March 3, 2021
De parte de La Haine
47 puntos de vista


La (ultra)derecha digital, que arrebata la hegemon铆a en internet a la izquierda, ser铆a residual sin su presencia en medios tradicionales y masivos. El trumpismo fue anticipado en la radio por el reci茅n fallecido Rush Limbaugh. Su trasunto espa帽ol, Federico Jim茅nez Losantos, sembr贸 tempranamente el neoliberalismo a ultranza de la FAES y del voxismo.

Limbaugh impuls贸 su carrera y acumul贸 ganancias criticando el gasto y el intervencionismo gubernamental. Pero viv铆a de 鈥渓imosnas gubernamentales鈥: concesiones de licencias emisi贸n sin auditor铆as que las justificasen. Esa fue tambi茅n la senda recorrida por Losantos, esRadio, Libertad Digital y otros medios que abordaremos en siguientes art铆culos.

El cinismo deontol贸gico y clientelismo institucional explican la normalizaci贸n del 鈥減atriotismo t贸xico y de la masculinidad t贸xica鈥, as铆 como las teor铆as conspirativas sobre la no nacionalidad estadounidense de Obama o la autor铆a etarra de los atentados del 11M. Fraudes a los que Limbaugh y Losantos dieron p谩bulo y que, m谩s tarde, extendieron al Covid.

El discurso digital de la al-right, que se distancia de la 鈥渄erechita cobarde鈥, tiene incidencia pol铆tica y en la opini贸n p煤blica gracias al eco en los medios tradicionales. La peculiaridad espa帽ola reside en que las administraciones controladas por el PP y la Caja B del partido subvencionaron a fondo perdido, a cargo del erario p煤blico y sin apenas disimulo, a los pseudoperiodistas, mercenarios de la mentira.

Algo inconcebible en EE UU, los 鈥楾odos los Santos鈥 de la (ultra)derecha patria reciben respaldo incondicional y reconocimiento profesional de las asociaciones de prensa. Adem谩s, marcan la l铆nea editorial en medios masivos y de referencia. Y se coordinan con partidos afines que no ejercen y, menos a煤n defienden, la libertad de expresi贸n desde posturas propias del liberalismo o la democracia cristiana.

El show destropopulista y el r茅gimen de mentira que impone se desenmascaran revelando su entramado. Se trata de estropearles la funci贸n desvelando los secretos del backstage y qui茅n lo financia. Las subvenciones encubiertas como publicidad institucional y las concesiones p煤blicas de emisi贸n identifican los intereses econ贸micos y las clientelas pol铆ticas a las que sirven.

La fascinaci贸n de las marionetas se arruina cuando percibimos las manos que las mueven. Por ello colaboramos en el art铆culo que firma Marcos Mu帽oz y que hoy publica El Salto. No en vano, este es el medio que m谩s y mejor ha desarrollado una estrategia colaborativa con su p煤blico y otros medios afines salvaguardando la independencia.

Fuente




Fuente: Lahaine.org