August 2, 2021
De parte de Avispa Midia
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En portada: Personas se encuentran a la espera de cruzar hacia los EEUU en el Campamento el Chaparral, ubicado en Tijuana, M茅xico. Foto de Irving Mondrag贸n

Debido a varias pol铆ticas antimigrantes implantadas durante la administraci贸n de Donald Trump, miles de personas y familias de distintas nacionalidades que buscan solicitar asilo en Estados Unidos, han quedado varadas en el territorio mexicano. Desde febrero de 2021 鈥揹ebido a la informaci贸n confusa y mal difundida por parte del actual gobierno de Estados Unidos y M茅xico sobre la 鈥渁pertura de la frontera鈥濃 en el cruce fronterizo de la ciudad de Tijuana, llamado el Chaparral, mejor conocido como San Ysidro, en Estados Unidos, se empez贸 a formar un campamento de personas migrantes que buscan solicitar asilo en el vecino del norte.El t铆tulo 42 de salud p煤blica de Estados Unidos 鈥揹ecreto sanitario para evitar la propagaci贸n de la pandemia de COVID 19鈥 todav铆a impide que los solicitantes de asilo pisen territorio estadounidense, salvo contadas excepciones.


隆Por fin, hoy 14 de julio, se fue Evelyn!

El cuello erguido, la cabeza en alto y agitando sus manitas en se帽al de adi贸s, las hondure帽as m谩s bonachonas del campamento El Chaparral, Evelyn y su hija con cachetes de manzana, la Vale, 隆entran triunfantes a los Estados Unidos por el cruce peatonal de San Ysidro, Tijuana!

Ellas son parte de las personas extranjeras que contin煤an varadas en M茅xico y que quieren solicitar asilo en Estados Unidos. Y deben estar muy agradecidas de su mala fortuna, ya que por ser consideradas casos vulnerables en el territorio mexicano 隆las puertas al para铆so de las excepciones al T铆tulo 42 de salud p煤blica de los Estados Unidos se les han abierto!

Este decreto de salud p煤blica estadounidense 鈥搇a 煤ltima medida del gobierno de Trump para seguir expulsando y regresando migrantes a M茅xico sin procedimientos de deportaci贸n y sin oportunidad de solicitar asilo en ese pa铆s鈥 fue invocado ilegalmente e implantado bajo el pretexto de detener la propagaci贸n de la pandemia de COVID-19 en Estados Unidos. Trump puso en marcha este decreto en marzo del 2020.  Y contin煤a con el actual presidente, Joseph Biden, pese a que, durante su campa帽a, prometi贸 eliminar todas las medidas destinadas a impedir que los solicitantes de asilo pisaran suelo estadounidense.

Como Biden no ha eliminado el Titulo 42, en febrero de 2021, la Uni贸n Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en ingl茅s) interpuso una demanda contra el gobierno del actual presidente -y otras tambi茅n el a帽o pasado, pero la demanda de febrero es espec铆fica para los solicitantes de asilo- ya que, en realidad, la invocaci贸n a este T铆tulo s贸lo ha servido para impedir que personas extranjeras de cualquier pa铆s lleguen a Estados Unidos por la frontera que comparte con M茅xico.

El T铆tulo 42 permite al gobierno estadounidense expulsar, inmediatamente, de su territorio, a las personas migrantes que llegan por M茅xico, sin tener que indagar, como la ley lo requiere, si la persona tiene alg煤n temor de que su vida peligre si es devuelto a su pa铆s. Esto se hace bajo el pretexto de que la entrada de personas puede propagar el virus que causa la COVID-19. Y esto, de acuerdo con ACLU, no solo viola la Ley de Migraci贸n de Estados Unidos sino varias cl谩usulas sobre el debido proceso contenidas en la Constituci贸n norteamericana.

Sin embargo, la demanda no prosigui贸 su curso. ACLU abri贸 negociaciones con el gobierno de Biden bajo la premisa de que, en alg煤n momento, el T铆tulo 42 ser铆a eliminado. Esto no ha sucedido. Y hasta esta fecha, lo que hay -fruto de esas negociaciones- es un acuerdo de que, a cuenta gotas, la administraci贸n dem贸crata de Biden permite ciertas excepciones al T铆tulo 42. Es decir, se acord贸 que las personas que quieren solicitar asilo en Estados Unidos y que est谩n varados en la frontera con M茅xico podr谩n pasar a hacer su solicitud al territorio estadounidense si y solo si tienen o est谩n en alguna condici贸n de vulnerabilidad en M茅xico y cuentan con alguien quien los reciba en Estados Unidos.

En las negociaciones se acord贸 que estos casos ser铆an identificados por un consorcio de organizaciones no gubernamentales que trabajar铆a a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos y la frontera norte de M茅xico. Esto significa que el trabajo de identificaci贸n de casos debe hacerse de manera binacional.

Hasta la fecha, ya van tres veces que ACLU y la administraci贸n de Biden posponen o contin煤an las negociaciones. Da igual el t茅rmino utilizado, ya que el T铆tulo 42 sigue operando y los solicitantes de asilo entran a cuenta gotas al territorio estadounidense despu茅s de un largo y confuso proceso de selecci贸n y espera.

Las excepciones en la pr谩ctica

Campamento El Chaparral. Foto de Irving Mondrag贸n

Ya en t茅rminos de identificaci贸n de casos de excepci贸n al T铆tulo 42, pues no hay un criterio unificado sobre qu茅 es un caso vulnerable de una persona, pareja o familia que se encuentren en M茅xico y que quieran solicitar asilo en Estados Unidos. Y solo para poder entrar -repito, s贸lo para poder entrar y pisar el territorio de ese pa铆s- y solicitar asilo, no solo hay que ser un caso vulnerable. No, tambi茅n es necesario hacer todo un tr谩mite burocr谩tico. Esto es, llenar dos formatos en ingl茅s y tener un abogado de Estados Unidos. Esto no lo hacen las personas directamente, sino el consorcio de organizaciones que tienen la tarea de identificar, llenar y enviar los formatos de casos vulnerables de personas que quieren solicitar asilo en Estados Unidos, pero que se encuentran en M茅xico鈥

Y pues aqu铆 viene la realidad.

En la ciudad fronteriza de Tijuana, M茅xico, en entrevista con Robert Vidal, miembro de la organizaci贸n V铆a Internacional que es parte del consorcio de ACLU, explica que

鈥渃oncretamente, en el campamento El Chaparral, nosotros creamos una alianza que se llama, Chaparral Humanitarian Alliance, que comprende a Border Angels, APLA, Border Line Crisis Center, American Friends Service Committee y Psic贸logos Sin Fronteras. Todos trabajamos en coordinaci贸n para el beneficio de las personas.鈥

Es decir, estas organizaciones se han encargado de identificar los casos vulnerables en el campamento y comenzar el proceso burocr谩tico para que dichos casos puedan entrar a Estados Unidos. Robert explica 鈥淢ira el proceso est谩 de la siguiente manera: ACLU es la cabeza de la demanda, entonces las diferentes organizaciones o abogados que desean y han hecho ese enlace con ACLU, tienen la oportunidad de enviar (v铆a correo electr贸nico) en un formato de ACLU, el caso de las personas, y ACLU, en cuanto los recibe, las mete a la patrulla fronteriza para procesar. El problema es que la patrulla fronteriza solo acepta cierta cantidad de encuestas, de formularios por d铆a.鈥

Hay dos tipos de formularios que se deben llenar. Uno de ellos es de ACLU y el otro es el formato G-28. Ambos necesitan ser tramitados y enviados por un abogado estadounidense debidamente reconocido.

Despu茅s de llenados los formatos, el/la abogado(a) los env铆a a ACLU v铆a correo electr贸nico y ACLU los env铆a a la CBP. Despu茅s de que la CBP decide qu茅 casos, en qu茅 fecha y a qu茅 hora van a entrar, la CBP le da esta informaci贸n a los abogados y 茅stos, mediante llamada o mensaje de whatsapp, les informan a las personas su fecha y hora de cruce. Y esto puede tardar hasta tres o cuatro meses, pero en realidad no hay un tiempo de espera espec铆fico.

Los abogados, explica Vidal 鈥渓o 煤nico que firman es la G-28 para que ellos tengan acceso a la informaci贸n. T煤 como responsable de esa persona puedes darle seguimiento a ver qu茅 pas贸鈥, es decir, ya que la persona entr贸 a los Estados Unidos, la CBP la retiene y las interroga antes de dejarlas en libertad. Solo el abogado que firma la forma G-28 puede preguntar a la CBP si todav铆a siguen interrogando a la persona o no. Vidal menciona que 鈥渜uedando en libertad de continuar su viaje a donde vaya, ya de ah铆 es responsabilidad de la persona de contratar a un abogado para iniciar su proceso de asilo pol铆tico.鈥

Evidentemente, para todo esto, se requiere que haya organizaciones del lado mexicano o binacionales para poder identificar a las personas vulnerables en M茅xico y den un m铆nimo de seguimiento a la gente que quiere solicitar asilo en Estados Unidos.

Pero ya en el terreno, por lo menos con la gente del campamento el Chaparral, todo este proceso se ha vuelto verdaderamente confuso. Y aqu铆 viene lo complicado.

Las excepciones en el campamento

Campamento El Chaparral. Foto de Irving Mondrag贸n

Entre la gente del campamento siempre ha habido una gran confusi贸n sobre qui茅nes califican para entrar a Estados Unidos, para empezar. Entonces 驴realmente qu茅 casos se consideran excepciones al T铆tulo 42 por considerarse vulnerables en el territorio mexicano? Bueno, dice Vidal 鈥淓sta es exactamente la excepci贸n al T铆tulo 42: enfermedades graves, persecuci贸n severa aqu铆, no en Honduras, no en Guatemala, aqu铆 en Tijuana鈥.

Pero, si uno ve ese campamento, toda la gente que est谩 ah铆, pues es vulnerable, y no solo porque duermen en carpas y ya no tienen ba帽os ni agua, y est茅n rodeados de basura, y la situaci贸n sea completamente insalubre, sino tambi茅n porque est谩n siempre a merced de la delincuencia organizada que impera en nuestro pa铆s.

Evelyn, hondure帽a y madre soltera, esper贸 meses para poder cruzar. En el campamento ella aguant贸 de todo y se organiz贸 con sus compa帽eros y la cocina colectiva apoyada directamente por miembros de Casa de Luz y otras organizaciones para mantener la convivencia. Pero despu茅s de que la cocina y su equipo, se vieron forzados a irse por agresiones a los colaboradores de la cocina, el caos estall贸. Evelyn lo vivi贸. Primero el gobierno retir贸 los ba帽os y luego hubo un brote severo de varicela y su hija, la Vale, se enferm贸. Despu茅s de la varicela le dio una infecci贸n en la piel por estar en las condiciones insalubres del campamento y en ning煤n lugar la pod铆an recibir as铆.

Entre todo esto, Evelyn ya se hab铆a acercado a la alianza del Chaparral. Pregunt贸 y pregunt贸 sobre su caso a 鈥渓os abogados鈥, voluntarios de organizaciones y psic贸logos y a todo Dios que se encontr贸, pero las respuestas siempre eran distintas. Ella no ten铆a certeza de que su caso hab铆a sido tomado en cuenta y si calificaba o no como 鈥渧ulnerable鈥.

El d铆a 24 de junio fui a ver a Evelyn y a la Vale con sus costras ca铆das de la varicela, pero segu铆a con infecci贸n de piel. Hab铆a una gran bulla porque un hombre haitiano hab铆a intentado violar a una de sus vecinas de carpa y varias mujeres andaban pidiendo ayuda para ver la forma de salir del campamento.

鈥溌ejen de andar chispiando mierda!鈥 Dijo un tipo sin dientes, medio rasurado de la cara y con lentes. 鈥溌a saben que aqu铆 si algo pasa me dicen y aqu铆 se arregla!鈥

Las mujeres se callaron.

Y ese qui茅n es. Le pregunt茅 a una de las mujeres. 脡l es el Gato, es el que controla, me respondi贸.

-V谩monos de aqu铆 Evelyn, ma帽ana vengo por ti. Le dije a Evelyn mientras me miraba con los ojos sacados de 贸rbita y terminaba de hacer la 煤ltima baleada del desayuno.

Hay lugar para ti y tu hija en un albergue. Y es que la Evelyn, con todo y la Vale llena de costras, se resist铆a a irse de ah铆. Y no porque no quisiera. Sent铆a que algo pod铆a hacer por sus vecinas de carpa que no llevaban tanto como ella en el campamento. Mientras permanec铆a en el Chaparral, ella hab铆a logrado tejer uni贸n con sus vecinas y se apoyaban y se ayudaban.

No s茅 si Evelyn reun铆a todos los requisitos de vulnerabilidad, pero la fuerza de su solidaridad dej贸 m谩s que una carpa vac铆a en esa zona del campamento. Evelyn es la hero铆na de la Vale, y las baleadas de esa hondure帽a seguro ser谩n las mejores vaya a donde vaya.

El gato

Al poco tiempo de que la cocina colectiva se retir贸 del campamento, el gobierno retir贸 los ba帽os p煤blicos, y esto agrav贸 el problema de higiene, adem谩s de que la basura reina por todas partes. Como dije antes, hubo un brote de varicela y las infecciones de piel en los ni帽os est谩n a la orden del d铆a. Para mediados de junio, la mayor铆a de las personas que hab铆an iniciado el campamento y que hab铆an logrado unirse y organizarse, ya hab铆an cruzado a Estados Unidos, de los 鈥渧iejos鈥 como se autonombraron, quedaban pocos.

Pero el campamento sigui贸 creciendo. Y tambi茅n los conflictos entre las distintas poblaciones. En realidad, ya por esas fechas, mucha gente llegaba y llega a instalarse al campamento porque existe esta idea confusa de que estando ah铆, 鈥渓os abogados鈥 o los 鈥減sic贸logos鈥 -porque as铆 llaman a todos los miembros de las organizaciones que ayudan a identificar casos- los van a escuchar o a ayudar de alguna manera a cruzar. Entonces, la lucha por una carpa y un espacio en el campamento empez贸 a convertirse en un mercado lucrativo para la delincuencia local.

Frente al campamento hay una plaza de centros comerciales semi-abandonada. Ah铆 est谩n las escaleras del puente internacional peatonal que une el centro de la ciudad de Tijuana con el cruce fronterizo, el Chaparral. Esa plaza est谩 controlada por la delincuencia local. A ellos les gusta hacerla de autoridad. Y lo son. Durante el mes de junio, gradualmente, el grupo que controla esa plaza empez贸 a tomar el control del campamento.

Esto cuenta una mujer que digamos, se llama Sonia.

Ahora, si alguien quiere estar en el campamento hay que pagar 鈥渟i quieres tu una carpa, debes de pagar como un alquiler. Var铆an los valores, la m谩s grande y si vienes acompa帽ada te cobran 1000 pesos, si viajas sola son 500 pesos por carpa por el tiempo que lo vas a necesitar y lo vas a estar pagando por mes. Sea como sea t煤 tienes que conseguir el dinero. El reglamento: no puedes meter un familiar u otra persona a tu carpa. El desayuno te lo venden en 20 pesos y el almuerzo en 10 pesos.鈥

Al que hay que pagarle es al Gato. 脡l manda todo el Chaparral y la plaza de al lado. Eso a Sonia y a varias personas entrevistadas, no les queda la menor duda. El impone las condiciones en las que vive la gente y las reglas que quiere. Cualquier pleito, conflicto, algo que se hable de m谩s, alguien que salga del campamento por la noche sin avisar; se paga con golpes. La polic铆a no se mete.

Hay gente dentro del campamento que el Gato utiliza para distribuir droga en la ciudad de Tijuana. Las preferidas son las chicas trans, porque la polic铆a no las revisa. Repartir droga termina siendo la opci贸n, Sonia comenta 鈥淎h铆 te lo ponen, si quieres comer bien, quieres que te respeten lo debes de hacer sino vas a aguantar lo que todas aguantan, hambre, golpizas鈥 ah铆 nadie se puede meter por nadie.鈥

Sonia y su pareja no ten铆an qu茅 comer y a Sonia la quer铆an obligar a vender droga, ella se negaba 鈥溌qu铆 no es de que tu quieras! Sino quieres hoy otro d铆a vas a querer, esp茅rate a que te apriete el hambre y ya ver谩s como t煤 solita me vas a buscar para que te de.鈥 As铆 le dijo la hermana del Gato cuando intentaba obligarla a ser repartidora de droga.

El campamento del Chaparral es una fuente de ingresos para la delincuencia local. La plaza y esa parte de la zona federal no est谩 regida por las leyes del gobierno mexicano sino por las reglas del crimen organizado de esa parte de la ciudad de Tijuana. La polic铆a, repito, no se mete.

Sonia me dice con coraje e indignaci贸n 鈥淯na desesperada, con hambre y la tratan mal a una, pues esa es la opci贸n que ellos ponen que, si no lo haces por las buenas, entonces tu solita vas a ir donde ellos.鈥

No importa si alguien te manda dinero de Estados Unidos para comer, de cualquier forma, hay que pagarles algo de lo que te env铆an.

Al campamento la gente sigue llegando y los solicitantes de asilo se siguen acumulando en la frontera, mientras la delincuencia local manda, controla y lucra sin que el gobierno mexicano haga nada. Y la gente seguir谩 llegando y cayendo bajo el control del crimen organizado mientras las personas que quieren solicitar asilo no pueden pedirlo directamente en Estados Unidos.

Mientras, el Gato seguir谩 controlando el nuevo mercado de la vulnerabilidad.

Fechas, nombres y nacionalidades han sido cambiadas por seguridad de las personas que dieron su testimonio.




Fuente: Avispa.org