July 2, 2021
De parte de La Haine
235 puntos de vista


A finales de 2019, el PSOE y Unidas Podemos formalizaron su acuerdo program谩tico para gobernar juntas durante los pr贸ximos cuatro a帽os. Los medios progres se hicieron eco del mismo, ilusionados, asegurando que se hab铆an pactado medidas tan necesarias como regular los precios de los alquileres, derogar la reforma laboral e impulsar una Ley del Clima. Por su parte, los medios fachas y conservadores tambi茅n lo difundieron, atemorizados, asegurando que se hab铆an pactado medidas tan catastr贸ficas como regular los precios de los alquileres, derogar la reforma laboral e impulsar una Ley del Clima.

Si bien no podemos ocultar la gracia que nos genera el p谩nico que provoca en la derecha m谩s rancia el gobierno socio-comunista-bolivariano-filoetarra (sic), debemos poner de manifiesto que no nos creemos ni una tercera parte de ese m谩gico programa que supuestamente modernizar谩 el pa铆s, ayudar谩 a la Espa帽a vaciada y acabar谩 con la brecha salarial, la desigualdad y el patriarcado de un plumazo. Menos de tres semanas despu茅s del d铆a en que Pablo Iglesias llor贸 de alegr铆a en el Congreso tras lograr la investidura de Pedro S谩nchez, la vicepresidenta Nadia Calvi帽o ya ha rechazado controlar los precios del alquiler y la ministra de trabajo, Yolanda D铆az, ya ha dejado claro que aqu茅llo de 鈥渄erogar la reforma laboral鈥 era un decir.

芦Bolivariano禄, 芦pro etarras禄 y 芦golpistas禄. Rosa D铆ez se qued贸 a 芦comunistas禄 de cantar bingo

Evidentemente, hay una buena porci贸n del programa que no se llevar谩 a cabo, porque nunca existi贸 una intenci贸n real de que fuera as铆. Pero tambi茅n hay una parte que, sencillamente, nunca se recogi贸 en el acuerdo pero que, gracias a una elaborada estrategia de marketing, se col贸 en el imaginario popular.

Por ejemplo, el pasado 30 de diciembre todos los medios publicaron que el nuevo gobierno derogar铆ala Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como Ley Mordaza. Sin embargo, leyendo el punto 5.6 del programa resulta evidente que esto nunca se dijo. Se reformar谩 la ley existente, con vistas a que la nueva legislaci贸n se encuentre 鈥basada en una concepci贸n progresista de la seguridad ciudadana y priorizar谩 la garant铆a de derechos y la protecci贸n de la ciudadan铆a, y en particular regular谩, entre otros, el Derecho de reuni贸n, la identificaci贸n y registro corporal, la identificaci贸n de los agentes, y la derogaci贸n del art铆culo 315.3 del C贸digo Penal鈥.

La falta de seriedad del documento es llamativa. En primer lugar, porque habla de derogar el 315.3 del C贸digo Penal (art铆culo que permite condenar a un huelguista a 3 a帽os de prisi贸n por impedir acudir a trabajar a esquiroles), una norma penal ajena a la de Seguridad Ciudadana (la cual es administrativa). En segundo lugar, porque 鈥減riorizar los derechos de la ciudadan铆a鈥 realmente no significa nada: quienes tienen que valorar si se est谩n respetando sus derechos siguen siendo polic铆as, a quien la Ley Mordaza dota de amplios poderes (un dato: la polic铆a impone 80 multas diarias por faltas de respeto a sus agentes, lo cual se genera en 3 millones de euros anuales). Y m谩s cuando el encargado de que esta reforma vea la luz del d铆a es el ministro Fernando Grande Marlaska.

Pero la Ley Mordaza no se reduce 煤nicamente a sancionar las faltas de respeto a la autoridad; tiene muchas m谩s aristas. Reproducimos a continuaci贸n una parte de nuestro art铆culo titulado 芦La Ley Mordaza limpiar谩 las calles鈥 de personas禄, publicado en enero de 2015 sobre la implicaci贸n de la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana:

Si bien las limitaciones y trabas que se ponen a la lucha de los distintos movimientos sociales son grav铆simas (como veremos un poco m谩s adelante), esto no es m谩s que una parte de lo que comprende esta reforma. Y es que, adem谩s de afectar a activistas, la reforma repercutir谩 鈥 de forma m谩s profunda, si cabe 鈥 sobre colectivos sociales considerados 鈥渋ndeseables鈥 para el gobierno: migrantes, drogodependientes y prostitutas, entre otros, haci茅ndoles la vida imposible. Una nueva criminalizaci贸n de la pobreza y la marginaci贸n que genera.

La Ley Mordaza contra las personas migrantes

En primer lugar, cabe se帽alar que la Ley Mordaza otorga un marchamo de legalidad a una costumbre policial que, sin embargo, normas superiores e internacionales impiden: las llamadas 鈥渄evoluciones en caliente鈥 no son m谩s que el incumplimiento sistem谩tico por parte de las autoridades de los tr谩mites previstos en la legislaci贸n para expulsar personas que entran en el Estado espa帽ol traspasando la vallas fronterizas de Melilla y Ceuta.

A nadie se le escapa que esta ley no ha hecho m谩s que legalizar lo que ya ocurr铆a. Y, a pesar de ello, 茅ste ha sido uno de los puntos m谩s criticados de la reforma, no solo por su ya mencionada ilegalidad (incumple tratados en material de asilo al negar la posibilidad de otorgar protecci贸n a personas injustamente perseguidas), sino porque resulta 茅ticamente repugnante. Hasta el punto que diversas ONG, instituciones nacionales e incluso la Iglesia lo han criticado. Pero el Ministro del Interior, Fern谩ndez D铆az, lejos de mostrar un poquito de verg眉enza e intentar justificar esta pr谩ctica como un mal necesario, se mostr贸 chulesco el pasado 11 de diciembre (d铆a en que el Congreso aprob贸 la Ley) y declar贸 que 鈥渟i me dan la direcci贸n donde a esa pobre gente los podemos trasladar y garantizan su manutenci贸n y que les dan trabajo le aseguro que les enviamos鈥.

Pero la reforma no s贸lo legaliza las devoluciones en caliente. Tambi茅n hace lo propio con las denominadas 鈥渞edadas racistas鈥 (otra pr谩ctica habitual, seg煤n los informes de Brigadas Vecinales de Observaci贸n de los Derechos Humanos que se pueden ver en www.brigadasvecinales.org). Se modifica el art铆culo de la LOSC que regula los supuestos en que la polic铆a puede proceder a identificar a personas en territorio nacional suprimiendo la exigencia de que la identificaci贸n estuviese motivada por el ejercicio de funciones de protecci贸n de la seguridad ciudadana. Es decir, que se deja al arbitrio de la polic铆a si parar o no a una persona para requerirle su identificaci贸n y no es preciso que la polic铆a sospeche que esta persona ha cometido un delito o infracci贸n para solicitar el DNI o NIE. Esto se traduce en que los agentes pueden pedir aleatoriamente identificaciones sin justificaci贸n alguna y, si se trata de una persona migrante que no tiene los permisos de residencia en regla, proceder a sancionar y/o internar en un CIE al/la infractor/a.

Por 煤ltimo, la reforma a帽ade que los/as ciudadanos/as extranjeros, sin diferenciar entre irregulares o regulares, que cometiesen cualquiera de las infracciones calificadas como muy graves o graves (entre las cuales se encuentran todas las que est谩n relacionadas con ejercer su derecho de manifestaci贸n), ser谩n sancionados/as con las multas previstas y adem谩s ser谩n expulsados/as del territorio nacional. Esto es algo que, hasta la fecha, 煤nicamente pod铆a ocurrir cuando una persona extranjera comet铆a un delito, pero jam谩s con una infracci贸n administrativa. Se trata de un castigo doble que no hace m谩s que criminalizar a los/as extranjeros/as que conviven con nosotros/as.

La represi贸n a los movimientos sociales

Este es el punto m谩s fuerte de la reforma que nos traemos entre manos. La mayor parte de los art铆culos que se introducen tienen como fin 煤ltimo acabar con la disidencia pol铆tica. Para facilitar su entendimiento, hemos decidido resumir las medidas m谩s importantes en seis grandes bloques:

1.- El establecimiento de zonas de seguridad

Se introduce la posibilidad de establecer zonas en las que se restringe la circulaci贸n de personas (por lo que se puede suspender cualquier manifestaci贸n o acto p煤blico), en supuestos de alteraci贸n de la pac铆fica convivencia o cuando se sospecha que esa alteraci贸n se pueda producir. La novedad es que en vez de establecer la obligaci贸n de proteger la convocatoria cuando se puede ver alterada la paz p煤blica, se decide poner fin a la misma. Y debido a que 鈥減ac铆fica convivencia鈥 es un t茅rmino ambiguo sujeto a muchas interpretaciones, deja al arbitrio de la polic铆a decidir qu茅 eventos se pueden celebrar, y cu谩les no.

2.- Prohibici贸n de grabar (o difundir) im谩genes de la polic铆a en el ejercicio de sus funciones

Se proh铆be grabar o tomar fotos de agentes de polic铆a sin su autorizaci贸n. Y esto supone no s贸lo una sanci贸n por infracci贸n grave (con una multa de 600 a 30.000 euros), sino que, adem谩s, esas im谩genes no se podr谩n utilizar como prueba si se es denunciado por otra cosa, lo cual supone un l铆mite brutal al derecho de defensa.

3.- Incremento de las cuant铆as de las multas

El importe de las sanciones ha aumentado dram谩ticamente, castig谩ndose las infracciones leves con multas de 100 a 600 euros (entre las cuales se encuentran las faltas de respeto a los agentes, realizar pintadas y ocupar la v铆a p煤blica), las graves con multas de 600 a 30.000 (las concentraciones frente a Parlamentos, la perturbaci贸n del orden en actos p煤blicos, la desobediencia a la autoridad, la negativa a disolver una manifestaci贸n, etc.) y las muy graves con multas de 30.000 a 600.000 euros (entre las cuales se encuentra realizar manifestaciones frente a edificios donde se presten servicios p煤blicos b谩sicos, paraliz谩ndolos).

4.- Introducci贸n de nuevas conductas sancionables

La nueva ley introduce 15 novedades que tienen que ver directamente con el derecho de manifestaci贸n, como la prohibici贸n expresa de los escraches, de parar desahucios, etc. Como dice la abogada Lorena Ruiz-Huerta en una reciente entrevista realizada por el peri贸dico Diagonal, 鈥渓a mayor铆a de estas nuevas infracciones est谩n hechas ad nominem, es decir tienen destinatarios muy claros dentro de los movimientos sociales. Por ejemplo, nos encontramos con que obstruir a la autoridad en la ejecuci贸n de sus decisiones administrativas o judiciales se convierte en una una infracci贸n grave, castigada con una multa de hasta 30.000 euros. Esto va dirigido claramente a la Plataforma de Afectado por la Hipoteca. Otro caso es el punto de desobediencia o resistencia a la autoridad en la negativa a identificarse: esto va dirigido a la campa帽a de desobediencia del DNI. Tenemos otro caso: la ocupaci贸n de cualquier inmueble o la ocupaci贸n de la v铆a p煤blica, es decir la sanci贸n del 15M. Tambi茅n se introduce una sanci贸n para aquellos que escalen edificios o monumentos o se lancen desde ellos. Cada movimiento social tiene una鈥.

5.- Se sanciona la falta de colaboraci贸n con la polic铆a

Se introduce como infracci贸n grave la 鈥渇alta de colaboraci贸n con la Polic铆a en la averiguaci贸n o prevenci贸n deacciones que puedan poner en riesgo la seguridad ciudadana鈥. Sin embargo, no se define qu茅 se entiende por 鈥渃olaboraci贸n鈥 y hasta d贸nde alcanza, aunque se entiende que si un polic铆a da la orden de delatar o facilitar informaci贸n sobre una persona que haya cometido un delito o una infracci贸n administrativa (o se sospecha que lo ha hecho) y la persona que ha recibido la orden no le obedece, se le podr谩 sancionar.

6.- Aumento del poder policial

Muchas de estas nuevas infracciones se encontraban antes tipificadas como faltas en el C贸digo Penal, pero ser谩n despenalizadas y pasar谩n a formar parte de la LOSC, una ley administrativa (no penal). Esto supone que cuando una persona sea sancionada por la Ley Mordaza, la mera palabra de un/a polic铆a constituir谩 prueba de cargo suficiente (ya que en Derecho Administrativo la autoridad p煤blica cuenta con presunci贸n de veracidad, lo cual no ocurre en Derecho Penal) y el proceso ser谩 resuelto por la propia Administraci贸n, que ser谩 juez y parte.

Desde que se aprobara de la Ley de Tasas hace dos a帽os habr谩 que pagar una cuantiosa tasa para impugnar la decisi贸n de la Administraci贸n ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo. Todo ello sin ninguna garant铆a de poder ganar el juicio posteriormente. Menos a煤n si consideramos la prohibici贸n de tomar im谩genes de la polic铆a en el ejercicio de sus funciones. Nos encontramos ante la mayor restricci贸n del derecho de defensa jur铆dica desde 1978.

En casos como 茅ste resulta m谩s evidente que nunca que el Derecho es un instrumento del que se dota el Estado a s铆 mismo para afianzar las relaciones de poder existentes. Como dir铆a Karl Marx, 鈥渆l Derecho es la voluntad de la clase dominante erigida en ley鈥. Y su voluntad en relaci贸n con las movilizaciones sociales es la de acabar con la protesta en la calle para legislar en paz, aprobando cualquier reforma laboral o recorte de derechos sin demasiada disidencia.

La criminalizaci贸n de la pobreza y la marginaci贸n

El aumento del importe de todas las multas supone en s铆 mismo una discriminaci贸n econ贸mica. Quien cuente con ahorros o tenga un curro podr谩, con mayor o menor dificultad, hacer frente a estas sanciones pero los que se encuentren en una situaci贸n m谩s precaria, no podr谩n pagar inmediatamente y sus bienes terminar谩n embargados.

Adem谩s, la reforma de la LOSC act煤a de forma directa contra colectivos tradicionalmente denostados y marginados por el poder. Uno de estos grupos es el de las mujeres que ejercen la prostituci贸n. La Ley Mordaza sancionar谩 a sus clientes por la comisi贸n de infracciones graves (hasta 30.000 euros) cuando contraten sus servicios en inmediaciones de colegios y/o parques o se perjudique la seguridad vial. En otras palabras, se castiga la prostituci贸n cuando se ejerce en la calle favoreciendo as铆 los intereses de los grandes clubes de alterne, donde existe m谩s explotaci贸n y menos autonom铆a de las/os profesionales del sexo.

Por otro lado, la Ley Mordaza penaliza severamente el consumo de drogas y las actividades relacionadas. Se persiguen las 鈥渃undas鈥 o taxis de la droga, tipificando sus h谩bitos como infracciones graves. Lejos de abordar el problema de las drogas a trav茅s de la intervenci贸n social se pretende acabar con 茅l a golpe de sanci贸n, aumentando la persecuci贸n de los/as drogodependientes sin ning煤n objetivo adicional.

Por 煤ltimo, se castiga (tambi茅n como infracci贸n grave) el cultivo de drogas en lugares visibles al p煤blico, actividad que hasta la fecha era impune.

Incluyendo en la letra de la Ley que se deber谩n respetar los derechos fundamentales y que los agentes solo podr谩n identificar y registrar en casos tasados no pondr谩 fin a los abusos. Pero vender estos retoques como una victoria desde ciertos sectores de la izquierda genera el riesgo de legitimar una de las normas que m谩s da帽o ha hecho a los movimientos sociales. Pero no podemos caer en ese error, porque las mordazas son mordazas, con independencia de qui茅n nos tape la boca con ellas.

https://www.todoporhacer.org/mordazas-progresistas/




Fuente: Lahaine.org