July 22, 2021
De parte de La Haine
223 puntos de vista


Hait铆 es un pa铆s desafortunado. No es solo el fracaso reiterado de las luchas de su pueblo, su pobreza creciente, su miseria y crisis sucesivas. Ni siquiera son s贸lo las agresiones y saqueos colonialistas e imperiales que ha sufrido a lo largo del pasado siglo XX y lo que va de este. Es que en ese terrible cuadro de desprecio y humillaciones que moldea hoy el pantano de su vida cotidiana es dif铆cil vislumbrar indicios de que se est茅 abriendo alg煤n camino que le permita salir de ese pantano, aunque fuese a largo plazo y a elevado costo.

El brutal asesinato del presidente Jovenel Mo茂se es claro ejemplo de ello. Mo茂se era un presidente conflictivo. 驴C贸mo no serlo en Hait铆 o en cualquier lugar cuando se quiere cambiar algo? La derecha rica, reaccionaria y entreguista lo acusaba de dictador mientras buena parte del pueblo m谩s pobre lo apoyaba. Se organiza un complot internacional para matarlo. Lo mata una banda de sicarios formada por militares colombianos y por haitianos con pasaportes yankees. El contratista de los colombianos es un empresario venezolano radicado en Miami. Es decir, que EEUU anda metido hasta el cuello en el asunto. Y ante el cuadro que se crea, Hait铆 le pide que invada el pa铆s para garantizarle seguridad. 驴C贸mo no hablar de pantano sin salida?

No dir茅 m谩s de Mo茂se. Prefiero recordar aqu铆 como otras veces el hero铆smo del pueblo haitiano y varios logros suyos antes de que el entreguismo de su clase rica y las intervenciones yankees, lo hundieran en el foso en el que hoy vive.

UNO. Deber铆amos salir del error hist贸rico y pol铆tico de decir que la resistencia ind铆gena comenz贸 el 12 de octubre de 1492. Ese d铆a, gran fecha de gloria del Imperio colonial espa帽ol, nada tiene que ver con resistencia ind铆gena. Los ingenuos ind铆genas de Guanahan铆, que los espa帽oles llamaron indios, festejaron su llegada, ofreci茅ndoles agua y frutas mientras ellos miraban con atenci贸n las narigueras de oro que usaban algunos y se las cambiaban por bolitas de vidrios de colores, aut茅nticas peloticas para adivinar.

Esa ingenuidad se mantuvo a todo lo largo del viaje de Col贸n. La Santa Mar铆a encall贸 en La Espa帽ola. Se sac贸 todo con ayuda india y Col贸n dijo que no se hab铆a perdido ni un alfiler. Como no pod铆a volver a Espa帽a en dos barcos con toda su tripulaci贸n, construy贸 un fuerte, que llam贸 de Navidad, con restos de la Santa Mar铆a, y dej贸 en la isla a 39 marinos.

Ido Col贸n, estos se dedicaron a atropellar a los ind铆genas, a robarles su oro y violar a sus mujeres. Un cacique de la parte de La Espa帽ola que hoy es Hait铆, llamado Caonab贸, se alz贸 con su tribu, asalt贸 el fuerte, lo quem贸 y mat贸 a todos los espa帽oles. Ese s铆 fue el comienzo de la resistencia ind铆gena, en enero de 1493. Caonab贸 pag贸 luego su triunfo con la vida, y nadie quiere recordarlo para poder seguir celebrando la gloria espa帽ola y la ingenuidad ind铆gena como d铆a de la resistencia ind铆gena.

DOS. Los espa帽oles masacran a los indios y los reemplazan por esclavos negros. Hait铆 pasa a poder de Francia. A fines del siglo XVIII, negros y mulatos haitianos aprovechan la Revoluci贸n francesa y se rebelan. Luchan contra los tres imperios coloniales: espa帽ol, brit谩nico y franc茅s, y sus h茅roes negros y mulatos, Toussaint Louverture, Christophe y Dessalines, los vencen. Y el 1 de enero de 1804 Hait铆, libre, proclama su independencia, la primera de nuestro continente luego de EEUU. Otra haza帽a inmortal. Es la 煤nica revoluci贸n de esclavos, adem谩s negros, que haya triunfado.

TRES. En 1806, Miranda, que busca apoyo para su expedici贸n libertadora de Venezuela, recala en Jacmel, puerto del sur de Hait铆, y all铆 recibe todo el apoyo de los haitianos, que le facilitan recursos y un barco, mientras manos amorosas de negras y mulatas haitianas cosen nuestra bandera tricolor. La 煤nica, la que Miranda planta en Coro al pisar tierra venezolana.

CUATRO. En 1816 los patriotas neogranadinos y venezolanos que huyen de Cartagena se re煤nen en Hait铆. El presidente P茅tion organiza una expedici贸n para liberar a Venezuela. La mayor铆a se opone a que el l铆der sea Bol铆var, al que asocian a la derrota de ambas rep煤blicas. P茅tion lo impone. La expedici贸n, primera de Los Cayos, empieza bien. Bol铆var decreta la libertad de los esclavos. Pero en Ocumare una falsa noticia y un sorpresivo ataque espa帽ol derrotan a los patriotas. Bol铆var llega cuando todo est谩 perdido. Soublette dir谩 luego que la culpa de su tardanza la tuvo Cupido. De vuelta a Hait铆, P茅tion insiste en el liderazgo de Bol铆var y esta vez la expedici贸n, segunda de Los Cayos, es exitosa. El liderazgo de Bol铆var se afirma y la lucha de independencia cobra nuevos br铆os.

CINCO. 1826. Se convoca el Congreso de Panam谩. El racismo de Santander deja fuera a Hait铆 por negro y africano y Bol铆var, pese a su deuda con Hait铆, debi贸 aceptarlo.

Desde entonces Hait铆 desaparece de esta Am茅rica latina. No se lo nombra m谩s, como si no existiera. Hait铆 sigue su lucha. Despu茅s de P茅tion, Boyer unifica La Espa帽ola, pero luego empiezan la crisis y la decadencia. Monarcas, golpes de estado, dictaduras, revueltas populares, mientras Francia lo asfixia para cobrarle por su independencia una monta帽a de oro.

La situaci贸n haitiana empeora al comenzar el siglo XX mientras EEUU, reci茅n declarado potencia imperialista, completa su conquista colonial del Caribe. El presidente Wilson, santurr贸n hip贸crita, racista, seguidor del KKK, decide, por su situaci贸n estrat茅gica, apoderarse de Hait铆, que vive una horrenda crisis. En 1915 los marines toman Puerto Pr铆ncipe, van directo al Banco Nacional, vuelan la b贸veda con dinamita, sacan los lingotes de oro del pa铆s y se los llevan a EEUU. En 1916, con otra invasi贸n y logrado el apoyo servil de la clase dominante haitiana, se apoderan de Hait铆 y lo convierten en protectorado. As铆 empieza a cobrar forma la interminable crisis haitiana.

SEIS. Pero hay resistencia. En Hait铆 existe un movimiento patriota y campesino que cuenta con gran apoyo entre el pueblo: son los cacos. Su l铆der es un pol铆tico mulato llamado Charlemagne P茅ralte, que desde 1916 encabeza una guerrilla antiimperialista, que tiene en jaque por casi tres a帽os a las tropas invasoras. Nadie lo reconoce, pero esa es la primera guerrilla antiimperialista de nuestro continente. Sandino vino despu茅s. En una traidora emboscada, los yankees matan a P茅ralte en 1919 y para convencer al pueblo de que lo han matado, fijan el cad谩ver a una puerta con los brazos abiertos, le toman fotos y hacen afiches que colocan en los campos. Los rebeldes comparan a Charlemagne P茅ralte con Jesucristo.

Poco a poco Hait铆 se va sometiendo. 18 a帽os de ocupaci贸n, a la que siguen dictaduras corruptas y asesinas y rebeliones que fracasan. As铆 llegamos al Hait铆 actual y a su miseria. Los yankees mantienen su poder. Nuestros pa铆ses miran para otro lado. Y los que hacen algo, Brasil, Uruguay, Bolivia y Argentina, mandan tropas de ocupaci贸n que se integran a los cascos azules de la ONU, cuya tarea es atropellar al pueblo haitiano y violar a sus mujeres y sus ni帽as.

Pero hay una excepci贸n. Y es Venezuela, la Venezuela gobernada entonces por Hugo Ch谩vez. Seguidor de Bol铆var, Ch谩vez quiere pagar su deuda con el olvidado pueblo hermano. Y lo hace con generosidad. Le brinda todo su apoyo econ贸mico, pol铆tico y humano. Y el pueblo haitiano le retribuye convirti茅ndolo en su h茅roe.

Pero no fue s贸lo Ch谩vez, porque Maduro ha continuado esa pol铆tica fraternal y solidaria. Solo que la profunda crisis actual de Venezuela, amenazada y bloqueada por EEUU, reduce el peso de esa ayuda, que se limita a declarar solidaridad. En fin, dejo aqu铆 estos hechos en solidaridad con el heroico pueblo hermano de Hait铆, aun a sabiendas de que, como antes, tambi茅n se ir谩n volando pronto, llevados por el viento.

https://ultimasnoticias.com.ve




Fuente: Lahaine.org