January 3, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
377 puntos de vista


Irene Gra铆帽o Calaza

Jurista y polit贸loga, integrante del 谩rea de Solidaridad Internacional de la Asociaci贸n Pro Derechos Humanos de Andaluc铆a – APDHA

Esta publicaci贸n forma parte de la campa帽a “10 Razones para firmar el TPAN”, que une a entidades de la sociedad civil a nivel estatal con el objetivo de que Espa帽a se adhiera al Tratado sobre la Prohibici贸n de las Armas Nucleares (TPAN), que entr贸 en vigor el 22 de enero de 2021.

En 2019 Ant贸nio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas afirmaba que “las armas nucleares plantean una amenaza singular y potencialmente existencial para nuestro planeta y cualquier uso de armas nucleares constituir铆a una cat谩strofe humanitaria. Se ha progresado mucho en la reducci贸n de peligros, pero hoy temo que ese progreso no s贸lo se ha detenido, sino que se est谩 invirtiendo”. Toni Soler, presidente de FundiPau, explicaba en el contexto de la ratificaci贸n del TPAN que “la explosi贸n de una sola arma nuclear provocar铆a una emergencia humanitaria de alcance incalculable, con la muerte de centenares de miles de personas y miles m谩s heridas que quedar铆an desatendidas, adem谩s de la destrucci贸n del entorno con los efectos que perdurar铆an durante d茅cadas. En otras palabras, las armas nucleares son incompatibles con uno de los derechos humanos m谩s b谩sicos: el derecho a la vida”.

La amenaza o el uso de armas nucleares es incompatible con el derecho a la vida y puede constituir un delito seg煤n el derecho internacional, y es que, las armas nucleares representan una amenaza 煤nica y existencial debido a su incomparable poder destructivo. De hecho, se estima que un arma nuclear 煤nica es capaz de destruir una ciudad en su totalidad, resultando en potencialmente millones de v铆ctimas y poniendo en peligro el medio ambiente natural y la vida de generaciones futuras por sus efectos catastr贸ficos de larga duraci贸n. Este tipo de armas solo se han utilizado dos veces en la guerra. El primer artefacto nuclear utilizado durante un conflicto armado fue arrojado sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y afect贸 a medio mill贸n de personas, de las que doscientas mil hab铆an fallecido a finales de 1950. El segundo, lanzado sobre Nagasaki tres d铆as m谩s tarde, afect贸 a casi trescientas mil personas, de las que 100.000 hab铆an fallecido a finales de 1950.

Los efectos de las armas nucleares no se limitan 煤nicamente a v铆ctimas humanas, sino que tambi茅n generan una gran destrucci贸n medioambiental. En total, de acuerdo con el Comit茅 Internacional de la Cruz Roja, unos 13km2 en Hiroshima y 6,7km2 en Nagasaki quedaron totalmente destruidos como resultado del calor, el fuego y la onda de choque. Seg煤n la OMS, la radiaci贸n afecta significativamente a ciertos tipos de plantas, al cultivo, el ganado y al ecosistema marino, por lo que, imaginando un conflicto nuclear a gran escala, los efectos podr铆an ser tan devastadores que causasen da帽os ambientales a varios pa铆ses, generados por la expansi贸n de la radioactividad a trav茅s del viento y por los cambios en el clima.

75 a帽os m谩s tarde, el 22 de enero de 2021, estas armas de destrucci贸n masiva pasaron a estar prohibidas por el Tratado sobre la Prohibici贸n de las Armas Nucleares (TPAN), despu茅s de ratificarse por 50 pa铆ses 鈥 el n煤mero m铆nimo necesario para la implantaci贸n de un tratado-. Este tratado obliga a los Estados que lo ratifiquen a no desarrollar, ensayar, producir, fabricar o adquirir, poseer, almacenar, alojar, amenazar con utilizar o utilizar estas armas en ninguna circunstancia, a帽adiendo que, aquellos que posean armas nucleares deben desactivarlas y destruirlas lo antes posible, y obligando a pagar reparaciones a las v铆ctimas y los Estados afectados por su uso y a restaurar los ecosistemas da帽ados.

Es patente el peligros铆simo impacto de las armas nucleares en los derechos humanos y su influencia en el aumento de las amenazas potenciales de una cat谩strofe humanitaria. La presencia de estas armas obstaculiza categ贸ricamente la construcci贸n para la paz a nivel mundial. Ha sido por tanto esencial en este sentido la entrada en vigor del Tratado sobre la Prohibici贸n de las Armas Nucleares (TPAN) y es imprescindible que todos los Estados se comprometan a su promoci贸n y defensa y a esforzarse por construir un mundo sin armas nucleares. El Gobierno de Espa帽a debe ineludiblemente ratificarlo y mostrar su compromiso con la abolici贸n de las armas nucleares, que generan en s铆 mismas una absoluta vulneraci贸n de los derechos humanos, por todas las consecuencias y da帽os que tanto su posesi贸n como su utilizaci贸n han ocasionado y ocasionan, tanto a nivel humano como a nivel medioambiental.


P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com