December 30, 2020
De parte de Amor Y Rabia
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por Alejandro Torr煤s

13 de febrero de 2016

Frente a la criminalizaci贸n actual que sufre, los anarquistas consiguieron desarrollar el movimiento obrero en Espa帽a, una educaci贸n sin clases y sin distinci贸n de g茅nero, abanderar la lucha por la emancipaci贸n de la mujer y una amplia producci贸n cultural. La primera ministra de la historia de Espa帽a, Federica Montseny, era anarquista y legisl贸 la interrupci贸n voluntaria del embarazo. 

Federica Montseny en el m铆tin de la CNT en Montjuic, Julio de 1977

Hubo un tiempo en el que el anarquismo era top en Espa帽a. La CNT ten铆a un mill贸n de afiliados, sus tesis pedag贸gicas eran la vanguardia europea (Escuela Moderna y Ateneos libertarios), sus postulados sobre la emancipaci贸n de la mujer abanderan el movimiento feminista e, incluso, una mujer anarquista, Federica Montseny, se convirti贸 en la primera f茅mina en ocupar un ministerio de un Gobierno espa帽ol (Octubre de 1936). Eran otros tiempos. Era otra sociedad. Pr谩cticamente, era otro mundo. El sue帽o libertario de una sociedad sin clases parec铆a alcanzable. A la vuelta de la esquina. 

Tan alcanzable que en los primeros meses de la Guerra Civil, Barcelona fue tomada por los anarquistas. George Orwell, autor de 1984, describ铆a en Homenaje a Catalu帽a la Barcelona de 1936: “Por primera vez en mi vida, me encontraba en una ciudad donde la clase trabajadora llevaba las riendas. Casi todos los edificios, cualquiera que fuera su tama帽o, estaban en manos de los trabajadores y cubiertos con banderas rojas o con la bandera roja y negra de los anarquistas”.

Sin duda, eran otros tiempos. Era la edad de oro del anarquismo en Espa帽a. La situaci贸n actual difiere radicalmente. Rara vez aparece la palabra anarquista en un titular sin ir asociada a una detenci贸n por presunto terrorismo y a la criminalizaci贸n de la ideolog铆a. Prueba de ello es esa Biblia del siglo XXI, llamada Google, que establece el t茅rmino “detenido” como segunda b煤squeda m谩s com煤n asociada a anarquistas. De hecho, el a帽o pasado asistimos a varias operaciones policiales desarrolladas contra grupos anarquistas acusados de pertenencia a 鈥渙rganizaci贸n terrorista de tipo insurreccionista-anarquista” cuyo fin “era el de subvertir el orden p煤blico y alterar gravemente la paz鈥.

La 煤ltima oportunidad para desacreditar, criminalizar y tratar de borrar del mapa a la ideolog铆a anarquista ha sido la detenci贸n y encarcelamiento de los dos titiriteros que representaron la obra La Bruja y Don Crist贸bal, de claro mensaje libertario, en el Carnaval de Madrid. El hecho de que uno de los autores de la obra sea afiliado de la CNT y que el mensaje del espect谩culo fuera claramente libertario ha sido aprovechado para una nueva ofensiva criminalizadora. Algunos medios de la ultraderecha, incluso, han llegado a relacionar a los autores de la obra de t铆teres con “grupos anarquistas y terroristas”

El problema de la criminalizaci贸n de las ideolog铆as y, en concreto, de la criminalizaci贸n del anarquismo es que deja atr谩s, ignorado, arrinconado y con el sello de visto para el olvido todo un legado cultural, pol铆tico, sindical y social que contribuy贸 a la emancipaci贸n de las clases obreras, de la mujer y que arranc贸 de las manos de la Iglesia el derecho a educar a los ciudadanos del Estado. 

“El anarquismo en Espa帽a fue un movimiento antipol铆tico y, sobre todo, antipol铆tica parlamentaria. Aqu铆 se convierte en un movimiento de masas tras la I Guerra Mundial porque su discurso radical frente a una pol铆tica parlamentaria corrupta de las 茅lites contraponen una alternativa pol铆tica fuera del parlamento. Tanto los anarcoindividualistas como los anarcosindicalistas comparten este elemento com煤n: el antipoliticismo”, explica a P煤blico el historiador Juli谩n Casanova, autor, entre otras obras, de Tierra y Libertad. Cien a帽os de anarquismo en Espa帽a y del ensayo Anarquismo y violencia pol铆tica en la Espa帽a del siglo XX.

Mujeres luchando en la milicia CNT-FAI

El otro elemento com煤n que comparten las diferentes corrientes anarquistas es “la posibilidad de que todo se produzca a trav茅s de pactos mutuos de libre elecci贸n sin autoridad pol铆tica jer谩rquica”, prosigue Casanova, que destaca tambi茅n el legado que han dejado los anarquistas bajo la f贸rmula “de cr铆ticas al Estado burocr谩tico y tecnocr谩tico que tenemos en la actualidad y del Estado como un mecanismo de coerci贸n”

Pero si algo ha dejado para las generaciones futuras el movimiento anarquista espa帽ol del primer tercio del siglo XX fue su lucha por la emancipaci贸n obrera y de la mujer, la batalla por una educaci贸n de igual a igual fuera de la Iglesia, y un espectacular archivo art铆stico y cinematogr谩fico gracias, en parte, a la colectivizaci贸n de la industria cinematogr谩fica de 1936 y a la obsesi贸n de los anarquistas por la producci贸n cultural y la contrainformaci贸n. En estos campos destacan nombres propios que con su trabajo cambiaron a Espa帽a y cuyas contribuciones siguen siendo validas un siglo despu茅s. Se trata de sindicalistas como Joan Peir贸 y Buenaventura Durruti; de Federica Montseny, la primera mujer en ser ministra en Espa帽a y la segunda de Europa; o Francesc Ferrer i Gu脿rdia, creador de la Escuela Moderna a principios del siglo XX.  

La otrora periodista de El Mundo y hoy diputada por el PSOE, Irene Lozano, autora de la obra Federica Montseny. Una anarquista en el poder escrib铆a en su blog que la conquista hist贸rica de la jornada laboral de ocho horas por parte de los trabajadores no se hubiese conseguido nunca “sin la movilizaci贸n de la CNT en las huelgas de los a帽os 1917 y 1918”.  “Estos detalles no se pueden olvidar y mucho menos al abordar un fen贸meno como el 15M, cuyos m茅todos deliberativos y de toma de decisiones son tan deudores del anarquismo espa帽ol”, escribe Irene Lozano, que recuerda que la CNT cambiaba (y a煤n cambia) su direcci贸n cada a帽o, y tambi茅n modificaba su ciudad de ubicaci贸n, de acuerdo con su car谩cter descentralizado y no jer谩rquico, o sea, como esa asociaci贸n en red y horizontal de los indignados. 

De hecho, la respuesta m谩s com煤n a la pregunta qu茅 nos ha legado el anarquismo de los a帽os 30 a la Espa帽a de 2016 es, en palabras del hist贸rico anarquista Tom谩s Iba帽ez a este peri贸dico, “los modos de debatir, de decidir, y de actuar que est谩n basados en la democracia directa, en la horizontalidad, en el asamblearismo, en el respeto de las minor铆as, en la no delegaci贸n permanente y en la acci贸n directa”.

“El 15-M tuvo, sin duda, importantes connotaciones anarquistas. El mero hecho de que el 煤nico sujeto pol铆tico leg铆timo en el seno de las plazas fuese el colectivo que las ocupaba y que estaba implicado en la lucha, desautorizando cualquier instancia exterior, ya situaba el movimiento en el coraz贸n de los principios anarquistas”, relata Tom谩s Iba帽ez, autor de El anarquismo en movimiento, que apunta que tambi茅n la formaci贸n catalana CUP tiene “algunas pr谩cticas” que “presentan afinidades con los planteamientos anarquistas, por ejemplo, el asamblearismo, la horizontalidad, cierta propensi贸n a la acci贸n directa y un anticapitalismo radical”. No obstante, Iba帽ez tambi茅n se帽ala que “la dimensi贸n nacionalista de la CUP” marca a su entender una “clara incompatibilidad” con el anarquismo.

Una clase de la Escuela Moderna

Una educaci贸n sin deferencia de sexos

No obstante, reducir el legado del anarquismo al asamblearismo del 15M ser铆a poco m谩s que realizar una caricatura de lo que fue este movimiento en el pasado de Espa帽a. El profesor de Historia en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Pablo S谩nchez Le贸n, recuerda que los postulados de Francesc Ferrer i Gu脿rdia con su Escuela Moderna (1901) “est谩n por encima de lo que significa hoy la LOMCE del Partido Popular”

“Ferrer i Gu脿rdia arranc贸 la educaci贸n de las manos de la Iglesia. Estableci贸 que hombres y mujeres ten铆an que estudiar juntos [“que la humanidad masculina y femenina se compenetre, desde la infancia”] sin distinciones de clases sociales. Era un revolucionario. Llev贸 a cabo una educaci贸n libre, racional y laica, integral e igualitaria en 1901″, se帽ala S谩nchez Le贸n, que recuerda que en 1909, tras la rebeli贸n antimilitarista de Barcelona que pas贸 a la historia con el nombre de la Semana Tr谩gica, fue fusilado como chivo expiatorio. “Era un peligro p煤blico”, resume. 

Los anarquistas tambi茅n desarrollaron una red de Ateneos libertarios. De hecho, uno de los fundadores de la CNT, Anselmo Lorenzo insist铆a en que lo primero que deb铆an hacer los sindicatos de cada localidad era crear un Ateneo libertario. Estos espacios fueron casi una Universidad popular para la clase obrera de todas las edades, donde fue adquiriendo la educaci贸n y la cultura que le hab铆a sido negada por el Estado espa帽ol por su condici贸n social.

Asimismo, el profesor Juli谩n Casanova destaca que el anarquismo fue la “ideolog铆a pol铆tica m谩s vinculada con el feminismo desde el siglo XIX”. “Defend铆an un feminismo muy moderno y aunque Federica Montseny nunca se declar贸 feminista, fue la primera mujer en ocupar un ministerio”. En este sentido, la Catedr谩tica de Historia Contempor谩nea en la Universidad de M谩laga, Mar铆a Dolores Ramos, recuerda que el anarquismo tuvo muy claro desde el principio que la “revoluci贸n social no es posible sin la emancipaci贸n femenina”, ya que “quedar铆a privada de su sentido igualitario y coja desde la perspectiva de clase”.

“Montseny llev贸 a cabo reformas imprescindibles en el terreno higi茅nico y de salud p煤blico, medidas pioneras sobre prevenci贸n de la enfermedad, eugenesia, sexualidad, control de la natalidad, destacando el decreto de interrupci贸n voluntario del embarazo. En otro terreno, tambi茅n quiso acabar con la prostituci贸n y cre贸 los liberatorios, espacios donde las prostitutas entraban y sal铆an libremente, recib铆an instrucci贸n y tratamiento m茅dico, recuperaban autoestima y eran preparadas para incorporarse a la esfera laboral”, resume Mar铆a Dolores Ramos, flamante ganadora del premio Meridiana 2016 del Instituto Andaluz de la Mujer “por contribuir a situar a las mujeres en la Historia”.

En la lucha por la emancipaci贸n de la mujer fue especialmente importante la organizaci贸n Mujeres libres, vinculada al sindicato CNT, que lleg贸 a tener cerca de 20.000 afiliadas y que hizo especial hincapi茅 en la preparaci贸n de la mujer para el mundo del trabajo ya que la independencia econ贸mica era una cuesti贸n vital para la emancipaci贸n. “Mujeres libres fue la primera organizaci贸n a escala mundial en comenzar a plantear que hab铆a que terminar con la relaci贸n jer谩rquica que asum铆an las mujeres dentro de la pareja. Pretenden modificar la relaci贸n hombre/mujer y defienden el amor libre, por lo que se situaban en contra del matrimonio y de la familia, a la que consideraban el origen de la opresi贸n”, se帽ala a P煤blico Pilar Arias, miembro de la junta directiva de la Fundaci贸n Andreu Nin.

La violencia de los a帽os 30 

Frente a todas estas aportaciones, el anarquismo tambi茅n tiene un pasado asociado a los magnicidios, al pistolerismo y a la acci贸n directa contra el ‘dominador’. Eran otros tiempos. “Si el anarquismo en Espa帽a se limitara a la violencia ejercida por algunos anarquistas o a la violencia que desplegaron durante la Guerra no hubiesen pasado a la historia. Hay un t贸pico y un mito entorno a eso y siempre que se habla de anarquismo se recurre a ello. Pero, evidentemente, la historia del anarquismo es importante porque arraig贸 en las masas y su importancia radica en lo que aport贸 al sindicalismo obrero, jornalero y a las luchas por la emancipaci贸n”, se帽ala el historiador Juli谩n Casanova. 

En el cap铆tulo del terror anarquista es especialmente destacable el documental El honor de las injurias, realizado por el pintor Carlos Garc铆a-Alix, que relata la trayectoria de un anarquista espa帽ol, Felipe Sandoval. “Este hombre es un criminal y un revolucionario. Si me preguntan mi opini贸n, fue un revolucionario. 驴Si cometi贸 cr铆menes? Claro que s铆. La mayor铆a por decisiones de su propia organizaci贸n”, se帽ala Garc铆a Alix durante el debate Comprender la violencia de nuestros antepasados: la Segunda Rep煤blica y la memoria de su defensa popular celebrado en el Teatro del Barrio. 

“La primera huelga general de Madrid se celebra en 1917. Estaba dirigida por el PSOE y UGT para derribar la monarqu铆a. Fue masiva. La organizaci贸n obrera decide que la manifestaci贸n la encabecen mujeres y ni帽os pensando que los soldados del rey no actuar谩n. Pero lo hicieron. Fue una matanza. Se dio una masacre que fue censurada en la prensa. Cuando se ven algunas im谩genes de aquello, se ve otro tipo de violencia: obreros fam茅licos, analfabetos e ignorantes. Pedirles a esta clase, con esta memoria de represi贸n, de violencia, que cuando el 20 de julio de 1936 se hacen con armas se comporten de una manera c铆vica y educada es un disparate. Van a ir a ajustar las cuentas. Y as铆 ocurri贸. La izquierda tiene que reconocer esto y no abochornarse”, reflexiona el artista Garcia-Alix en el citado encuentro.  

Tras la derrota de la Guerra Civil, todo rastro anarquista fue borrado del mapa. Los pocos que sobrevivieron a ‘la limpieza’ fascista se tuvieron que esconder en montes y monta帽as, desde donde continuaron su lucha contra la dominaci贸n franquista e iban siendo eliminados uno a uno por un r茅gimen mucho m谩s fuerte, armado y con m谩s hombres. El exministro Joan Peir贸 fue capturado a Espa帽a por la Gestapo y extraditado a Espa帽a para su ejecuci贸n. Juan Garc铆a Oliver muri贸 en 1980 en el exilio mexicano. Juan L贸pez regres贸 a Espa帽a en 1967, sin sufrir persecuci贸n, y muri贸 en 1970, mientras que Federica Montseny regres贸 a Espa帽a en 1977 y continu贸 con su activismo en pro de la CNT y del anarquismo. As铆 terminaron los cuatro ministros anarquistas de la II Rep煤blica. 

Militantes Anarquistas de la CNT durante la Guerra Civil

Quedan para el recuerdo los multitudinarios mitines de Federica Montseny en San Sebasti谩n de los Reyes en 1977, cuando todav铆a no estaban legalizadas las organizaciones sindicales, o el que ofreci贸 en Montjuic en el mismo a帽o y cuya fotograf铆a encabeza este art铆culo. Estos mitines, adem谩s del 茅xito puntual de publicaciones culturales como la revista Ajoblanco hicieron pensar que pod铆a haber un nuevo auge del anarquismo en el pa铆s, pero no fui as铆. Adem谩s, el incendio provocado en la sala de fiestas Scala de Barcelona el 15 de enero de 1978, que caus贸 la muerte de cuatro personas, y en el que se intent贸 inculpar a las organizaciones anarquistas CNT y FAI alejaron a las masas obreras del anarquismo, que volv铆a a quedar criminalizado.. 

La CNT actual, cuyo secretario general es Mart铆n Paradelo, se reclama “heredera y continuadora” de la tradici贸n anarcosindicalista. Asume la violencia ejercida como “hechos que se dieron en un determinado momento hist贸rico” y saca pecho por las grandes conquistas que los anarquistas trajeron a Espa帽a. Ahora, dice Paradelo, no se puede pensar como en los a帽os 30 que es posible derrumbar el capitalismo y, por tanto, hay que trabajar “en la resistencia creando redes entre trabajadores y nuevas formas de vida”. “Pensar en una alternativa al capitalismo en Europa es ahora mismo imposible”, dice.

Paradelo explica que la CNT rechaza las elecciones sindicales y considera que “los modelos de representaci贸n lo que hacen en realidad es eliminar la capacidad de actuaci贸n aut贸noma de los trabajadores”. Asimismo, desde el sindicato apoyan y desarrollan “grupos de consumo alternativos, redes de econom铆a alternativa e intentan poner en desarrollo consejos econ贸micos y consejos de econom铆a alternativa”

驴Queda algo de aquel anarquismo en la actualidad? La pregunta parece pertinente viendo c贸mo ha cambiado Espa帽a y Europa. El hist贸rico dirigente de la CNT Tom谩s Ib谩帽ez considera que el anarquismo de hoy d铆a tiene “semejanzas notables” pero que tambi茅n difiere en otros aspectos para poder “entroncar con la realidad social en la que est谩 insertado y luchar contra las formas actuales de la dominaci贸n”. Considera que los anarquistas de hoy d铆a han aprendido que “el valor de las luchas no depende tanto de las promesas que encierran sino que radica en su propio acontecer, en sus caracter铆sticas substantivas, y en lo que permiten crear en el presente”.

“Lo que el anarquismo contempor谩neo deja atr谩s es, entre otras cosas, un conjunto de ideas heredadas de la Ilustraci贸n, tales como la fe inquebrantable en el Progreso y el encumbramiento acr铆tico de La Raz贸n. Atr谩s queda tambi茅n una concepci贸n demasiado simplificadora del poder, unas pr谩cticas de lucha ordenadas en torno a una desaparecida centralidad del trabajo, y un imaginario revolucionario construido en torno a la gran insurrecci贸n del trabajo”, dice Ib谩帽ez.  

Si esto es lo que deja atr谩s, el anarquismo lega para el presente y el futuro su lucha por unas condiciones de trabajo dignas, por la socializaci贸n de los medios de producci贸n, su tarea alfabetizadora de unas clases obreras depauperadas, su esfuerzo por llevar la cultura a todas las clases sociales y por impulsar el libre pensamiento de la mujer en la b煤squeda por superar el patriarcado. 




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com