March 12, 2021
De parte de SAS Madrid
41 puntos de vista


Amnist铆a Internacional lanza una campa帽a global para pedir el acceso universal a las vacunas contra la COVID-19.

– Los pa铆ses ricos han comprado m谩s de la mitad del suministro de vacunas del mundo, pero representan s贸lo el 16% de la poblaci贸n mundial.

– Las empresas farmac茅uticas se niegan a compartir conocimientos y tecnolog铆a.

Debido a la actuaci贸n de las empresas farmac茅uticas y los pa铆ses ricos, es probable que miles de millones de personas que corren el riesgo de contraer la COVID-19 no reciban este a帽o ni una sola dosis de las vacunas de las que puede depender su vida, ha afirmado Amnist铆a Internacional, coincidiendo con el lanzamiento de una nueva campa帽a global para reclamar el acceso universal a las vacunas.

La campa帽a 鈥 Un pinchazo justo: Acceso universal a las vacunas contra la COVID-19鈥 pide a las empresas farmac茅uticas que compartan sus conocimientos y tecnolog铆a para elevar al m谩ximo el n煤mero de dosis de vacunas disponibles en todo el planeta. En Espa帽a, la organizaci贸n recoge firmas con este fin en su centro de activismo online.

Asimismo, pide a los Estados que dejen de practicar el 鈥渘acionalismo de las vacunas鈥 y trabajen conjuntamente para garantizar el acceso inmediato de las personas m谩s expuestas a contagiarse de COVID-19 en todos los pa铆ses a unas vacunas de las que puede depender su vida.

鈥淨ui茅n tiene acceso a la vacuna contra la COVID-19, cu谩ndo y a qu茅 precio son algunas de las cuestiones m谩s importantes y controvertidas a las que se enfrentan hoy nuestras sociedades. Pero las respuestas vienen determinadas por los intereses de los Estados y empresas poderosos鈥, ha afirmado Stephen Cockburn, director de Justicia Econ贸mica y Social de Amnist铆a Internacional.

鈥淗asta ahora han generado un situaci贸n peligrosa en la que las desigualdades globales en el acceso a las vacunas se est谩n intensificando sin control. Un reducido n煤mero de pa铆ses ricos encabezan la carrera, mientras el resto del mundo se esfuerza por arrancar desde la l铆nea de salida. Todas las personas merecen un pinchazo justo de esta vacuna: en lo que se refiere a nuestro derecho a la salud, no hay lugar para la discriminaci贸n.鈥

Los pa铆ses ricos han comprado m谩s de la mitad del suministro de vacunas del mundo, aunque representan s贸lo el 16% de la poblaci贸n mundial. Los mismos pa铆ses han administrado hasta ahora m谩s del 60% de las dosis del mundo, mientras que m谩s de 100 pa铆ses no han vacunado todav铆a a ni a una sola persona.

No se debe negar a nadie el acceso a la atenci贸n de la salud 鈥攊ncluidas las vacunas鈥 por el lugar en el que vive, por su identidad o por su nivel de ingresos. Si se ejerce suficiente presi贸n en las personas correctas, podemos conseguir que los sistemas de vacunaci贸n contra la COVID-19 garanticen los derechos humanos鈥, ha afirmado Stephen Cockburn.

Compartir conocimientos y tecnolog铆a

Se ha gastado el dinero de miles de millones de contribuyentes en ayudas a empresas como AstraZeneca, Moderna y Pfizer BioNTech para que desarrollen y produzcan vacunas, pero estas empresas 鈥攜 otras鈥 se niegan a compartir sus investigaciones, conocimientos y tecnolog铆as. Esto significa que otras empresas farmac茅uticas no pueden hacer uso de estos avances cient铆ficos para aumentar su propia producci贸n de vacunas, lo cual incrementar铆a a su vez el suministro y las har铆a accesibles a pa铆ses con menos presupuesto.

Por ejemplo, en mayo de 2020, la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) estableci贸 el Acceso Mancomunado a Tecnolog铆a contra la COVID-19 (C-TAP) para que las empresas pudieran compartir datos y conocimientos, y despu茅s acordar licencias de producci贸n y transferencias de tecnolog铆a a otros potenciales productores, con objeto de asegurar el acceso m谩s r谩pido de la poblaci贸n a vacunas en cualquier lugar. Pero, hasta ahora, ni una sola empresa farmac茅utica se ha adherido al C-TAP.

Los gobiernos deben cumplir con sus obligaciones de derechos humanos y apoyar la propuesta de exenci贸n de ciertas disposiciones del Acuerdo sobre los ADPIC (acuerdo internacional que regula los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio) que suelen restringir d贸nde, cu谩ndo y c贸mo se producen los medicamentos. Esta exenci贸n dispensar铆a de la ejecuci贸n de las protecciones de patentes y propiedad Intelectual que actualmente crean obst谩culos para que otros fabricantes produzcan m谩s vacunas contra la COVID-19. Sin embargo, aunque cuenta con el apoyo de la inmensa mayor铆a de pa铆ses de ingresos bajos y medios, los Estados ricos se oponen.

Mientras algunos Estados se niegan a hacer rendir cuentas a los productores de vacunas por su responsabilidad de derechos humanos de extender el acceso a la vacuna contra la COVID-19 al m谩ximo n煤mero de personas, profundas fisuras y desigualdades entre pa铆ses y comunidades salen a la luz con m谩s fuerza. Y son las personas que corren m谩s riesgo las que sufren porque algunos pa铆ses y empresas farmac茅uticas siguen concediendo prioridad a los acuerdos bilaterales antes que a garantizar que todas las personas en todos los pa铆ses reciben el mismo trato en la administraci贸n de dosis de las vacunas contra la COVID-19.

鈥淐uando conmemoramos el primer aniversario de la declaraci贸n de la pandemia de COVID-19, no podemos permanecer de brazos cruzados ante esta tragedia cuando tenemos soluciones sobre la mesa鈥, ha afirmado Tamaryn Nelson, asesora de Salud de Amnist铆a Internacional. 鈥淓n plena carrera de los gobiernos para vacunar ante todo a sus poblaciones, y con la industria farmac茅utica aferr谩ndose como puede a sus patentes, olvidamos que hay vidas humanas en juego. Nadie estar谩 seguro hasta que todos y todas lo estemos.鈥

Es hora de que las empresas farmac茅uticas y los Estados cumplan con sus responsabilidades y obligaciones en materia de derechos humanos. Amnist铆a Internacional hace campa帽a para que empresas como AstraZeneca, Pfizer, BioNTech y Moderna compartan sus conocimientos y tecnolog铆a, y que as铆 la poblaci贸n del mundo entero reciba un pinchazo justo de esta vacuna. Adem谩s, los Estados deben dar un paso adelante, ejerciendo presi贸n sobre las empresas para que cumplan con la parte que les corresponde y trabajen colectivamente para garantizar que las personas m谩s expuestas en todo el planeta reciben la vacuna lo antes posible.

Enlace relacionado Es.Amnesty.org 11/03/2021.




Fuente: Sasmadrid.org