imprescindible el apoyo de la patronal a las medidas econ贸micas y laborales a tomar ser铆a un aut茅ntico suicidio electoral del Gobierno鈥

Este sindicalista y analista cree que el Gobierno est谩 obligado a tomar partido: 鈥淓n estas circunstancias, seguir en la senda de considerar imprescindible el apoyo de la patronal a las medidas econ贸micas y laborales a tomar ser铆a un aut茅ntico suicidio electoral del Gobierno y no har铆a m谩s que ahondar la crisis provocada por la pandemia y por la resoluci贸n inacabada de la sacudida global del a帽o 2008鈥.

A煤n as铆, est谩 por ver, concluye Carretero, 鈥渃u谩l va a ser la resistencia real del Gobierno a las presiones patronales, y si esta limitada muestra de independencia鈥 no vendr谩 acompa帽ada de contrapartidas en otros asuntos claves sobre la mesa, como la reforma de las pensiones o la futura reforma laboral.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (28/09/2021).




Fuente: Sasmadrid.org