January 10, 2021
De parte de La Haine
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La crisis derivada de la Covidien-19 ha agravado los factores de riesgo que ocasionan problemas de salud mental, los cuales, seg├║n alertan las expertas, pueden acabar en suicidio. Por ahora, se desconoce el n├║mero de suicidios durante el ├║ltimo a├▒o, pero el sector advierte de un repunte elevado, tanto debido a los efectos de la pandemia como por la falta de atenci├│n psicol├│gica.

Manel Alonso, escritor y poeta de Pu├žol (Horta Nord), tiene muy claro que lo peor de una guerra es “la posguerra”. En su caso, la guerra es la Covidien-19 y la posguerra todos sus efectos, que ya les ha empezado a sufrir. Manel es padre de Arnau Alonso -o Arnau Libertad, como a ├ęl le gustaba decirse-, soci├│logo y polit├│logo de 25 a├▒os que se suicid├│ el pasado 7 de agosto. A su familia tienen la sensaci├│n de que Arnau, quien siempre estuvo implicado en varios movimientos sociales, “ha sido una v├şctima colateral m├ís de la Covidien”, que ya ha causado m├ís de dos millones de muertes en el mundo. Se desconoce, sin embargo, el n├║mero de personas que se han suicidado este ├║ltimo a├▒o, aunque las expertas ya alertan de un repunte elevado debido a la pandemia, y exigen planes espec├şficos para abordarlo.

Durante el confinamiento, concretamente, el pasado 10 de abril, Arnau, tras sufrir episodios de insomnio por ansiedad y estr├ęs, sufri├│ un brote psic├│tico en su piso, en el barrio del Cabanyal. Fue trasladado al Hospital Cl├şnico de Valencia por agentes policiales, contra los que opuso resistencia. En consecuencia de esta desobediencia a la autoridad, un juez decidi├│ que Arnau ser├şa medicalizado, en contra de su voluntad, ya que se consider├│ que estaba “incapacidad” para tomar la decisi├│n de no hacerlo. Desde el primer momento, solicit├│ un abogado, pero se le neg├│. Seg├║n explican sus padres, tuvieron que ir, literalmente, “detr├ís de las funcionarias del Hospital Cl├şnico”, pero no pudieron decidir si Arnau se someter├şa al tratamiento m├ędico o no. Manel recuerda que, en todo momento, les dijeron que “no le hicieron caso”, porque “no sab├şa lo que d├şa [su hijo]”. El 5 de mayo, Arnau abandon├│ el hospital y el transportaron en ambulancia al domicilio familiar, en Pu├žol, donde deb├şa comenzar “a hacer vida normal”. Entonces, Arnau pas├│ a depender del Hospital de Sagunto -desde donde, seg├║n destacan sus padres, nunca se pusieron en contacto con ├ęl- y del departamento de psiquiatr├şa del centro de salud de Pu├žol, que s├│lo lo atendi├│ de manera presencial dos veces.

Los problemas derivados de la falta de asistencia sanitaria en cuestiones de salud mental se han agravado, en parte, porque la atenci├│n de este tipo de enfermedades “no se ha priorizado” y se ha optado por “medicalizar” en cuentas “de ofrecer atenci├│n”

La medicaci├│n que le manten├şa tan r├şgido, que le imped├şa descansar o tomar decisiones, fue el origen de una ansiedad constante, seg├║n relatan sus padres. Sin embargo, en ning├║n momento recibi├│ apoyo psicol├│gico. “Tres meses despu├ęs -en palabras de Manuel-, Arnau, quien siempre fue un idealista, decidi├│ irse, y todo termin├│ como en una tragedia griega”. Hoy, su familia siente mucha rabia, porque piensan que las profesionales no estuvieron a la altura. Sus padres denuncian que, adem├ís de la falta de asistencia, en ning├║n momento les dieron una informaci├│n clara, y que la que les proporcionaron fue “insuficiente”. Y concluyen: “Pensamos que hablar de esto es importante porque no sigan habiendo casos similares”.

La inseguridad y la incertidumbre que caracterizan estos tiempos de pandemia han hecho salir o crecer las diversas crisis que sufre la humanidad, entre ellas la sanitaria. Desde el sistema sanitario, en varias ocasiones, se ha manifestado que no tienen “ni las infraestructuras ni los medios necesarios para abordar la pandemia”. Sin embargo, tal y como recuerda Isabel Murria, psic├│loga especializada en prevenci├│n de suicidios y miembro de la Cooperativa Transversal, que trabaja por el desarrollo local y la participaci├│n ciudadana, “al sistema sanitario, la salud mental ya estaba desbordada antes de la pandemia”.

El 80% de las personas que se suicidan “ten├şan alg├║n tipo de patolog├şa sin diagnosticar y, por tanto, sin tratar”, alerta Murria

Seg├║n las expertas, los problemas derivados de la falta de asistencia sanitaria en cuestiones de salud mental se han agravado, en parte, porque la atenci├│n de este tipo de enfermedades “no se ha priorizado” y se ha optado por “medicalizar” en vez “de ofrecer atenci├│n”. Seg├║n el ├║ltimo informe de salud mental del Defensor del Pueblo, en Espa├▒a, el ratio de psic├│logas al sistema p├║blico de salud es de casi seis de media por cada 100.000 habitantes, mientras que en Europa la media es de dieciocho, se triplica. Para Murria, esta situaci├│n, “sin herramientas para abordarla y con una inestabilidad que implica una adaptaci├│n constante, puede llegar a generarnos a├║n m├ís estr├ęs y ansiedad “.

Y estas enfermedades est├ín estrictamente relacionadas con el suicidio. De hecho, tal y como apunta Murria, por un lado, el 90% de los suicidios est├ín asociados a otras patolog├şas, que no tienen por qu├ę ser graves -como la ansiedad o la depresi├│n-, o “problemas que la persona no sabe c├│mo resolver “. Por otra parte, el 80% de las personas que se suicidan “ten├şan alg├║n tipo de patolog├şa sin diagnosticar y, por tanto, sin tratar”, alerta Murria.

La Organizaci├│n Mundial de la Salud se├▒ala que 800.000 personas se suicidan cada a├▒o, lo que supone un suicidio cada 40 segundos

La pandemia ha aumentado notablemente todos los factores de riesgo, pero ya en el a├▒o 2018, seg├║n los datos del Instituto Nacional de Estad├şstica (INE), cada dos horas y media, una persona se suicidaba; un total de una decena de personas al d├şa. As├ş pues, el suicidio se convierte en la primera causa de muerte no natural en Espa├▒a. En los Pa├şses Catalanes, es la primera causa de muerte no natural en las personas de entre 15 y 34 a├▒os. El Observatorio del Suicidio, bas├índose en estas estad├şsticas, se├▒ala que en las Islas y en Catalu├▒a la incidencia se encuentra por debajo de la media estatal (7,25), con una tasa de suicidios por cada 100.000 habitantes de un 6, 08 y 6,81 respectivamente. En cuanto al Pa├şs Valenciano, la tasa se sit├║a en un 7,73. En el resto del mundo, la Organizaci├│n Mundial de la Salud (OMS) se├▒ala que 800.000 personas se suicidan cada a├▒o,

En este contexto, donde la atenci├│n se ha reducido pero la necesidad se ha duplicado, es, en palabras de Murria, “el momento para plantearse m├ís inversiones para hacer frente a la patolog├şa mental, porque la no atenci├│n acaba derivando en otras enfermedades f├şsicas, como problemas coronarios, o en suicidio, es decir, en la muerte “. Y matiza: “Descongestionar├şem el sistema sanitario, porque en salud mental todav├şa no ha llegado lo peor. Lo arrastraremos durante mucho tiempo “.


Los problemas de salud mental aumentan un 65%

La pandemia y las medidas restrictivas que se han implementado para reducir la propagaci├│n del virus han tenido un grave impacto, tanto en las personas que ya ten├şan diagn├│sticos previos de salud mental como en el resto de la poblaci├│n, y especialmente en los colectivos m├ís vulnerables. El aislamiento social, la p├ęrdida de seres queridos y la crisis econ├│mica, consideradas situaciones de riesgo para las expertas, han supuesto, seg├║n Salud Mental Catalu├▒a (SMC), un incremento del 65% de los problemas de salud mental.

Tras la aprobaci├│n del estado la alarma, el 14 de marzo de 2020, la Agencia de Salud P├║blica de Catalu├▒a verific├│ un aumento notable de la ansiedad, la depresi├│n y el malestar emocional. El porcentaje de personas que sufr├şan ansiedad se ha cuadruplicado, mientras que el de casos de depresi├│n y malestar emocional se ha triplicado, seg├║n los datos recogidos en el Cuestionario de salud en tiempo de confinamiento por el coronavirus. En consecuencia, tambi├ęn apuntan que se ha triplicado el consumo de hipnosedantes prescritos y se ha multiplicado por diez el consumo de hipnosedantes no prescritos.

El porcentaje de personas que sufr├şan ansiedad se ha cuadruplicado, mientras que el de casos de depresi├│n y malestar emocional se ha triplicado

La ansiedad, la depresi├│n y los trastornos mentales graves pueden ir acompa├▒ados de autolesiones y suicidios, sobre todo, teniendo en cuenta la falta de asistencia presencial. Seg├║n se├▒alan desde Salud Mental Catalu├▒a, “en estos casos, los mecanismos de apoyo y acompa├▒amiento social son imprescindibles, y desgraciadamente disponemos de recursos muy escasos e insuficientes para poder dar respuesta”.

A esto hay que sumar que se ha evidenciado la existencia de la brecha digital , que de nuevo afecta a las personas m├ís vulnerables y con un riesgo de aislamiento m├ís elevado. De hecho, durante el per├şodo comprendido entre el 13 de marzo y el 14 de junio de 2020, seg├║n los datos recogidos por las profesionales y voluntarias vinculadas a 45 entidades federadas a SMC ya 114 de sus programas y servicios, de las 5.010 personas atendidas, el 24% no ten├şa acceso a la red.

Estas situaciones han repercutido tambi├ęn en las personas con patolog├şas previas, que han visto interrumpido su proceso de recuperaci├│n y sus rutinas, haciendo que, a pesar de la resiliencia detectada inicialmente, empeorar├í su situaci├│n cl├şnica. Adem├ís, desde Salud Mental Catalu├▒a advierten que de cara al futuro, adem├ís de tener en cuenta las grandes dificultades que tienen los equipos profesionales a la hora de trabajar con las dotaciones actuales, hay que poner el acento en las personas que se han encargado de los cuidados. Se trata de un colectivo feminizado que, por las situaciones traum├íticas y de estr├ęs continuado a las que han sido sometidas, “necesitar├ín recibir lo mismo que ellas aportan”.

Hablar del suicidio para poner fin al estigma

Las expertas defienden que es “muy importante” hablar de los suicidios y de la salud mental, ya que, si no se hace, tal como destaca Murria, “se perpet├║a el estigma”. Seg├║n la psic├│loga, “debemos conocer el suicidio para saber ponerle remedio, tanto a la hora de detectar la situaci├│n como de prevenirla y detenerla”. Y a├▒ade: “Por eso, hay que hablar y tratarlo, especialmente en las escuelas y los medios de comunicaci├│n, que adem├ís deben saber c├│mo hacerlo”. “No vale el ‘no se habla, no existe’, porque as├ş este problema va a m├ís”, subraya.

En este sentido, Murria apunta que, adem├ís de trabajar en mesas intersectoriales donde est├ęn representados el sistema sanitario, los servicios sociales y los t├ęcnicos de los ayuntamientos, “deber├şamos tener en cuenta el papel de la sociedad civil”, porque “el hecho de que estas personas empiezan a formar parte del entorno comunitario con talleres y actividades hace que establezcan nexos y relaciones que mejoran su estado de ├ínimo “. Y concluye: “No siempre ha de derivar lo sanitario en lo sanitario, sino que una red social tambi├ęn tiene beneficios terap├ęuticos, y muchas veces la mejor terapia es la social”.

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Fuente: Lahaine.org