April 1, 2021
De parte de Fundacion Aurora Intermitente
346 puntos de vista


Ya hemos visto, cu谩les han sido las consecuencias del proc茅s:

Los nacionalistas catalanes han salido de rositas, de su nefasta participaci贸n en el robo manifiesto que se conoce como la ESPA脩A de la TRANSICI脫N, con su secuela la crisis del 2008, y lo que quiz谩s es m谩s importante, por primera vez, los poderes han logrado que sectores significativos de la clase trabajadora, de origen inmigrante en Catalu帽a, y tambi茅n en Espa帽a, se sientan c贸modos con el discurso tardofranquista de VOX, ese nacionalismo espa帽ol.

No decimos nada nuevo, ya Tom谩s Ib谩帽ez lo hab铆a predicho (No le deseo鈥2018 pg.159 隆el 29 de sep. del 2017!), pero lo que nos interesa es ver cu谩les son las posibilidades de nosotros los libertarios de subvertir la situaci贸n.
No es la primera vez que esto ocurre, y no citaremos la manida frase de Marx, pero basta recordar, que el ascenso del nacionalismo catal谩n a comienzos del siglo XX, y la respuesta del nacionalismo espa帽ol, con el radicalismo de Lerroux, los j贸venes b谩rbaros, estuvo a punto de dejar sin espacio al movimiento libertario.

Solo su mayor implantaci贸n, la capacidad de sus l铆deres para replantearse la t谩ctica a seguir (creaci贸n de la CNT), y las espantosas condiciones laborales, les permitieron a los libertarios, de entonces, convertirse en la fuerza hegem贸nica entre los trabajadores inmigrantes, en Catalu帽a, y en menor medida los de origen aut贸ctono.

Ya en los a帽os 30, la Falange en Catalu帽a, mayoritariamente compuesta por 鈥渘ativos鈥, tildaba de 鈥渕urcianos鈥, t茅rmino despectivo entonces, a los militantes de la CNT, lo cual, por cierto, no era exacto.

Hoy en d铆a las ideas, y las formas de actuaci贸n, no han variado gran cosa, pero s铆 lo han hecho las condiciones econ贸micas, y la capacidad de propaganda, a veces tildada de educaci贸n, informaci贸n o cultura, reduciendo nuestro margen de maniobra.

Resumamos

Despu茅s del 2011, y el cerco al Parlament, los grupos dirigentes nacionalistas catalanes presionaron, para conseguir medios, o leyes que les permitieran contestar a sus redes clientelares de clases medias, pero el Estado Central no se avino, se encontr贸 sin medios y ten铆a que apoyar primero a los grandes empresarios, de forma que el nacionalismo catal谩n se lanz贸 al discurso independentista con algunos gestos.

Y como es sabido, es un contexto de movilizaciones, apelando a las emociones y cuando se concreta el enemigo, el Estado鈥entral ( mejor Madrid que es m谩s carpetovet贸nico y se asocia a confrontaci贸n futbol铆stica , la nueva religi贸n ) las posturas m谩s radicales, se imponen en una segunda fase, siempre que se sustenten en creencias previas.

Los resultados fueron los esperados en una tercera fase, las responsabilidades de la crisis que deb铆an ser compartidas, se desviaron al exterior, y de nuevo hab铆a dinerito para repartir, que esta vez ven铆a de Europa y ya veremos las contraprestaciones, e interesaba que la gente se volviera a casa.

Y el Estado Central, como todos, no era un tigre de papel, aunque eso ellos ya lo sab铆an, de ah铆 sus dudas.

Hubo que entregar algunos 鈥渕谩rtires鈥 para la c谩rcel, por supuesto, cat贸licos, cuya situaci贸n se agrav贸 por la fobia personal de alg煤n juez, eso s铆, basada en estrictas normas jur铆dicas, pero comparar su situaci贸n con la de Peir贸 o Companys, u otros miles de perseguidos, como afirm贸, alg煤n pr贸cer resulta imb茅cil.

Recordando a Lampedusa, algo ten铆a que cambiar, y esto se concret贸 en la nueva generaci贸n de pol铆ticos independentistas que desplaz贸 a la anterior, y se qued贸 con el chiringuito, a cambio de no levantar la manta sobre las pr谩cticas de la anterior.

Pujol fue solo una advertencia, que todos sabemos que morir谩 en la cama y con la mayor铆a del dinerito a buen recaudo.

Aquietadas las aguas, nadie habla de la crisis sanitaria y sus responsables, hab铆a que contentar a los aguerridos muchachos de la CUP, esa organizaci贸n 鈥渁ntisistema鈥, integr谩ndola, y ellos se avinieron, dando su voto a la Borr脿s, esa pol铆tica carism谩tica independentista que tanto nos recuerda en su actuaci贸n a Cristina Cifuentes, y que por fin desde su atalaya ha logrado ser funcionaria.
Resulta curioso, que despu茅s de 140 a帽os, todav铆a haya activistas bienintencionados, y en la CUP los hab铆a, que piensen que ellos van a cambiar las instituciones y no las instituciones a ellos.

驴Y qu茅 hab铆a pasado con los libertarios? Que una vez m谩s nos echamos a la calle, no todos, con la ingenua idea de estar junto al pueblo y radicalizar la situaci贸n, y cuando se produjo el pacto impl铆cito, nos encontramos de nuevo solos, al darse la orden pol铆tica de retirada, comprobamos que la calle es de la polic铆a, cuando act煤a conjuntamente y la algarada no cuenta con el respaldo popular, y nos cay贸 encima, de nuevo todo el peso de la ley, en una nueva fase de criminalizaci贸n.

驴Qu茅 podemos hacer?

No tenemos una receta, pero si algunas ideas.
No permitir que sean los pol铆ticos los que marquen las campa帽as y los tiempos.
Deber铆an ser campa帽as concretas y claras y en consonancia con los activistas sociales, y que afecten a la mayor铆a de la poblaci贸n:

Sobre vacunas, prestamos gratuitos, luz que no nos funda, alquileres sociales, eficacia en las prestaciones, mas sanitarios, mejor comida, menos contaminaci贸n鈥

Para ello debemos obviar, en la medida de lo posible el debate nacionalista, ya sabemos que es dif铆cil, e incidir en an谩lisis populares y de clase, con datos concretos y cercanos.

Tenemos que salir a la calle para coordinarnos con los grupos de solidaridad, que los hay, sin miedo a reconocernos como lo que somos, proponiendo medidas de sentido com煤n que demuestren que el poder no est谩 dispuesto a llevarlas a cabo. En cada barrio se sabe lo que realmente le preocupa a la gente.

Los pocos ateneos libertarios que quedan, no solamente deben ser puntos de contacto y propaganda, sino distribuci贸n cultural y de productos b谩sicos.

Transformemos las p谩ginas web en aut茅nticas p谩ginas de informaci贸n y denuncia, con nombres y apellidos, en especial sobre los ayuntamientos, que mantienen parte de su prestigio, explicando la connivencia ente los arquitectos que pasan de urbanismo a constructoras y pol铆ticos, que hacen otro tanto.

Intentar establecer contactos fluidos con los inmigrantes de fuera de la U.E, hoy por hoy muy controlados por las diferentes iglesias y mezquitas, abandonado el prurito de superioridad, pero sin caer en la percepci贸n del buen salvaje.

Dejemos la acci贸n sindical, para otro an谩lisis, pero es evidente que en la empresa es donde mejor se puede establecer las complicidades.

Y saquemos la propaganda a la calle, internet sirve, pero es insuficiente, la poblaci贸n necesita saber que estamos en el mundo real.

Como dice la revista, (casi) todo est谩 por hacer, aunque poco a poco, cada vez somos m谩s.

Intentemos no ser tan ingenuos.




Fuente: Aurorafundacion.org