February 27, 2021
De parte de Tejiendo Historia
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El mármol que se conserva justo detrás de la iglesia de Igriés (Huesca). Foto: Gonzalo Berger.

Cada 14 de abril, alguien deja unas flores sobre un mármol de la iglesia del pueblo de Igriés, en Huesca. Allí hay una inscripción: “A la memoria de María Ferrer Palau. Recuerdo de su compañero Manuel Montes”. Los historiadores Gonzalo Berger y Tània Balló acaban de revelar en el libro Les Combatents que se trata de una miliciana ibicenca de sólo 17 años que murió en el frente y su novio colocó allí el mármol para que su nombre no se borrara de la historia. Gracias a esta publicación y el testimonio inédito del anarquista menorquín Tòfol Pons, podemos hoy reconstruir gran parte del relato.

El 10 de agosto de 1936, María Ferrer se escapó de su casa en Ibiza con su amiga María Costa Torres, también de 17 años, para unirse a los catalanes que acababan de tomar la isla. En el puerto encontraron al grupo anarquista de Tòfol preparando una goleta para ir a Menorca y se apuntaron a la aventura: “Se acercaron dos muchachas y nos dijeron que venían con nosotros. A mí aquello no me gustaba pero ellas insistieron”. Primero pasaron por Cabrera y, cuando llegaron a Maó, el nuevo comandante de la isla, Pedro Marqués, pidió a Tòfol que las devolviera a sus padres porque las reclamaban. No sólo se negaron sino que le quitaron su pistola para dársela a una de las chicas:

–      Tú no la necesitas y ella no tiene.

–      Ja m’has fotut –contestó Marqués.

“Las distinguíamos por la rubia y la morena. Fueron buenas luchadoras. Me siguieron en todas las operaciones como servidoras del fusil ametrallador. Cada una llevaba una mochila con los peines de balas”, cuenta Tòfol. Estuvieron en primera línea en las conquistas de Sa Torre Nova, Ses Talaies, Puig de Sa Font y Son Carrió. Ellas siempre repetían: “No te preocupes por nosotras, siempre estaremos a cubierto”, y consiguieron salir airosas. Tòfol asegura que no tuvieron sexo con ellas: “Las dos fueron consideradas como unas extraordinarias combatientes y recibieron el mismo trato que los hombres. Dormíamos todos juntos, incluso en pleno campo, y nunca pasó nada”.

Milicianas en la conquista de Ses Talaies (Mallorca) en una foto de La Vanguardia. Todavía no se han identificado.

Tras la retirada de Mallorca, las dos marías se alistaron en Barcelona en la Columna Roja y Negra para luchar en el frente de Huesca. Allí sirvieron en la incómoda plaza de Igriés, donde María Ferrer perdió la vida. Su compañera sí consiguió sobrevivir y exiliarse tras la guerra. Murió hace algunos años.

Han pasado 85 años para que podamos recuperar la memoria de unas adolescentes que una mañana soleada de Ibiza se apuntaron a la aventura de cambiar el mundo. Sólo sus descendientes nos pueden ayudar a completar la historia si leen este artículo: ¿Cómo murió María Ferrer?

Mi correo: manuelaguilerapovedano@gmail.com

(Columna Tejiendo historia, publicada en el diario Ultima Hora (Mallorca) el viernes 26 de febrero de 2021. Sale cada 15 días en papel)




Fuente: Manuelaguilerapovedano.wordpress.com