January 25, 2021
De parte de SAS Madrid
122 puntos de vista


Mar铆a (nombre falso) se ha pasado los primeros nueve meses de la pandemia de COVID-19 en las urgencias de un gran hospital, pero la Comunidad de Madrid, como a otros cientos de sanitarios, ha decidido trasladarla al Isabel Zendal bajo pena de no volver a contratarla durante un a帽o. Sus primeras impresiones en el 谩rea de hospitalizaci贸n de lo que Isabel D铆az Ayuso defini贸 como 鈥渦no de los mejores hospitales del mundo” han sido nefastas. Asegura, de hecho, que se encontr贸 鈥渦n desastre鈥.

鈥淟a calidad asistencial deja mucho que desear. Faltan protocolos, procedimientos, conocimientos, organizaci贸n y personas al mando que hayan organizado todo esto鈥, explica. 鈥淓s un caos. Siempre falta material. Cuando no son guantes es alcohol o pijamas para los pacientes. Y las basuras son enanas [muy distintas al est谩ndar hospitalario], por lo que se ha tenido que improvisar con cajas de cart贸n鈥.

Otro de los aspectos que m谩s quejas suscita entre las personas hospitalizadas es el de los ba帽os: 鈥淗ay dos, con dos retretes cada uno, para 48 pacientes. No hay ninguna intimidad y muchos vienen a decirnos que han intentado ducharse un par de veces, pero que estaban tan sucios que lo han desestimado. Otro me pregunt贸 que si iba a poder darle otro camis贸n porque llevaba cuatro d铆as con el mismo y estaba lleno de manchas de sangre鈥.

La desorganizaci贸n es tal que, por la noche, para apagar las luces, se ha visto obligada a ir bajando fusibles sin saber qu茅 estaba apagando exactamente. 鈥淎lgunos controles de enfermer铆a a煤n no tienen techo, as铆 que nos quedamos a oscuras. Igual que algunos ba帽os del personal. Yo tuve que hacer pis alumbr谩ndome con la linterna del m贸vil, por ejemplo鈥.

Tampoco ayuda, en su opini贸n, la pol铆tica de recursos humanos: 鈥淓l nivel de enfermer铆a es muy bajo y eso repercute en los cuidados鈥, lamenta. 鈥淢e dan un parte muy pobre en detalles, limit谩ndose a decir si el paciente lleva ox铆geno y cu谩l es su saturaci贸n. Todos tienen neumon铆a, pero esto no es medicina de guerra. En enero de 2021, y con el bagaje de estos meses, ya no deber铆amos aspirar solo a que el paciente no se muera ahogado鈥.

Los motivos, desde su punto de vista, son evidentes: 鈥淟a mayor铆a de las enfermeras contratadas para reforzar la atenci贸n durante la pandemia tienen entre 22 y 26 a帽os. Gente que se incorpor贸 en marzo, estando de pr谩cticas, y que se ha quedado. 隆Yo he coincidido con un enfermero que nunca se hab铆a puesto un EPI! El problema es que no los mezclas con gente con experiencia y la atenci贸n se ve afectada en el manejo del paciente y la capacidad de respuesta鈥.

Mar铆a, que es una enfermera curtida, tambi茅n denuncia las carencias de quienes deber铆an velar por que todo funcione correctamente: 鈥淎lgunas supervisoras est谩n muy perdidas y a veces no est谩n a la altura de los problemas que se van presentando鈥. Desde la direcci贸n minimizan esos desajustes: “El profesional cuando llega tiene que ponerse al d铆a”, justifica Fernando Prados Roa, el coordinador del centro, y al que la SER ha trasladado estas quejas. “No habr铆a habido ninguna diferencia 鈥攁segura鈥 si ese profesional hubiera llegado nuevo al Gregorio Mara帽贸n o La Paz”.

Mar铆a tambi茅n relata, de hecho, que en su primer d铆a la supervisora le acompa帽贸 al puesto de trabajo atravesando los circuitos 鈥攍impio y sucio鈥 sin ninguna consideraci贸n, de manera que algunas responsables de la coordinaci贸n ni siquiera est谩n respetando la separaci贸n por colores 鈥攁zul o amarillo鈥攄ise帽ada para reducir el riesgo de contagios. Un protocolo de seguridad que tampoco se cumple en las salas de personal 鈥斺渟on rid铆culos, apenas caben cuatro personas鈥濃 o en los cuartos de medicaci贸n, donde falta mobiliario. 

鈥淒entro del control de enfermer铆a, por su distribuci贸n, tambi茅n resulta imposible mantener los circuitos. No s茅 qui茅n lo ha dise帽ado, pero se nota que no han contado con la opini贸n de un sanitario鈥, explica. 鈥淟a supervisora me dijo que hay que considerar que todo es sucio. Pero, entonces, 驴qu茅 pasa con la seguridad del trabajador?鈥, se pregunta. 鈥淵 al volver a casa oigo en la tele que es el mejor hospital de Espa帽a, pero hay errores que son de primero de pandemia鈥. Prados Roa niega la mayor. “Los circuitos est谩n perfectamente definidos. Si no se cumplen, es porque la gente no querr谩 cumplirlos”, insiste.

Varios pacientes del Zendal ya han compartido en redes sociales im谩genes que evidencian las malas condiciones del centro, algo de lo que son conscientes sus propios responsables, y que intentan censurar: 鈥淎 un se帽or le trajeron guisantes con moho, lo grab贸 y lo subi贸 a internet. Pues bueno, luego la supervisora le dijo al personal que ten铆a que vigilar que esas cosas no pasaran鈥.

Mar铆a puntualiza, eso s铆, que su experiencia en hospitalizaci贸n y cuidados intermedios ha sido radicalmente distinta. En el servicio considerado como pre-UCI, seg煤n cuenta, tambi茅n hay algunos fallos, pero con personal de m谩s nivel y supervisoras experimentadas. La situaci贸n, de todas formas, es tan extrema que se plantea renunciar: 鈥淟o he dado todo para seguir trabajando como enfermera, pero no me parece 茅tico trabajar en estas condiciones. No quiero formar parte de eso, seguir sacando las casta帽as del fuego de cualquier manera. Me planteo cambiar de CCAA e ir donde me sienta m谩s valorada y no me sienta un recurso de usa y tirar. Pasar a la sanidad privada ser铆a mi segunda opci贸n porque soy una defensora f茅rrea de la sanidad p煤blica鈥.

鈥淔alta material que es b谩sico en otra UCI鈥

Los problemas se reproducen tambi茅n en el punto m谩s sensible del hospital, la UCI, que a plena capacidad puede llegar a las 16 camas. All铆 la condici贸n de los pacientes, en estado cr铆tico, obliga a que todo funcione con la coordinaci贸n de los engranajes de un reloj suizo, pero no siempre es as铆. “Cuando llegamos, no ten铆amos ni los protocolos m谩s b谩sicos”, lamenta Irene 鈥攏ombre tambi茅n ficticio鈥, y que ejerce como enfermera en la UCI del Zendal desde hace ya m谩s de un mes. “Lo m谩s b谩sico 鈥攑one como ejemplo鈥 puede ser pedir sangre para un paciente que la necesita”. Para la direcci贸n son “problemas l贸gicos que pasan en todas las UCI”, como que el material que no est茅 en su sitio por un error o despiste.

La unidad de cr铆ticos del hospital de emergencias es de nueva generaci贸n. Sus puertas se abren con solo acercar la mano, sin necesidad de contacto, para evitar contagios. Con el mismo fin tiene doble puerta y capacidad de generar presi贸n negativa, que evita que el trasiego de profesionales pueda provocar una contaminaci贸n. Todo eso lo tiene, s铆, pero le falta dotaci贸n “que es b谩sica en otras UCI”, puntualiza Irene. Desde un sistema para evitar 煤lceras en pacientes que presentan diarrea, a tiras espec铆ficas para sujetar el tubo a esos enfermos que no pueden respirar por s铆 mismos: “Se lo sujetamos con vendas”, describe esta sanitaria.

“Se hace as铆 en muchos sitios”, replica Prados Roa. “No re煤ne el consenso de que su utilizaci贸n sea absolutamente esencial para mantener la intubaci贸n”, prosigue este directivo que ya estuvo tambi茅n en el equipo gestor de IFEMA. Asegura que ha bajado en persona a preguntar qu茅 hace falta y que le han dicho que no necesitan suministros. Prados Roa no oculta su malestar: “Cuando alguien dice que no ha encontrado algo de ese nivel de importancia est谩 claro que est谩 buscando alg煤n tipo de problema para poderlo contar”. “No parece la situaci贸n m谩s dram谩tica que se haya producido en la sanidad espa帽ola en los 煤ltimos veinte a帽os”, zanja.

No lo ve igual Irene: “A la hora de intubar tenemos que calcular el neumotaponamiento a ojo, cuando lo habitual es tener un ‘neumo’ que te marca la presi贸n que el tubo est谩 ejerciendo en las paredes de la tr谩quea”, explica. De esa presi贸n -nos dice- depende que exista un vac铆o entre el respirador y los pulmones del paciente para una correcta ventilaci贸n mec谩nica. 

Tambi茅n les trae de cabeza el sistema inform谩tico del hospital, el HCIS. No hay uno espec铆fico para la UCI, donde los pacientes est谩n en monitorizaci贸n constante. Eso obliga a la plantilla a introducir cada par谩metro a mano en el historial del paciente. “As铆, cada vez que se toma”, se queja. Problemas -insiste- que siguen sin soluci贸n.

鈥淪i pasa algo, los pacientes est谩n muy vendidos鈥

Natalia (que tambi茅n usa un nombre falso) tiene 24 a帽os y es enfermera desde hace tres. 鈥淗e pasado por la atenci贸n primaria y por casi todos los hospitales de Madrid. El Gregorio Mara帽贸n, La Paz鈥 隆Ya llevo 20 contratos!鈥, cuenta.

Esta enfermera coincide con Mar铆a en que jam谩s hab铆a visto una situaci贸n tan desastrosa como la del Zendal: 鈥淧uedo entender que es un hospital nuevo y que al principio est茅 todo un poco desorganizado, pero lo que me he encontrado es una dejadez absoluta, tanto para el personal como para los pacientes. 隆Me da verg眉enza! La mayor铆a somos gente que acabamos de empezar y los supervisores est谩n desbordados. Es muy frustrante鈥.

Las carencias del hospital, en su opini贸n, repercuten directamente en los pacientes: 鈥淐ontinuamente nos falta medicaci贸n y para algo tan sencillo como un omeprazol tengo que mandar un correo electr贸nico a Farmacia con un n煤mero de cama y un n煤mero de historia. Me siento super insegura porque si pasa algo, la mayor铆a de los pacientes est谩n muy vendidos鈥.

Denuncia que, al tener con un techo tan alto, hace unos d铆as los term贸metros marcaban 14 grados y los pacientes 鈥渟e estaban congelando鈥. Tambi茅n se queja de que el carro de la comida de los pacientes suele llegar fr铆o, tarde y con menos raciones de las debidas. 鈥淟o cuento por responsabilidad, pero 驴c贸mo haces una foto de la medicaci贸n o la comida que falta? Son muchas peque帽as cosas鈥.

Natalia tambi茅n destaca la falta de intimidad: 鈥淢uchos pacientes tienen disnea [se fatigan al realizar peque帽os esfuerzos] y les pedimos que, en vez de ir al ba帽o, lo hagan en una cu帽a, sin moverse de la cama. Pero est谩n todos juntos, uno al lado del otro, y muchos no pueden porque les da verg眉enza. Est谩n descongestionando otros hospitales, pero 驴a costa de qu茅?鈥.

鈥淐uando los pacientes se quejan, les animamos a que pongan reclamaciones. Somos los primeros interesados en que esto se sepa鈥, explica. Ellas, al menos una parte de ellas, lo hicieron a su manera. Fue el pasado lunes, cuando Ayuso acudi贸 por sorpresa a hacer una declaraci贸n al Zendal. No hab铆a ni prensa, ni preguntas, as铆 que la presidenta se despach贸 a gusto. Desde all铆 dijo aquello de que ese era “el mejor hospital de Espa帽a en la lucha contra el COVID”. A Almudena -tampoco es su nombre real- le da la risa y confirma a la SER que una parte de la plantilla recibi贸 a Ayuso con abucheos. Ella est谩 reci茅n titulada, pero empez贸 a luchar contra el virus cuando todav铆a era estudiante. “Reconozco que fui una de las que empez贸 -asegura-, pero es que no me pude contener”.

Con datos del viernes, el hospital de emergencias de la Comunidad de Madrid, atiende a 415 pacientes, 10 de ellos en su UCI. Es el que m谩s casos COVID trata, pero su capacidad de descongestionar la red hospitalaria es muy limitada: apenas trata al 10% de los pacientes agudos con coronavirus en la regi贸n y a solo un 1% de los cr铆ticos.

Enlace relacionado CadenaSer.com (25/01/2021).




Fuente: Sasmadrid.org