September 17, 2021
De parte de SAS Madrid
150 puntos de vista


Espa帽a ha logrado junto a Portugal el liderazgo de la vacunaci贸n. No solo en cuanto a la velocidad de la vacunaci贸n sino tambi茅n por una accesibilidad y cobertura vacunal muy superior a la media de los pa铆ses desarrollados e incluso por encima de los excelentes resultados de los pa铆ses y del conjunto de la Uni贸n Europea con los que compartimos la contrataci贸n conjunta y la distribuci贸n de las vacunas. Mientras Espa帽a y Portugal hace d铆as que han traspasado la barrera del setenta por ciento de vacunados con pauta completa, la Uni贸n Europea lo ha hecho, aunque todav铆a con respecto a la poblaci贸n adulta.

Esta es la principal explicaci贸n, junto a las medidas de salud p煤blica, de la r谩pida salida de esta quinta ola de la pandemia.Todo esto dice mucho del acierto de la tan denostada compra conjunta de las vacunas por parte de la Comisi贸n Europea, como tambi茅n de la estrategia espa帽ola de vacunaci贸n, de la organizaci贸n y la accesibilidad del sistema sanitario p煤blico gestionado por las CCAA, as铆 como de la confianza, la adherencia y el apoyo ciudadano a la vacunaci贸n frente a la covid19, todo ello imprescindible, junto a las medidas de salud p煤blica, para doblegar la pandemia. Un indudable 茅xito colectivo a pesar de la campa帽a en contra de los grupos negacionistas y de las reticencias y reproches de la oposici贸n pol铆tica.

En definitiva, estamos muy cerca del control funcional de la pandemia, aunque en este 煤ltimo tramo haya disminuido la velocidad de inoculaci贸n, como por otra parte era previsible por el mes de agosto, y en particular entre los grupos de edad de veinte a cuarenta a帽os, que por otro lado es la que tiene un menor riesgo de enfermedad grave y hospitalizaci贸n, y entre aquellos con m谩s dificultades de acceso social y cultural al discurso sobre la salud y a las vacunas.

El hecho de que haya CCAA como Asturias, con un noventa por ciento de la poblaci贸n mayor de doce a帽os ya vacunada, demuestra que el control funcional de la pandemia es posible para el conjunto de los espa帽oles, a m谩s tardar en los pr贸ximos meses. Eso no quiere decir que no vayan a producirse brotes e incluso una sexta o s茅ptima olas, pero no tendr谩n nada que ver ni en incidencia ni en gravedad y mucho menos en mortalidad con las olas pand茅micas anteriores. Por eso, resulta l贸gica la superaci贸n de las restricciones y la pr贸xima normalizaci贸n de la vida social, que deben permitirnos recuperar tambi茅n la actividad programada en los centros sanitarios con objeto de paliar los negativos efectos colaterales de la pandemia en la atenci贸n a las patolog铆as m谩s habituales y aprender las lecciones de esta pandemia poniendo en marcha el desarrollo de la ley de salud p煤blica en paralelo con el HERA europeo.

“La absoluta prioridad frente a la pandemia debe ser la vacunaci贸n masiva de los pa铆ses empobrecidos 

En todo caso, la absoluta prioridad frente a la pandemia debe ser, de una vez por todas la vacunaci贸n masiva de los pa铆ses empobrecidos, que hoy por hoy no supera globalmente el veinte por ciento, que en 脕frica no llega al diez por ciento y que en algunos pa铆ses africanos no llega siquiera al uno por ciento de inmunizaci贸n de la poblaci贸n.

Sobre todo cuando se ha demostrado la efectividad de las vacunas frente a la enfermedad grave en todas las variantes existentes, frente a la amenaza (casi el mito) del escape vacunal y asimismo el mantenimiento en el tiempo de un alto nivel de inmunidad humoral y celular.

Es por eso, que los organismos de salud p煤blica, tanto el ECDC como la EMA europeos y en la misma l铆nea de la FDA y de la OMS, han recomendado centrarse en las primeras y segundas dosis de la vacunaci贸n de los pa铆ses empobrecidos, donde 茅sta se encuentra bajo m铆nimos, descartando por tanto una tercera dosis general en los pa铆ses desarrollados, cuando su necesidad no se ha podido demostrar, en la revisi贸n de los ensayos cl铆nicos existentes hasta la fecha, incluidos los de Israel que est谩 pandemia se ha convertido en el laboratorio y el altavoz de las compa帽铆as que presionan por una tercera dosis generalizada.

Sin embargo, los intereses de las compa帽铆as multinacionales de la farmacia productoras de vacunas y el nacionalismo vacunal de muchos estados desarrollados siguen primando sobre las necesidades de salud de la humanidad en esta crisis, alejando el objetivo prioritario de lograr cuanto antes la inmunidad a nivel global y con ello el efectivo control de la pandemia. Algo que tampoco tiene excusa en la justa retribuci贸n de la investigaci贸n y de los leg铆timos beneficios de las compa帽铆as productoras de vacunas, cuando sus ingresos se han disparado a decenas de miles de millones de euros en el primer semestre de este a帽o, con las ventas a los pa铆ses m谩s desarrollados a los que, no contentos con ello, les han incrementado la factura.

Por eso no tiene justificaci贸n el retraso escandaloso en el cumplimiento de los objetivos previstos en el programa COVAX de lograr el treinta por ciento de vacunados en los Pa铆ses de renta media y empobrecidos a lo largo de este a帽o 2021 ni el continuo aplazamiento de la respuesta de la OCDE a la solicitud de un buen n煤mero de pa铆ses para la suspensi贸n de la propiedad intelectual de las vacunas de la covid19.

En este sentido, es urgente, junto al cumplimiento del programa COVAX, incrementando sustancialmente la distribuci贸n de las dosis comprometidas, hoy acaparadas por los pa铆ses m谩s desarrollados, la efectiva construcci贸n de instalaciones productoras de vacunas en 脕frica comprometidas por parte de la UE, as铆 como la suspensi贸n de la propiedad intelectual para favorecer la difusi贸n del conocimiento y de la t茅cnica para el incremento sustancial de la producci贸n mundial de vacunas con el objetivo de la salud p煤blica global.

Por eso, resultar铆a dif铆cilmente comprensible la decisi贸n precipitada de sumar a la l贸gica dosis de recuerdo en inmunodeprimidos, una tercera dosis a corto plazo a las personas mayores internadas en las residencias de ancianos, como anuncia el gobierno espa帽ol, cuando la EMA y la ECDC no las recomiendan como urgentes y las atribuyen m谩s a la precauci贸n que a una necesidad urgente. El problema es que abrir esta espita no solo es contradictorio con la evidencia cient铆fica, sino que puede favorecer la generalizaci贸n en cadena de terceras dosis en sucesivos colectivos en funci贸n de los excedentes en los pa铆ses ricos, prolongando con ello la penuria de los pa铆ses empobrecidos.

Por otro lado, en los pa铆ses desarrollados como el nuestro, la vacunaci贸n debiera pasar a corto plazo desde una oferta de vacunaci贸n masiva a una administraci贸n selectiva a los colectivos m谩s resistentes por razones sociales y culturales. Es decir, pasar del 茅xito de la vacunaci贸n cuantitativa al reto de una estrategia cualitativa de comunicaci贸n y b煤squeda activa entre los colectivos m谩s fr谩giles y olvidados.

Enlace relacionado NuevaTribuna.es (17/09/2021).




Fuente: Sasmadrid.org