June 3, 2022
De parte de Diario De Burgos
188 puntos de vista

A finales del 1979 el anarcosindicalismo ten铆a una fuerza sindical bastante evidente. CNT era el tercer sindicato por afiliaci贸n y ya hab铆a sido v铆ctima de uno de los primeros montajes de la democracia, el Caso Scala.

Contemos la historia desde el principio

El 8 de diciembre de 1979 fue un mes importante para el anarcosindicalismo en la pen铆nsula ib茅rica. Tras la vuelta del exilio, ese a帽o se celebr贸 el V Congreso Confederal de la CNT. Un congreso pol茅mico ya que en el se debati贸 acudir a las elecciones sindicales y acatar los Pactos de la Moncloa. Cabe destacar que este congreso tubo lugar en un contexto en el que la CNT era uno de los principales opositores a los Pactos de la Moncloa, por aquel entonces se destap贸 la existencia de muchos infiltrados en la organizaci贸n sindical y se cargaba con la losa de lo que posteriormente se reconoci贸 como montaje policial, adem谩s de contar con los medios de informaci贸n en su contra.

Pese a que en ese
congreso se decidi贸 no claudicar con los Pactos de la Moncloa hab铆a
muchos delegados no conformes con la resoluci贸n. En julio de 1980
los d铆scolos decidieron celebrar otro congreso que tendr铆a lugar en
Valencia. Como se pod铆a esperar en este congreso s铆 aprobaron ser
parte de los comit茅s de empresa y acudir a las elecciones sindicales
bajo las siglas de CNT abriendo as铆 una brecha en la organizaci贸n.
Mientras la CNT se debat铆a en una pugna interna, parte de sus
dirigentes se reun铆an con el gobierno de la 茅poca. Alfonso Guerra
por aquel entonces vicepresidente lleg贸 a decir:

芦No pienso aceptar un sindicalismo a tres, CCOO, UGT y CNT, sino un sindicalismo a dos, UGT y CNT, pero para eso, la CNT, debe poner los pies en la tierra y aceptar las elecciones sindicales禄

El proceso escisionista y la CGT

Desde aquel fat铆dico
julio del 80 hasta el Congreso Extraordinario en Torrej贸n de Ardoz
de marzo del 83 parece que en la CNT campaba el desconcierto, las
mismas siglas pero diferentes coletillas para un sindicato sumido en
la divis贸n. La prensa y los pol铆ticos daban se帽ales de haber
amaestrado a las ingobernables mientras internamente se debat铆a
entre aceptar o no las reglas del juego. Reglas que ya hab铆a
aceptado la patronal, partidos pol铆ticos y sindicatos de la
izquierda. Finalmente, en Torrej贸n, se dijo que no y esto termin贸
en una separaci贸n del anarcosindicalismo a la que muchos,
despectivamente, llamar铆an reformista mientras que ellos prefer铆an
llamarse renovados.

A estas alturas del
cuento y cuando ya nada pod铆a ir peor alg煤n anarquista decidi贸 que
ser铆a buena idea despojar a los renovados de las siglas de la CNT
acudiendo a la infame justicia, jarabe legalista para los
reformistas. Finalmente en 1989 un juez dictamin贸 que la
鈥淐NT-Renovada鈥 deb铆a cambiar el nombre y pas贸 a llamarse CGT,
Confederaci贸n General del Trabajo.

驴Qu茅 paso en Burgos?

La historia burgalesa, como no pod铆a ser de otra manera, es muy diferente. Aquel Congreso de Valencia que inici贸 la separaci贸n fue respaldado por la CNT de Burgos que se sum贸 en bloque a la parte anarcosindical que estaba dispuesta a jugar a ser 鈥pol铆ticos de curro鈥. Seg煤n cuenta el libro 鈥El anarquismo en Burgos鈥, el cual pod茅is encontrar en la actual sede de CNT, se dec铆a:

鈥溾ara llegar un d铆a en que los trabajadores nos enfrentemos a la patronal y su Estado es necesario olvidar el boicot testimonial y aceptar la participaci贸n representativa鈥.

Libro 鈥淓l Anarquismo en Burgos鈥

Sin embargo est谩
situaci贸n aguantar谩 s贸lo hasta el 93. El hecho de recibir dinero
del estado y que no fuese posible desmontar los comit茅s de empresa
con una relaci贸n de fuerzas bastante desigual hace que el
anarcosindicalismo burgal茅s se divida y se refunde la CNT en Burgos,
esta vez sin delegados, representantes ni subvenciones.

Las razones

El anarcosindicalismo est谩 realmente vivo pese a que por estas tierras se hayan visto tiempos mucho mejores. Por ejemplo, el respetado pensador y activista Noam Chomsky se ha posicionado claramente a favor de esta forma de anarquismo. Adem谩s, como es habitual en 茅l, con muy buenas defensas. El debate que naci贸 en la pen铆nsula ib茅rica en 1979 y que ha continuado hasta nuestros d铆as no es un debate pueril. En 茅l es dif铆cil que afloren sentimientos o cuestiones paralelas a las razones como nos tienen acostumbrados los debates entre nacionalismos, tan desgraciadamente frecuentes 煤ltimamente.

Y es que este debate
puede asemejarse mucho a las discusiones en el 36, 驴pedir el voto
para el frente popular?, 驴incorporar ministros a un gobierno?
controversias que han generado siempre grandes discusiones en las
filas anarquistas. Pero esta vez no hab铆a tantas alturas de miras.
En el 79 el movimiento libertario era mucho menor que en el 36. Los
renovados quer铆an pasar por el aro de los Pactos de la Moncloa para
crear un anarcosindicalismo fuerte, quer铆an medios y recursos para
intervenir en la pol铆tica, un cambio desde dentro. Sin embargo el
otro ala no estaba dispuesta a sacrificar la esencia anarquista.
Firmar los Pactos de la Moncloa supon铆a renunciar a muchos
principios anarquistas. De ah铆 que a la CGT siempre se la haya
vinculado al reformismo por parte de otra militancia anarquista.

La 煤ltima contradicci贸n anarcosindical

La FAI naci贸, seg煤n
sus fundadores, para preservar la esencia anarquista de la CNT. Naci贸
en un contexto europeo en el que el sindicalismo revolucionario
estaba siendo absorbido por la izquierda. Bien podemos concluir que
la FAI tubo cierto 茅xito, la pen铆nsula ib茅rica fue sin duda la
excepci贸n europea. Mientras la FAI aguant贸, la CNT preserv贸 la
esencia anarquista adem谩s de ser un sindicato muy mayoritario, no
sin dificultades y con grandes contradicciones. Tal vez esas grandes
contradicciones hist贸ricas, como fue aportar ministros a un
gobierno, dejen las contradicciones actuales en poca cosa. De hecho
este es uno de los argumentos entre los renovados.

La 煤ltima contradicci贸n anarcosindical arroja muchas cuestiones. 驴C贸mo puede el anarcosindicalismo congregar a tantos militantes de izquierda en sus filas?, 驴qu茅 hace la izquierda en un sindicato anarcosindicalista?, 驴es una victoria del anarcosindicalismo o una derrota del mismo?, 驴a caso los sindicatos de la izquierda han decepcionado tanto a la propia izquierda? 驴o parte del anarcosindicalismo se ha plegado tanto que ha acabado arrodill谩ndose ante la izquierda?.

Desde la ciudad donde se escriben estas l铆neas, Burgos, el sindicato CGT no s贸lo tiene entre sus afiliados a miembros de partidos sino que incluso ha mantenido entre sus afilados a representantes pol铆ticos.

Las contradicciones
son algo habitual cuando se pasa de la teor铆a a la pr谩ctica. El
problema, es que esta contradicci贸n es antag贸nica dentro del
anarcosindicalismo. Lamentablemente la brecha que naci贸 aquel
fat铆dico 8 de diciembre del 79 hoy se ha vuelto m谩s grande
conduciendo al anarcosindicalismo por dos caminos que cada d铆a que
pasa parecen distanciarse m谩s y m谩s.

Este art铆culo no pretende defender una postura u otra, simplemente reflexionar sobre la situaci贸n. Que cada cual saque sus propias conclusiones.




Fuente: Diariodevurgos.com