October 1, 2022
De parte de ANRed
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Lula junto a Geraldo Alckmin, antiguo gobernador de derecha y hoy su candidato a vicepresidente. Foto: Sebastiao Moreira

El miedo a un intento de desestabilizaci贸n tipo Trump justifica, dicen en el PT, el pacto de la izquierda brasile帽a con el establishment para lograr el llamado voto 煤til. Por Andy Robinson / CTXT.


Con tantos mensajes tremendos circulando por el mundo sobre el peligro inminente de un golpe bolsonarista en Brasil, no es de extra帽ar que todos empecemos a creer que es cuesti贸n de vida o muerte que Lula gane en la primera vuelta.

El miedo que crece en torno a un posible intento de desestabilizaci贸n tipo Trump, o peor, justifica 鈥搊 as铆 lo defienden dentro del Partido de los Trabajadores (PT)鈥 el pacto de la izquierda brasile帽a con el establishment para lograr el llamado 鈥渧oto 煤til鈥 y ganar en la primera ronda electoral sin esperar a una victoria segura en la segunda.

Para lograr la reconciliaci贸n nacional brasile帽a y, al mismo tiempo, los 2,5 millones de votos t谩cticos para llegar al 50% m谩s un voto, el pr贸ximo domingo 2 de octubre debe ser forjado un frente amplio, tan ancho como el r铆o Amazonas. Cada d铆a, personajes del establishment pol铆tico, empresarial, medi谩tico y financiero, anuncian su apoyo al candidato del PT.

Es extra帽o porque ese mismo establishment brasile帽o 鈥揹esde el expresidente Fernando Henrique Cardoso hasta la poderosa red medi谩tica Globo鈥 apoy贸 el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff, en 2016, as铆 como el encarcelamiento de Lula, y abon贸 as铆 el terreno para la victoria electoral de Jair Bolsonaro, en 2018.

Ahora todos son aliados contra el bolsonarismo. Los conversos al lulismo incluyen a Miguel Reale Junior, abogado y autor del impeachment de Dilma Rousseff, destituida de la presidencia hace exactamente seis a帽os por un delito fiscal que 鈥搚a se reconoce鈥 ella no cometi贸. (El otro autor legal del impeachment, Antonio Carlos Cista D鈥橝vila, es bolsonarista a ultranza, que es una trayectoria, al menos, m谩s coherente que la de Reale Junior).

Lula ya ha elegido como candidato a la vicepresidencia al conservador Geraldo Alckmin, que hace pocos a帽os particip贸 en la campa帽a de criminalizaci贸n del PT. La semana pasada, dej贸 caer que podr铆a nombrar al veterano expresidente del Banco Central y economista conservador Henrique Meirelles para encabezar el Ministerio de Hacienda. Todo para cerrar filas con la 茅lite y atraer a esos votos t谩cticos necesarios para reconciliar el pa铆s.

Cardoso, otro defensor de lo que muchos califican como un golpe de Estado parlamentario contra Rousseff en 2016, ha pedido el voto 煤til para Lula. Los columnistas de O Globo, que hace cuatro a帽os coordinaron la campa帽a medi谩tica contra el PT, apoyaron a los fiscales mesi谩nicos y los jueces corruptos de la investigaci贸n 鈥楲ava Jato鈥 contra Lula, ahora piden tambi茅n el voto 煤til para 茅l.

Hasta los departamentos de Estado y de Justicia en Washington se han convertido en lulistas, diez a帽os despu茅s de maquinar la operaci贸n de lawfare contra el expresidente.

Por no hablar de los empresarios de la gran oligarqu铆a brasile帽a. Lula compareci贸 el otro d铆a en una reuni贸n organizada por el think tank Grupo Esfera, en la que participaban consejeros delegados como Abilio Dino (Carrefour) o Isaac S铆dney del Banco Bradesco. En su d铆a, aplaudieron el proyecto de Bolsonaro, y su ministro de Hacienda, el multimillonario gestor de fondos Paulo Guedes, de privatizaci贸n y desregularizaci贸n de la econom铆a brasile帽a: desde el sistema de pensiones a Petrobras. Ahora quieren ser aliados de Lula.

El invitado m谩s sorprendente a este evento fue Josu茅 Gomes, presidente de la Federaci贸n Industrial de Sao Paulo (Fiesp), la asociaci贸n empresarial que instal贸 delante de sus puertas un pato hinchable 鈥搖na figura que aparec铆a en todas las protestas proimpeachmentjunto a pancartas de Lula en uniforme de presidiario y de Dilma con la frase 鈥淭chao Querida鈥 durante las continuas manifestaciones contra el PT que recorr铆an la Avenida Paulista en 2014 y 2015.

Todo esto es necesario 鈥搒e sostiene鈥 para prevenir el peligro de desestabilizaci贸n de una segunda vuelta electoral. Si Bolsonaro tacha de fraudulenta la primera vuelta, pondr铆a en entredicho las elecciones de cientos de diputados y senadores. Por tanto, habr铆a menos apoyo a una maniobra al estilo de Donald Trump. En una segunda vuelta el golpe ser铆a m谩s f谩cil.

Para que gane Lula en la primera vuelta es necesario sacar votos al candidato presidencial Ciro Gomes, nacionalista de centroizquierda, exaliado de Lula que cuenta con el 7% o el 8% de la intenci贸n de voto. En ocasiones anteriores, Ciro ha contado con el apoyo de personajes de izquierda como Caetano Veloso (que ahora apoya a Lula), el fil贸sofo del derecho formado en Harvard Roberto Mangabeira Unger y David Miranda, el marido de Glenn Greenwald, cuyo medio, The Intercept, logr贸 desarmar a los fiscales y jueces del lawfare de 鈥楲ava Jato鈥.

A diferencia de muchos nuevos aliados de Lula, Gomes siempre calific贸 la destituci贸n de Rousseff como un golpe de Estado que hab铆a causado un da帽o irreparable a la democracia brasile帽a. Pero ahora se le tacha de c贸mplice de Bolsonaro con el fin de arrebatarle los votos 煤tiles.

Lula es un estratega tan brillante y la ret贸rica de Bolsonaro es tan terror铆fica que pocos se atreven a cuestionar la estrategia de pactos, frentes amplios y votos 煤tiles con el fin de derrotar al bolsonarismo. Pero yo simpatizaba con el abogado de Gomes, Walber Agra, durante una entrevista en Fortaleza, la semana pasada: 鈥淓l voto 煤til no tiene sentido en un sistema de dos vueltas electorales; es surrealista ver a un partido de izquierdas intentando obstaculizar el debate pol铆tico. Cuanta m谩s discusi贸n pol铆tica, mayor es la legitimidad del proceso y mayores los obst谩culos para un golpe de Estado鈥.

Es m谩s, es l贸gico pensar que si Lula ganase por un estrecho margen en la primera vuelta ser铆a mucho m谩s f谩cil calificar las elecciones de fraudulentas, e incluso alentar golpes de Estado, que si la victoria se produce por un amplio margen en la segunda vuelta.

Dicho eso, no conviene infravalorar la capacidad de la base bolsonarista de creerse cualquier cosa sobre el 鈥渃omunismo鈥 de las elites brasile帽as y las autoridades electorales, y as铆 lanzarse a la calle, tal vez con armas, en cualquier momento.

Esto lo comprob茅 de manera sorprendente la semana pasada, cuando me fui a cortar el pelo en la 煤nica peluquer铆a cerca de mi hotel, el sal贸n Golden Hair, enfrente de la playa de Fortaleza, capital de Cear谩. 鈥淟o que dicen los sondeos es mentira; 隆Mentira! Bolsonaro va a ganar en todos los estados, 隆todos!鈥, dijo la peluquera Nilda Peluwyer mientras cortaba un flequillo que, contemplado en el espejo, se iba pareciendo peligrosamente al de Jair Bolsonaro o incluso al de Adolf Hitler.

Me ense帽贸 un mensaje de whatsapp que preve铆a, con la exactitud de d茅cimas porcentuales, la victoria contundente para Bolsonaro hasta en los feudos de Lula en ciudades del nordeste como Cear谩. Nilda est谩 convencida de que medios como Folha de Sao Paulo y Rede Globo, as铆 como las encuestadoras, han conspirado para ama帽ar los sondeos y luego los resultados. Si gana Lula, para Nilda, ser谩 debido al fraude y la utilizaci贸n de un sistema electr贸nico de voto vulnerable a los hackers comunistas. 鈥淪i son fiables las urnas electr贸nicas 驴por qu茅 no las usan en EE.UU.?鈥, pregunta. 鈥淓l que gane en primera vuelta no ser谩 Lula sino Bolsonaro鈥, afirm贸 mientras terminaba de rematar el flequillo.

Fuente: CTXT





Fuente: Anred.org