February 23, 2021
De parte de La Haine
233 puntos de vista


En mayo de 2011, a pedido de Israel, Zuckerberg borr贸 las cuentas de medio mill贸n de usuarios que en Facebook defend铆an la causa palestina

Aliadas con grandes firmas de Wall Street y el influyente lobby empresarial agrupado en la C谩mara de Comercio de EEUU, la poderosa organizaci贸n sindical AFL-CIO, funcionarios republicanos y dem贸cratas integrantes del establishment institucional en los aparatos ejecutivo, legislativo y judicial tanto a escala federal como en los estados de la uni贸n y organizaciones de la sociedad civil, las corporaciones tecnodigitales del Silicon Valley habr铆an jugado un papel importante en la derrota de Donald Trump en los comicios del 3 de noviembre pasado.

Lo anterior, seg煤n un reportaje publicado por la revista Time titulado ‘La historia secreta de la campa帽a en la sombra que salv贸 las elecciones de 2020’, que utiliza expresiones tales como una conspiraci贸n detr谩s de la escena y pacto o alianza informal entre sectores tradicionalmente antag贸nicos como son las grandes corporaciones y los sindicatos, que entre otras actividades habr铆a influido en las percepciones del electorado y presion贸 a quienes dirigen la cobertura de los grandes medios de difusi贸n masiva y controlan el flujo de informaci贸n, incluidos ejecutivos de las plataformas de redes sociales, para que cumplieran sus pol铆ticas contra ciertos tipos de comportamientos t贸xicos, eliminando contenidos y cuentas que difunden noticias falsas ( fake news).

Seg煤n la publicaci贸n, en noviembre de 2019 (un a帽o antes de los comicios) Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, invit贸 a nueve l铆deres de derechos civiles a cenar en su casa y all铆 determinaron aplicar reglas y un cumplimiento m谩s riguroso de los contenidos, situaci贸n que se habr铆a repetido con el CEO de Twitter, Jack Dorsey, y otros.

Ello explicar铆a que las cadenas de televisi贸n m谩s poderosas de EEUU (ABC, CBS, NBC y MSNBC, enlazadas en sus plataformas de YouTube, Facebook, Twitter y otras redes de Internet) le hayan apagado el micr贸fono de manera brusca a Trump el 5 de noviembre pasado, aduciendo que estaba acusando de fraude sin pruebas. Desde entonces, tambi茅n, comenz贸 a discutirse si fue correcta la decisi贸n de los medios hegem贸nicos de censurar de manera orquestada el mensaje en vivo de Trump cuando la contienda electoral estaba cerrada y todav铆a lejos de concluir, y si correspond铆a a medios privados establecer la censura previa y determinar de manera paternalista si un mensaje espec铆fico debe llegar a la audiencia.

Seg煤n aduce ‘Time’ ahora, la conspiraci贸n tuvo como objetivo reafirmar la democracia estadunidense. Y en sus propias palabras, la democracia fue salvada por the power of people (el poder del pueblo). Sin embargo, tras la incursi贸n al Capitolio el pasado 6 de enero, la expulsi贸n de Trump del para铆so de las plataformas de redes sociales (Rosa Miriam Elizalde dixit) tiene m谩s que ver con la pr谩ctica discrecional de los monopolios privados en Internet, que con la democracia y los mensajes de odio racista del antiguo inquilino de la Casa Blanca contra los negros, musulmanes, mexicanos y centroamericanos. En mayo de 2011, a pedido de Israel, Zuckerberg borr贸 las cuentas de medio mill贸n de usuarios que en Facebook defend铆an la causa palestina.

El veto a las cuentas del magnate neoyorquino por el gobierno paralelo y empresarial del Silicon Valley en alianza con las grandes corporaciones de Wall Street y el Estado profundo (la CIA, la FBI, etc茅tera), devela una articulada estructura de poder suave ( softpower) dirigida a poner en la Oficina Oval a un funcionario del establishment como Joe Biden.

La tecnolog铆a no es neutral; forma parte de las estructuras de poder, riqueza y dominaci贸n. Junto con Twitter, las GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft) son una suerte de c谩rtel del complejo digital-financiero vinculado a la comunidad de inteligencia. Las corporaciones digitales y el poder infocomunicacional concentrado cuentan con un tremendo arsenal de tecnolog铆as en inform谩tica y comunicaciones (TIC) y el Big Data a escala global.

Durante a帽os los algoritmos de Facebook y Google (YouTube) han actuado como 谩rbitros de la pol铆tica estadounidense. Pero las plataformas de las redes sociodigitales no son s贸lo herramientas comunicativas, sino tambi茅n un arma del capitalismo de la vigilancia (Shoshana Zuboff). En funci贸n de sus propios intereses plutocr谩ticos, las redes operan como una prolongaci贸n de las industrias culturales tradicionales, uno de cuyos objetivos principales es la producci贸n de una cultura de masas.

Es decir, no s贸lo contribuyen a la construcci贸n de la hegemon铆a capitalista, sino que cumplen una funci贸n de simplificaci贸n espiritual y de manufacturaci贸n de la ignorancia. Y seg煤n plantea Jos茅 Ernesto Nov谩ez Guerrero, como herramientas del capitalismo, las redes hegem贸nicas son instrumentos de la derecha ideol贸gica: el car谩cter de empresa privada capitalista determina el funcionamiento ideol贸gico de los algoritmos, tendiente a neutralizar de diversas formas el pensamiento cr铆tico disidente del actual sistema de dominaci贸n.

Las redes digitales forman parte del dispositivo para disciplinar sociedades enteras. Sin olvidar que en sus or铆genes en plena guerra fr铆a, la red de redes surgi贸 como un sistema de intercomunicaci贸n militar del Departamento de Defensa de EU: Arpanet (1967), antecedente de Internet (1983), y que el encriptado para los tel茅fonos celulares fue acordado con el conjunto de sus fabricantes en el Pent谩gono por la Agencia Nacional de Seguridad. A帽os despu茅s Julian Assange dir铆a que Facebook era la m谩quina de espionaje m谩s terrible del mundo, jam谩s inventada. Entre otros temas, es lo que no le perdonan sus obsecuentes carceleros.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org