July 7, 2022
De parte de Asociacion Germinal
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La ubicuidad del hecho metropolitano

Bajo las condiciones hist贸ricas actuales, las aglomeraciones urbanas son casi exclusivamente centros de acumulaci贸n de capitales. As铆 pues, tanto ellas como los territorios que parasitan se configuran seg煤n las necesidades del capitalismo. Este proceso recibe el nombre de metropolitanizaci贸n. Se caracteriza por una urbanizaci贸n y una desruralizaci贸n generalizadas, una separaci贸n entre hogares y lugares de trabajo y una fragmentaci贸n completa del territorio. Todo ello ocasiona una movilidad exacerbada, un despilfarro de recursos y una producci贸n insensata de residuos, con consecuencias desastrosas para la vida y el medio que la contiene. Afecta a todos los ecosistemas y al conjunto de la sociedad. La metr贸polis, hija de la ciudad industrial, ya no es un asentamiento compacto rodeado de suburbios cada vez m谩s alejados y dispersos, sino que se ha transformado en una especie de periferia extensa polic茅ntrica atravesada por m煤ltiples ejes viarios. Se trata de una porci贸n de territorio de densidad variable girando alrededor de uno o m谩s n煤cleos cada vez m谩s vac铆os que ejercen de oficina o de escaparate. M谩s apropiado resultar铆a hablar de regi贸n metropolitana o de sistema conurbado en lugar de posmetr贸polis, metaciudad o cualquier otra denominaci贸n sociol贸gica.

La metr贸polis de hoy es fruto de la terciarizaci贸n de la econom铆a. En la conurbaci贸n ciudadana, el sector productivo se ve sobrepasado por la construcci贸n y los servicios, mientras que la industria se aleja y deslocaliza, junto con la vivienda barata y los vertederos. Tambi茅n es fruto de la globalizaci贸n. La peque帽a explotaci贸n agr铆cola se hunde ante la agroalimentaci贸n industrial; el campo se despuebla a medida que avanza su mercantilizaci贸n y es objeto de operaciones desarrollistas. Un cambio de uso del suelo se impone de acuerdo con criterios de rentabilidad establecidos por los mercados. La poblaci贸n se redistribuye piramidalmente y el espacio rural se vuelve cada vez m谩s residencial. En realidad, todo el territorio se convierte en espacio de la econom铆a, cuyos n煤cleos pasan a ser sus 鈥渉ubs鈥 o intercambiadores log铆sticos. Los inversores y los visitantes mandan sobre el vecindario; ellos constituyen la ciudadan铆a de verdad. El paisaje se deteriora, el patrimonio se pierde, la periferia se degrada aceleradamente y lo que denominan naturaleza se muestra ahora como una mercanc铆a de alto valor tur铆stico. Las nuevas tecnolog铆as ayudan bastante a que los flujos superen a los productos y a que una econom铆a en red desplace a las cl谩sicas econom铆as de escala. Finalmente, es necesario tener en cuenta que los poderes corporativos y financieros, bien internacionalizados, desempe帽an la funci贸n dominante anta帽o reservada a la burgues铆a fabril aut贸ctona y a los terratenientes locales, y por consiguiente, los intereses privados empresariales -los negocios- m谩s que nunca van muy por encima del inter茅s p煤blico, sea cual sea.

La construcci贸n, el turismo de masas, la asistencia financiera y los servicios a las empresas son los nuevos motores de la econom铆a capitalista en la fase neoliberal. Las abstracciones como la mercanc铆a, el capital, el espect谩culo, el dinero鈥 ahora median totalmente en las relaciones sociales, y por todas partes la forma de vivir sufre profundas transformaciones. La motorizaci贸n, la digitalizaci贸n y los grandes eventos contribuyen lo suyo. Aqu铆 y all谩, triunfan sin contestaci贸n aparente los mismos h谩bitos regresivos anta帽o propios de las clases medias. A pesar de la polarizaci贸n social provocada, la confrontaci贸n entre clases se debilita. Ya no queda tejido social en los barrios. Las condiciones cautivas de trabajo y de vida en la conurbaci贸n obstruyen la conciencia y desactivan los conflictos. En consecuencia, las luchas urbanas afrontan obst谩culos cada vez mayores que impiden formular un inter茅s general, por eso el combate contra la gentrificaci贸n y la 鈥渄isneyficaci贸n鈥 no ocupa el lugar central que le corresponde. Sin embargo, no sucede lo mismo en los m谩rgenes territoriales, donde se manifiestan sin tapujos las destrucciones del extractivismo, de la promoci贸n inmobiliaria, de las macroinfraestructuras, de las plantas incineradoras, de los pol铆gonos industriales, etc. El crecimiento ilimitado dirigido por los ejecutivos desde las metr贸polis conduce a una situaci贸n de alarma que obliga a la poblaci贸n afectada a una defensa f茅rrea de un recurso limitado como es el territorio. Entonces se produce un debate, que, aunque se formule en t茅rminos moderados del estilo de 鈥渘ueva cultura de la tierra鈥, 鈥渄el agua鈥 o 鈥渄e la energ铆a鈥 y solamente aspire a un acuerdo jur铆dico con la administraci贸n, va en la direcci贸n correcta. El capitalismo verde que nace disfrazado de ambientalismo, 鈥渢ransici贸n鈥 energ茅tica y desarrollo 鈥渟ostenible鈥, en compa帽铆a de un planeamiento retardatario, no es m谩s que una trampa infantil en la que nadie puede caer. Nada se salvar谩 de la devastaci贸n si no nos salimos del sistema capitalista y no nos encaminemos hacia un modelo alternativo de convivencia, igualitario y solidario, en equilibrio con el medio, econ贸micamente circular y antidesarrollista, donde la decisi贸n sea colectiva y tomada horizontalmente; en conclusi贸n, donde se priorice la vida y se procure la desmetropolitanizaci贸n.

Miquel Amor贸s

Presentaci贸n del libro 鈥淧ost Babilonia鈥, editado por Virus, el 16 de junio de 2022 en la librer铆a Farenheit 451 de Alicante.

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Fuente: Asociaciongerminal.org