April 26, 2021
De parte de SAS Madrid
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Espa√Īa ha anunciado que enviar√° a Latinoam√©rica 7,5 millones de dosis, pero expertos en acceso a medicamentos advierten de que las donaciones no bastan por s√≠ solas y critican que son el reflejo de un sistema que ha permitido que los pa√≠ses ricos las acaparen en primer lugar: sueros a punto de caducar o que llegan sin planificaci√≥n a sistemas sanitarios d√©biles hacen que muchos de ellos acaben en la basura.

Espa√Īa donar√° a Latinoam√©rica entre el 5 y el 10% de las vacunas de la COVID-19 adquiridas este a√Īo, lo que supondr√° al menos 7,5 millones de dosis. La distribuci√≥n tendr√° lugar a trav√©s de COVAX, una alianza internacional que busca garantizar el acceso equitativo a estos f√°rmacos y cuyos resultados no est√°n exentos de cr√≠ticas. Los expertos en gesti√≥n sanitaria creen que esta plataforma se ha convertido en un reflejo de un sistema que ha permitido que los pa√≠ses ricos acaparen los sueros en primer lugar. Adem√°s, los donativos olvidan otros factores fundamentales para que las campa√Īas de inmunizaci√≥n tengan √©xito.

“Donar manda un mensaje de solidaridad, pero desde el punto de vista t√©cnico existen problemas”, explica a elDiario.es el investigador del Centro de Salud Global de Ginebra (Suiza) Adri√°n Alonso. Estos incluyen coordinar los env√≠os con las agencias locales, comprobar los criterios de calidad, asegurar que la cadena de transporte es adecuada y evitar caducidades.

El hecho de que las vacunas sean recibidas primero por el pa√≠s donante hace que, seg√ļn Alonso, “la eficiencia en la cadena de suministro tenga que ser muy alta para que no caduquen o no lleguen con poco margen de tiempo”. Ya existen ejemplos: Sud√°frica don√≥ a Jamaica 75.000 dosis de AstraZeneca que no iba a utilizar, pero el lote lleg√≥ dos d√≠as antes de que caducara. Malaui tuvo que destruir 16.000 dosis donadas caducadas. Sud√°n del Sur, m√°s de 60.000.

“Imag√≠nate que Reino Unido tuviera que vacunar esperando los excedentes de otros pa√≠ses, ¬Ņc√≥mo se organiza eso?”, comenta la farmac√©utica experta en gesti√≥n sanitaria y acceso a medicamentos Bel√©n Tarrafeta. Por eso cree que existe un “gran riesgo” de que muchas vacunas donadas caduquen en los pa√≠ses receptores, tal y como ya est√° sucediendo.

No est√° claro que las vacunas caducadas no puedan utilizarse y, de hecho, se est√°n llevando a cabo estudios para comprobar si su vida √ļtil podr√≠a alargarse de los 6 a los 9 meses. Por eso la OMS ha pedido a los pa√≠ses africanos que no se deshagan de ellas antes de saber si todav√≠a sirven. Sin embargo, esto no invalida las cr√≠ticas al sistema de donaciones a trav√©s de COVAX que hacen expertos como Alonso y Tarrafeta desde el punto de vista de la justicia social.

El Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 (COVAX) naci√≥ como un mecanismo de compra conjunta para todos los pa√≠ses, ricos y pobres, que garantizara la equidad en el reparto de vacunas. Sin embargo, se ha convertido en la plataforma en la que los pa√≠ses menos favorecidos se ven obligados a adquirir los sueros, y que compite directamente con econom√≠as del tama√Īo de Estados Unidos y la Uni√≥n Europea. 

El resultado es que los países ricos se aseguran cantidades suficientes como para inmunizar varias veces a toda su población y luego regalan las vacunas que no necesitan. Reino Unido, por ejemplo, ha asegurado su acceso a 367 millones de dosis de siete fabricantes para una población de 66 millones de personas. Junto con la Unión Europea, Canadá y Estados Unidos podrían vacunar a todos sus ciudadanos varias veces. En el otro lado de la balanza, Latinoamérica tiene garantizadas 0,4 dosis por habitante. La Unión Africana, 0,2.

Por ese motivo Alonso considera que las donaciones suponen un problema √©tico: “Lo ideal ser√≠a facilitar que todos los pa√≠ses puedan comprar sus propias vacunas con sus recursos, pero les est√°s diciendo que ellos no son capaces de asegurar la salud de sus ciudadanos y que necesitan tu ayuda”. Por eso considera “un tema pol√≠tico” que los gobiernos del primer mundo vendan esto como algo positivo. “Supone pensar que los pa√≠ses ricos sabemos lo que necesitan los pobres”, a√Īade Tarrafeta.

“Se sab√≠a que la compra masiva de vacunas arrasar√≠a el mercado, destruir√≠a la capacidad de compra de los pa√≠ses receptores de ayudas y no permitir√≠a planificar adecuadamente, pero se intenta justificar diciendo que los excedentes se donar√°n”, dice Tarrafeta. “Donar es la √ļnica forma de quitarse de en medio los excedentes, porque la alternativa es que caduquen en las f√°bricas y en los almacenes de los pa√≠ses ricos”.

La situaci√≥n es parad√≥jica si tenemos en cuenta que la Uni√≥n Europea hizo donaciones econ√≥micas importantes a CEPI, uno de los impulsores de COVAX. “No puedes financiar a COVAX por un lado y a la vez competir con ellos. Es soplar y sorber a la vez”, asegura Alonso. “Los pa√≠ses con ingresos altos han utilizado su poder econ√≥mico para acaparar un gran n√ļmero de vacunas, lo que ha dejado a otros sin capacidad de compra y de acceder a COVAX”.

El resultado, seg√ļn Alonso, es que “COVAX no ha podido ser todo lo efectivo que quer√≠a porque no ten√≠a vacunas que comprar”. Atribuye este fracaso a las muchas tensiones e intereses en juego que hay entre gobiernos, financiadores privados e industria. “En este caso se deber√≠a haber trabajado mucho mejor la transparencia de c√≥mo se iba a hacer el reparto de vacunas y la participaci√≥n en la toma de decisiones de organizaciones con tanta experiencia como M√©dicos Sin Fronteras”.

Hace falta mucho m√°s que donar dosis

COVAX ha distribuido unos 42 millones de vacunas hasta la fecha, pero estas no se ponen solas. Liberia ha recibido 96.000 y solo ha administrado 400. Yemen obtuvo 360.000 y, que se sepa, no ha inyectado ninguna.

Alonso advierte de que dar vacunas no puede “servir de justificaci√≥n” para “no hacer nada m√°s”. Considera que las donaciones son una herramienta a corto plazo, cuando “hay que hacer algo en el medio y largo plazo” para que el sistema sea sostenible y no dependa de la caridad. En su opini√≥n “est√° bien que se ayude a otros pa√≠ses y haya solidaridad, pero eso hay que trasladarlo a otros temas pol√≠ticos como la propiedad intelectual y los acuerdos entre farmac√©uticas y los pa√≠ses que han financiado el desarrollo” de las vacunas de la COVID-19.

Hasta ahora los pa√≠ses desarrollados se han opuesto al levantamiento de los derechos de propiedad intelectual de las vacunas. “La UE y sus pa√≠ses miembros, como financiadores de la investigaci√≥n de las vacunas, podr√≠an haber ejercido su papel de inversores para que las farmac√©uticas establecieran acuerdos de licencias con fabricantes en Latinoam√©rica que podr√≠an estar fabric√°ndolas”, comenta Alonso. Es algo que s√≠ ha hecho China con su vacuna CoronaVac en Brasil y Rusia con su Sputnik V en Argentina. “Europa deber√≠a haber apostado por algo m√°s valiente y todav√≠a est√° a tiempo de hacerlo”.

Tarrafeta defiende la “enorme” capacidad de movilizaci√≥n de √Āfrica a la hora de hacer campa√Īas, que se llevan a cabo con gran √©xito para repartir mosquiteras en zonas donde la malaria es end√©mica. Alonso hace lo mismo con la experiencia de Latinoam√©rica para hacer campa√Īas de vacunaci√≥n.

“El problema es que uno tiene que poder gestionar los suministros que llegan de acuerdo a un plan, y no saber cu√°ndo ni cu√°ntas vacunas llegan no permite planificar”, explica Tarrafeta. “Las campa√Īas de donaciones deben entenderse dentro de las capacidades que tenga tanto el donante como el que recibe, porque si no puedo vacunar prefiero que no me des nada”, a√Īade Alonso.

“La fragilidad de los sistemas sanitarios africanos hace que estas campa√Īas se hagan con sistemas paralelos, que hay que pagar y mantener y no pueden ser permanentes”, a√Īade. Que las vacunas de la COVID-19 lleguen con cuentagotas y fechas de caducidad cortas no ayuda. 

El resultado es que algunos pa√≠ses se han visto sobrepasados: cuando Ghana recibi√≥ 50.000 vacunas de la India este mes descubri√≥ que no ten√≠a personal para ponerlas, ya que todav√≠a no hab√≠an terminado de utilizar las recibidas en febrero a trav√©s de COVAX. “Estamos en medio de la primera campa√Īa, ¬Ņc√≥mo planteas para 50.000 cuando ya estas haciendo otra campa√Īa?”, se lamentaba a Reuters el jefe del programa de inmunizaci√≥n del pa√≠s.

Esta situaci√≥n ha obligado a COVAX a establecer dos mecanismos adicionales para manejar los excedentes de dosis mediante su redistribuci√≥n e intercambio. “Los medicamentos no se distribuyen solos”, recuerda Tarrafeta. “La capacidad de fabricaci√≥n y el precio son fundamentales, pero luego hace falta mucha planificaci√≥n e inversi√≥n para que sean accesibles y est√©n donde los pacientes los necesitan, y para asegurar su calidad en toda la cadena”.

El acelerador ACT, una iniciativa desarrollada por la OMS para dar una respuesta global a la COVID-19, busca solucionar estos problemas. Se basa en cuatro pilares, pero tanto Tarrafeta como Alonso coinciden en que no se ha prestado atención a reforzar los sistemas sanitarios de los países que lo necesitan, y que van desde la logística y la comunicación a la farmacovigilancia.

“Invertir ah√≠ es lo menos atractivo porque los resultados no son inmediatos y es mucho m√°s llamativo decir que donas millones de vacunas. Tambi√©n es menos llamativo recortar el presupuesto de lo que no se ve tanto”, explica Tarrafeta. El resultado, en su opini√≥n, es que los recursos reservados a este tema “son muy deficientes”. Alonso, por su parte, cree que parte de la financiaci√≥n de la UE podr√≠a haber ido a ese punto. Mientras Israel vuelve a la normalidad, el coronavirus causa estragos en Brasil y la India. Ambos defienden que entender la pandemia como un problema global no puede limitarse a los anuncios efectistas y las buenas intenciones.

Enlace relacionado ElDiario.es 24/04/2021.




Fuente: Sasmadrid.org