July 26, 2021
De parte de ANRed
264 puntos de vista


El gran r铆o del Litoral argentino alcanz贸 en 2021 sus m谩s bajos niveles de agua del 煤ltimo medio siglo y, para algunos cient铆ficos, esta puede ser la 鈥渘ueva normalidad鈥 del Paran谩. La crisis clim谩tica y los cambios en el uso del suelo para la expansi贸n de la frontera agropecuaria y el desarrollo inmobiliario de la mano de un proceso de deforestaci贸n intensificado parecen haber cambiado, tal vez para siempre, la morfolog铆a del territorio. Por Jorgelina Hiba, Periodistas por el Planeta.


La falta de agua primero fue llamativa. Luego, preocupante. Lo que parec铆a una bajante m谩s del gran r铆o del Litoral argentino ya se ha convertido en algo hist贸rico: el Paran谩 alcanz贸, en 2021, sus m谩s bajos niveles de agua del 煤ltimo medio siglo y el futuro es incierto.

Para algunos cient铆ficos, esta puede ser la 鈥渘ueva normalidad鈥 del Paran谩, cuyos per铆odos de caudales m铆nimos pueden ser cada vez m谩s extremos como consecuencia de la crisis clim谩tica y los profundos cambios en el uso del suelo en la zona alta y media de su cuenca, lo que ayuda a acentuar la variabilidad de los patrones de lluvias y temperaturas en toda la regi贸n.

El r铆o Paran谩, nacido en Brasil y criado en tierras paraguayas y argentinas, recorre casi 5000 kil贸metros hasta su desembocadura en el R铆o de la Plata, con un caudal promedio hist贸rico de unos 16.000 metros c煤bicos por segundo. Un gigante fluvial noqueado desde hace dos a帽os por una bajante extrema pocas veces vista (tanto por lo prolongada como por lo pronunciada) que sec贸 lagunas y riachos, y dej贸 al descubierto buena parte de su valle y planicie de inundaci贸n. Seg煤n un informe reciente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el Delta medio del r铆o ten铆a a mediados de 2021 una cobertura de agua de apenas 6%, contra un 40% en tiempos 鈥渘ormales鈥.

Tan marcada es la bajante que, en mayo 2021, el gigante marr贸n s贸lo transportaba unos 7000 metros c煤bicos de agua por segundo, el caudal medio mensual de menor afluencia de los 煤ltimos 50 a帽os y apenas el 51% de su promedio hist贸rico para ese mes. Seg煤n el reporte hidrol贸gico de junio de la represa Yacyret谩, result贸 ser el segundo valor de caudal medio mensual m谩s bajo de los 煤ltimos 120 a帽os, luego del registrado en mayo de 1914.

Como trasfondo, aparece el cambio del uso del suelo como explicaci贸n principal para entender al menos en parte las razones por las cu谩les el r铆o muestra un comportamiento pocas veces visto o registrado: lo que antes era selva, monte, pantano o pastizal fue reconvertido en las dos 煤ltimas d茅cadas en tierras aptas para el desarrollo agropecuario, de la mano de un proceso de deforestaci贸n intensificado que cambi贸, tal vez para siempre, la morfolog铆a del territorio.

Seg煤n el Instituto Brasile帽o de Geograf铆a y Estad铆stica (IBGE), Brasil ha perdido hasta el 8% (30 millones de hect谩reas) de sus bosques y selvas de la Amazon铆a y el Pantanal en el primer tramo del siglo XXI. Paraguay muestra cifras dr谩sticas: seg煤n el Global Forest Watch (GFW), perdi贸 6 millones de hect谩reas en los 煤ltimos 20 a帽os. En un lapso similar, la Argentina perdi贸 el doble: unas 14 millones de hect谩reas con epicentro en cuatro provincias (Salta, Formosa, Santiago del Estero y Chaco). El territorio primigenio del Paran谩 ya no es, ni ser谩, lo que era, un escenario que abre interrogantes sobre la capacidad de recuperaci贸n y resiliencia del gran r铆o.

Modelos para armar

In茅s Camilloni, doctora en Ciencias de la Atm贸sfera de la Universidad de Buenos Aires (UBA), trabaja en el armado de escenarios futuros tanto en t茅rminos clim谩ticos como hidrol贸gicos para la Cuenca del Plata, en un contexto marcado por el cambio clim谩tico.

Para eso utilizan modelos que proyectan posibles escenarios futuros respecto de las lluvias y as铆 鈥渁limentan鈥 modelizaciones sobre la hidrolog铆a de la Cuenca que les permite evaluar proyecciones sobre cambios de caudales. 鈥淟o que vemos con estas proyecciones es que la Cuenca va hacia un clima m谩s c谩lido, vemos que se incrementar谩 la temperatura a medida que el siglo avance y que tambi茅n habr谩 modificaciones en las precipitaciones鈥, se帽ala la cient铆fica.

El aumento promedio de las lluvias no ocurrir谩 de manera uniforme sobre toda la regi贸n bajo estudio. 鈥淣o es algo que vaya a ser totalmente generalizado鈥, argumenta Camilloni, para agregar que lo que detectaron es 鈥渦na tendencia hacia mayores precipitaciones m谩s clara en la Cuenca media y alta del Paran谩 y parte de la Cuenca del r铆o Uruguay鈥.

Esto no se verifica, por el momento, para la zona ubicada aguas debajo de ese r铆o a partir de la localidad de Salto ni tampoco en la secci贸n de la Cuenca baja del Paran谩 desde la provincia de Entre R铆os hacia el sur, donde en cambio s铆 podr铆an aumentar las temperaturas promedio. 鈥淓s muy dif铆cil saber qu茅 le puede pasar a un r铆o sin desarrollar un modelo hidrol贸gico. En nuestras proyecciones, si las miramos en t茅rminos de caudal medio para los pr贸ximos 30 a帽os, en general para el Paran谩 no aparece una variaci贸n significativa en el caudal medio鈥, sintetiza.

Hacia los extremos

Esta proyecci贸n cambia cuando lo que se eval煤a no es el caudal medio, sino los m铆nimos y los m谩ximos. Algo clave a la hora de hablar del Paran谩, un largo camino fluvial de aguas marrones cuyo ADN est谩 marcado por los pulsos de crecientes y bajantes.

Es en ese margen de movimiento de las aguas que los efectos del cambio clim谩tico se sentir谩n, haciendo del Paran谩 un r铆o de extremos. 鈥淪i analizamos los caudales m铆nimos y m谩ximos, lo que encontramos es que los m铆nimos tender铆an a ser m谩s m铆nimos y los m谩ximos, m谩s m谩ximos. En donde veremos los cambios ser谩 en los extremos, y no en el promedio鈥, dice Camilloni.

Y detalla: 鈥淟os modelos nos muestran que el Paran谩 va hacia un r茅gimen de mayor variabilidad con caudales m铆nimos que ser谩n m谩s m铆nimos. Tambi茅n afectar谩 a las crecientes, pero esta variabilidad tiene que ver sobre todo con las bajantes, con m铆nimos que ser谩n m谩s extremos en un orden que estimamos entre un 10% y un 15% contra un 5% para los m谩ximos鈥.

Hacia una nueva 鈥渘ormalidad鈥 hidrol贸gica

Juan Borus es subgerente de Sistemas de Informaci贸n y Alerta Hidrol贸gico del Instituto Nacional del Agua (INA). Un organismo que, seg煤n cuenta, naci贸 en 1973 con el prop贸sito principal de monitorear las crecientes de los grandes r铆os de llanura del noroeste argentino y hoy se encuentra con situaciones casi in茅ditas que lo hacen repensar su propio objetivo fundacional: un Paran谩 sin agua desde hace casi dos a帽os.

鈥淟a bajante que empez贸 a mediados de 2019 se fue acentuando en 2020 y en 2021, primero en la Cuenca del Paraguay y luego en todo el resto. Lo que tenemos es una situaci贸n muy rara, ya que toda la Cuenca, que tiene 3 millones de kil贸metros cuadrados, est谩 con lluvias por debajo de lo normal al mismo tiempo desde hace por lo menos dos a帽os鈥, grafica el ingeniero hidr谩ulico.

A la bajante se sum贸 una situaci贸n de sequ铆a muy grave que tambi茅n dej贸 escenas nunca vistas en el amplio paisaje regional, como el Pantanal brasile帽o con una sequ铆a m谩s severa que el nordeste de ese pa铆s, donde la falta de agua es la norma. En mayo pasado, el Servicio Meteorol贸gico brasile帽o emiti贸 una alerta por la peor racha de lluvias en 91 a帽os para los estados de Minas Gerais, Goi谩s, Mato Grosso do Sul, S茫o Paulo y Paran谩.

鈥淰enimos de una situaci贸n extrema que parece que va a continuar. En el verano 20/21 tuvimos La Ni帽a a nivel global, lo que signific贸 lluvias inferiores a lo normal鈥, se帽ala el experto, para quien esta escasez de agua genera una serie de problemas que tienen que ver tanto con las dimensiones 鈥渙perativas鈥 del r铆o como proveedor de servicios productivos, como con el propio ritmo natural relacionado con la fauna y flora que vive, se reproduce y se alimenta en el Humedal del Delta del Paran谩.

De la deforestaci贸n al cambio clim谩tico

Designada como regi贸n proveedora de bienes naturales para las metr贸polis desde la 茅poca de la Conquista, amplias zonas del sur de Sudam茅rica sufrieron una transformaci贸n profunda del uso de sus suelos en las 煤ltimas tres d茅cadas.

Espoleadas por el boom de precios de los commodities agr铆colas (soja, sobre todo, pero tambi茅n ma铆z), regiones hasta hace poco tiempo inexploradas o poco intervenidas por el humano del sur de Brasil, Paraguay y noreste de la Argentina fueron desmontadas para ampliar la frontera agropecuaria y abastecer, as铆, la demanda asi谩tica de granos.

Como era esperable, esos marcados cambios en el uso del suelo en varios puntos de la Cuenca del Paran谩 terminaron afectando en menor o mayor medida la din谩mica natural del r铆o, seg煤n puntualiza Borus. 鈥淗ubo cambios notorios, ya que hay un corrimiento de la frontera agr铆cola muy marcado. Entonces, gradualmente, este cambio de uso del suelo potencia los extremos, y las reacciones de las cuencas son m谩s intensas para los m谩ximos y para los m铆nimos鈥, dice.

Para Graciela Klekailo, licenciada en Gen茅tica y doctora en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el cambio clim谩tico en el contexto del Delta del Paran谩 alterar谩 la capacidad del sistema de resistir y mitigar los fen贸menos extremos como las inundaciones y las bajantes pronunciadas.

鈥淟os cambios de uso de la tierra que estamos haciendo en nuestros humedales, con terraplenes y endicamientos para agricultura y ganader铆a intensiva o incluso urbanizaciones, son cambios que afectan directamente a los servicios ecosist茅micos que nos brinda la naturaleza鈥, explica.

Estos cambios en el uso del suelo tambi茅n favorecen la p茅rdida de h谩bitat de muchas especies, ya que se alteran (muchas veces de manera definitiva) sus lugares de reproducci贸n y alimentaci贸n. 鈥淪i sumamos episodios de quemas graves como los de 2008 y 2020, que empiezan a ocurrir cada vez a intervalos m谩s cortos, el sistema corre riesgo de no tener tiempo de recuperarse solo鈥, detalla la docente e investigadora.

Consecuencias socioambientales a la vista  

Con perspectivas de continuidad en la bajante al menos hasta la primavera 2021, florecen las preocupaciones sobre todo lo que esto implica, tanto desde un registro productivista del r铆o, como desde la alteraci贸n de un equilibrio natural del cual dependen centenares de especies vegetales y animales.

Para Borus, un problema no menor es el de las tomas de agua. 鈥淧ara nosotros, desde el INA, es una de nuestras principales preocupaciones desde que comenz贸 la bajante, ya que en muchas ciudades las tomas han quedado casi al ras del nivel del r铆o o incluso por debajo en algunos momentos鈥, afirma.

Otro punto cr铆tico es el de la navegaci贸n, ya que por las marrones aguas del Paran谩 sale al exterior el 80% de la cosecha gruesa argentina de soja y ma铆z que crece en las extensas llanuras pampeanas durante la primavera y el verano. 鈥淟os puertos del Gran Rosario tienen un rol clave en la salida de la cosecha. Cuando las aguas est谩n tan bajas, se condicionan las operaciones por falta de profundidad y por el menor ancho del canal de navegaci贸n, lo que reduce la navegaci贸n segura鈥, argumenta el experto del INA. Seg煤n un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, s贸lo durante 2020, los bajos niveles de agua significaron un costo extra para los agroexportadores de unos US$250 millones.

Adem谩s, la reducci贸n del caudal afecta la provisi贸n natural de los servicios ambientales que genera el humedal. Uno de ellos es la autodepuraci贸n de las aguas, que se limpian solas por el elevado caudal que transita el lecho en tiempos de normalidad.

La bajante gener贸, por ejemplo, la floraci贸n de algas relacionadas con aguas estancadas y presencia excesiva de materia org谩nica por actividades antr贸picas como la industria, la agricultura o incluso las quemas a trav茅s de las cenizas.

Klekailo es muy clara con relaci贸n a esto: 鈥淟a mayor recurrencia de eventos extremos como esta bajante extraordinaria afecta a todos los componentes del sistema. Una de ellas es la capacidad del humedal de brindar agua dulce y de purificar los contaminantes generados por actividades humanas como las agr铆colas, que liberan nitr贸geno y f贸sforo鈥.

Tambi茅n se detect贸 afectaci贸n de las m谩rgenes por erosi贸n en localidades costeras santafesinas que incluyeron episodios de derrumbes o desbarrancamientos en varias localidades orilleras del r铆o, como la ciudad de Rosario y las localidades de Puerto Gaboto y de Monje, todas en la provincia de Santa Fe.

鈥淓mpezaremos a ver con mayor frecuencia problemas sobre la diversidad que habita el Delta y sobre las poblaciones humanas que est谩n en sus orillas. Las actividades humanas tienen impacto en los sistemas y, en un contexto de cambio clim谩tico ese impacto es cada vez mayor鈥, razona la ec贸loga.

Fuente: Latfem





Fuente: Anred.org