May 2, 2021
De parte de SAS Madrid
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Euskadi ha tenido que suspender dos semanas la actividad en los quir贸fanos ante el repunte de ingresos por coronavirus, una situaci贸n que se repite en algunos centros de Madrid y Catalunya, donde los datos de ocupaci贸n en UCI superan el “riesgo extremo” y las patolog铆as no COVID contin煤an llegando al hospital.

En esta meseta inestable que ha resultado ser la cuarta ola de la pandemia de COVID-19, todos los indicadores muestran un avance desigual dependiendo de la comunidad aut贸noma. La incidencia sube en Arag贸n, Baleares, Cantabria, Comunitat Valenciana, Euskadi, Madrid y La Rioja. Justo en estas tres 煤ltimas la situaci贸n de las UCI lleva meses de alto estr茅s y ha llegado a un punto insostenible. La prueba es que el Servicio de Salud Vasco ha paralizado las cirug铆as programadas en todos los hospitales por el repunte de casos de COVID-19, algo que no ocurr铆a desde la primera ola. Aun as铆, las UCI todav铆a no han llegado a su pico m谩ximo, que seg煤n Sanidad se espera a mediados de la semana que viene.

El nuevo perfil de paciente que ingresa en los hospitales con un cuadro grave es m谩s joven y fuerte, lo que redunda en una bajada de las muertes y en estancias m谩s largas en cuidados intensivos. Pero los sanitarios recuerdan que hay otras patolog铆as de riesgo que se ven afectadas cada vez que los recursos se orientan de nuevo al coronavirus. “La cuarta ola se est谩 caracterizando por muchos pacientes no COVID que han contenido su enfermedad hasta ahora”, observa Ricard Ferrer, presidente de la Sociedad de Medicina Intensiva (SEMICYUC) y jefe del 谩rea en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. 

Catalunya tiene uno de los peores datos de ocupaci贸n en UCI por COVID desde el inicio de la tercera ola (37,2%), pero tambi茅n est谩 saturada de otras patolog铆as graves. “Los pacientes son muy prudentes y aguantan hasta que no pueden m谩s porque saben que la situaci贸n est谩 muy comprometida en los hospitales y por miedo a contagiarse”, reconoce este jefe de UCI, donde ahora mismo atienden muchas enfermedades cr贸nicas, vasculares, hemorragias digestivas o cardiopat铆as.

“Es muy dif铆cil convivir con el repunte de la cuarta ola y a la vez con todas las cirug铆as retrasadas que se estaban haciendo y que se han vuelto a suspender”, narra un m茅dico del Hospital Puerta de Hierro, en Madrid, cuya UCI est谩 al 125% de su capacidad previa a la pandemia solo con pacientes COVID. “Los datos que ofrece Sanidad son orientativos, pero hay centros que est谩n muy por encima de la media de su comunidad”, recuerda Ferrer desde el Vall d’Hebron.

Las UCI en Espa帽a no han estado nunca por debajo del 40% de capacidad asistencial 鈥揺n muchos centros extendida tras la primera ola鈥 desde agosto, contando a todo tipo de enfermos. Desde finales de marzo, Sanidad comparte diariamente tambi茅n las cifras de ocupaci贸n no COVID para ilustrar la carga de trabajo real que soportan los hospitales m谩s all谩 de la pandemia. En anteriores periodos entre olas han tenido tiempo para ir liberando las UCI y dedicar las camas a las cirug铆as retrasadas, pero en el caso de la tercera y la cuarta, ese alivio ha sido inexistente en muchos centros. 

“Hacemos malabares para atender a todas las urgencias cl铆nicas, pero llevamos dos semanas cancelando cirug铆as y eso puede impactar de forma negativa en el progreso de un enfermo oncol贸gico o cardiol贸gico”, explica el sanitario del Puerta de Hierro. Tambi茅n en Madrid, el Hospital 12 de Octubre ha engrosado su lista de espera con todo lo que no sean operaciones oncol贸gicas, seg煤n cuenta Javier, a quien su otorrino avis贸 de que “tardar铆an meses” en poder operarle de las am铆gdalas. “Lo m铆o no corre prisa, pero habr谩 situaciones peores en las que digan lo mismo”, lamenta.

Cada vez que la COVID irrumpe con fuerza en un hospital y los ingresos superan el 25%, se activa un protocolo de alerta: las cirug铆as “no urgentes” se limitan para reservar espacio a los infectados y no exponer a los postoperados. “La subida de ingresos por coronavirus nos machaca cuando hab铆amos empezado casi a normalizar la actividad no COVID, porque nos obliga a restringirla”, dice Antonio Planas, jefe del Servicio de Anestesiolog铆a y Reanimaci贸n del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid y secretario general de SEDAR, la sociedad de anestesi贸logos.

Un tercio de los pacientes pendientes de operaci贸n lleva seis meses en lista de espera, una media de 170 d铆as, y en algunas regiones superan incluso los 12 meses. En el 煤ltimo a帽o, se han hecho un 30% menos de intervenciones relacionadas con el aparato digestivo o card铆aco, un 18% menos de colonoscopias y un 35% de pruebas diagn贸sticas por imagen. “La pandemia ha acaparado la mente de todos y la informaci贸n de los medios, pero el c谩ncer y las enfermedades cardiovasculares han sido la segunda y tercera causa de muerte en 2020“, enumera Planas. Su labor en la sociedad es la de apostar por una actividad quir煤rgica normalizada y transmitir a los pacientes que “no los vamos a abandonar”.

Precisamente SEDAR, junto a la Asociaci贸n Espa帽ola de Cirujanos (AEC) y organizaciones en defensa de los pacientes, pusieron en marcha en la primera ola la campa帽a Os Cuidamos para transmitir confianza hacia los hospitales y que la gente acudiese para un diagn贸stico temprano. Ahora, lanzan la segunda parte en plena cuarta ola. “Sabemos que la pandemia es un drama, pero todos los pacientes que est谩n pendientes de una intervenci贸n quir煤rgica tambi茅n son nuestra prioridad”, asegura el portavoz de SEDAR. 

“La cirug铆a no puede parar y creo de verdad que la urgencia quir煤rgica no est谩 comprometida, salvo en determinados sitios y por la necesidad acuciante de algunos hospitales”, asegura el cirujano Jos茅 Manuel Aranda, portavoz del AEC y gerente del Hospital Reina Sof铆a de C贸rdoba. “Va a ser una cosa totalmente temporal”, conf铆a sobre la situaci贸n de Euskadi y de algunos centros madrile帽os y catalanes. Antonio Planas tiene sus dudas, al menos en Madrid. “Celebramos que tenemos solo 500 camas de UCI ocupadas por COVID de las mil y pico que hay en la comunidad; pero antes de la pandemia ten铆amos un 85% de ocupaci贸n igualmente”, explica. “Eso significa que el resto de patolog铆as existen, no han desaparecido”, sostiene.

Evitar segundas, terceras y cuartas v铆ctimas

Los profesionales sanitarios involucrados en la campa帽a Os cuidamos insisten en que la otra prioridad es transmitir a la ciudadan铆a que los quir贸fanos y los hospitales son lugares seguros. “En la primera ola vimos estados muy avanzados y preocupantes porque la gente ten铆a miedo de venir al hospital y contagiarse”, subraya Aranda. “Por suerte, ahora la gente viene como tiene que venir”, compara Planas, de SEDAR. “En algunos hospitales la situaci贸n es m谩s extrema, pero en general se ha intentado normalizar la actividad quir煤rgica al 90% entre olas y olas”, explica.

“Toda pandemia tiene una primera oleada de v铆ctimas; pero no podemos olvidarnos de la segunda, la tercera y la cuarta, aunque no est茅n relacionadas directamente con la COVID-19”, opina. “Las segundas v铆ctimas son los pacientes que precisan una atenci贸n preferente y que no la han podido recibir; las terceras son los enfermos cr贸nicos; y las cuartas las personas con enfermedades mentales”, enumera el jefe del Hospital de la Princesa. “Esas oleadas colaterales hay que tratarlas”.

Las muertes en casa por otras enfermedades aumentaron un 24% durante el confinamiento de la pasada primavera, un escenario que los sanitarios no quieren que se repita nunca m谩s. “Nuestro enfoque y el de la sociedad ha ido cambiando: hay que atender al paciente COVID, por supuesto, pero los oncol贸gicos, card铆acos o vasculares se merecen el mismo tratamiento para asegurar su supervivencia”, resume Planas. 

Tanto el portavoz de la sociedad de anestesistas como el de los cirujanos recuerdan que los hospitales tienen circuitos independientes para tratar el coronavirus y separarlo del resto de enfermedades. “Las UCI pueden responder a cualquier patolog铆a no COVID”, expresa optimista Aranda, el cirujano andaluz. “No es cuesti贸n de contraponer las enfermedades, sino de todo lo contrario”, asegura Planas, portavoz de SEDAR. “Los profesionales afrontamos esta situaci贸n como una oportunidad de reflexi贸n y mejora, para replantearnos aquellos procedimientos que realmente suponen un beneficio para los pacientes”, concluye.

Enlace relacionado ElDiario.es 30/04/2021.




Fuente: Sasmadrid.org