November 22, 2022
De parte de Nodo50
299 puntos de vista

Siempre ha habido diferencias y debates dentro del feminismo. No hay nada nuevo en discutir, marcar distancias, ponerle la 鈥渟鈥 plural a este movimiento que lo es. Probablemente la diferencia m谩s sustancial con el momento actual es la mayor agresividad y dureza en las interpelaciones, redes sociales mediante, y el efecto de estas en la simplificaci贸n de los contenidos. El excesivo ruido se erige como el principal obst谩culo para cuestionarse y atravesar caminos en la b煤squeda de respuestas que son complejas. En medio de tanta confusi贸n, determinados discursos formulados en nombre del feminismo generan un gran desapego y una desarticulaci贸n del que estaba siendo un eje de movilizaci贸n social masiva. Son discursos basados en la victimizaci贸n de las mujeres, la retirada de su poder de decisi贸n, el establecimiento de las fronteras identitarias y los l铆mites de la moral.

Personalmente estoy muy lejos de esos postulados, pero es bueno recordar que, pese a las infinitas diferencias en contenido y el requerimiento por cambiar las formas belicosas, existen lugares comunes: que la violencia machista es una lacra social con terribles y m煤ltiples expresiones, que el sistema sexo-g茅nero impone un orden opresivo, que el capitalismo vive y se alimenta del 谩ngel del hogar, que existe un control sobre la sexualidad de las mujeres y la reproducci贸n en el que los Estados tambi茅n intervienen. Que el patriarcado es, como dice Rita Segato, un 鈥渙rden pol铆tico鈥 que, adem谩s, act煤a en connivencia con el racismo estructural.

En una campa帽a masiva por la despenalizaci贸n del aborto en Am茅rica Latina en la que participaron feministas de m谩s de veinte pa铆ses, la demanda un谩nime era 鈥渓as mujeres deciden, la sociedad respeta, el Estado garantiza鈥. Creo que en esta expresi贸n que aun贸 grandes consensos hay aspectos tremendamente relevantes y tan v谩lidos para la decisi贸n de la mujer de continuar o interrumpir un embarazo como para muchas otras decisiones que podamos tomar y que conciernen a nuestras vivencias y cuerpos, por m谩s que estas est茅n marcadas por el patriarcado, el capitalismo y un sistema de mierda que no a todas nos ofrece muchas opciones donde elegir.

El sistema sexo-g茅nero impone un orden opresivo, el capitalismo vive y se alimenta del 谩ngel del hogar, existe un control sobre la sexualidad de las mujeres

Las mujeres deciden. Vamos a pararnos en esta idea del poder de decisi贸n que se defiende con garra en determinadas situaciones, pero que nos resulta aberrante en otras, como si alguna de ellas no estuviera marcada por los estrechos l铆mites del cisheteropatriarcado y un sistema econ贸mico turbina de desigualdades estructurales. Y vamos a hablar de la agencia de las mujeres, esa habilidad que tiene una para definir sus propias metas y conducir para conseguirlas. 驴Podemos so帽ar con escapar de las estructuras opresivas? Por supuesto. Y trabajar con ese horizonte 驴Podemos condenar a cada individuo por sus decisiones en el marco de la agencia factible? No. No podemos ir se帽alando como esclavas del patriarcado a las trabajadoras del sexo, a las que se identificaron en un g茅nero cuyo sexo no coincid铆a, a las que decidieron llevar hijab. Existen enormes contradicciones en los discursos que sostienen la defensa del empoderamiento de las mujeres y las disidencias sexuales, pero que a su vez se帽alan a quienes viven o se expresan en t茅rminos que chocan con la moral imperante o con lo que un supuesto feminismo ha decidido que est谩 bien.

No hay tesis liberadora desde la salvaguarda de la moral que se帽ala a las malas mujeres, quienes no lucharon suficientemente por romper con la losa del sistema de g茅nero binario y estrecho, quienes no consiguieron acabar con instituciones patriarcales como la prostituci贸n que permite a los hombres obtener sexo a cambio de dinero. No abolieron el g茅nero, no abolieron la prostituci贸n鈥 隆no abolieron el patriarcado con sus ejemplos vitales! En una fiesta popular, ocurri贸 que la comisi贸n feminista de la organizaci贸n hizo bajar del p贸dium a una mujer que bailaba como gog贸 acompa帽ando al DJ al que hab铆an contratado. Cuando la chica pidi贸 explicaciones le dijeron que su presencia y la exhibici贸n de su cuerpo les resultaban insultantes, que no estaba bien ense帽arse y exhibir su sexualidad porque as铆 se pon铆a ella 鈥搚 con ella todas las hembras de la humanidad鈥 a disposici贸n del deseo de los hombres. Siervas del patriarcado. Malas mujeres. O v铆ctimas. Porque claro, en la retirada de la capacidad de decisi贸n de las mujeres puedes optar por esta alternativa que deja conciencias mucho m谩s tranquilas. Una opci贸n sostenida en la categorizaci贸n del sexo m谩s esencialista que defender谩 que las mujeres, bondadosas, tiernas, manipulables, no pueden reivindicarse, por ejemplo, como trabajadoras sexuales. Y estar谩n siempre sometidas a la dominaci贸n masculina, a la opresi贸n religiosa, a la explotaci贸n sexual鈥 aunque ellas lo nieguen rotundamente. Las v铆ctimas no gozan de criterio.

No hay tesis liberadora desde la salvaguarda de la moral que se帽ala a las malas mujeres, aquellas que no abolieron el patriarcado con sus ejemplos vitales 

Y aqu铆鈥 隆cuidado! Cuidado con los peligros de la victimizaci贸n. Entre otras cosas porque, como dice Katherine Angel en El buen sexo ma帽ana,鈥渄a pie a que los hombres protejan a las mujeres, pero tambi茅n les proporciona acceso a ellas鈥. Es tambi茅n v谩lido para dar entrada a los mecanismos represivos del Estado que, con la excusa de la protecci贸n, como ocurre con la industria del rescate y las pol铆ticas que persiguen a las trabajadoras sexuales o que proh铆ben u obligan el hijab, reducen los derechos de las mujeres y profundizan en los estigmas y las discriminaciones que viven. Sumemos aqu铆 la mirada islam贸foba que identifica abiertamente a las mujeres musulmanas como v铆ctimas del patriarcado religioso y portadoras de una cultura atrasada que amenaza nuestra modernidad. La sociedad respeta y el Estado garantiza. Desde las propuestas que ubican a las mujeres en el estatus de v铆ctimas perpetuas, seres sin criterio a los que salvar, es justamente desde donde se les acaban negando derechos, desde donde se las controla y se las niega. La agencia se pierde por mujer p茅rfida y por v铆ctima.

Es urgente que nos activemos, porque el contexto de enorme riesgo de merma de derechos da miedo. Las que salen perdiendo de las pol铆ticas de la persecuci贸n tienen agencia para decidir sobre sus vidas pero no tienen demasiados altavoces para llegar con su sentido com煤n y sus razones a la opini贸n p煤blica. Entablemos un di谩logo desde la horizontalidad, el reconocimiento y la validaci贸n, porque en una sociedad plural y diversa, el paternalismo, la superioridad y la anulaci贸n solo conducen a la dominaci贸n que se est谩 intentando combatir. Preocup茅monos por las condiciones materiales de las mujeres, por el acceso a la vivienda, por la garant铆a de rentas, por la violencia institucional que reciben, por la ley de extranjer铆a. En definitiva, m谩s centralidad para las pol铆ticas que mejoran la vida de las personas.

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Laura P茅rez Casta帽o es tenienta de alcald铆a de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona.

Siempre ha habido diferencias y debates dentro del feminismo. No hay nada nuevo en discutir, marcar distancias, ponerle la 鈥渟鈥 plural a este movimiento que lo es. Probablemente la diferencia m谩s sustancial con el momento actual es la mayor agresividad y dureza en las interpelaciones, redes sociales mediante, y el…

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Fuente: Ctxt.es