January 21, 2022
De parte de SAS Madrid
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Los test de antígenos se han convertido en el producto estrella de las farmacias durante las Navidades y en una generosa fuente de ingresos para algunas empresas. En 2021 y hasta el pasado 9 de enero se vendieron 37,92 millones de estas pruebas para detectar el covid-19, según las cifras publicadas por la consultora especializada Iqvia. Un negocio cuyo importe calcula que se elevó el año pasado a 209 millones de euros. Sus ventas empezaron a crecer al final del mes de julio, cuando empezaron a venderse sin receta y alcanzaron los 10,1 millones de unidades, por lo que casi se han cuadriplicado en menos de seis meses. Pero desde el 8 de noviembre hasta el 6 de diciembre la eclosión fue brutal: se dispararon nada menos que un 545,35%. La semana siguiente las ventas superaron a las existencias que tenían las farmacias, e incluso las doblaron la semana del 31 de diciembre. La necesidad de asegurar las fiestas familiares sin contagios desbordó la demanda de pruebas: entre Nochebuena y Nochevieja los españoles compraron 11,2 millones de test de antígenos.

Y sólo en los primeros días de enero ha empezado a caer la demanda. Los datos de Iqvia revelan que hasta el día 9 se han vendido 805.335 test menos, un 10% por debajo de la cifra de fin de año. Desde el pasado día 15, además, los test tienen un precio fijo, 2,94 euros. Que el Gobierno ha establecido justo cuando ha pasado el frenesí.

La Agencia Española del Medicamento ha autorizado un total de 32 test de antígenos, de los cuales 24 son de fabricación china y ninguno español. Sí que hay dos laboratorios españoles entre los tres –el tercero es uno suizo– que han obtenido una autorización excepcional para cubrir el pico de demanda. Se trata de test de uso profesional que pueden ser vendidos ahora también en las farmacias. De forma que la mayoría de las pruebas de autodiagnóstico que los españoles han comprado estas navidades son de origen chino, pero han sido importados y distribuidos por firmas nacionales. Y por alguna gran multinacional farmacéutica.

Es el caso de la suiza Roche, cuya división de diagnóstico aumentó un 39% sus ventas en todo el mundo durante los nueve primeros meses de 2021 gracias a la alta demanda de sus test para el covid-19. De los 46.700 millones de francos suizos –unos 45.000 millones de euros– que facturó hasta septiembre, 13.300 millones procedían de las ventas de sus pruebas diagnósticas. En España su cuota de mercado en test de antígenos, sin embargo, es pequeña: ha distribuido 441.594 unidades, o 2,84 millones de euros en venta en farmacia, según la consultora Iqvia. Porque la empresa que más vende es nacional, Cinfa, especializada en genéricos, que distribuye el test chino Xiamen Boson, auténtico líder del ranking nacional. De esta prueba se han dispensando en farmacias 13,4 millones de unidades, apunta la consultora Iqvia, que han supuesto 91,9 millones de euros en ventas si se suman las seis empresas que los han distribuido en España.

Cinfa, el rey de Xiamen Boson

Según los datos de Iqvia, en España se compraron 13 millones de pruebas de antígenos Xiamen Boson en 2021. En dinero, se traducen en 89,5 millones de euros en ventas en farmacia de las seis empresas: además de Cinfa, Puente China-España –17,24 millones– Developing Business Trading –15,94 millones– Artsana –2,51 millones–, Novaelectrónica –4.039 euros– y Gamma Health Solutions –12,96 millones–, de acuerdo con la clasificación de Iqvia. Sólo la primera es una firma farmacéutica. Puente China-España es una empresa de exportación e importación con el gigante asiático, Developing Business Trading se dedica a la intermediación y Gamma Health Solutions –del grupo tecnológico extremeño Diggia– y Novaelectrónica venden productos sanitarios. Artsana es una empresa italiana de productos sanitarios y cosméticos. Puente China-España y Novalectrónica también han distribuido el segundo test chino más vendido en España, Flowflex, lo que les ha reportado ingresos por importe de 2,6 y 13,5 millones de euros, respectivamente.

Pero la parte del león de Xiamen Boson se la lleva Cinfa, que coloca en las farmacias el 20% de las que se venden en España. “Fuimos los primeros en España en distribuir los test a través de las farmacias, en mayo de 2021”, resalta un portavoz a preguntas de infoLibre. Según explica, Cinfa vendió el año pasado 4,5 millones de pruebas. La mitad de ellos, 2,3 millones, sólo en el mes de diciembre. La consultora Iqvia cifra en 40,86 millones de euros las ventas en farmacia de los test distribuidos por Cinfa en 2021.

En 2019, el volumen de negocio de Cinfa fue de 372 millones, según las cuentas enviadas al Registro Mercantil y consultadas por este periódico. En 2020, se elevó hasta los 384 millones. Traducidas estas cifras en beneficios, ha pasado de ganar 36,9 millones den 2019 a 55,56 millones en 2020. Un crecimiento del 50,7%. Cinfa aún no ha hecho públicas sus cuentas de 2021.

Una de las empresas españolas autorizadas con carácter excepcional para vender los test de antígenos en las farmacias es Certest Biotec, una biotecnológica especializada en pruebas de diagnóstico. En su caso, la pandemia ha obrado maravillas en sus resultados. Porque, según consta en la cuentas del Registro Mercantil, ha pasado de facturar 17,2 millones de euros en 2019 a 172,3 millones en 2020, multiplicando por 10 su volumen de negocio. En beneficios ha pasado de 5,37 millones antes de la pandemia a 110,67 en 2020. Los ha multiplicado por 20.

En el informe de gestión adjunto a las cuentas, la empresa atribuye su éxito a la prueba PCR y a la prueba rápida de detección de antígeno del covid-19 que ha desarrollado. También reconoce un aumento del margen bruto sobre ventas del 77% en 2019 al 94% en 2020. Esa mejora, explica Certest Biotech, se debe a que ese último año la empresa ha producido materias primas que en ejercicios anteriores tenía que adquirir en el mercado. Para aumentar su capacidad productiva, la empresa ha realizado inversiones por importe de casi 3,1 millones de euros y ampliado su plantilla un 38%. Para 2021 Certest tenía programada inversiones adicionales para aumentar la capacidad productiva y las instalaciones por valor de 10,72 millones de euros, y de otros 5,8 millones en cada una de sus líneas de negocio. Además, el año pasado comenzó a trabajar en el diseño y fabricación de vacunas basadas en la tecnología de ARN mensajero, la misma que utiliza Pfizer en las suyas. Preguntada por infoLibre, Certest ha preferido no hacer comentarios sobre su actividad.

Pequeño volumen de fabricación

Muy distinta ha sido la experiencia de Ingenasa, otra biotecnológica con un test de uso profesional. Fabricado por la alemana GSD, pero diseñado a partir de los “ingredientes” aportados por la española, tal y como describe su directora general, Belén Barreiro, Ingenasa sólo ha vendido unas 50.000 unidades, asegura. Así que sus cuentas, dice, no han notado el boom de ventas. Ingenasa factura unos 8,5 millones de euros, y hasta ahora se dedicaba sólo a las aplicaciones de diagnóstico veterinario.

Barreiro, que también es vicepresidenta de Asebio, la Asociación Española de Bioempresas, lamenta que el mercado español de las pruebas de diagnóstico del covid se haya quedado en manos de canales de distribución “no profesionales” que importan el producto. Reconoce que éstos son “más ágiles”, tienen mayor capacidad de distribución y menos costes, pero apunta también los riesgos: por ejemplo, que se hayan tenido que retirar algunos test porque daban falsos positivos.

“Se trata de un negocio muy dependiente del volumen de fabricación”, advierte. Y con el pequeño volumen que se puede permitir Ingenasa –aun perteneciendo a un grupo europeo grande como Eurofins–, le va a resultar imposible “dejar el producto en las farmacias a ese precio para el cliente final”, sostiene en referencia a la cantidad máxima fijada por el Gobierno. “Seguiremos vendiendo nuestros test para uso profesional, que no tienen un precio marcado”, adelanta.

Enlace relacionado InfoLibre.es (20/01/2022).




Fuente: Sasmadrid.org