April 26, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
181 puntos de vista

El trabajo cient铆fico y las actividades pr谩cticas de Piotr Kropotkin son sorprendentemente diversos: un destacado cient铆fico-ge贸grafo y activo revolucionario-anarquista, bi贸logo e historiador, fil贸sofo y soci贸logo. Se le puede considerar, con raz贸n, uno de los 煤ltimos enciclopedistas, personas perfectamente versadas en diversas ramas del saber humano. Algunas de sus conclusiones y previsiones cient铆ficas no fueron apreciadas por sus contempor谩neos y s贸lo d茅cadas despu茅s adquirieron, repentinamente, un nuevo sonido.

Eso es lo que ocurri贸 con las opiniones econ贸micas de Kropotkin. El pensador fue uno de los primeros en plantear la cuesti贸n de la ruptura con la l贸gica de la civilizaci贸n industrial, basada en la b煤squeda del crecimiento a toda costa, en la maximizaci贸n de la producci贸n por la producci贸n y del consumo por el consumo, sin tener en cuenta las limitaciones ecol贸gicas y humanistas. [1] Un siglo despu茅s, muchos de sus argumentos y conclusiones fueron reformulados y desarrollados en la corriente principal de los movimientos ecologistas y otros nuevos movimientos sociales de finales del siglo XX y principios del XXI.

El inter茅s por los puntos de vista econ贸micos de Kropotkin se ve reforzado por el car谩cter de crisis de la evoluci贸n de la humanidad moderna. Esta crisis no es puramente econ贸mica sino de naturaleza sist茅mica. Afecta a todo el complejo de relaciones entre la sociedad y el medio ambiente, es decir, a los fundamentos naturales de su existencia. La sociedad se enfrenta a sus manifestaciones en diversos 谩mbitos y 谩reas: agravamiento de los problemas medioambientales (agotamiento de los recursos, aumento de los residuos, cat谩strofes provocadas por el hombre, cambio clim谩tico, etc.)[2], fuerte polarizaci贸n de la riqueza y de la pobreza en el mundo y en casi todos los pa铆ses, lo que, a su vez, provoca el declive de regiones y zonas enteras, grandes desplazamientos de poblaciones. Las crecientes tensiones y contradicciones en la sociedad implican un mayor potencial de conflictos interestatales e inter-茅tnicos.

Las recetas para superar los fen贸menos de la crisis que ofrecen hoy la mayor铆a de las escuelas y corrientes pol铆ticas, sociales y econ贸micas no parecen conducir a la humanidad m谩s all谩 del sistema de coordenadas que les dio origen. En los modelos liberal-mercantiles, la actividad humana es en general ca贸tica, asemej谩ndose al movimiento de las part铆culas en la termodin谩mica, y los resultados de los esfuerzos econ贸micos y de las operaciones de mercado, como se帽al贸 acertadamente el fil贸sofo franc茅s Andr茅 Gorz, a menudo no se corresponden con las metas y objetivos fijados por los participantes en estos procesos[3]. El resultado no es s贸lo la alienaci贸n deshumanizada del hombre de las decisiones socialmente importantes, la separaci贸n del productor directo del consumidor y de los resultados de su propio trabajo, sino tambi茅n el deseo del productor de trasladar la carga de los costes a la sociedad en su conjunto, a 鈥渢erceros鈥, al medio ambiente o a las generaciones posteriores, dej谩ndoles como herencia una carga de problemas medioambientales y sociales sin resolver[4]. El modelo econ贸mico de planificaci贸n centralizada no es una alternativa seria al sistema de mercado en este sentido, ya que est谩 igualmente orientado al crecimiento a cualquier precio. Los defensores de los modelos corporativo-capitalista y estatal-capitalista (鈥渞eal-socialista鈥) creen que el crecimiento econ贸mico maximizar谩 simult谩neamente los beneficios, maximizar谩 la riqueza total, resolver谩 los problemas sociales y aumentar谩 la inversi贸n de capital. Sin embargo, centrarse en el crecimiento no resuelve los problemas medioambientales y s贸lo conduce al agotamiento de los recursos. Adem谩s, la planificaci贸n central 鈥渄esde arriba鈥 se centra inevitablemente en servir a los poderosos intereses del 鈥渃entro鈥, es decir, de la 茅lite gobernante, en lugar de preservar el equilibrio ecol贸gico.

Estas circunstancias nos llevan a recurrir a modelos de desarrollo econ贸mico orientados a satisfacer las necesidades de determinadas personas, a maximizar la estabilidad del sistema ecol贸gico y a abordar los aspectos humanos y sociales de la econom铆a. Este fue el modelo propuesto por Piotr Kropotkin.

Como representante de la tendencia antiautoritaria-socialista del pensamiento pol铆tico, Kropotkin daba una importancia primordial a los objetivos humanistas del desarrollo social. El comunismo libertario que defend铆a no ten铆a nada en com煤n con el comunismo estatista de los marxistas. El punto de partida de su modelo era la persona humana, con su emancipaci贸n y desarrollo integral como orientaci贸n b谩sica. As铆 es como lo escribi贸 en su obra 鈥La anarqu铆a, su filosof铆a, su ideal鈥:

El comunismo representa 鈥 la mejor base para el desarrollo del individuo 鈥 no ese individualismo que empuja a los hombres a luchar entre s铆 鈥 sino el que representa con s铆 mismo el pleno florecimiento de todas las capacidades del hombre, el m谩s alto desarrollo de todo lo que es original en 茅l, la mayor actividad de su mente, sentimientos y voluntad鈥[5].

La sociedad por la que abogaba el pensador, la imaginaba en forma de una federaci贸n de comunidades territoriales, industriales y de otro tipo basadas en un contrato libre, cada una de las cuales, a su vez, deb铆a ser una federaci贸n de individuos.

鈥淸Los miembros de la sociedad] podr谩n aplicar sus conocimientos y su capacidad a la producci贸n en beneficio de todos; y para ello se constituir谩n en organizaciones dispuestas de tal manera que combinen las fuerzas disponibles para producir la mayor cantidad posible de bienestar para todos, d谩ndose al mismo tiempo la mayor latitud posible a la iniciativa personal鈥[6].

En consecuencia, las decisiones econ贸micas en una sociedad de este tipo deb铆an tomarse de abajo a arriba, sumando las necesidades de los individuos y coordin谩ndolas entre s铆, en inter茅s de todos.

El enfoque humanista de Kropotkin era una expresi贸n de la cultura 鈥渕odernista鈥, con sus aspectos caracter铆sticos de emancipaci贸n del individuo en la esfera cultural y pol铆tica, y, al mismo tiempo, un intento de dar a la 鈥渕odernizaci贸n鈥 una direcci贸n armonizadora e igualitaria. En este sentido, coincide con la idea expresada a finales del siglo XX por el fil贸sofo Andr茅 Gorz de que hay que modernizar la propia modernizaci贸n[7].

El concepto anarco-comunista de Kropotkin tiene sus ra铆ces en las tradiciones del narodnikismo. Al igual que los narodniks, su propuesta de modelo de 鈥渕odernidad鈥 ten铆a un car谩cter selectivo. De ah铆 su caracter铆stico rechazo a las ideas progresistas de las corrientes 鈥渙ccidentales鈥 de pensamiento social (liberalismo y socialismo marxista) en relaci贸n con su rechazo a los aspectos deshumanizadores del sistema industrial-capitalista. As铆, Kropotkin someti贸 a una cr铆tica destructiva el exterminio de la cultura de la solidaridad y de la ayuda mutua asociada a las estructuras de la sociedad tradicional:

Como resultado, en todas partes -en el derecho, en la ciencia, en la religi贸n- triunfa ahora la teor铆a que dice que las personas pueden y deben perseguir su propia felicidad sin prestar ninguna atenci贸n a las necesidades de los dem谩s. Esto se ha convertido en la religi贸n de nuestro tiempo, y las personas que lo dudan son consideradas utopistas peligrosos鈥[8].

En este sentido, el pensador consider贸 la destrucci贸n de la comunidad campesina (con la consiguiente ruina del campesinado) y la formaci贸n de lo que hoy se denomina com煤nmente 鈥渟ociedad de masas鈥 an贸nima y sin rostro, cuando 鈥bajo el sistema moderno de vida social han desaparecido todos los lazos de unidad entre los habitantes de una misma calle y barrio鈥[9]. Kropotkin consideraba que tales fen贸menos distorsionaban y mutilaban la naturaleza humana, que, seg煤n 茅l, se caracterizaba por la ley natural de la sociabilidad y ayuda mutua.

En el plano econ贸mico, mucho antes que los ecologistas, Kropotkin atac贸 el despilfarro del modelo industrial, que explotaba ampliamente los recursos de la naturaleza, la energ铆a y la mano de obra. Observ贸 鈥a qu茅 espantoso despilfarro humano conduce el orden moderno鈥[10], c贸mo se gasta el trabajo 鈥en la producci贸n de objetos totalmente in煤tiles o que s贸lo sirven para satisfacer una vanidad insensata鈥[11], en la producci贸n de armamento, la intermediaci贸n, la burocracia y la propaganda, 鈥en hacer comprar una cosa absolutamente innecesaria con la publicidad, o en imponer a los clientes un producto de mala calidad鈥[12]. Kropotkin ve铆a las razones de esta situaci贸n en el hecho de que 鈥la producci贸n ha perdido completamente de vista las necesidades y ha tomado una direcci贸n falsa鈥[13]. Consider贸 necesario 鈥transformar la producci贸n para que satisfaga realmente las necesidades鈥[14].

Como la mayor铆a de los pensadores de su 茅poca, Kropotkin depositaba grandes esperanzas en el progreso social, en el desarrollo de la ciencia y de la tecnolog铆a. Sin embargo, rechaz贸 la noci贸n tradicional positivista de progreso 鈥渓ineal鈥 en la vida de la sociedad. El desarrollo en algunas 谩reas y esferas en condiciones de una sociedad injusta y jer谩rquica, en opini贸n de Kropotkin, se combinaba con el retroceso y la decadencia en otras, con la deshumanizaci贸n y la alienaci贸n de la personalidad humana, el colapso de los v铆nculos sociales. No es de extra帽ar que no percibiera la tecnolog铆a como algo 鈥渘eutral鈥 en cuanto a sus consecuencias sociales. De ah铆 su cr铆tica al 鈥sistema fabril moderno鈥 (es decir, al sistema industrial de organizaci贸n de la producci贸n y la divisi贸n del trabajo): la descualificaci贸n de los trabajadores, su p茅rdida de habilidades artesanales y la formaci贸n de un nuevo tipo de obrero que s贸lo estaba familiarizado con un estrecho conjunto de operaciones y acciones, e incapaz de comprender el significado y la finalidad del proceso de producci贸n en su conjunto.

El ideal moderno del trabajador parece reducirse a lo siguiente: las mujeres, las ni帽as, los ni帽os, sin conocer exactamente ning煤n oficio y sin tener la menor idea de la industria en la que se emplean, est谩n condenados durante todo un d铆a y toda una vida a producir la misma part铆cula min煤scula de cualquier cosa, [鈥 a hacer muelles para navajas o 鈥榣a decimoctava parte de un alfiler鈥. Son esclavos de la m谩quina, miembros inconscientes de un mecanismo de proporciones monstruosas, sin saber por qu茅 o c贸mo se mueve la m谩quina de forma uniforme. La artesan铆a, que requiere un maestro h谩bil, est谩 condenada a desaparecer como un vestigio sin valor del pasado, y el artesano que encontraba el placer est茅tico en el trabajo de sus manos es sustituido ahora por un esclavo vivo del hierro鈥[15].

La tragedia de esta situaci贸n, seg煤n Kropotkin, radicaba no s贸lo en la dominaci贸n de la t茅cnica sobre un hombre 鈥渆mbotado鈥, sino tambi茅n en el hecho de que el obrero de mente estrecha no estaba inclinado a cuestionar el sentido y el objetivo de la producci贸n en su conjunto y, en consecuencia, no estaba dispuesto a luchar por el control de la misma o por la autogesti贸n industrial. Al fin y al cabo, 鈥el ideal de la industria capitalista es el ni帽o que mira la m谩quina, en la que no entiende nada ni debe entender; y a su lado est谩 el supervisor, que le multa si su atenci贸n flaquea aunque sea un momento鈥,[16] luego el organizador de la producci贸n, y as铆 sucesivamente. Al plantear el problema de esta manera, el pensador se adelant贸 d茅cadas a su tiempo: no fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando los soci贸logos empezaron a hablar de la aparici贸n de un tipo descalificado de 鈥渢rabajador de masas鈥 dentro de una 鈥渟ociedad de masas鈥 atomizada y de la p茅rdida de radicalidad asociada en el movimiento obrero.

Otro tema que preocupaba a Kropotkin era el desarrollo de la divisi贸n internacional del trabajo y la amplia importaci贸n de mercanc铆as que llevaba a la ruina a la producci贸n local, cercana a las necesidades de los pueblos concretos, y aumentaba la dependencia de pa铆ses, regiones y continentes enteros del mercado mundial sin rostro o de la econom铆a de las potencias industrializadas desarrolladas 鈥lo que se llama el 鈥榙esarrollo鈥 de los pa铆ses atrasados en la industria, que es simplemente robarles鈥[17]. Al mismo tiempo, no era partidario del proteccionismo econ贸mico nacional (en el esp铆ritu de fomentar la 鈥減roducci贸n nacional鈥), ni de la postura tradicional de los narodniks que se opon铆an a las v铆as econ贸micas de Rusia y Occidente. Su enfoque de los problemas econ贸micos se caracteriza por el universalismo. La plena realizaci贸n del modelo alternativo de estructura social que propon铆a, desde el punto de vista de Kropotkin, s贸lo era posible a escala mundial.

Este modelo se basaba en criterios que podemos definir en t茅rminos actuales como la humanizaci贸n, la ecologizaci贸n y la diversificaci贸n de la econom铆a, la superaci贸n del unilateralismo y la dependencia de complejos econ贸micos regionales y nacionales separados. En cierto sentido, este era el camino hacia una 鈥済lobalizaci贸n鈥 diferente y alternativa.

La transformaci贸n de la econom铆a propuesta por Kropotkin es integral y comienza por su propia base: la forma de organizaci贸n de la producci贸n. Escribi贸 -para usar la terminolog铆a de hoy- sobre la necesidad de descentralizar la industria y el sistema de gesti贸n, desarrollando peque帽as tecnolog铆as flexibles en la fabricaci贸n y peque帽as formas de organizar el trabajo, superando la r铆gida divisi贸n del trabajo, desarrollando la esfera de los servicios, conectada con el creciente papel del factor tecnol贸gico, la ciencia y la educaci贸n, fomentando una estructura de red de relaciones econ贸micas, pol铆ticas y sociales.

Rechazando los elementos del orden industrial-capitalista, relacionados con la supresi贸n de la personalidad humana, Kropotkin acept贸 la conservaci贸n de algunas de las tecnolog铆as de la sociedad industrial, necesarias para la satisfacci贸n de las necesidades materiales de las personas. Pero su modelo los situaba en un contexto post-industrial esencialmente diferente. En primer lugar, en su obra 鈥Campos, f谩bricas y talleres鈥 (y algunas otras), cuestion贸 la tesis de la mayor铆a de los economistas de que la creaci贸n de una gran industria es un requisito previo para el progreso social. El pensador demostr贸 la viabilidad de la producci贸n a peque帽a escala incluso en una sociedad industrial, su capacidad para adoptar innovaciones y logros t茅cnicos:

La peque帽a industria est谩 dotada de una extraordinaria vitalidad, est谩 sometida a todo tipo de cambios, se adapta a las nuevas condiciones y sigue luchando sin perder la esperanza de un futuro mejor. [鈥 Est谩n surgiendo muchos peque帽os talleres con los 煤ltimos motores de gas y el茅ctricos [鈥 Buscan nuevas especialidades para ellos鈥[18]

Las formas de producci贸n m谩s peque帽as, seg煤n 茅l, est谩n a煤n en ciernes.

Los peque帽os modos de producci贸n, cre铆a Kropotkin, contribuyen al desarrollo de las capacidades intelectuales del trabajador, la 鈥渋nventiva鈥 y la racionalizaci贸n, el gusto art铆stico, y como resultado, a la formaci贸n de las habilidades de integraci贸n del trabajo intelectual y f铆sico, a la vuelta a la comprensi贸n artesanal de la integridad del proceso de producci贸n sobre la base de las tecnolog铆as modernas.

El desarrollo de peque帽as formas de organizaci贸n de la producci贸n en formas cooperativas y comunales, seg煤n Kropotkin, revivir铆a las habilidades artesanales y creativas perdidas en el sistema industrial, y dar铆a un paso hacia la superaci贸n de la alienaci贸n, acercando la producci贸n al consumidor y restaurando el control del productor sobre su trabajo. En su obra 鈥La ayuda mutua como factor de evoluci贸n鈥, en la que analiza la naturaleza de la producci贸n en el taller artesanal medieval, Kropotkin explica las razones de la alta calidad de los productos elaborados en 茅l de la siguiente manera:

El trabajo manual se consideraba en la Edad Media [鈥 como un deber piadoso hacia los conciudadanos, como una funci贸n social [鈥 tan honorable como cualquier otra. La idea de justicia hacia la comunidad y de 鈥榲erdad鈥 hacia el productor y el consumidor, que parecer铆a tan extra帽a en nuestra 茅poca, impregnaba entonces todo el proceso de producci贸n e intercambio. [鈥 El artesano medieval no produc铆a para un consumidor desconocido, no lanzaba sus mercanc铆as a un mercado desconocido: produc铆a sobre todo para su propio gremio; para la cofrad铆a de hombres en la que todos se conoc铆an, en la que todos estaban familiarizados con las t茅cnicas del oficio. [鈥 Adem谩s, no era un solo productor el que ofrec铆a las mercanc铆as a la comunidad para su compra; era el gremio el que las ofrec铆a. [鈥 Con esta organizaci贸n era una cuesti贸n de amor propio para cada oficio no ofrecer productos de mala calidad, y los fallos t茅cnicos o las falsificaciones afectaban a toda la comunidad鈥[19].

Siguiendo al escritor ingl茅s William Morris, que realiz贸 una apasionada cr铆tica est茅tica de la sociedad industrial-capitalista,[20] Kropotkin apoyaba la idea de introducir las t茅cnicas de la artesan铆a medieval en la producci贸n moderna, as铆 como la integraci贸n del arte en el proceso de producci贸n y en la vida cotidiana de los trabajadores:

El desarrollo del arte requiere que se conecte con la industria mediante miles de pasos intermedios que los funden en un todo 煤nico, como dec铆an acertadamente Ruskin y el gran poeta socialista Morris. Todo lo que rodea al hombre -las casas y su interior, la calle, el edificio p煤blico [鈥- debe tener una bella forma art铆stica鈥[21].

Sin embargo, Kropotkin no propon铆a simplemente 鈥渧olver鈥 al mundo preindustrial. Plante贸 la cuesti贸n del desarrollo y la aplicaci贸n de nuevas tecnolog铆as, a peque帽a escala y correspondientes a lo que ahora se denomina 鈥渄imensi贸n humana鈥. En su opini贸n, las condiciones para el desarrollo de las peque帽as formas de producci贸n eran convertirse en m茅todos modernos de integraci贸n laboral (industrial y agr铆cola, f铆sica e intelectual, creativa y productiva, ejecutiva y de gesti贸n), de autogesti贸n y autoorganizaci贸n de las unidades de producci贸n, as铆 como la introducci贸n de los 煤ltimos inventos y el desarrollo de ramas intensivas en conocimientos en la industria y la agricultura. As铆, ya en la d茅cada de 1890, en la obra 鈥La Conquista del Pan鈥, preve铆a el desarrollo futuro de formas alternativas de energ铆a (solar) y de la microbiolog铆a:

Alg煤n Mouchet inventar谩 una m谩quina que pueda dirigir y hacer funcionar los rayos del sol, en lugar de extraer de las entra帽as de la tierra el calor solar depositado all铆 en forma de carb贸n. Se experimentar谩 con la irrigaci贸n de la tierra con cultivos de micro-organismos, una idea bastante racional, pero todav铆a nueva, cuya puesta en pr谩ctica permitir谩 probablemente criar c茅lulas vivas en la tierra, necesarias para las plantas tanto para la alimentaci贸n de sus ra铆ces como para la descomposici贸n de los compuestos del suelo鈥[22].

Al mismo tiempo, el pensador no asumi贸 el rechazo total de las grandes formas de organizaci贸n de la producci贸n en aquellas ramas y esferas, donde son absolutamente necesarias. Se帽al贸 que, por ejemplo, en la industria pesada y la ingenier铆a mec谩nica (siderurgia, miner铆a, construcci贸n naval, tuber铆as, electricidad, transporte y otras industrias) e incluso en parte de la industria textil es bastante aceptable grandes empresas [23]. Pero incluso en estas industrias propuso preservar el sector del trabajo manual y las peque帽as formas de producci贸n (por ejemplo, en la confecci贸n art铆stica de tejidos)[24].

Como vemos, en cuestiones de organizaci贸n de la producci贸n Kropotkin abogaba, en esencia, por ir m谩s all谩 de los l铆mites de la civilizaci贸n industrial, superando la l贸gica industrial. En este sentido, es bastante admisible considerarlo como uno de los primeros te贸ricos del post-industrialismo. Es curioso que el propio t茅rmino 鈥減ost-industrialismo鈥, introducido en 1914 por Ananda Coomaraswamy, autor de obras sobre el desarrollo preindustrial de los pa铆ses asi谩ticos, se utilizara en aquellos a帽os para referirse al modelo de desarrollo econ贸mico sobre el que escribi贸 Kropotkin. As铆, el te贸rico del socialismo liberal ingl茅s Arthur Penthey design贸 un sistema de relaciones de producci贸n en el que se recupera el trabajo aut贸nomo a peque帽a escala con la integraci贸n de t茅cnicas artesanales y art铆sticas para superar las contradicciones sociales del sistema industrial[25].

Muchos te贸ricos modernos del post-industrialismo repiten a menudo en sus construcciones las conclusiones y sugerencias del pensador ruso. Entre las ideas anta帽o olvidadas, pero ahora revividas o reiteradas, se encuentra el concepto de una econom铆a de dos esferas, con peque帽as formas desvinculadas y que satisfacen las necesidades b谩sicas a expensas de la gran producci贸n automatizada (Andr茅 Gorz[26], Josef Huber[27] y otros), y las ideas sobre las peque帽as unidades de producci贸n basadas en tecnolog铆as intensivas en conocimiento, flexibles y de peque帽o tama帽o (Alvin Toffler[28] y otros), y la conclusi贸n sobre la relaci贸n entre las tecnolog铆as 鈥渁lternativas鈥 y ambientalmente aceptables, el ahorro de recursos por un lado, y la organizaci贸n descentralizada y comunal de la sociedad por otro (Murray Bookchin[29] y otros).

Seg煤n Kropotkin, el cambio en la forma de organizaci贸n de la producci贸n deber铆a permitir superar la divisi贸n del trabajo de tipo industrial y hacer m谩s racional la redistribuci贸n del trabajo en la sociedad. Parti贸 de la base de que integrando la ense帽anza secundaria y la profesional, humanitaria y t茅cnica, ser铆a posible preparar a un individuo plenamente capacitado y desarrollado, capaz de dominar una variedad de ocupaciones y actividades, superando la estrecha especializaci贸n impuesta por la sociedad moderna.

En primer lugar, 茅l [el hombre] realizar谩, ya sea en forma de trabajo agr铆cola o industrial, el trabajo que tiene que dar a la sociedad como su parte del consumo com煤n. Entonces utilizar谩 la otra mitad del d铆a, de la semana o del a帽o para satisfacer sus necesidades art铆sticas o cient铆ficas鈥[30].

El resultado de la redistribuci贸n del trabajo en la sociedad y la introducci贸n de nuevas tecnolog铆as tambi茅n deb铆a ser una reducci贸n general del tiempo de trabajo a 4-5 horas diarias. Obs茅rvese que la idea del empleo racional, la reducci贸n de la jornada laboral y el aumento de la esfera del ocio es actualmente muy popular en los c铆rculos sindicales y ecologistas.

Adem谩s, Kropotkin propuso llevar a cabo una amplia diversificaci贸n de la producci贸n sobre la base de la combinaci贸n de sus diversas formas y ramas, la descentralizaci贸n general y la desvinculaci贸n. En obras como 鈥La Conquista del Pan鈥 y, sobre todo, 鈥Campos, f谩bricas, talleres鈥, expuso la idea de la m谩xima autosuficiencia regional posible sobre la base de la integraci贸n del trabajo industrial y agr铆cola, la diversificaci贸n de la econom铆a regional:

鈥ada pa铆s, cada zona geogr谩fica [podr铆a tener la oportunidad] de cultivar en s铆 mismo el pan y las verduras que necesita y producir鈥 la mayor铆a de los art铆culos que consume. Esta diversidad es la mejor garant铆a del desarrollo de la industria a trav茅s de la interacci贸n de sus distintas ramas, la garant铆a del fomento y difusi贸n de los conocimientos t茅cnicos y, en general, del progreso鈥[31].

No se trata, por supuesto, de crear peque帽as comunidades completamente cerradas o de una autarqu铆a absoluta. Las transformaciones deb铆an comenzar 鈥en una zona industrial y agr铆cola bastante amplia, que abarque tanto la ciudad como el campo, y no s贸lo en una ciudad鈥[32]. Depender principalmente de sus propias reservas y recursos ahorrar铆a energ铆a, reservas naturales y mano de obra.

Ciertamente no queremos decir con esto que haya que eliminar todo intercambio y que cada localidad deba tratar de producir todo, y precisamente aquello que, en las condiciones dadas de su clima, s贸lo puede crecer mediante un cultivo m谩s o menos artificial. S贸lo queremos demostrar que la teor铆a del intercambio, tal y como se predica ahora, es muy exagerada, y que muchos de los 鈥榠ntercambios鈥 que se realizan actualmente son in煤tiles e incluso perjudiciales鈥[33].

En otras palabras, la regi贸n aut贸noma no podr铆a producir todo por s铆 misma, y tendr铆a que entrar en relaci贸n con otras regiones y federaciones en estos casos, coordin谩ndose con ellas 鈥渄esde abajo鈥, a trav茅s de un sistema de federaci贸n dual, es decir, sobre la base de la suma de necesidades y la contabilidad estad铆stica. Al mismo tiempo, se permiti贸 ampliar las importaciones de productos no producidos en el pa铆s, 鈥cuyo intercambio es una necesidad鈥. Tambi茅n se pretend铆a ampliar el 鈥intercambio en el campo de las invenciones, el arte y la ciencia鈥[34].

La producci贸n especializada y centralizada ser铆a as铆 sustituida por la autosuficiencia regional en la mayor medida posible sobre la base de la integraci贸n de la mano de obra y la diversificaci贸n de la econom铆a. El modelo de la nueva industria y agricultura, seg煤n Kropotkin, representar铆a una red de complejos productivos aut贸nomos y diversificados, orientados en primer lugar a la autosuficiencia de la empresa, luego a satisfacer las necesidades de la poblaci贸n de una regi贸n concreta, despu茅s a otras regiones y s贸lo en 煤ltimo t茅rmino, a la exportaci贸n. Aproximadamente las mismas propuestas se plantean en el marco de los conceptos modernos de econom铆a ecorregional.

El sistema de relaciones econ贸micas propuesto por Kropotkin est谩 lejos de ser un sistema de mercado. Al mismo tiempo, no se trata de una planificaci贸n centralizada, sino de una especie de planificaci贸n descentralizada, basada en la democracia directa y en el sistema de 鈥溍硆denes鈥 procedentes de la base, directamente de los consumidores. El pensador cre铆a que ni el mercado, ni la gesti贸n administrativa y burocr谩tica pueden reorientar la producci贸n directamente para satisfacer las necesidades de los consumidores, ahorrando poder humano y recursos. Cre铆a que era necesario 鈥dejar de producir para compradores desconocidos鈥[35] y dirigirse 鈥a las necesidades y gustos鈥 de consumidores concretos[36]. Por ello, los m茅todos y las formas de identificar las necesidades y las de los consumidores estaban en el centro de sus intereses, que deb铆an entonces, en su pensamiento, orientar el desarrollo de la producci贸n. En esencia, Kropotkin se anticip贸 a las ideas relevantes que surgieron a finales del siglo XX en los conceptos de 鈥渆conom铆a alternativa鈥漑37]. En primer lugar, pretend铆a llevar a cabo 鈥el estudio de las necesidades de la humanidad y de los medios para satisfacerlas con la menor p茅rdida in煤til de fuerzas humanas鈥[38]. Una vez que las personas establecieran sus necesidades y determinaran las formas de satisfacerlas, podr铆an proceder a 鈥coordinar los esfuerzos singulares de las personas y dirigirlos hacia un objetivo com煤n -la satisfacci贸n de las necesidades de todos los miembros de la sociedad- en lugar de dejar la satisfacci贸n de estas necesidades a todos los accidentes de la producci贸n dispar鈥[39].

Kropotkin propuso basar los mecanismos de identificaci贸n y satisfacci贸n de las necesidades y, por consiguiente, la regulaci贸n de la producci贸n, en los principios del autogobierno, la 鈥渄emocracia directa鈥. En su modelo, esta funci贸n se encomendaba a las uniones territoriales urbanas y rurales de ciudadanos (comunas libres), as铆 como a numerosas estructuras ramificadas libres (desde las econ贸micas hasta las culturales y recreativas), teniendo la oportunidad de formarse en diversas redes y asociaciones. La propia unidad de la sociedad en esta situaci贸n pasa a depender inevitablemente de la participaci贸n del individuo en muchas redes diferentes[40]. Poco a poco, la estructura socioecon贸mica de la sociedad fue adquiriendo los contornos cercanos a una estructura de red, liber谩ndose de una adscripci贸n estrictamente territorial y convirti茅ndose en organizaciones extraterritoriales, paralelas, de simpat铆as e intereses.

En 鈥Palabras de un Rebelde鈥 y 鈥La Conquista del Pan鈥, Kropotkin presenta un sistema en el que las decisiones se toman desde abajo, en las comunidades, y son acordadas por representantes en conferencias basadas en las instrucciones de los votantes. La orientaci贸n empresarial del evento, ligada a problemas concretos de producci贸n y consumo, seg煤n Kropotkin, garantizar铆a una r谩pida toma de decisiones y acuerdos:

El nombramiento y env铆o de delegados a una reuni贸n es comprensible cuando cien, doscientas o incluso mil personas, que se encuentran a diario en el trabajo por una causa com煤n y, por tanto, se conocen entre s铆 y conocen el negocio, habiendo discutido alguna cuesti贸n, llegan a alguna conclusi贸n y eligen un delegado para enfrentarse a otros representantes sobre esa cuesti贸n concreta. La elecci贸n se realiza entonces de forma muy consciente; y cada uno sabe lo que puede confiar a su delegado. No s贸lo eso: este comisionado se limitar谩 a exponer a los dem谩s comisionados las consideraciones que llevaron a quienes le enviaron a llegar a una determinada conclusi贸n. Al no tener derecho a imponer nada, tratar谩 de encontrar motivos de acuerdo, y volver谩 a casa con una propuesta directa, que podr谩n aceptar o rechazar鈥[41].

Esta forma de coordinaci贸n econ贸mica acercar谩 la gesti贸n a las necesidades de las regiones, a las demandas directas de la poblaci贸n, ayudar谩 a tener en cuenta las numerosas condiciones naturales y sociales. El car谩cter consensual de las estructuras deliberativas, en contraposici贸n a las directivas-gerenciales, puede ayudar a suavizar las contradicciones, a transferir la iniciativa y la responsabilidad de las decisiones hacia abajo, directamente a los colectivos de productores y consumidores[42].

Por supuesto, Kropotkin asoci贸 la aplicaci贸n de su modelo con una transformaci贸n revolucionaria y radical de la sociedad sobre la base del autogobierno universal. Pero es caracter铆stico que constantemente tratara de encontrar elementos y rasgos de futuros procesos sociales ya dentro de las tendencias de desarrollo de la sociedad contempor谩nea. Siguiendo su ejemplo, es interesante plantear la siguiente pregunta: 驴qu茅 relevancia podr铆an tener las propuestas e ideas del cient铆fico para resolver los problemas a los que se enfrenta la econom铆a rusa en la actualidad?

Entre estos problemas se encuentran el lugar espec铆fico y dependiente de Rusia en el mercado mundial (principalmente en el papel de proveedor de materias primas y armas), el desarrollo hipertrofiado de la industria del petr贸leo y del gas (que tiende a convertirse en una especie de 鈥渕onoindustria鈥), el declive de una serie de sectores industriales que trabajan para el mercado interno y la agricultura (sobre todo debido a la amplia importaci贸n de bienes relevantes del extranjero), las disparidades regionales, el aumento de la pobreza y la desigualdad social, la crisis medioambiental. Parece que los conceptos actualmente dominantes (mercado abierto, por un lado, y patrocinio de los fabricantes nacionales de productos b谩sicos, renta de las materias primas, nacionalizaci贸n de los recursos del subsuelo y utilizaci贸n de los ingresos del petr贸leo y el gas para el desarrollo social y tecnol贸gico, por otro) no permiten resolver radicalmente las dificultades a las que se enfrenta la econom铆a del pa铆s. La vuelta al modelo del proteccionismo sovi茅tico y la planificaci贸n directiva centralizada tampoco es una alternativa.

La idea de la autosuficiencia regional y la orientaci贸n hacia los recursos y oportunidades locales, que Kropotkin defend铆a, permitir铆a al pa铆s reactivar la producci贸n industrial, centrada en los consumidores dom茅sticos, as铆 como, principalmente, la agricultura. Este 煤ltimo punto es extremadamente doloroso en el contexto de la emergente crisis alimentaria mundial y en una situaci贸n en la que la introducci贸n de productos modificados gen茅ticamente aumenta la dependencia de los pa铆ses perif茅ricos de las potencias industriales desarrolladas (en particular, en lo que respecta al suministro de semillas).

La diversificaci贸n de la econom铆a, propuesta por Kropotkin, podr铆a sacar al pa铆s de la posici贸n de ap茅ndice del petr贸leo y del gas de las principales econom铆as del mundo. La modernizaci贸n econ贸mica, seg煤n Kropotkin, conducir铆a inevitablemente al abandono del modelo econ贸mico, centrado en el complejo de los combustibles y energ铆a, en la producci贸n de materias primas para la exportaci贸n, en el enfoque en el desarrollo de la industria del acero y en el 茅nfasis de las industrias militares. Una alternativa a estos procesos habr铆a sido una reorientaci贸n de la producci贸n hacia el consumo interno, el desarrollo de la ciencia, la tecnolog铆a y la educaci贸n. Y esto no significar铆a una vuelta al modelo econ贸mico de la URSS, centrado en la industria pesada. El modelo de Kropotkin implica un enfoque en el desarrollo de tecnolog铆as ambientales y alternativas, la industria manufacturera y la agricultura.

Por 煤ltimo, centrarse en el desarrollo de la producci贸n local y regional podr铆a ayudar a resolver el problema de la redistribuci贸n de los recursos y los medios materiales entre el centro y las regiones tanto a nivel global como a nivel regional, lo que resolver铆a el problema de los agudos desequilibrios y desigualdades.

Notas

1) Para un an谩lisis m谩s detallado de la econom铆a como sistema de 鈥渃recer o morir鈥, v茅anse las obras del te贸rico medioambiental estadounidense Murray Bookchin: Bookchin M. Der Weg aus der 枚kologischen Krise // Bookchin M. Hierarchie und Herrschaft. Berl铆n, 1981. S. 52-55.

2) V茅ase: Meadows D., Randers J. Los l铆mites del crecimiento. 30 a帽os despu茅s. 袦., 2007.

3) V茅ase: Gorz A. Cr铆tica de la econom铆a. Berl铆n, 1989.

4) Sobre la econom铆a de mercado como 鈥渆conom铆a de costes no pagados鈥, v茅ase: Kapp K.W.

Soziale Kosten der Marktwirtschaft. Frankfurt a. M., 1988.

5) Kropotkin P.A. La anarqu铆a, su filosof铆a, su ideal // Kropotkin P.A. Anarchy, its philosophy, its ideal: Essays. 袦. 1999. 小. 243.

6) Ibid. Palabras de un Rebelde. 袦., 1988. 小. 389.

7) Gorz A. Op. cit. S. 13.

8) Kropotkin P.A. La ayuda mutua como factor de evoluci贸n (en Espa帽a, El Apoyo Mutuo). 袦., 2007. 小. 177.

9) Ibid. 小. 217.

10) Ibid. La Conquista del Pan (en ruso, Pan y Voluntad) // Ibid. Pan y Voluntad. La ciencia moderna y la anarqu铆a. 袦., 1990. 小. 191.

11) Ibid. 小. 38.

12) Ibid. 小. 39.

13) Ibid. 小. 191.

14) Ibid.

15) Ibid. Campos, f谩bricas y talleres. (Agricultura, industria y artesan铆a.) M., 1908. 小. 5-6.

16) Tambi茅n. La Conquista del Pan鈥 P. 197.

17) Tambi茅n. La ciencia moderna y la anarqu铆a // Ibid. La Conquista del Pan鈥 P. 486.

18) Tambi茅n. Campos, f谩bricas y talleres鈥 小. 113, 114, 130.

19) Tambi茅n. La ayuda mutua como factor de evoluci贸n鈥 P. 152-153.

20) Para m谩s detalles, v茅ase: Methen A. El socialismo en Inglaterra. SPb., 1898. 小. 83-115.

21) Kropotkin P.A. La ayuda mutua como factor de evoluci贸n鈥 P. 127.

22) Tambi茅n. La Conquista del Pan鈥 P. 234.

23) Tambi茅n. Campos, f谩bricas y talleres. 小. 122.

24) Ibid. 小. 161.

25) V茅ase: Inozemtsev V.A. Daniel Bell鈥檚 Postindustrial World // Bell D. The Coming Postindustrial Society. La experiencia de la previsi贸n social. 袦., 2004. P. XII.

26) V茅ase: Gorz A. Les chemins du paradis. Par铆s, 1983.

27) V茅ase: Huber J. Wer soll das alles 盲ndern. Las alternativas del movimiento alternativo. Berl铆n, 1980.

28) Toffler E. The Third Wave. 袦., 2004.

29) Ver Bookchin M. Towards a Liberatory Technology // Bookchin M. Post-Scarcity Anarchism. San Francisco, 1971. Esta 煤ltima idea se acerca a una parte importante de los participantes de los movimientos ecologistas contempor谩neos. As铆 caracterizaba estas reflexiones el primer l铆der del Partido Verde alem谩n, Petra Kelly: 鈥Aqu铆 y en el tercer mundo debemos avanzar hacia la vida en peque帽as comunidades, permitiendo al individuo un alto grado de autodeterminaci贸n y participaci贸n en la toma de decisiones, proporcion谩ndole solidaridad y seguridad. La tecnolog铆a de alto desarrollo, peque帽a y blanda, debe estar orientada a las escalas humana, natural y medioambiental (uso de la energ铆a solar y de los procesos biol贸gicos para obtener energ铆a y materias primas, uso altamente eficiente de todos los recursos, adopci贸n de procesos ecol贸gicos para la fertilizaci贸n del suelo y el control de plagas, reciclaje de materiales usados, fabricaci贸n de objetos de alta fiabilidad y larga vida 煤til), y las personas deben tener habilidades integrales. La artesan铆a, las artes y las ciencias no estar谩n marcadas por la competencia y el ego铆smo, sino por la asociaci贸n y la camarader铆a鈥 (Kelly P.K. Die vierte Partei // Die Gr眉nen: Personen, Projekte, Programme. Stuttgart, 1980. S. 76).

30) Kropotkin P.A. La Conquista del Pan鈥 P. 117.

31) Ibid. 小. 206.

32) Ibid. La ciencia moderna y la anarqu铆a鈥 P. 383.

33) Tambi茅n. La Conquista del Pan. p. 214.

34) Tambi茅n. Campos, f谩bricas y talleres鈥 P. 105.

35) Ibid. La Conquista del Pan鈥 P. 214.

36) Ibid. 小. 235.

37) V茅ase, por ejemplo: Gorz A. Les chemins du paradis.

38) Kropotkin P.A. La Conquista del Pan鈥 P. 189.

39) Ibid. 小. 195.

40) Ibid. Palabras de un rebelde. Pg.; M., 1921. 小. 212-213.

41) Ibid. 小. 195.

42) Ibid. 小. 260; Ibid. Pan y Voluntad鈥 P. 56-57.

SER HIST脫RICO




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com