January 23, 2022
De parte de La Haine
155 puntos de vista

La hipocres铆a europea: el r茅gimen de Israel no es un Estado 鈥榥ormal鈥, es un Estado de apartheid que vulnera los DDHH y las normas internacionales

Acaba de suceder lo previsto. Los Pa铆ses Bajos han suspendido la ayuda a la organizaci贸n palestina Union of Agricultural Work Committees (UAWC). Aparentemente, el motivo de la suspensi贸n de la ayuda, precedida de investigaci贸n y auditoria con los consiguientes costes, es la acusaci贸n israel铆 seg煤n la cual la UAWC mantiene lazos con una organizaci贸n palestina, el FPLP, considerada “terrorista” por la UE. La ayuda neerlandesa iba entre otras cosas a ayudar a los agricultores palestinos de la zona C, en el Valle del Jord谩n, donde la colonizaci贸n israel铆 es m谩s aguda con continuas amenazas de anexi贸n.

Esta suspensi贸n de la ayuda, as铆 como el motivo aducido, son semejantes a lo ocurrido con World Vision, una importante organizaci贸n no gubernamental de los EEUU. En el a帽o 2016, los servicios de informaci贸n israel铆 acusaron a su Jefe de Oficina en Gaza, Mohammad El Halabi, de haber desviado fondos a Ham谩s por valor de varias decenas de millones de d贸lares. La acusaci贸n de los servicios de informaci贸n israel铆 fue acompa帽ada de generosas declaraciones del entonces premier del r茅gimen sionista Netanyahu contra esa organizaci贸n y, de paso, a la imputaci贸n a las ONGs, e incluso a organismos internacionales, de desviar recursos a las organizaciones de resistencia palestinas.

A causa de dichas acusaciones, que en ning煤n momento han podido probarse, dos gobiernos, Australia y Alemania, suspendieron su financiaci贸n a World Vision. Las auditorias contables y la defensa de El Halabi han costado millones de d贸lares a su organizaci贸n. Las primeras han demostrado que el uso de los limitados fondos de los que dispon铆a El Halabi, as铆 como el de los de la central de World Vision en Jerusal茅n, se correspond铆a con criterios acordes a los fines aprobados.

Despu茅s de varios a帽os, t铆midamente, Alemania y Australia han vuelto a financiar a esta ONG. Entretanto, Mohammad El Halabi, al negarse a admitir ning煤n cargo, siquiera menor, seg煤n la oferta de la fiscal铆a israel铆 destinada a tapar las verg眉enzas de un sistema judicial colonial, lleva preso desde ese a帽o, 2016, sin que haya habido sentencia.

Hay un paralelismo evidente con lo ocurrido a la espa帽ola Juana Ru铆z, actualmente encarcelada ilegalmente por Israel, y a las diferentes ONGs recientemente prohibidas y denunciadas por Israel (隆en los Territorios Ocupados!).

Los gobiernos donantes, escrupulosos con los dineros que van a parar a las ONGs que sostienen en respiraci贸n artificial la vida econ贸mica palestina o que intentan testimoniar los desmanes de la ocupaci贸n israel铆, mantienen una relaci贸n aparentemente esquizofr茅nica con Israel. Establecen una diferenciaci贸n entre un Estado de Israel legalizado por las Naciones Unidas en 1947 y se abstraen del hecho de que es ese mismo Estado, as铆 como todos sus gobernantes, el que, desde esa fecha, ha aumentado su superficie a costa de los palestinos, de su expulsi贸n. Palestinos a los que somete a leyes discriminatorias y, en el caso de varios millones de ellos, a normas coloniales.

Esa aparente esquizofrenia en realidad es hipocres铆a. Israel no es un Estado 鈥榥ormal鈥, es un Estado de apartheid que vulnera los DDHH y las normas internacionales y principios que dice defender esa comunidad internacional.

Veamos de nuevo el ejemplo de los Pa铆ses Bajos. La ocupaci贸n israel铆 es continua. La expansi贸n de las colonias y la expulsi贸n de palestinos es cosa de todos los d铆as, seg煤n los informes de los propios embajadores sobre el terreno. El gobierno de los Pa铆ses Bajos lo sabe. 驴Hace algo?

Hace casi dos a帽os, el Consejo de DDHH de las Naciones Unidas revel贸 los nombres de 112 empresas holandesas que colaboran con la ocupaci贸n en los Territorios Ocupados Palestinos y se lucran con ello. Con anterioridad, se investig贸 a dichas empresas, se les pidi贸 (?) cesar en su vulneraci贸n de la IV Convenci贸n de Ginebra y otras normas internacionales y, aun as铆, prefirieron (por supuesto: son capitalistas) continuar sus actividades, que fomentan la ocupaci贸n y debilitan al pueblo palestino. Entre ellas, hay varias empresas cuya sede se encuentra en los Pa铆ses Bajos: Booking (alojamiento y viajes en las colonias), Tahal (tratamiento e infraestructuras de agua en las colonias), Kardan (sectores de bienes ra铆ces, infraestructura de agua y servicios financieros que proveen de servicios a las colonias) y Altice (telecomunicaciones para las colonias).

No se entiende (o se entiende demasiado) que los Pa铆ses Bajos sean beligerantes con organizaciones de resistencia, que dejen de ayudar a organizaciones que promueven el desarrollo local y pasen por alto (en realidad, apoyen) aquellas actividades que realizan sus empresas y que fortalecen la ocupaci贸n. Todo esto complementado con palabras, y no hechos, de apoyo a un discurso favorable a la paz y a no sabemos qu茅 posibilidades de (co)existencia de dos estados en ese territorio de Palestina.

Los Pa铆ses Bajos, 驴han hecho algo efectivo con respecto a aquellas de sus empresas que participan y se lucran con la ocupaci贸n de los Territorios Palestinos? 驴Proh铆ben el comercio con las colonias israel铆es? 驴Han dictado alguna sanci贸n a Israel por su apartheid y su vulneraci贸n de las normas internacionales? 驴Reconocen al Estado palestino y defienden su estatalidad, la vuelta a las fronteras previas a 1967 y el derecho al retorno? 驴Se escandalizan de que haya resistencia palestina?

Pero podemos ver otro ejemplo. 驴Qu茅 ha hecho el Gobierno espa帽ol ante el sistema judicial colonial israel铆 que ha juzgado a Juana Ru铆z? 驴Qu茅 ha hecho Espa帽a y otros organismos como el Punto Nacional de Contacto, que vela por el respeto de las L铆neas Directrices de la OCDE para multinacionales, o la Comisi贸n Nacional del Mercado de Valores, frente a las empresas espa帽olas que favorecen la ocupaci贸n, como CAF, GMV, TYPSA, OSSA, INECO o SEMI (ACS)? Espa帽a, formalmente, dilata su reconocimiento del Estado palestino esperando que lo lleve a cabo la Uni贸n Europea (o m谩s bien que EEUU de su visto bueno).

Pero Suecia s铆 que ha reconocido ya a Palestina. La mayor铆a de los pa铆ses de las Naciones Unidas, tambi茅n. La imposici贸n de sanciones a las empresas, como las que se llevaron a la pr谩ctica contra la Sud谩frica del apartheid, constituye una reclamaci贸n de los movimientos sociales en todo el mundo.

En resumen, cada pa铆s, con mayor o menor intensidad, muestra su hipocres铆a. Pero hay que manifestar que el rey de la hipocres铆a est谩 desnudo y los gobiernos y parlamentos tienen que ser consecuentes con sus discursos y sus hechos.

Hace unos a帽os, Josep Borrell, preguntado sobre de qu茅 depende la soluci贸n de los problemas de Oriente Medio, sostuvo que 鈥渟in Europa, la Autoridad Palestina no existir铆a鈥 (23/IV/2006). No dijo que Europa, los Pa铆ses Bajos, Espa帽a sostienen, asimismo, por acci贸n o inacci贸n, la ocupaci贸n y el apartheid de Israel sobre los palestinos.

* Santiago Gonz谩lez Vallejo pertenece al Comit茅 de Solidaridad con la Causa 脕rabe
infolibre.es / La Haine




Fuente: Lahaine.org