November 26, 2021
De parte de Nodo50
286 puntos de vista


Madrid, 25 nov. 21. AmecoPress. 鈥Seguramente hayas o铆do hablar de 鈥橪a asistenta鈥 (Maid), una de las series recientemente a帽adidas al cat谩logo de Netflix y que, si no has visto, deber铆as ver. Narra la historia, basada en hechos reales, de una madre joven que, intentando escapar de una relaci贸n de maltrato, comienza a trabajar limpiando casas para abandonar la indigencia a la que se ve sometida mientras lucha por cuidar de su hija Maddy y persigue un futuro mejor para las dos. Si ya la has visto, habr谩s podido ver reflejadas en diferentes situaciones varias formas de violencia de g茅nero, pero, 驴has identificado la violencia econ贸mica?

Se entiende como violencia econ贸mica la basada generalmente en el control del acceso de las mujeres a los recursos econ贸micos por parte de sus parejas, oblig谩ndolas a depender financieramente de su agresor para poder subsistir tanto ella como sus hijos e hijas y mermando as铆 la posibilidad de huir de ese c铆rculo de abuso. Adem谩s, es importante destacar que este tipo de violencia no solo se ejerce dentro de la pareja, ya que a veces se perpet煤a una vez se ha efectuado la separaci贸n o comienza a ra铆z de la misma.

El d铆a 11 de mayo de 2011 se firm贸 el Convenio de Estambul sobre la prevenci贸n y la lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia dom茅stica elaborado por el Consejo Europeo, en el que se incluy贸 por primera vez la violencia econ贸mica como violencia contra la mujer:

鈥淎 los efectos del Convenio, por 芦violencia contra la mujer禄 se deber谩 entender una violaci贸n de los derechos humanos y una forma de discriminaci贸n contra las mujeres, y se designar谩n todos los actos de violencia basados en el g茅nero que implican o pueden implicar para las mujeres da帽os o sufrimientos de naturaleza f铆sica, sexual, psicol贸gica o econ贸mica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacci贸n o la privaci贸n arbitraria de libertad, en la vida p煤blica o privada鈥.

Pese a esto, bien es cierto que el concepto de violencia econ贸mica no est谩 incluido ni aparece regulado como tal en ning煤n ordenamiento jur铆dico, lo que hace que sea m谩s dif铆cil su condena y erradicaci贸n.

N煤mero de v铆ctimas de violencia econ贸mica en Espa帽a

El 煤ltimo estudio sobre Violencia de G茅nero realizado a trav茅s de una macroencuesta y publicado en 2019 por el Gobierno, dedica expl铆citamente el cap铆tulo 5 a la violencia econ贸mica.

En 茅l se recoge que el 11,5% de las mujeres residentes en Espa帽a de 16 o m谩s a帽os han sufrido violencia econ贸mica por parte de alguna pareja o expareja a lo largo de sus vidas; es decir, aproximadamente 2.350.684 mujeres. Adem谩s, si se atiende a la violencia econ贸mica sufrida de forma m谩s reciente, se estima que 825.179 mujeres de 16 o m谩s a帽os ha sufrido violencia econ贸mica de alguna pareja actual o pasada en los 煤ltimos 4 a帽os y 407.793 mujeres en los 煤ltimos 12 meses.

Entre los par谩metros que fij贸 la macroencuesta, destacan cuatro como las situaciones m谩s comunes. La m谩s repetida fue la de que la pareja ha impedido a la mujer tomar decisiones en la econom铆a familiar y/o hacer compras de forma independiente; en segundo lugar, que la pareja se ha negado a darle dinero para gastos del hogar; en tercero, que no les han dejado trabajar; y, por 煤ltimo, que su pareja ha usado el dinero y/o tarjeta de cr茅dito o ha pedido pr茅stamos a su nombre sin su consentimiento.

Darle espacio a la violencia econ贸mica como tipo de violencia de g茅nero dentro de convenios europeos e investigaciones estatales est谩 bien, porque significa reconocer un problema que evidentemente existe y repercute sobre la vida de millones de mujeres, inclusive a sus hijos e hijas; pero de nada sirve si no se regula jur铆dicamente para otorgarles la protecci贸n y las ayudas necesarias a las v铆ctimas que la sufren.

Violencia econ贸mica como mano invisible

Con los datos sobre la mesa, se evidencia que el n煤mero de casos es alarmante. La titular del juzgado n煤mero 2 de Matar贸, Luc铆a Avil茅s, ha propuesto formalmente al Ejecutivo la regulaci贸n de la violencia econ贸mica como tipo de violencia de g茅nero en el C贸digo Penal.

La iniciativa lleva gest谩ndose desde octubre y se basa en una de sus sentencias. En ella, el impago de la pensi贸n alimenticia fue el desencadenante de la demanda. Esta es la manifestaci贸n m谩s frecuente de violencia econ贸mica y, de hecho, es la 煤nica que tiene una definici贸n judicial recogida en el art铆culo 227, que condena de tres meses a un a帽o de prisi贸n o a una multa de 6 a 24 meses a quien deje de pagar durante dos o cuatro meses consecutivos cualquier tipo de prestaci贸n econ贸mica en favor de su c贸nyuge o sus hijos e hijas. Aun as铆, esto no garantiza su debido cumplimiento.

Andrea L贸pez, v铆ctima de violencia econ贸mica junto a su madre y su hermano, relata que, tras el divorcio, su padre jugaba con el pago de la pensi贸n que deb铆a asignarle a los tres. 鈥淐uando conseguimos despu茅s de varios meses que se regulara la situaci贸n judicialmente, si te negabas a hacer lo que 茅l quer铆a, dejaba de pasarnos la pensi贸n. Como la ley dicta que solo puedes denunciarle cuando est谩 dos meses consecutivos sin pasarte la pensi贸n o cuatro de manera intermitente, lo mismo te la quitaba los dos primeros meses y al tercero te la pagaba, pero todo ese tiempo viv铆amos sin los ingresos que nos correspond铆an鈥, explica, aunque no fue la 煤nica violencia que sufrieron.

鈥淒urante el matrimonio, mi padre no quer铆a que mi madre trabajara. 脡l quer铆a que ella fuese ama de casa y, al ser solo 茅l quien tra铆a el dinero, condicionaba y manejaba todas las decisiones econ贸micas. Pero donde m谩s violencia ha generado, y lo sigue haciendo, es cuando decide separarse. Lo primero que hizo fue sacar todo el dinero de la cuenta del banco, dej谩ndonos a mi madre, a mi hermano y a m铆 sin ning煤n tipo de recurso. Tuvimos que recurrir a la ayuda de mis t铆as, que aunque tampoco pod铆an ayudarnos demasiado, hicieron todo lo que estaba en su mano. Hasta que no hubo juicio nos toc贸 vivir una situaci贸n de miseria, de comer siempre de los alimentos defectuosos que le regalaban a mi t铆a en la empresa c谩rnica en la que trabajaba, pasar un invierno sin calefacci贸n鈥︹, narra. Adem谩s, explica que cuando se dictamin贸 que deber铆a pagarle los estudios, este no lo cumpli贸 y tuvo que comenzar a trabajar para poder pagarse la carrera que, por decisi贸n de un juez, deb铆a pagarle su progenitor; de esta forma, tuvieron que recurrir, de nuevo, a la lenta v铆a judicial para que les otorgara lo que ya les correspond铆a.

Todas estas acciones son violencia, aunque aparezcan como una mano invisible. Invisible porque no deja una huella f铆sica en sus v铆ctimas y porque el silencio y la inacci贸n de los organismos reguladores parecen no tomarse en serio este tipo de violencia, que s铆 que tiene unas claras consecuencias psicol贸gicas.

Desde Quiero Psicolog铆a, un centro madrile帽o de psicolog铆a cl铆nica, explican que 鈥渓a violencia econ贸mica no ocurre de forma aislada, sino que en el 85% de los casos implica tambi茅n violencia psicol贸gica. Supone la extensi贸n del dominio mediante el control del dinero鈥.

Por eso, la magistrada Avil茅s insiste en tipificar este tipo de violencia y advierte de que la violencia econ贸mica no es solo el impago de las pensiones, sino que tambi茅n hay que considerar todos sus tipos de violencia, ya sea, por ejemplo, en lo referido a las cuotas hipotecarias, en ejercer un control 煤nico sobre las cuentas, en evitar que la mujer pueda trabajar.

Violencia econ贸mica, problema estructural

La violencia de g茅nero viene de lejos, pero es evidente que proviene de un problema base estructural y patriarcal. Si nos ce帽imos 煤nicamente a la violencia econ贸mica, podr铆amos presuponer que la forma m谩s evidente de escapar de ese control es teniendo una independencia econ贸mica de la pareja o expareja agresora; pero los datos demuestran que eso tampoco es una tarea f谩cil para las mujeres, y m谩s si tienen la custodia de menores y necesitan conciliaci贸n.

Un estudio elaborado por la Fundaci贸n Adecco que pretende situar el empleo como activo esencial para la recuperaci贸n integral de las mujeres v铆ctimas de la violencia de g茅nero, explica que el ser v铆ctimas de violencia de g茅nero supone un tema tab煤 dentro del mercado laboral y, adem谩s, les hace enfrentarse a dificultades adicionales en su acceso al empleo. De hecho, el 74% de las v铆ctimas prefiere no revelar su situaci贸n en las entrevistas de trabajo por el miedo a ser descartadas debido a prejuicios asociados como 鈥減ersonalidades inseguras鈥, 鈥渃onflictivas鈥 o 鈥渁bsentistas鈥.

Esta situaci贸n se ha visto intensificada a ra铆z de la Covid-19, ya que la pandemia ha acelerado el proceso de digitalizaci贸n y ha derivado en nuevos empleos emergentes al sector de la log铆stica y lo sociosanitario, haciendo que el 80,8% de las encuestadas consideren que la b煤squeda de trabajo ahora es m谩s complicada que en tiempos prepandemia, sobre todo en lo asociado a las barreras de 铆ndole tecnol贸gico como las entrevistas online o el trabajo en remoto.

A esto hay que a帽adirle el 煤ltimo Informe de Impacto de G茅nero que acopia los presupuestos del Estado, en el que se recoge que el salario de la mujer representa el 88,5% del salario del hombre en trabajos a tiempo completo y el 92,3% en trabajos a tiempo parcial.

Asimismo, se observa que la brecha salarial es creciente con la edad del trabajador o trabajadora, hasta un valor del 22,5% en el tramo de los trabajadores y trabajadoras de 55 a 64 a帽os. As铆, en 2017 el 55,5% de las mujeres asalariadas percibieron un salario inferior o igual al doble del salario m铆nimo interprofesional (SMI), frente al 36,8% de los trabajadores masculinos.

En los per铆odos de crisis, en los que el desempleo y las dificultades econ贸micas se disparan, cae el volumen de denuncias debido fundamentalmente a las mayores dificultades para las mujeres para pedir ayuda y al temor de no encontrar empleo y verse sin recursos; por lo que es necesario desarrollar unas herramientas que ayuden a las mujeres v铆ctimas de g茅nero para lograr una emancipaci贸n econ贸mica real y efectiva.

Fotos: archivo AmecoPress

Econom铆a 鈥 Dependencia – Brecha salarial – Violencia de G茅nero. 25 nov. 21. AmecoPress




Fuente: Amecopress.net