February 9, 2022
De parte de La Haine
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Camila Parodi es una antrop贸loga y periodista feminista argentina integrante de Marcha. Actualmente se desempe帽a como trabajadora del Estado en la integraci贸n de pol铆ticas de urbanizaci贸n y h谩bitat popular.

Raquel Rolnik es una arquitecta y urbanista brasile帽a. Lleva m谩s de cuarenta a帽os como investigadora en la academia pero tambi茅n como activista por los derechos humanos en la participaci贸n de pol铆ticas de planeamiento, urbanismo y el problema de la vivienda. A su vez, ha sido impulsora de las pol铆ticas de vivienda popular, urbanismo y desarrollo local en el marco del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) encabezado por el expresidente Lula Da Silva. Entre 2003 y 2007 fue Secretaria nacional de los Programas urbanos del ministerio brasile帽o de las Ciudades.

En mayo de 2008, en plena crisis financiera hipotecaria, el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU la nombr贸 Relatora Especial de las Naciones Unidas en lo que respecta a vivienda durante seis a帽os. En ese rol, la investigadora evalu贸 y acompa帽贸 las denuncias de violaciones de Derechos Humanos en materia de vivienda.

Recientemente se realiz贸 el lanzamiento en Argentina de su 煤ltimo libro La guerra de los lugares: La colonizaci贸n de la tierra y la vivienda en la era de las finanzas, coeditado por la Editorial El Colectivo y Lom Ediciones. Desde ‘Marcha’ pudimos conversar con Rolnik en torno a la producci贸n de la ciudad en el actual contexto y las posibles alternativas populares que responden a la financiarizaci贸n del derecho a la vivienda.

Tu 煤ltimo libro, ‘La guerra de los lugares’, recientemente publicado en la Argentina, resulta un material imprescindible para repensar la ciudad y entenderla en el entramado de relaciones de poder. All铆 hablas de la colonialidad del poder y de c贸mo impacta a trav茅s de las finanzas globales 驴Por qu茅 es importante hablar del poder colonial hoy?

Toda la trayectoria del libro ‘La guerra de los lugares’ ha salido de mi experiencia como Relatora Especial para el derecho a la vivienda adecuada para el Concejo de DDHH de Naciones Unidas (ONU) a partir de 2008 que, justamente, coincidi贸 con la crisis financiera hipotecaria. Entonces, al intentar investigar las razones y los or铆genes de la crisis financiera hipotecaria, mientras hac铆a mi trabajo de relatora, recorriendo distintos pa铆ses del planeta, me di cuenta de que est谩bamos ante de un proceso global, por encima de todos los procesos particulares y sus territorios.

Ah铆 lo tom茅 como una met谩fora –que al final no era tanto– como una ocupaci贸n territorial del espacio construido por las finanzas. De tal manera que estamos hablando de un nuevo poder colonial 驴Por qu茅 la idea de colonialidad es importante para intentar avanzar en nuestra comprensi贸n de ese fen贸meno? Porque estamos hablando de una triple ocuoaci贸n: material, pol铆tica y cultural. Se trata de una ocupaci贸n material, porque todas las partes del territorio del planeta son capturadas por una l贸gica de ocupaci贸n y de gesti贸n del lugar instaurada a trav茅s de reg铆menes privados de control territorial con el objetivo de generar inter茅s para el capital invertido.

Pero es tambi茅n una ocupaci贸n pol铆tica, porque, por ejemplo, en Brasil, cada vez que se discuten pol铆ticas p煤blicas nacionales se anuncia en los medios: 芦El mercado est谩 nervioso禄. Pero, 驴qu茅 es que el mercado 芦se ponga nervioso禄? Es el mercado financiero. Hay algo m谩s all谩, que es abstracto, que no tiene v铆nculos con los territorios pero que se superpone sobre las din谩micas existentes, las controla y somete pol铆ticamente. Porque, por los 芦nervios禄 del mercado, caen presidentes, primeros ministros, coaliciones pol铆ticas, entonces es una ocupaci贸n pol铆tica tambi茅n.

Y finalmente, siguiendo con la met谩fora de la colonialidad, esta tambi茅n es una ocupaci贸n cultural. Es una imposici贸n de ciertas maneras de organizar espacio de nuevo, si tomamos un ejemplo como los centros comerciales los shoppings centers, qu茅 son sino una nueva manera de organizar sociabilidad y tambi茅n ligadas a procesos de consumo. La imposici贸n cultural de una manera de vivir, de una manera de existir, de estar en el planeta. La idea de colonialidad va mucho m谩s all谩 de la idea del colonialismo, como algo que estuvo en el pasado. Estamos hablando de una renovaci贸n del concepto y de la presencia colonial en el planeta.

En el libro, tambi茅n, mencionas que el alquiler es 芦la nueva frontera de financiarizaci贸n de la vivienda禄. 驴Qu茅 lugar ocupa el mecanismo de alquiler en el sistema financiero y cu谩les deber铆an ser las respuestas de los gobiernos?

Es muy interesante mirarlo desde el proceso de acumulaci贸n y financiaci贸n de la vivienda. Lo que hemos podido observar en el ciclo anterior, que ha llevado hasta la crisis financiera hipotecaria, fue la promoci贸n de la vivienda en propiedad como algo nuevo. Porque, si bien en algunos pa铆ses de la socialdemocracia donde las luchas hist贸ricas de las y los trabajadores hab铆an construido la idea de vivienda como un campo de inversi贸n en vivienda social como una realidad, en muchos otros pa铆ses fue una ilusi贸n, como en el caso de Am茅rica Latina. Pero, incluso como ilusi贸n, tambi茅n ah铆 estaba este cambio de que la vivienda no es un derecho social, no es parte de una pol铆tica de bienestar –ya sea como realidad o como ilusi贸n– para convertirse en una mercanc铆a, en un activo financiero, y as铆 han sido promovidas pol铆ticas muy amplias de inducci贸n a la promoci贸n de vivienda y propiedad v铆a cr茅dito inmobiliario e hipotecario en todo el mundo, incluso movilizando mucho subsidio p煤blico en estas operaciones.

Si bien en algunos pa铆ses de la socialdemocracia donde las luchas hist贸ricas de las y los trabajadores hab铆an construido la idea de vivienda como un campo de inversi贸n en vivienda social como una realidad, en muchos otros pa铆ses fue una ilusi贸n, como en el caso de Am茅rica Latina.

Las vivienda pas贸 a ser como un elemento de pasaje del circuito financiero, de los excedentes financieros para poder lograr inter茅s y la vivienda. Entonces se convirti贸 en un activo y fue promovido tambi茅n culturalmente, de tal manera que a partir de la vivienda como garant铆a se puede endeudar y financiar el consumo pero tambi茅n financiar derechos. Es decir, financiar la educaci贸n paga, la salud privada y tambi茅n como parte de la inversi贸n de los sistemas privados de pensi贸n, o sea, poner todo esto en un circuito permanente de valorizaci贸n financiera y endeudamiento.

驴Y cu谩l fue el resultado?

El resultado de este primer ciclo fue una concentraci贸n enorme de lucros en gestores financieros y un ciclo de desposesi贸n con la p茅rdida del valor, con la quiebra de constructoras, con ejecuciones hipotecarias. Estoy hablando mucho del proceso norteamericano. Pero despu茅s de este ciclo, el mismo modelo de promoci贸n de vivienda y propiedad v铆a cr茅dito inmobiliario tambi茅n ha sido aplicado en la periferia del capitalismo. Esto lo vemos claramente a partir del modelo chileno, que luego se difundi贸 en Am茅rica Latina, en 脕frica, en varias partes de la periferia del capitalismo. Claro que ni siquiera en la periferia del capitalismo de Europa y EEUU han logrado acabar con el problema de la vivienda o el hecho de que mucha gente no tiene donde vivir o no tiene condiciones de pagar donde vivir y, por lo tanto, hay una nueva ola por todo lo que signific贸 la emergencia habitacional en pa铆ses del centro del capitalismo, toda una nueva ola de inversi贸n la vivienda en esta segunda ola de alquiler.

El alquiler como un nuevo frente de financiarizaci贸n de la vivienda, los mismos agentes financieros, gestores de finanzas globales que han sido involucrados en la promoci贸n de la vivienda en propiedad, ahora se han convertido en se帽or铆os, propietarios, corporativos de miles de viviendas de alquiler. Y ahora, en t茅rminos de pol铆tica p煤blica otra vez existe una promoci贸n masiva en todas partes del mundo de la idea de que 芦hay que tener un sector profesional, corporativo de alquiler禄. Un poco con esto, abriendo el campo –que es exactamente lo que los Estados hacen– para esta nueva fuente financiera.

A su vez, fen贸menos como el Airbnb, plataformas digitales de movilizaci贸n del espacio construido junto con la privatizaci贸n y venta de las de los toques de vivienda que estaban con los bancos por las ejecuciones hipotecarias para gestores financieros. Todo este proceso tambi茅n ha transformado al alquiler como un nuevo frente de finalizaci贸n de la vivienda trabajando ahora mucho m谩s con la idea de extraer el inter茅s y rentabilidad del tiempo m谩s que del espacio. El tiempo de permanencia en la vivienda tambi茅n se convierte en unidad de extracci贸n de valor y avanza a煤n m谩s hacia una nueva forma de explotaci贸n de plusval铆as. Por ejemplo, en Airbnb, la gente misma pone su trabajo y su tiempo para que las plataformas digitales puedan extraer esas plusval铆as.

En el libro mencionas a las personas 芦sin lugar禄. En el contexto brasilero, el 芦sin techo禄 de hoy es el 芦sin tierra禄 de los a帽os 80, lo que nos habla de una continuidad de la l贸gica de exclusi贸n y marginaci贸n pero tambi茅n de la permanente extracci贸n de renta sobre el suelo rural y urbano 驴Cu谩les son las experiencias de resistencia de las personas 芦sin lugar禄 hoy? Y, particularmente, 驴Cu谩l es el rol de las mujeres?

Todo este proceso activa la lucha en torno a la vivienda. Es un proceso que genera un nuevo grupo o un nuevo segmento de despose铆dos y despose铆das. En el tema de la vivienda hay una presencia femenina importante, no solamente en el proceso de endeudamiento sino tambi茅n en el proceso de desposesi贸n como en la organizaci贸n y la lucha por la vivienda. Entonces hay toda una nueva generaci贸n de organizaci贸n y luchas en torno a la vivienda en distintas partes del mundo. Organizaciones de afectados por las hipotecas y ejecuciones hipotecarias, sindicatos de inquilinas e inquilinos, organizaciones de inquilinos, movimientos en torno al congelamiento de alquileres, a la denuncia de los alquileres abusivos, hacia una regulaci贸n. Por ejemplo, en Brasil, hay una nueva ola de ocupaciones de viviendas en las periferias pero tambi茅n en 谩reas c茅ntricas; San Pablo es un ejemplo muy fuerte de esta nueva ola.

En el tema de la vivienda hay una presencia femenina importante, no solamente en el proceso de endeudamiento sino tambi茅n en el proceso de desposesi贸n como en la organizaci贸n y la lucha por la vivienda.

Desde que la vivienda se ha transformado en un campo de aplicaci贸n financiera para las finanzas globales, la presi贸n especulativa sobre los precios es mucho mayor, porque estamos hablando de una masa inmensa de capital financiero global que est谩 buscando donde invertir. Hay nuevos instrumentos financieros que conectan el espacio construido con las finanzas y sus din谩micas circulaci贸n, t铆tulos financieros que conectan y permiten una entrada salida de los capitales. Es as铆 que la pobre gente tiene que competir con sus ingresos bajos por la localizaci贸n con este capital que est谩 listo para entrar e invertir y con una expectativa de remuneraci贸n a mediano y largo plazo, no inmediata. Como es un activo financiero, ni siquiera es necesario que sea utilizado, entonces podemos hablar de una especie de 芦boom de precios inmobiliarios禄 que se mantiene incluso durante periodos de crisis que se conforma de manera m谩s amplia y global.

De manera que se conforma una agenda de organizaci贸n y lucha muy importante. En algunos pa铆ses ya no se ve铆an luchas en torno a la vivienda, y ahora esto renace. En pa铆ses como Brasil y Argentina las luchas por la vivienda siempre han sido importantes y contin煤an de una manera a煤n m谩s intensa.

Hablando de Brasil, el a帽o pr贸ximo se realizan las elecciones presidenciales. 驴Qu茅 nos podr铆as decir del actual contexto y qu茅 se juega para vos en 2022 en clave de derecho a la vivienda?

Durante la era de Lula, con el gobierno del PT, Brasil conoci贸 una financiaci贸n de la vivienda por la promoci贸n de vivienda v铆a cr茅dito hipotecario masivamente, pero que ten铆a tambi茅n uno de los componentes peque帽os de la posibilidad de cr茅dito a entidades por autogesti贸n. Tambi茅n se construyeron viviendas por el mercado con un subsidio muy alto del presupuesto p煤blico, lo que se conoci贸 como el programa 芦Mi casa, mi vida禄, que ha producido viviendas en la ciudad y en las afueras que efectivamente no ha logrado (por el modelo mismo, por una falla de su aplicaci贸n) garantizar la calidad de vivienda para la gente.

Pero lo que pas贸 despu茅s del golpe contra Dilma fue la interrupci贸n total de los programas de vivienda. Todo el subsidio que estaba movilizado en el programa 芦Mi casa, mi vida禄 se termin贸. Estamos atravesando una de las crisis m谩s serias de vivienda que hemos visto en Brasil. La cantidad de poblaci贸n viviendo en la calle es algo absolutamente impresionante y en una escala como nunca hab铆a visto. La cantidad de nuevas ocupaciones tambi茅n es muy grande en las periferias. Y no solo no existen pol铆ticas p煤blicas a nivel federal del gobierno de Bolsonaro, tampoco hay a nivel estadual, municipal en las ciudades es como si nada.

En este contexto, tambi茅n, creo que la lucha por la vivienda empieza a crecer. Una campa帽a muy importante que ha ganado mucho territorialmente en Brasil es la campa帽a 芦Cero desalojos禄 para impedir que la gente sea desalojada durante la pandemia. Es importante en t茅rminos de real articulaci贸n en torno a la vivienda con una cierta capacidad de aprobar algunas medidas de suspensi贸n de desalojos que ha sido importante en algunos casos y que puso sobre la mesa el tema. Sin embargo, la decisi贸n del Supremo Tribunal Federal donde se aprob贸 esta suspensi贸n de los desalojos ya se termina en marzo.

Lo que tenemos es una situaci贸n muy complicada y creo que esto va a ser un tema importante en la campa帽a para las elecciones. Tambi茅n, el tema de las vivienda porque durante todo este periodo donde no hubo pol铆tica, crecieron mucho las auto urbanizaciones y las ocupaciones de edificios, as铆 que la lucha por la rehabilitaci贸n de los edificios ocupados, la lucha por la urbanizaci贸n y consolidaci贸n de los asentamientos creo que va a ser una lucha muy importante.

Espero que haya una pol铆tica importante de vivienda y que no volveremos a un programa como 芦Mi casa mi vida禄 porque creo que tambi茅n esta es una discusi贸n para todo lo que es reconstrucci贸n poscrisis y pospandemia: un poco volver a lo que ten铆amos, la idea de que la vivienda y las pol铆ticas de vivienda hist贸ricamente han sido dibujadas por el sector de la industria, de la construcci贸n civil y la industria financiera tiene que cambiar. Hay que insistir con que esto no puede ser, que las pol铆ticas de vivienda no pueden estar sometidas a la l贸gica financiera sino a la l贸gica de la necesidad de la gente y as铆 generar pol铆ticas mucho m谩s descentralizadas. de apoyo a las iniciativas populares vivienda, a las cooperativas que ya se organizaron, a las entidades y las experiencias de autogesti贸n, que ya tenemos. Yo espero que tengamos un apoyo mucho mayor a estas propuestas y una visi贸n mucho m谩s cr铆tica a lo que los programas de promoci贸n masiva de vivienda en general en todas las partes del mundo incluso, no solamente, en Brasil.

C贸mo planteas en tus trabajos, si miramos en clave global, existe actualmente un proceso de transformaci贸n que tiene que ver con la producci贸n de la ciudad. Esto llev贸 a la reconfiguraci贸n del rol de los gobiernos locales y de los mecanismos de participaci贸n como as铆 tambi茅n la incorporaci贸n de organismos y leyes que atiendan la cuesti贸n del h谩bitat. Sin embargo, muchas veces 茅stos se convierten 煤nicamente en discursos, sin participaci贸n real. 驴Cu谩l es tu lectura sobre estos cambios institucionales?

Yo creo que la cuesti贸n es definir el 芦locus de definici贸n de la pol铆tica p煤blica禄. Especialmente en la pol铆tica de vivienda, el locus de definici贸n es la conversaci贸n con la industria de la construcci贸n civil y la industria financiera y, por lo tanto, la pregunta central es cu谩ntas nuevas viviendas podemos producir y cu谩nto cr茅dito inmobiliario podemos poner. Esta es la pregunta central y no cu谩l es la necesidad de la gente. Cambiar totalmente el locus de definici贸n implica hacer una lectura mucho m谩s clara y desde abajo de las necesidades concretas de la vivienda.

Tambi茅n implica cortar el v铆nculo que hay entre las finanzas y las viviendas. Es imaginar maneras de organizar la vivienda que sean mucho menos susceptibles a la financiaci贸n. Por ejemplo, cooperativas, comicios colectivos, o sea, maneras colectivas y solidarias de organizar el v铆nculo con el territorio de tal manera que podemos ir generando espacios protegidos de la finalizaci贸n espacios, reservados para la vida y no para la renta. Creo que esto es muy importante y que la pol铆tica p煤blica lo que tiene que hacer es apoyar estas iniciativas con recursos p煤blicos, en vez de dise帽ar iniciativas que no dialogan con nadie.

Jacobinlat.com




Fuente: Lahaine.org