November 26, 2020
De parte de Nodo50
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El feminismo se alz贸 como un dique de contenci贸n ante el avance de la extrema derecha en Espa帽a. Se apel贸 a esto porque tiene un potencial transformador no s贸lo para las condiciones de vida de las mujeres, sino sobre toda sociedad. Las 煤ltimas manifestaciones del 8-M y del 25-N llenaron las calles de ciudades de todo el pa铆s de mujeres y hombres contra las desigualdades y la violencia de g茅nero. Luchando contra el patriarcado, pero tambi茅n defendiendo consensos y reclamando m谩s avances y derechos. Pero este impulso gener贸 una reacci贸n que se ha ido haciendo m谩s fuerte gracias a alianzas de los grupos m谩s conservadores y neoliberales. 

Las guerras de g茅nero: la extrema derecha contra el feminismo es un cap铆tulo del informe elaborado por la Fundaci贸n Rosa Luxemburgo sobre la extrema derecha en Espa帽a que aborda estas alianzas y la estrategia de la ultraderecha. El informe se publicar谩 a principios de 2021 y lo ha coordinado el periodista Miquel Ramos. La periodista y doctora en Antropolog铆a Nuria Alabao ha sido la encargada de la parte de la que trata este art铆culo. “A veces el g茅nero se trata como si fuera algo accesorio a la ideolog铆a o se dice que se utiliza como cortina de humo para ocultar cuestiones m谩s importantes como las materiales o econ贸micas, pero no es as铆. Las cuestiones de g茅nero son profundamente materiales, tienen consecuencias directas en la vida de las personas y son centrales para la ultraderecha“, comenta la autora a P煤blico sobre el trabajo realizado.

En el 煤ltimo per铆odo electoral en Espa帽a, desde las elecciones andaluzas hasta las pasadas generales, Vox estuvo en el foco medi谩tico. En diciembre de 2018 el partido de extrema derecha entraba por primera vez en un parlamento y, con ello, todo el movimiento reaccionario comenzaba a ganar terreno. La victoria de Vox no fue de Santiago Abascal. Hab铆a lazos tejidos desde hace muchos a帽os que favorecieron un marco en el que destac贸 especialmente la guerra al feminismo. El gran logro fue que consiguieron ponerse en primera l铆nea, aline谩ndose con las extremas derechas m谩s reaccionarias del planeta y con fundamentalismos religiosos, agitando consensos y lanzando propuestas que suponen un retroceso respecto a los derechos de las mujeres y personas LGTBI.

Alabao identifica en el informe “cuatro tipos de activistas antig茅nero”: la jerarqu铆a de la iglesia cat贸lica, las asociaciones contrarias al aborto tradicionales, un nuevo lobby neoconservador y los partidos de extrema derecha. Son actores diferentes pero que tienen una agenda af铆n que va desde el matrimonio y la adopci贸n para parejas del mismo sexo al aborto, la educaci贸n sexual y de g茅nero, la gestaci贸n subrogada, la violencia de g茅nero o las problem谩ticas transg茅nero y transexuales, especialmente respecto al acceso a los servicios p煤blicos de salud.

La mayor铆a son consensos consolidados que han llevado a帽os de lucha porque esto no es nuevo. Las alianzas de la extrema derecha contra el g茅nero se remontan a hace casi dos d茅cadas, aunque la lucha feminista venga de mucho m谩s atr谩s. En el informe se analiza el origen en el nacimiento de los ‘neoc贸n’ que en Espa帽a surgieron dentro del PP a partir del segundo Gobierno de Jos茅 Mar铆a Aznar. Pablo Carmona, Beatriz Garc铆a y Almudena S谩nchez realizaron un an谩lisis de la era de Aznar en Spanish neocon. La revuelta conservadora en la derecha espa帽ola en el que destaca, como en el informe, el movimiento que fue impulsado por medios de comunicaci贸n y que lleg贸 a la sociedad civil. Agitaron pol铆ticamente muchas cuestiones pero hubo una guerra abierta contra el feminismo y llevaron la teor铆a a la pr谩ctica. Desde el gobierno de Esperanza Aguirre, laboratorio de los neoc贸n, se financiaron organizaciones antiabortistas o religiosas integristas con dinero p煤blico.

La confrontaci贸n de los neoc贸n creci贸 durante el primer Gobierno socialista de Jos茅 Luis Rodr铆guez Zapatero, sobre todo entre 2005 y 2011, cuando se impulsaron leyes fundamentales para la igualdad de g茅nero: la ley de matrimonio homosexual (2005), la reforma de la ley del aborto (2010), o la Ley de Educaci贸n que inclu铆a la educaci贸n sexual y la lucha contra la homofobia en la escuela p煤blica (2006). “La oposici贸n a estas leyes gener贸 varias olas de movilizaci贸n antig茅nero que consiguieron articular a todos los movimientos diversos en manifestaciones masivas profamilia”, se帽ala el informe.

驴Qu茅 actores estuvieron implicados? Desde la Iglesia cat贸lica a trav茅s de la Conferencia Episcopal y obispos a grupos como Hazte O铆r o el Foro Espa帽ol de la Familia. Activistas antig茅nero que apoyaron al PP en la campa帽a que le llev贸 a Mariano Rajoy a conseguir la mayor铆a absoluta. Pero durante este mandato el segmento del neoc贸n del PP empez贸 a perder relevancia y las organizaciones ultras encontraron otro partido que representaban sus intereses. “Vox nace del sustrato de aquella revuelta neoconservadora cuyo resultado fue la fragmentaci贸n de la derecha contenida en el PP. El nuevo PP acab贸 abandonando las batallas contra la reforma de la ley del aborto del PSOE y su oposici贸n al matrimonio homosexual. Esto significa que sector neoc贸n y sus propuestas quedar谩n marginados dentro del partido, lo que constituir谩 el impulso definitivo para que de entre sus filas surgiesen elementos descontentos que fundar谩n un nuevo partido, Vox”, explica la autora.

Esta herencia es la que hace que Vox se diferencie de otros partidos de extrema derecha como el Frente Nacional de Marine Le Pen. “En un contexto de emergencia indudable de las extremas derechas en Europa Vox supone una adaptaci贸n de estos partidos al contexto local. Sin embargo, es una cosa intermedia entre estos partidos m谩s renovados y los postfascistas de Europa del Este al haberse alimentado de este ciclo generado por los neoc贸n y el conservadurismo tan fuerte”, contin煤a Alabao. El auge de Vox y su discurso, a帽ade, tampoco puede entenderse sin articulistas que forman parte del establishment medi谩tico, youtubers como Un T铆o blanco Hetero o foros abiertos de internet como Forocoches o Burbuja.info desde los que se ha promovido el antifeminismo de forma incesante en los 煤ltimos a帽os.

La renovaci贸n del argumentario y el paraguas de la ‘ideolog铆a del g茅nero’

La ultraderecha utiliza una ret贸tica antifeminista y en oposici贸n a los derechos de las personas LGTBI, aunque han tenido que renovar su lenguaje para “hacerlos m谩s aceptables”. La autora destaca como Roc铆o Monasterio llega a decir que es parte del “feminismo espa帽ol”, aunque sus mensajes tengan el mismo objetivo. Para Abalao es en el fondo un “indicio” de que est谩n intentando “dejar atr谩s los discursos m谩s agresivos para ampliar su base social, al mismo tiempo que se decantan por una estrategia que pueda conseguirles votos de las clases m谩s desfavorecidas, como prueba la fundaci贸n de un nuevo sindicato vinculado al partido, Solidaridad”.

El concepto de ‘ideolog铆a de g茅nero’ es el paraguas usado por la ultraderecha en todo el mundo para aglutinar el antifeminismo

Una de las claves para entender este movimiento es el concepto de la “ideolog铆a de g茅nero”, una terminolog铆a que surgi贸 del Vaticano en el a帽o 2000 “como reacci贸n al impulso que se estaba dando a los derechos reproductivos de las mujeres a nivel internacional”. El informe tambi茅n recoge que en Espa帽a este concepto surgi贸 por primera vez en un documento de la iglesia cat贸lica del 2001 para denunciar intentos de “cierto feminismo radical” de conducir a “la guerra de los sexos” y en la presa a partir del 2004 con la etapa neoc贸n. “Es uno de los elementos discursivos m谩s exitosos porque establece un marco compartido con otras extremas derechas a nivel planetario 鈥搚 con los fundamentalistas cristianos”, alerta la periodista.

La autora tambi茅n destaca la Ley de Violencia de G茅nero como una de las batallas de g茅nero centrales. “Lo que hace aqu铆 la ultraderecha es darle la vuelta invirtiendo el an谩lisis feminista de la realidad para que parezcan que son los hombres las v铆ctimas para agitar el consenso que hay en torno a la violencia de g茅nero. Es un concepto muy dif铆cil de romper pero juega a agitar posiciones que son muy minoritarias pero en sectores muy movilizados”, valora a este medio. Todo esto responde a la estrategia de promover la idea de que la violencia no tiene g茅nero bas谩ndose en falsedades como el n煤mero de denuncias falsas: “Tambi茅n llegan a culpabilizar a la inmigraci贸n. Abascal critica esta ley mientras se pregunta: 驴por qu茅 no dan de verdad seguridad a tantas mujeres que se encuentran al violador del ascensor o a determinados inmigrantes ilegales?”. 

De aqu铆 pasamos a otra de las claves: la racializaci贸n de la pol铆tica sexual, vinculando las cuestiones de g茅nero a la raza o las migraciones, un discurso que tambi茅n ha sido promovido por Donald Trump en numerosas ocasiones. El objetivo es disfrazar su discurso para poder escudarse en un ‘los machistas son los otros’. “De esta manera, diciendo que defienden los derechos de las mujeres y las personas LGTBI en contra de las amenazas que suponen los hombres de origen no occidentales, o el Islam, buscan legitimar o encubrir sus propuestas racistas m谩s disruptivas”, se帽ala Alabao. Esta es, de hecho, la estrategia que la antrop贸loga considera m谩s peligrosa porque no s贸lo es que sea mentira, es que tiene una v铆a de crecimiento al apoyarse en el “malestar” de la sociedad y en el “miedo a lo desconocido”.

Con esto 煤ltimo, m谩s la bater铆a de propuestas antisociales que lidera la ultraderecha en Espa帽a, se busca recortar el propio Estado del bienestar: “Todas afectar铆an m谩s a las mujeres que soportan los trabajos peor retribuidos, mayores tasas de temporalidad, parcialidad y pobreza. Cuando empeora la vida de los de abajo, no hay que dudarlo, aumenta la desigualdad entre hombres y mujeres”.




Fuente: Publico.es