August 19, 2022
De parte de Trochando Sin Fronteras
237 puntos de vista

La reciente pol茅mica que compromete a dos c茅lebres artistas de reggaeton (Residente 鈥 J Balvin), va m谩s all谩 de una simple tiradera, si de esa manera se le puede llamar a insultarse con m煤sica de fondo. Tiene que ver m谩s con la reacomodaci贸n de la industria musical a nivel global, el auge del medio digital y en particular el sistema de streaming en la 煤ltima d茅cada, como f贸rmula de obtener ingresos hacia la industria; del papel preponderante de la m煤sica urbana latina en la misma, a pesar que la regi贸n es m谩s productora que consumidora neta de contenido para el streaming y de lo poco que estas millonarias ganancias le llegan al artista, esto se ve reflejado en el hecho que tiene tener alrededor de las 250 escuchas para ganar un d贸lar.

Primero, es clave se帽alar que la llegada del streaming, ha permitido que la industria musical golpeada por la aparici贸n del internet y el auge de la pirater铆a en las dos 煤ltimas d茅cadas tome un nuevo respiro. As铆 lo asegura la banca de inversi贸n Goldman Sachs, en el reporte Music in the Air, donde proyectan que los ingresos globales de la industria musical alcanzar谩n los 131 mil millones de d贸lares en 2030, gracias principalmente, a la enorme aceptaci贸n del formato stream que para ese mismo a帽o, rondar铆a los 1.000 millones de suscriptores (Goldman Sachs, 2019).

Segundo, estas previsiones en su momento lejanas, aterrizaron con el advenimiento de la pandemia, que si bien liquid贸 los shows en vivo, conciertos y giras por los cierres y aislamiento [1] , las plataformas digitales les tiraron un salvavidas, al registrar la cifra r茅cord de 100 millones de nuevos suscriptores de m煤sica en 2020, llegando a los 467 millones. Por su parte en 2021, durante el primer trimestre, se registraron casi 20 millones de nuevos usuarios, lo que muestra un crecimiento del 32,6% en suscripciones durante la pandemia (Mulligan, 2021).

Casos particulares como Spotify muestran este crecimiento. La gigante sueca durante el periodo m谩s 谩lgido de la pandemia, entre marzo de 2020 a marzo de 2021, logr贸 incluir unos 27 millones de nuevos usuarios a su plataforma, consiguiendo casi una cuarta parte de los abonados durante este periodo. No obstante, el caso m谩s representativo del momento pand茅mico fue el de Google, quien logr贸 un r谩pido crecimiento al aumentar en un 60% el n煤mero de abonados durante solo 2020, seguido con un 40% por Tencent, la competidora china. Por su parte, los gigantes norteamericanos Amazon y Apple tuvieron un crecimiento del 27 y 12%, respectivamente, durante el mismo periodo (Mulligan, 2021).

Estos importantes n煤meros en crecimientos de usuarios contrastan con la rentabilidad que intentan alcanzar las plataformas. Un mayor n煤mero de usuarios no quiere decir mayores rentabilidades para estas 煤ltimas, el fracaso de los ingresos por suscripci贸n es evidente, la suscripci贸n paga ha sido relativamente baja en comparaci贸n al formato gratuito, los usuarios en muchas regiones del mundo, en especial las menos desarrolladas, les cuesta mantenerse al d铆a, esto result贸 en una ca铆da de la rentabilidad media por usuario (ARPU) [2] del 9% en 2020 (Mulligan, 2021). Si se observa desde el punto de vista de la operaci贸n t茅cnica de la plataforma, tampoco es halag眉e帽o el panorama, Spotify, solo hasta 2018 alcanz贸 algunos pocos beneficios, de all铆 en adelante no pudo seguir este comportamiento positivo.

Por ejemplo en 2019, la compa帽铆a logr贸 6.764 millones de euros en ingresos, de los cuales 5.042 millones (74,5%) fueron destinadas a regal铆as, quedando como beneficio bruto, apenas 1.722 millones de euros a los que es necesario restarle: 615 millones de desarrollo e investigaci贸n, 826 millones en ventas y marketing y 354 en gastos administrativos, lo que suma 1.795 millones de euros, unos 70 millones de p茅rdidas (Garc铆a, 2020).

Un tercer elemento es la particular tendencia del nuevo mercado musical: las plataformas digitales de streaming trabajan a p茅rdidas y son los principales apalancadores actualmente, de esta industria, permitiendo que alcance ganancias que no se daban desde el 2008. Esta situaci贸n est谩 planteando poco a poco una contradicci贸n entre estos dos tipos de capital: el discogr谩fico convencional representado en las tres grandes: Warner, Universal y Sony y por otro lado el de la pl茅yade de Streamings encabezada por Spotify, Tencent y Google.

Esto lo deja claro, el 煤ltimo informe mundial de la m煤sica de la IFPI [3] , pues los ingresos totales de la industria musical para 2020 fueron de 21.600 millones de d贸lares, la mejor cifra desde 2002. Estas importantes ganancias, contin煤a el reporte, fueron producidas por el streaming musical que creci贸 un 19,9% en 2021, alcanzando los 13.400 millones de d贸lares, el 62,1% de los ingresos globales totales de m煤sica grabada (IFPI, 2021). Los ingresos netos son recaudados por medio de los anuncios (53%) y las tarifas de los suscriptores Premium (43%), siendo este 煤ltimo el que sensiblemente m谩s los aumenta, pues permite aumentar el 铆ndice ARPU.

Con este volumen de liquidez, la manera en que se distribuye los ingresos inquieta principalmente a las plataformas, dado que estos se reparten de la siguiente manera: el 70% en regal铆as, del cual el grueso se va a las discogr谩ficas due帽as de los cat谩logos musicales m谩s populares y en menor proporci贸n a artistas independientes o peque帽os [4].

El 30% restante se lo disputan los costos de operaci贸n de las plataformas, altos por la inversi贸n requerida en tecnolog铆a y marketing de 10,7% y 14,37% respectivamente. Finalmente, en relaci贸n a la inversi贸n en personal y administraci贸n un poco m谩s del 20%, por lo que de darse los beneficios, no alcanzan siquiera a un d铆gito.

Es por esto, como indica Goldman Sachs, que las plataformas procurar谩n negociar sus contratos de licencias en el futuro. En particular Spotify deber谩 ganar una mejor distribuci贸n de los ingresos para operar, m谩xime ahora que se ha convertido en la principal fuente de ingresos de la industria musical (Goldman Sachs, 2019). Para la empresa sueca es vital la renegociaci贸n, dada su condici贸n de startup, pues no posee las palancas de financiamiento de sus competidoras Tencent y Google, por lo que necesita una mejor posici贸n en el mercado.

En la base de la pir谩mide est谩n los artistas, productores musicales y trabajadores del espect谩culo, quienes son los peor remunerados de esta cadena, a pesar de ser los productores del contenido, en otras palabras de la mercanc铆a misma. Actualmente la principal plataforma Spotify, paga a los artistas una media de 0,0033 d贸lares por reproducci贸n. Otras plataformas suben hasta los 0,0054 d贸lares. Es decir, es necesario llegar a 250 escuchas para ganar al menos 1 d贸lar (Jacob, 2021).

Los artistas cobran mensualmente, las plataformas seg煤n el n煤mero de escuchas del mismo liquidan, la repartici贸n se realiza entre la discogr谩fica, el compositor, el productor, el 鈥music publisher鈥 (vendedor de m煤sica), los managers, abogados, administradores y colaboradores de producci贸n. No recae directamente en el bolsillo del artista (La Rep煤blica, 2021). El peso de los distribuidores en la cadena, al poseer abultados y populares cat谩logos musicales, inclinan la balanza de ingresos a su favor, mientras que los peque帽os e independientes se deben asociar en distribuidoras como Tunecore o Distrokid para llevar su m煤sica a Spotify y poder reclamar algo de regal铆as (Jacob, 2021).

Un cuarto elemento es que Am茅rica Latina durante la pandemia, fue la regi贸n con m谩s r谩pido crecimiento a nivel mundial en materia musical (15,9%). Los ingresos por streaming tambi茅n crecieron en un 30,2% y representaron el 84,1% de los ingresos totales de la regi贸n; el porcentaje m谩s alto en comparaci贸n a otras regiones del globo.

Este impulso ha sido posible por la popularizaci贸n del denominado sonido urbano latino, espec铆ficamente el reggaeton, quien compite con g茅neros como el Pop Anglo, el R&B y el Hip Hop. Por el ejemplo, la RIAA [5] informaba que: 鈥渓os desaf铆os del COVID-19 con la cancelaci贸n de espect谩culos en vivo y las limitaciones a los comercios f铆sicos, los ingresos derivados de la m煤sica latina en Estados Unidos aumentaron 19% en 2020 a 655 millones de d贸lares, una tasa de crecimiento considerablemente m谩s alta que los ingresos de la m煤sica en Estados Unidos en general鈥 (RIAA).

Lo anterior se evidencia en el hecho de que varios de los 鈥渁rtistas鈥 m谩s c茅lebres de la actualidad provienen de Am茅rica Latina, sus carreras est谩n siendo en este momento gestionadas y promovidas por empresas productoras en la regi贸n, los Estados Unidos o Europa. La enorme popularidad a nivel internacional y la variedad de artistas que aparecen impulsadas por el auge del streaming, causa una re帽ida competencia que involucra plataformas de distribuci贸n discogr谩ficas, productoras musicales y los propios artistas que se pelean por quien hegemoniza el p煤blico, el espectro de las plataformas y los shows, as铆 como los festivales a nivel mundial.

Sin embargo, ese impulso en Am茅rica Latina es limitado pues si bien, la regi贸n es la de mayor crecimiento exponencial en el 煤ltimo lustro, este mercado solo representa el 17% del mundial y como consecuencia de la realidad social y econ贸mica de la regi贸n, la mayor铆a de sus usuarios de esas plataformas, lo hacen mediante las modalidades gratuitas, por lo que los ingresos provienen principalmente de la venta de publicidad. En otras palabras, es m谩s fuerte lo que potencialmente produce la regi贸n musicalmente, que lo que consume comercialmente, por lo menos en el formato de pago de las plataformas.

En lo que respecta a Colombia la penetracion en el mercado de las plataformas digitales, antes de la pandemia no llegaba al 10%. Sin embargo, esta situaci贸n se ha venido revirtiendo en los 煤ltimos semestres pues luego de los picos m谩s fuertes del COVID-19, el streaming en Colombia alcanz贸 la cifra r茅cord de 76,9% de los ingresos a la industria musical, una variaci贸n del 26% en este periodo, que sum贸 ingresos por 124,5 mil millones de pesos (IFPI, 2021).

El pa铆s aporta en promedio entre 45 y 50 millones de d贸lares en el a帽o a la industria musical (entre el 0,16 y 0,20 % del ingreso mundial); una cifra peque帽a que es reflejo de la incipiente industria del pa铆s, y que a pesar de haberse vuelto popular 鈥 Medell铆n en particular [6] 鈥 es incapaz de alcanzar a煤n, a sus competidores en Miami, New York o San Juan.

Por 煤ltimo, el potencial de la regi贸n para producir m煤sica de mucha penetraci贸n en los mercados mundiales, es una variable clave para el proceso de reacomodaci贸n que en este momento experimenta la industria, pues la posici贸n que tiene las discogr谩ficas en Am茅rica Latina, con un control de buena parte de los cat谩logos es fuerte.

Las productoras puertorrique帽as Pina y El Cartel, pioneras del g茅nero, desde inicios del siglo, se plegaron a Universal y Sony, por lo que las primeras olas del reggaeton est谩n ya subsumidas. Ejemplo de ello es que Capital Records, filial de Universal Music, maneja a J. Balvin y Sony a Maluma.

Pero esta posici贸n predominante, se est谩 viendo amenazada por la fuerza que est谩n tomando productoras independientes en la escena, como es el caso de Rimas Entertainment con sede en Miami, que maneja el cat谩logo de Bad Bunny y otros artistas de actualidad, los que se les permite administrar las carreras de estos populares m煤sicos, ofreci茅ndoles mejores condiciones contractuales. Tambi茅n se resalta el caso de La industria inc., productora de Medell铆n, quien contiene el cat谩logo de Nicky Jam y ejerce de discogr谩fica, editorial, oficina de representaci贸n, productora audiovisual y agencia de marketing y posicionamiento de marca (El Pa铆s, 2022). Esta 煤ltima productora auspiciada por la pol铆tica de la 鈥渆conom铆a naranja鈥 de Duque.

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Este crecimiento de las peque帽as productoras, seguramente ser谩 seguido, como es costumbre en el capitalismo, por un proceso de concentraci贸n y centralizaci贸n en grandes capitales. Por el momento, los peque帽os e independientes pueden ser claves en las disputas con las discogr谩ficas y las plataformas mientras estas 煤ltimas, deben mejorar los n煤meros para s铆 mismas, garantizando tambi茅n, un mejor acceso a las regal铆as a los artistas independientes que si bien suenan, no cobran en la misma magnitud.

El leitmotiv de este cambio por el momento son personajes como el joven productor argentino Bizarrap (23 a帽os), quien pas贸 de producir de forma casera en su habitaci贸n, a tener una cuenta con 3.54 millones de seguidores en Spotify, 13.60 millones de oyentes mensuales en esa plataforma y ganancias estimadas en 518 mil d贸lares anuales. Un camino valga decir, que solo pueden recorrer artistas de g茅neros muy populares y en boga como el urbano latino.

El continente produce un valioso contenido para la industria musical y su actual reacomodaci贸n; este mismo, ya no se genera tanto relativamente hablando, en estudios especializados o por grandes disqueras, se produce principalmente por medios caseros sin sacrificar la calidad, por j贸venes artistas que aprovechan la libertad creativa, su rebeld铆a a los derechos de autor y su inmersi贸n en la escenas donde concretamente se producen los fen贸menos musicales, para desarrollar contenidos vanguardistas y atractivos.

La falta de organizaci贸n de este sector, en su mayor铆a generadores de contenidos, que no logran popularizarse masivamente, los pone a merced de las agencis musicales, discograficas y plataformas streaming, quienes captan la mayor铆a de sus productos.

Este pibe fue quien produjo la canci贸n tiradera de Residente (Calle 13) contra J. Balvin, que ha causado tanto revuelo. A primera vista parece un golpe a la gran industria desde el minimalismo de la producci贸n emp铆rica y casera, pero m谩s all谩 de una reyerta de artistas o una estrategia comercial, es el s铆ntoma de una disputa capitalista que se est谩 dando en el seno de esta importante rama de la econom铆a, que tiene como campo de batalla este continente.




Fuente: Trochandosinfronteras.info