August 14, 2022
De parte de La Tarcoteca Contrainfo
189 puntos de vista
Activistas en una protesta contra el globalismo mercantil

Fij谩ndonos en la base te贸rica, observamos c贸mo 茅sta difiere diametralmente de la pr谩ctica en todos y cada uno de sus postulados. Ni si quiera es un sistema de reparto. El caso fundamental es que, si no existe un quid proquo, si es sustituido por la manipulaci贸n o la planificaci贸n, o el mutuo beneficio por el mero consentimiento, los Mercados no existen.

El supuesto sistema de reparto de bienes y servicios que se emplea mundialmente en la actualidad no se ajusta a la definici贸n de Mercado estudiado por sus propios acad茅micos. Algunos como N. Gregory Mankiw 2012 de Harvard no son capaces en casi 900 paginas de definir tal entelequia. 
Entonces 驴Qu茅 es esto que es esto a lo que se denomina Mercado? El liberalismo adopt贸 las formas de pensamiento propiamente religiosas (irracionalismo, idealismo, jerarquismo, obediencia…) para conseguir sus objetivos hegem贸nicos en los 谩mbitos pol铆ticos, econ贸mico y social; lo mismo hizo siglos antes el feudalismo. El fin 煤ltimo de este capitalismo no es la satisfacci贸n de necesidades y deseos: es la Acumulaci贸n de Todo. 
Nosotros, con todos los matices, s铆 somos capaces de definierlo. El Mercado Mundial Neoliberal, hegem贸nico por ahora, es una estructura planificada y ejecutada desde 1945 con el fin de la 2GM para apoderarse de Todo. Es una Estructura de Acumulaci贸n.
Salud! PHkl/tctca
________________

Traducci贸n tarcoteca – The Truth About Markets, Pillar of Capitalist Ideology – CounterPunch.org 11.8.2022 por Richard D Wolff

鈥淢ecanismos de mercado鈥 y 鈥淪oluciones de mercado鈥: 鈥嬧媋 los pol铆ticos, bur贸cratas, “expertos” de los medios y acad茅micos les gusta referirse a ellos como si fueran t茅rminos pol铆tica e ideol贸gicamente neutrales; por encima del partidismo. No lo son. O como si fueran excepcionalmente justados y 贸ptimamente eficientes, que tampoco lo son. 

El mercado es solo otra instituci贸n humana inventada y reinventada peri贸dicamente a lo largo de la historia humana. Al igual que otras instituciones, los mercados estaban estrictamente regulados o completamente excluidos cuando las comunidades humanas rechazaban sus resultados socialmente inaceptables. Fil贸sofos como Plat贸n y Arist贸teles compartieron profundas cr铆ticas a los mercados y debatieron sobre los esfuerzos para excluirlos o regularlos. Siguieron muchos m谩s cr铆ticos y debatientes, enriqueciendo as铆 la tradici贸n de la cr铆tica del mercado.
Los mercados son una forma de distribuir bienes y servicios de los productores a los consumidores.
-Se establecen cuando se producen divisiones del trabajo en las comunidades en lugar de que cada persona o familia produzca todo lo que consume. 
-Los mercados involucran intercambios quid pro quo entre aquellos que buscan vender y aquellos que buscan comprar bienes y servicios.
Las alternativas a los mercados siempre existieron y tambi茅n existen ahora. Consejos de ancianos, jefes, autoridades gubernamentales locales, autoridades religiosas y diversas tradiciones culturales, por separado o en conjunto, han distribuido productos de productores a consumidores, decidiendo qui茅n recibe cu谩nto. Dentro de los hogares o familias, las reglas de parentesco, incluidos el patriarcado y el matriarcado, han organizado la distribuci贸n de productos de los productores a los consumidores.

El mecanismo del mercado es muy simple: las personas con deseos o demandas interact煤an con las personas que poseen los bienes y servicios. Los propietarios disfrutan del derecho a vender lo que poseen si quienes lo desean (compradores potenciales) ofrecen a cambio algo que el vendedor busca adquirir. Los dos propietarios, uno a cada lado del intercambio, regatean o negocian los t茅rminos precisos del intercambio: qu茅 cantidad de un art铆culo es igual a la cantidad del otro art铆culo que se intercambia. Si, y cuando, se alcanza una proporci贸n de intercambio (un precio) que ambas partes aceptan, se realiza el intercambio. El mercado se dice que queda as铆 “ajustado”. Ha distribuido con 茅xito los productos a los consumidores.

Los problemas con el sistema de distribuci贸n del mercado surgen de inmediato una vez que uno se pregunta c贸mo maneja el mercado la distribuci贸n cuando llegan vendedores y compradores con planes muy diferentes sobre lo que tienen que vender y lo que desean comprar. Si, por alguna raz贸n, los compradores buscan adquirir 100 unidades de cualquier art铆culo mientras que los vendedores solo tienen 50, los mercados responder谩n de una manera muy espec铆fica.

El Mercado es Discriminaci贸n

Se corre la voz de que existe una “escasez” del art铆culo en cuesti贸n; la demanda del art铆culo excede su oferta en el mercado. Los compradores compiten de inmediato por el art铆culo que escasea al aumentar los precios que pueden ofrecer por 茅l. A medida que aumentan los precios, los compradores m谩s pobres se retiran de la licitaci贸n porque no pueden pagar los precios m谩s altos. Si, no obstante, los precios contin煤an subiendo, los compradores que tienen un poder adquisitivo un poco mayor que los m谩s pobres tambi茅n se retiran porque tampoco pueden pagar los precios m谩s altos. Eventualmente, el n煤mero de compradores se reduce a 50, se declara que la escasez ha terminado y el precio se estabiliza en cualquier nivel m谩s alto que sea necesario para equiparar la demanda con la oferta. Exactamente lo contrario sucede cuando la demanda es menor que la oferta.
El mecanismo de mercado, por lo tanto, distribuye cualquier art铆culo en oferta relativamente escasa (escasa en relaci贸n con la demanda) de una manera que discrimina a quienes tienen poca o ninguna riqueza en relaci贸n con los ricos. Los mercados no son de ninguna manera neutrales o 鈥渆st谩n por encima鈥 de los conflictos entre ricos y pobres

Inflaci贸n y Empresa

Por supuesto, el vendedor en este caso podr铆a haber optado por no subir los precios y, en su lugar, producir o pedir m谩s productos para vender. El Capitalismo de Libre Empresa deja en manos de los empleadores (menos del 1% de la poblaci贸n) la decisi贸n de responder a la escasez de oferta aumentando los precios (causando inflaci贸n) o aumentando la producci贸n. Los empleadores toman su decisi贸n en funci贸n de las ganancias que obtienen o protegen. El resto de nosotros vivimos con las consecuencias de su decisi贸n. En estos d铆as, los empleadores parecen estar benefici谩ndose de la inflaci贸n.
Los defensores de los mercados replican que el aumento del precio es la forma en que el mercado “se帽aliza” a los productores que fabriquen m谩s para que puedan aprovechar las altas ganancias generadas por los altos precios de los productos. Sin embargo, esta caracter铆stica de “se帽alizaci贸n” es bien conocida por todos los empleadores. Saben que si respondieran a las se帽ales produciendo u ordenando m谩s producto, los altos precios y las ganancias que est茅n disfrutando desaparecer铆an r谩pidamente. Por lo tanto, los empleadores a menudo no muestran prisa por producir m谩s. Y a medida que los precios altos proliferan en el sistema de mercado, m谩s y m谩s vendedores comienzan a explicar y excusar el aumento de sus precios porque sus 鈥渃ostos han aumentado鈥. El resto de nosotros vemos este espect谩culo de empleadores que se usan mutuamente como una excusa para el aumento de los precios, incluso cuando imponen colectivamente la inflaci贸n al resto de nosotros.
Hace mucho tiempo que los capitalistas aprendieron que pod铆an beneficiarse manipulando tanto la oferta como la demanda para crear o sostener 鈥渆scasez鈥 que les permitiera obtener precios m谩s altos. 
El capitalismo cre贸 la industria de la publicidad para impulsar la demanda por encima de lo que podr铆a ser de otro modo. 
Al mismo tiempo, cada industria se organiz贸 para controlar la oferta (a trav茅s de acuerdos informales entre productores, fusiones, oligopolios, monopolios y c谩rteles). 
Las condiciones sociales y los cambios m谩s all谩 del control de los capitalistas les obligan a ajustar constantemente sus manipulaciones de la oferta y la demanda. 
En realidad, los mercados son instituciones 煤tiles para que los capitalistas las manipulen con fines de lucro. En la ideolog铆a, los mercados son instituciones 煤tiles para que los capitalistas las celebren como si fueran medios ideales para todos hacia la eficiencia 贸ptima.

Mercado Laboral

Buscar, encontrar y aceptar una oferta de trabajo tambi茅n est谩 a cargo de los mercados en el capitalismo moderno. Si las personas de la clase trabajadora que buscan trabajo superan en n煤mero a los trabajos disponibles, los empleadores pueden reducir los salarios sabiendo que las personas desesperadas a menudo aceptar谩n salarios m谩s bajos que el riesgo de quedarse sin salario. Ese proceso fue repetidamente tan lejos que provoc贸 una reacci贸n violenta [en EEUU]. Los trabajadores exigieron y ganaron un salario m铆nimo legalmente impuesto. Los empleadores en su mayor铆a lucharon y se opusieron a las leyes de salario m铆nimo y, una vez que se implementaron dichas leyes, la mayor铆a de los empleadores se resistieron a aumentar el salario m铆nimo, a menudo con 茅xito. La tasa de salario m铆nimo federal de EEUU de $ 7.25 por hora se aument贸 por 煤ltima vez en 2009. 
Los empleadores tambi茅n fomentan la automatizaci贸n (reemplazar trabajos con m谩quinas), relocalizaci贸n de trabajos en el extranjero y la atracci贸n de trabajadores inmigrantes. Estos pasos implican varios niveles de manipulaci贸n de las ofertas y demandas del mercado laboral con el fin de desacelerar, detener o revertir los aumentos salariales. Los empleadores manipulan los mercados laborales, como los mercados de productos, para obtener ganancias.
Mercado Financiero
Otro mercado maneja pr茅stamos. Los prestamistas y los prestatarios negocian una tasa de inter茅s que pueden acordar para permitir que se otorgue el cr茅dito y se incurra en la deuda correspondiente. 
En estos d铆as, el banco central de los Estados Unidos, la Reserva Federal o la Fed, est谩 subiendo las tasas de inter茅s para frenar o revertir la inflaci贸n que no logr贸 prevenir o frenar durante el 煤ltimo a帽o. Eso eleva el costo de todos los pr茅stamos (para hipotecas, pr茅stamos para autom贸viles, tarjetas de cr茅dito y m谩s). Una vez m谩s, los m谩s pobres entre nosotros son los que m谩s dolor sienten, seguidos por la clase media. Es probable que las tasas de inter茅s m谩s altas molesten menos a los ricos. Adem谩s, los ricos, que en muchos casos son prestamistas, tienden a beneficiarse de tasas de inter茅s m谩s altas.
La Fed podr铆a haber presionado al presidente Joe Biden para que siguiera al expresidente Richard Nixon, quien en 1971 impuso una congelaci贸n de precios y salarios para detener la inflaci贸n en ese momento. Decret贸 e hizo cumplir que el mercado no podr铆a influir y fijar precios por un tiempo. Hacer eso nuevamente ahora al menos discriminar铆a menos a los pobres y la clase media, en lugar de proteger a los ricos. Uno podr铆a haber esperado eso del r茅gimen de Biden, que controla ambas c谩maras del Congreso, pero el pensamiento y la pol铆tica neoliberalista y fetichista del mercado parecen gobernar tanto en el Senado como en la C谩mara de Representantes de los Estados Unidos.

Corporaciones sin Mercados

La propia clase patronal a menudo suspende y desplaza el uso de los mercados. Cuando la manipulaci贸n rentable de los mercados se vuelve demasiado costosa, los capitalistas a menudo se fusionan o se adquieren entre s铆. Las relaciones de mercado externas (a cada empresa) entre ellas desaparecen entonces. En su lugar, la producci贸n y distribuci贸n de bienes y servicios interna (a la empresa) planificada directamente ocurre sin intercambios. [ie: desaparici贸n/absorci贸n de unos 400 bancos en EEUU o unas 50 cajas de ahorros en Espa帽a durante la Gran Recesi贸n 2008].
Los mercados exist铆an mucho antes del capitalismo, pero el capitalismo, como se帽al贸 Karl Marx, los hizo ubicuos, casi universales.
El capitalismo tambi茅n elev贸 y elogi贸 los mercados 鈥攜 sus precios鈥 para darles una importancia ideol贸gica, que se inclinaba hacia el absurdo. Como mostr贸 tan brillantemente R.H. Tawney en su “Religion and the Rise of Capitalism” 1922 AQUI, el capitalismo europeo primitivo tuvo que luchar duro para desplazar la noci贸n de un precio 鈥渏usto鈥 heredada de la Iglesia cat贸lica medieval. El precio 鈥渏usto鈥, consistente con las leyes de Dios y las ense帽anzas de Cristo seg煤n la interpretaci贸n de la iglesia, a menudo difer铆a del 鈥減recio de mercado鈥 que equilibraba la oferta y la demanda. Para ganar en esa lucha, los defensores del capitalismo encontraron 煤til construir una especie de religi贸n secular en torno a los mercados y sus precios de equilibrio, atribuy茅ndoles cualidades divinas de eficiencia, justicia y otros atributos similares. Sin embargo, a medida que el capitalismo se hunde en problemas cada vez m谩s profundos, es hora de derrocar a los falsos dioses como parte del proceso de encontrar nuestro camino hacia mejores instituciones y, de hecho, hacia un mejor sistema.
___________

Para Saber m谩s




Fuente: Tarcoteca.blogspot.com