July 8, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
93 puntos de vista


Se podr铆a citar tambi茅n el agravio comparativo que comete el tribunal supremo, considerando culpable de agresi贸n a polic铆as a Isa Serra, sin pruebas, solo porque estaba por all铆, mientras que los guardias civiles del Tarajal que mataron a 15 personas resultan inocentes al no poderse (ni quererse) determinar exactamente quien dispar贸 cada bala de goma. Por no hablar de las sentencias del “proc茅s”, las condenas a raperos etc., etc., etc. Nota de Tortuga.


En Espa帽a los procedimientos judiciales son tan curiosos que uno aprende enseguida a mantenerse lo m谩s apartado posible de ellos, en especial si no se dispone de la ideolog铆a adecuada. Estos d铆as, por ejemplo, hemos sabido que Isa Serra, una diputada de Podemos de poco m谩s de cuarenta kilos, puso en serio peligro la vida de varios agentes de Polic铆a blindados hasta las cejas durante un proceso de desahucio. Nos hemos enterado antes incluso de que se haga p煤blica la sentencia, gracias a OKDiario, que tiene relaciones muy estrechas con el Tribunal Supremo. Tambi茅n descubrimos hace poco m谩s de una semana que usted puede falsificar un m谩ster universitario o fabricar un t铆tulo de la se帽orita Pepis siempre y cuando sea usted lo bastante de derechas como para caer al fondo de un pozo de mierda y salir limpia como una paloma.

Estos y otros vistosos ejemplos de jurisprudencia montaraz son el asombro del mundo entero, sobre todo de Europa, donde a cada tanto los tribunales quisquillosos se dedican a revisarnos sentencias y clavarnos multas millonarias 煤nicamente por la envidia que nos tienen. Spain is different!, el famoso eslogan con que Fraga promocion贸 la industria tur铆stica en los sesenta, va mucho m谩s de la paella, los toros y el desparpajo con que Alfredo Landa entraba a ligar en una playa atestada de suecas kilom茅tricas. La justicia espa帽ola no s贸lo descubri贸 la teor铆a de la relatividad mucho antes que Einstein sino que la utiliz贸 en campos mucho m谩s productivos que la energ铆a at贸mica y casi igual de contraindicados.

La Audiencia Provincial de Madrid acaba de emitir otro de esos fallos escandalosos -directamente oriundos del verbo fallar- que se estudiar谩n durante d茅cadas en las mejores academias de circo y en las escuelas del Ku-Klux-Klan. Han desestimado el recurso presentado por la Fiscal铆a contra el cartel electoral de Vox en el que se comparaba desfavorablemente el gasto de manutenci贸n de los menas con la pensi贸n de una abuela. A los magistrados les interesa poco o nada que las cifras barajadas por Vox en su cartel electoral (4.700 euros por menor) sean un evidente disparate, ya que los menas “representan un evidente problema social y pol铆tico, incluso con consecuencias o efectos en nuestras relaciones internacionales, como resulta notorio”. Tal y como est谩 redactado el auto, con esa intransitable e indigesta prosa jur铆dica, da la impresi贸n de que quienes representan un evidente problema social y pol铆ticos con efectos en nuestras relaciones internacionales, m谩s que los menas, son los magistrados.

En definitiva, y por si fuera poco, la Audiencia subraya que se trata de propaganda electoral y que no se puede prohibir la libre circulaci贸n de ideas, aunque esas ideas no s贸lo sean racismo puro y duro, no s贸lo est茅n basadas en mentiras palmarias sino que adem谩s esas ideas consistan b谩sicamente en criminalizar a los menores no acompa帽ados y considerarlos poco menos que una plaga. Una vez sentado este precedente, no ser铆a extra帽o ver en la pr贸xima campa帽a carteles alertando sobre el peligro de los homosexuales violando ni帽os en cuadrilla, recomendando a las mujeres que no salgan de la cocina o comparando a los inmigrantes subsaharianos con monos.

Hay que remontarse al legado de juez Roy Bean, quien se denominaba a s铆 mismo “la 煤nica ley al oeste del r铆o Pecos”, para encontrar sentencias tan vistosas como las que florecen al sur de los Pirineos. Bean ejerc铆a su cargo en Vinegaroon, un peque帽o pueblo de Texas, en un bar presidido por el retrato de Lillie Langtry, flanqueado por una Biblia, un oso pardo y un jurado compuesto exclusivamente de borrachos. Una vez acusaron a un irland茅s de haber asesinado a un chino y el juez Bean hoje贸 el c贸digo penal para acabar concluyendo que all铆 no se dec铆a nada sobre matar chinos. “De ahora en adelante” dice Paul Newman en El juez de la horca, “yo ser茅 la ley: conozco bien las leyes porque las he incumplido todas”.

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com